
Month: September 2022
En Marzo de 2017, el Maestro Maitreya Samyaksambuddha, Presidente del Tribunal Budista de Derechos Humanos, se ha convertido en miembro de la
Commission on Legal Pluralism
Estatutos y Procedimientos
ACTA CONSTITUTIVA
Comité Internacional de Ética Budista (CIEB)
Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH)
A PARTIR DE LA RESOLUCIÓN N°12 DEL COMITÉ DIRECTIVO DEL SÉPTIMO CONCILIO BUDISTA, LA PRESENTE ACTA DA NACIMIENTO FORMAL Y PROTOCOLIZADO A: COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS. SOBRE LA BASE DEL ACTO CONSTITUTIVO DEL 1 DE MARZO DE 2015 SE SUSTENTAN Y FORMAN LOS SIGUIENTES ESTATUTOS Y PROCEDIMIENTOS COMO PODER JUDICIAL DE LA COMUNIDAD BUDISTA MAITRIYANA:
Parte I: ESTATUTOS
DOMICILIO:
ARTÍCULO 1.- La Sede Oficial será
- INTERNATIONAL BUDDHIST ETHICS COMMITTEE, Tiptrans Ste 19307, Unit 5 Atlas Road, Bootle, L20 4DY (Merseyside), United Kingdom
NACIONALIDAD
ARTÍCULO 2.- La Nacionalidad del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS, será “Transnacional”, estableciendo que sus Integrantes tendrán diversidad en cuanto a nacionalidades.
DURACIÓN
ARTÍCULO 3.- La Duración del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS será “Indefinida” o “Perenne” a partir de la celebración de la presente Acta Constitutiva.
OBJETO
ARTÍCULO 4.- El objeto del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS enlista las siguientes funciones y actividades:
a) Analizar casos de violaciones a la Ética Budista perpetrados por Personas o Instituciones budistas o aparentemente budistas, dictando la Responsabilidad o Inocencia de los mismos.
b) Analizar casos de violaciones contra los Derechos de Personas budistas en todo el mundo, dictando la Responsabilidad o Inocencia de los Acusados.
c) Analizar casos de violaciones de los Derechos Humanos perpetrados por países, empresas u organismos internacionales cometidos en detrimento de todo tipo de Personas, incluyendo a atentados contra la integridad de las Especies Animales, de los Ecosistemas y de la Tierra (Gaia), dictando la Responsabilidad o Inocencia de los mismos.
ARTÍCULO 5.- Será costumbre del Comité de Ética analizar los casos de violaciones cometidas por individuos e instituciones civiles contra el Budismo, mientras que el Tribunal Budista de Derechos Humanos analizará las violaciones cometidas por corporaciones y gobiernos contra la población civil.
ARTÍCULO 6.- El Comité Internacional de Ética Budista busca el cumplimiento de los preceptos budistas, teniendo como prioridad estudiar el estudio de violaciones a las reglas éticas básicas del Budismo, como los actos de violencia, estafa, abuso sexual, calumnia y drogadicción por parte de budistas y movimientos espirituales.
ARTÍCULO 7.- El Tribunal Budista de Derechos Humanos cumple con los votos del Bodhisattva, por lo que se asume el proyecto de Salvación de todos los seres vivos, luchando contra las ilusiones de la civilización, adquiriendo la rectitud de las leyes supremas y realizando la vía de los Seres Despiertos (Buddhas).
ARTÍCULO 8.- En casos de violaciones a los Derechos Humanos, se dará prioridad a los delitos internacionales de Genocidio, Limpieza Étnica, Crímenes de Lesa Humanidad, Crímenes contra la Paz, Crímenes de Guerra y Ecocidio, los cuales amenazan a la paz y bienestar tanto de los Pueblos Budistas como de toda la humanidad.
ARTÍCULO 9.- Se considerará también como Delitos Internacionales a la violación a los derechos de los animales, el terrorismo, la violación del derecho a la libertad de expresión, la violación a los derechos de los pueblos tribales, el tráfico de personas, el narcotráfico, la corrupción, la discriminación religiosa, las torturas, las violación del derecho a la justicia, el fascismo, las detenciones ilegales, la violación a los derechos de la mujer y del niño, los crímenes contra la paz, la utilización de emblemas religiosos para cometer delitos, y la violación a los principios de organizaciones internacionales.
ARTÍCULO 10.- El Comité Internacional de Ética Budista & Tribunal Budista de Derechos Humanos tiene distintas funciones: Función docente, Función de asesoramiento, Función normativa, Función mediadora y Función sancionadora. La Función Educativa, que es la más importante y primordial, puede realizarse en tres niveles: interno (dirigido a los miembros del Comité), externo (dirigido al resto del Budismo) y social (cuando una determinada sentencia del Comité trasciende fuera del ámbito Budista y produce un efecto en la comunidad internacional).
IMPRESCRIPTIBILIDAD
ARTÍCULO 11.- Será prioritario el análisis de los casos acontecidos en el Siglo XXI. Sin embargo, también se analizarán casos anteriores al siglo XXI siempre y cuando los acusados se encuentren con existencia, en tanto que tienen derecho a la defensa. Esto significa el reconocimiento de la imprescriptibilidad de las violaciones contra la Ética Budista y los Derechos Humanos.
INTEGRACIÓN
ARTÍCULO 12.- La composición del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS será compuesto con Representantes de las siguientes Comunidades, Escuelas, Instituciones y Organizaciones Internacionales del Budismo, las cuales se constituyen como Miembros Institucionales del propio Comité y Tribunal:
- Indian Buddhist Federation
- Zen Multiversity
- International Association of Buddhist Socialism
- World Association of Theravada
- Amitabha Buddhist Society
- Institute of Buddhist Psychoanalysis & Zen-Analysis
- Buddha Bhoomi Foundation
- Bo´tree News
- Integrated Development Society
- Buddha Research Foundation
- Institute of Contemporary Buddhist Science
- College of International Buddhist Law
- Institute of Buddhist Christianity
- Buddhist Voice E-magazine
- Reiyukai Welfare Association Bangladesh
CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN
ARTÍCULO 13.- El Consejo de Administración del COMITÉ INTERNACIONAL DE ETICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se conforma en base al siguiente ORGANIGRAMA:
- PRESIDENTE Y JUEZ ÉTICO (Vinayadhara): Quien tendrá la facultad de velar por el funcionamiento adecuado del Comité y Tribunal, brindando guía ética al Fiscal durante la etapa de procedimiento, validando los cargos, evidencias y procedimientos. También tendrá la función de ejercer la Presidencia durante la etapa de Sentencia y Conclusión Ética del caso. Para el cargo es requisito indispensable ser Maestro en Espiritualidad Budista y también tener conocimientos formales en Derecho Internacional.
- FISCAL: Quien tendrá las facultades de investigar y procesar a Personas, Instituciones o Países acusados de cometer violaciones contra la Espiritualidad Budista o los Derechos Humanos, presentando las pruebas y evidencias del caso a los Defensores de Derechos Humanos. Para el cargo es requisito indispensable no sólo tener una Formación Académica en Leyes o Derechos Humanos, sino también tener estudios en Budismo.
- DEFENSOR DE DERECHOS HUMANOS: Quien tendrá que evaluar el caso y declarar si la acusación realizada por el Fiscal es “justa” o “injusta”.
- EMBAJADOR DE PAZ: Quien tendrá la facultad de llevar un mensaje de paz en nombre del Comité y Tribunal a lo largo del mundo. Tendrá la facultad de establecer lazos institucionales con otras organizaciones.
DURACIÓN DE LOS CARGOS
ARTÍCULO 14.- Los cuatro cargos del Consejo de Administración tendrán una duración perenne, pudiendo ser reemplazados cuando no hay participación.
ADMISIÓN, EXCLUSIÓN Y SEPARACIÓN DE INTEGRANTES
ARTÍCULO 15.- Los aspirantes a ser miembros individuales podrán formar parte del Comité y Tribunal al aprobarse con el 60% de votos positivos del Consejo de Administración.
ARTÍCULO 16.- Para ser Miembro, el candidato deberá reunir los siguientes requisitos: Ser budista, Representar a una Organización budista y tener comportamiento adecuado.
ARTÍCULO 17.- En algunos casos se permitirá la participación de la figura del Amigo de la Corte (Amicus Curiae), quien podrá presentar acusaciones o defensas ante el Comité y el Tribunal.
ARTÍCULO 18.- Los miembros deberán haber firmado un compromiso solemne de respetar a los valores del Buddha-Dharma-Sangha.
ARTÍCULO 19.- El Comité y Tribunal podrá excluir temporal o definitivamente a los Miembros que quebranten las Leyes Internas y Procedimientos, o que cometan violaciones a la ética budista, o que incumplan en sus funciones, siendo una decisión que será tomada con el 60% de votos positivos del Consejo de Administración.
DERECHOS
ARTÍCULO 20.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se reserva los derechos en cuanto a Título, Nombre, Patente, Derechos de Autor, Gestión, Trámites, Procedimientos y todo aquello que realizará en el desempeño de sus funciones.
APORTACIONES
ARTÍCULO 21.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS no cobrará cuotas, frente a lo cual ofrecerá Membrecías gratuitas. Sin embargo, estará abierto a la recepción de donaciones o sponsors, aportes de sus miembros institucionales y organización de cursos, ingresos que irán destinados a cubrir los gastos de mantenimiento de la Sede, los trámites administrativos y los gastos de investigación de los casos.
REUNIONES Y SESIONES
ARTÍCULO 22.- Las Reuniones del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS serán llevadas a cabo de forma presencial y/o utilizando medios de comunicación digital como lo es el internet y sus aplicaciones, teniendo siempre la responsabilidad suprema de ser fiel a la Verdad.
ACTUALIZACIÓN DE ESTATUTOS
ARTÍCULO 23.- Se podrán actualizar frecuentemente los Estatutos y Procedimientos a partir de cinco fuentes legales: el antiguo código legal (Vinaya) del pueblo búdico; las leyes promulgadas por los Buddhas de la historia; las leyes promulgadas por el actual consejo directivo del Comité y Tribunal; las leyes promulgadas por el Presidente y Juez Espiritual; las leyes del Derecho Internacional y los instrumentos de derechos humanos. La autoridad de estas actualizaciones siempre debe ser investigada y confirmada, siendo adoptadas únicamente si están en conformidad con el espíritu existente en el Buddha-Dharma-Sangha.
ARTÍCULO 24.- Los cambios estatutarios de los procedimientos no invalidarán las acciones llevadas a cabo por el Comité y Tribunal en casos previos.
Parte II: JURISDICCIÓN
ARTÍCULO 25.- El presente Procedimiento del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS no está regulado por autoridad estatal alguna, siendo un procedimiento de carácter ético y espiritual que continúa con el milenario sistema de justicia del Derecho Budista. Sin embargo, el procedimiento es legal porque se ampara en la “jurisdicción especial” del Derecho Tribal, pero también en la “jurisdicción universal” del Derecho Internacional. De este modo, el Comité y Tribunal tienen derecho a promover, desarrollar y mantener las estructuras institucionales del Pueblo Budista y sus distintivas costumbres, tradiciones, procedimientos y prácticas jurídicas, simultáneamente adhiriendo a los estándares internacionalmente reconocidos, como las Declaraciones, Pactos y Convenios internacionales sobre Derechos Humanos, especialmente recalcando en el “Convenio número 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales” del año 1989, la “Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas” del año 2007, y la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas del año 2016..
ARTÍCULO 26.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS está amparado por instrumentos formales del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, especialmente por la “Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas”, la cual dijo: “Artículo 5. Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado. (…) Artículo 34. Los pueblos indígenas tienen derecho a promover, desarrollar y mantener sus estructuras institucionales y sus propias costumbres, espiritualidad, tradiciones, procedimientos, prácticas y, cuando existan, costumbres o sistemas jurídicos, de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos. (…) Artículo 40. Los pueblos indígenas tienen derecho a procedimientos equitativos y justos para el arreglo de conflictos y controversias con los Estados u otras partes, y a una pronta decisión sobre esas controversias, así como a una reparación efectiva de toda lesión de sus derechos individuales y colectivos. En esas decisiones se tendrán debidamente en consideración las costumbres, las tradiciones, las normas y los sistemas jurídicos de los pueblos indígenas interesados y las normas internacionales de derechos humanos.” Al mismo tiempo, la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas dice: Artículo VI. Los pueblos indígenas tienen derechos colectivos indispensables para su existencia, bienestar y desarrollo integral como pueblos. En este sentido, los Estados reconocen y respetan, el derecho de los pueblos indígenas a su actuar colectivo; a sus sistemas o instituciones jurídicos, sociales, políticos y económicos; a sus propias culturas; a profesar y practicar sus creencias espirituales; a usar sus propias lenguas e idiomas; y a sus tierras, territorios y recursos. Los Estados promoverán con la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas la coexistencia armónica de los derechos y sistemas de los grupos poblacionales y culturas. Artículo XXII. Derecho y jurisdicción indígena. 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a promover, desarrollar y mantener sus estructuras institucionales y sus propias costumbres, espiritualidad, tradiciones, procedimientos, prácticas y, cuando existan, costumbres o sistemas jurídicos, de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos. 2. El derecho y los sistemas jurídicos indígenas deben ser reconocidos y respetados por el orden jurídico nacional, regional e internacional.
ARTÍCULO 27.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS está amparado por instrumentos no-formales del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, especialmente por la “Declaración de Santiago sobre el Derecho Humano a la Paz”, la cual dijo: “Artículo 11. Derechos de las Víctimas. (…) 4.- Toda víctima de una violación de derechos humanos tiene derecho, de conformidad con el derecho internacional de los derechos humanos, a que se restablezcan sus derechos conculcados; a obtener una reparación integral y efectiva, incluido el derecho a rehabilitación e indemnización; a medidas de satisfacción o reparación simbólica; y a garantías de no repetición. Estos remedios no serán obstáculo para recurrir a tribunales populares o de conciencia y a instituciones, métodos, tradiciones o costumbres locales de resolución pacífica de conflictos, que sean admitidos por la víctima como medios aceptables de reparación.”
ARTÍCULO 28.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS adhiere a la Declaración Universal de Derechos Espirituales, la Declaración Universal de Derechos Ecológicos, la Declaración Universal sobre el Derecho a la Paz Mundial, la Declaración Universal sobre los Derechos de los Pueblos Budistas y Comunidades Espirituales, la Declaración Universal sobre los Derechos de los Seres No-Humanos, la Declaración Universal sobre el Derecho a la Armonía Interreligiosa e Interespiritual, la Declaración Universal sobre la Responsabilidad para Salvar al mundo, la Declaración de Independencia de la Organización de las Naciones Budistas Unidas, la Declaración Universal sobre el Budismo como Patrimonio Cultural de la Humanidad, el Manifiesto Budista a las Naciones del Mundo, la Declaración Budista contra el Terrorismo y la Manipulación religiosa, y la Convención Budista de Derechos Humanos.
ARTÍCULO 29.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS adhiere a la Carta de la Tierra.
ARTÍCULO 30.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se encuentra inscripto como Miembro Institucional de la ATALM Association of Tribal Archives, Libraries, and Museums.
ARTÍCULO 31.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS es totalmente autónomo y establecido con la única finalidad de conocer, decidir y dictaminar sobre acciones y omisiones en la práctica universal de la Ética Budista y los Derechos Humanos. A diferencia de la Administración del Derecho Estatal y la Justicia punitiva, dedicada a la privación de la libertad y la sanción monetaria, el Comité y el Tribunal se remitirán a determinar la responsabilidad ética y humanitaria de la acción cometida por parte del Acusado, teniendo como Propósito el Derecho Humano a la Verdad, al Acceso a la Justicia, la Reparación, la Reconciliación y el Aprendizaje.
ARTÍCULO 32.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se encuentra inscripto como Miembro Institucional Fundador de la Organización de las Naciones Budistas Unidas, con el Número de Registro A012017.
ARTÍCULO 33.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS no sólo hereda los procedimientos milenarios del Derecho Tribal Budista, sino que también pertenece al paradigma contemporáneo de la Justicia Restaurativa.
ARTÍCULO 34.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se encuentra inscripto como Miembro Institucional de la organización RESTORATIVE JUSTICE INTERNATIONAL.
ARTÍCULO 35.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se adjudica inmunidad por ser una corte tribal del Pueblo Budista. Sin embargo, esta inmunidad soberana tribal para la organización y sus miembros directivos es limitada en casos de crímenes internacionales. Tal inmunidad por parte de los miembros del Comité y Tribunal no implica impunidad, pues se ofrecen a cualquier víctima o demandante ciertos procedimientos internos de resolución de conflictos, asegurando el respeto por el derecho humano al acceso a la justicia. El mismo criterio que utiliza el Comité y Tribunal para adjudicarse inmunidad soberana no-absoluta es aplicado al momento de analizar las violaciones a los Derechos Humanos cometidos por los Estados, los cuales ante la Corte Budista carecen de inmunidad soberana por los delitos internacionales de genocidio, limpieza étnica, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y ecocidio.
ARTÍCULO 36.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS tiene el Propósito de reparar tanto las fallas éticas como las fallas legales y burocráticas que poseen las cortes y tribunales internacionales de justicia, especialmente en aquellos casos donde es violada la Ley Perenne (Jus Cogens) o los Derechos Humanos Esenciales al proveerse impunidad a los Estados acusados de delitos internacionales bajo el pretexto de la inmunidad.
ARTÍCULO 37.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS juzgará en Equidad con la finalidad de subsanar injusticias producidas por los procedimientos en Derecho.
ARTÍCULO 38.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS se encuentra inscripto como Miembro Institucional de la organización HUMAN RIGHTS LAWYERS ASSOCIATION.
ARTÍCULO 39.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS tiene jurisdicción absoluta sobre miembros del Pueblo Budista, así como sobre todos aquellos que estén relacionados directa o indirectamente con la Sangha, incluso aunque los mismos no sean signatarios del marco del Derecho Budista.
Parte III: ETAPAS DE PROCEDIMIENTO
ARTÍCULO 40.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS respeta las cuatro etapas esenciales del debido proceso, como la acusación, la defensa, la prueba y la sentencia. También se respetan garantías internacionales como el derecho a la presunción de inocencia, el derecho a la no autoincriminación, el derecho a permanecer en silencio, el derecho de información, el derecho de defensa, el derecho a un proceso público, el derecho a la libertad probatoria, el derecho a declarar libremente, el derecho a la certeza y el derecho a la cosa juzgada. A continuación se establecen las etapas del Procedimiento del Comité y del Tribunal, basadas en las funciones que tienen encomendadas.
PRIMERA ETAPA «RECEPCIÓN DEL CASO «
ARTÍCULO 41.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS recibirá casos presentados por Instituciones budistas, organizaciones y ciudadanos de todo el mundo. Ante un caso que sea presentado únicamente por un individuo, el mismo debería tener aval de alguna Institución Miembro del Comité. Sobre la base de la Ética Budista o los Derechos Humanos, se analizará la procedencia o improcedencia de la recepción y apertura del caso. El Comité y Tribunal sesionarán tras haber recaudado Pruebas suficientes, concretas y concisas acerca de los casos presentados.
SEGUNDA ETAPA «RECEPCION E INVESTIGACIÓN DE PRUEBAS»
ARTÍCULO 42.- El Fiscal reunirá la Prueba sobre el posible caso de violación a la Ética Budista o a los Derechos Humanos. Estas pruebas provendrán tanto de la Parte Actora u Ofendida como de las propias investigaciones del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS. Las Pruebas serán analizadas por el Fiscal, quien decidirá si dicho caso amerita el Procedimiento de “Juicio Ético”.
ARTÍCULO 43.- En el marco de sus propias investigaciones el Fiscal podrá solicitar pruebas a organizaciones o Estados.
TERCERA ETAPA «CONTESTACIÓN»
ARTÍCULO 44.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS brindará la oportunidad a la Parte Imputada o Requerida para que en el término de 5 días hábiles emita una Contestación de lo que considere como defensa o para que adhiera y acepte los hechos que se le imputan en la Acusación, pudiendo justificar sus actos o presentar pruebas de su Inocencia. La omisión o negativa de emitir Contestación y/o aportación de Pruebas no será considerada como aceptación de los hechos, actos u omisiones que se imputan, pero tampoco detendrá los posteriores procedimientos jurídicos del Juicio Ético y la Sentencia, los cuales serán llevados a cabo en “ausencia” del acusado siempre que éste no realice su declaración. Es importante que si el acusado pretende cuestionar la competencia del Comité y Tribunal lo manifieste en la etapa de «Contestación» de la acusación, pues de no hacerlo se entenderá que ha consentido el Juicio Ético.
ARTÍCULO 45.- En caso de que el Requerido o Acusado ofrezca una sincera disculpa pública por lo cometido, y en la medida de lo posible enmiende su falta o violación a la vía ética budista o a los derechos humanos, en dichos casos el acusado deberá hacer sus disculpas públicamente y de manera formal, simultáneamente realizando actos tendientes a enmendar sus infracciones. En estos casos el Comité y Tribunal acordarán una «Resolución Pacífica y Reconciliatoria», no existiendo necesidad de realizarse la votación de los Defensores de los Derechos Humanos y la Sentencia del Presidente. Ahora bien, en caso de haber una reincidencia de las infracciones o delitos, tal “Acurdo Pacífico y Conciliatorio” habría sido violado, situación en la que se realizaría inmediatamente la Sentencia Ética.
ARTÍCULO 46.- El Acusado tendrá derecho a su propio abogado o representación legal ante el Comité y Tribunal. Dicho Defensor hablará en defensa del acusado, pudiendo recomendar la aceptación de responsabilidad o llegar a una resolución conciliatoria, pudiendo impugnar cargos y evidencias, o pudiendo presentar pruebas de la inocencia de su representado, situación en la que el Presidente deberá decidir acerca de su admisibilidad.
CUARTA ETAPA «JUICIO ÉTICO»
ARTÍCULO 47.- Posteriormente a la etapa de Contestación de la Parte Imputada, y tras haber recibido la validación de los cargos y evidencias por parte del Presidente, se dará inicio al procedimiento de “Juicio Ético” por parte del Fiscal ante los Defensores de los Derechos Humanos compuesto de personas budistas que actúan en representación de Instituciones y Comunidades budistas. En dicha presentación se corroborarán las evidencias ante el supuesto caso de violación a la Ética Budista o a los Derechos Humanos, siendo aceptados de forma válida los testimonios presenciales y no presenciales de Personas honorables y de conducta intachable, documentales físicas y en digital, publicaciones en editorial e internet, correos electrónicos, audios y videos, correspondencia del servicio postal y otros recursos que constituyan prueba o queja bastante para instar el Procedimiento.
QUINTA ETAPA «ANÁLISIS LEGAL»
ARTÍCULO 48.- Frente a las Pruebas presentadas, los Defensores de los Derechos Humanos del COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS deberán emitir si es justa o injusta la acusación en el terreno de la Ética Budista o Derechos Humanos. También se permitiría el voto de “Abstención”, aunque luego de 2 abstenciones consecutivas se considerará efectiva la renuncia del Defensor de los Derechos Humanos. El Defensor de los Derechos Humanos emitirá un Dictamen en el término de 5 cinco días hábiles.
ARTÍCULO 49.- Se declarará Responsable a los acusados cuando se haya demostrado Responsabilidad más allá de toda duda razonable.
ARTÍCULO 50.- En casos de empate en el veredicto de los Defensores de Derechos Humanos, el Presidente podrá convocar a Defensores suplentes para definir la votación.
ARTÍCULO 51.- Los miembros del Comité y Tribunal podrán solicitar períodos de licencias a través de avisos previos para poder asistir a viajes o retiros de meditación, o para atender asuntos de salud. No podrán solicitar dichas licencias de tiempo una vez que han recibido un caso, en cuya situación su ausencia será considerada como una Abstención.
ARTÍCULO 52.- El Presidente podrá declarar como “Nulo” el voto de un Defensor de los Derechos Humanos. Esto podrá ocurrir cuando el miembro vote alegando razones que violen al Derecho Budista, a los Derechos Humanos o a la Jurisprudencia del Comité y Tribunal.
SEXTA ETAPA «SENTENCIA ÉTICA»
ARTÍCULO 53.- Luego de la opinión del Defensor de Derechos Humanos, el Presidente y Juez del Comité y Tribunal efectuará una Declaración Ética a modo de enseñanza y conclusión final sobre el caso.
ARTÍCULO 54- En la Sentencia Ética del Presidente se podrá solicitar una reparación, restitución, indemnización o rehabilitación que beneficie a las víctimas.
ARTÍCULO 55- En determinados casos, el Presidente podrá emitir Actas, Notificaciones, Dictámenes o Resoluciones acerca de la Sentencia a terceras partes involucradas o relacionadas con el caso. Esas mismas actuaciones post-sentencia pueden ser enviadas a los Defensores de los Derechos Humanos ante una eventual ampliación de cargos en aquellos casos en los que continúan ocurriendo o agravándose las violaciones a la Ética o a los Derechos Humanos por parte de las acusados tras haber sido emitida una primera Sentencia.
ARTÍCULO 56.- En casos de que los acusados apelen la Sentencia, el caso deberá ser analizado por la Suprema Corte Budista de Justicia, la cual dictaminará si la sentencia es válida o nula.
Parte IV: FUNCIONES ADICIONALES
ARTÍCULO 57.- El Presidente del Comité y Tribunal también tiene la función de establecer Proyectos de Diálogo con países y organizaciones internacionales con el fin de transmitir los valores del Derecho Budista a lo largo del mundo entero.
ARTÍCULO 58.- El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS entregará distinciones, reconocimientos y premios a aquellos individuos, organizaciones y gobiernos que se destaquen por sus acciones de Paz y Justicia.
ARTÍCULO 59. – El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS impugna e invalida toda titulación espiritual a Maestros Budistas que sea emitida por gobierno alguno, especialmente en los casos de gobiernos que violan los Derechos Humanos.
ARTÍCULO 60. – El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS podrá impugnar e invalidar premios entregados a individuos, luego de haber demostrado la naturaleza espuria de dicha premiación.
ARTÍCULO 61. – El COMITÉ INTERNACIONAL DE ÉTICA BUDISTA & TRIBUNAL BUDISTA DE DERECHOS HUMANOS podrá ejercer “control de constitucionalidad y convencionalidad”, supervisando éticamente que los Estados no violen sus Constituciones nacionales ni tampoco violen los Convenios, Tratados, Pactos y Declaraciones que han firmado a nivel internacional. La validez de este control o supervisión ética estará amparada en el hecho de que el Comité y Tribunal incluyen dentro de su Estatuto el compromiso con el cumplimiento de los siguientes instrumentos de Derechos Humanos:
- Universal Declaration of Human Rights
- 1948 American Declaration of the Rights and Duties of Man
- Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide
- Freedom of Association and Protection of the Right to Organise Convention
- Inter-American Convention on the Granting of Civil Rights to Women
- Convention for the Suppression of the Traffic in Persons and of the Exploitation of the Prostitution of Others
- Convention relative to the Protection of Civilian Persons in Time of War
- Convention relative to the Treatment of Prisoners of War
- Protection of wages Convention
- Right to Organise and Collective Bargaining Convention
- Convention for the Protection of Human Rights and Fundamental Freedoms
- Convention and protocol relating to the status of refugees
- Equal Remuneration Convention
- Convention on Minimum Standards of Social Security
- Universal Copyright Convention, with Appendix Declaration relating to Articles XVII and Resolution concerning Article XI
- Convention on the Political Rights of Women
- Convention relating to the Status of Stateless Persons
- Standard Minimum Rules for the Treatment of Prisoners
- Supplementary Convention on the Abolition of Slavery, the Slave Trade, and Institutions and Practices Similar to Slavery
- Abolition of Forced Labour Convention
- Discrimination Employment and Occupation Convention
- Declaration on the Granting of Independence to Colonial Countries and Peoples
- Convention against Discrimination in Education
- Convention on the reduction of statelessness
- European Social Charter
- Convention concerning Equality of Treatment of Nationals and Non-Nationals in Social Security
- Convention on Consent to Marriage, Minimum Age for Marriage and Registration of Marriages
- Convention concerning benefits in the case of employment injury
- Employment Policy Convention
- Declaration on the Promotion among Youth of the Ideals of Peace, Mutual Respect and Understanding between Peoples
- International Convention on the Elimination of All Forms of Racial Discrimination
- International Covenant on Civil and Political Rights
- International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights
- Declaration on the Elimination of Discrimination against Women
- Recommendation concerning Invalidity, Old-Age and Survivors’ Benefits
- Convention on the Non-Applicability of Statutory Limitations to War Crimes and crimes against humanity
- AMERICAN CONVENTION ON HUMAN RIGHTS – Pact of San Jose Costa Rica
- Convention concerning Medical Care and Sickness Benefits
- Declaration of principles for international humanitarian relief to the civilian population in disaster situations
- Declaration on Social Progress and Development
- Convention concerning Minimum Wage Fixing, with Special Reference to Developing
- Declaration on Principles of International Law concerning friendly relations and co-operation among states in accordance with the charter of United Nations
- Declaration of the Indian Ocean as a Zone of Peace
- Declaration on the Rights of Mentally Retarded Persons
- Universal Copyright Convention
- Convention Concerning the Protection of the World Cultural and Natural Heritage
- Declaration of the United Nations Conference on the Human Environment
- Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora
- International Convention on the Suppression and Punishment of the Crime of Apartheid
- Minimum Age Convention
- Principles of cooperation
- Universal Declaration on the Eradication of Hunger and Malnutrition
- Declaration on the Protection of All Persons from Being Subjected to Torture
- Declaration on the Rights of Disabled Persons
- Declaration on the Use of Scientific and Technological Progress in the Interests of Peace and for the Benefit of Mankind
- Convention on the Prohibition of Military or Any Other Hostile Use of Environmental Modification Techniques
- Protocol Additional to the Geneva Conventions of 12 August 1949, and relating to the Protection of Victims of International Armed Conflicts (Protocol I)
- Protocol Additional to the Geneva Conventions of 12 August 1949, and relating to the Protection of Victims of Non-International Armed Conflicts (Protocol II)
- Declaration on Race and Racial Prejudice
- Declaration on the Preparation of Societies for Life in Peace
- Code of Conduct for Law Enforcement Officials
- Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women
- International Agreement for the Establishment of the University for Peace and Charter of the University for Peace
- African Charter on Human and Peoples Rights
- Declaration on the Elimination of All Forms of Intolerance and of Discrimination Based on Religion or Belief
- Declaration on the Participation of Women in Promoting International Peace and Cooperation
- Manila Declaration on the Peaceful Settlement of International Disputes
- World Charter for Nature
- Convention against Torture and Other Cruel, Inhuman or Degrading Treatment or Punishment
- Declaration on the Right of Peoples to Peace
- Safeguards guaranteeing protection of the rights of those facing the death penalty
- Basic Principles on the Independence of the Judiciary
- Declaration of Basic Principles of Justice for Victims of Crime and Abuse of Power
- Declaration on the Human Rights of Individuals Who are not Nationals of the Country in which They Live
- United Nations Standard Minimum Rules for the Administration of Juvenile Justice
- Vienna Convention for the Protection of the Ozone Layer
- Inter-American Convention to Prevent and Punish Torture
- Declaration on Social and Legal Principles relating to the Protection and Welfare of Children
- Declaration on the Right to Development
- Declaration on the Enhancement of the Effectiveness of the Principle of Refraining from the Threat or Use of Force in International Relations
- Additional Protocol to the American Convention on Human Rights in the Area of Economic, Social and Cultural Rights (Protocol of San Salvador)
- Body of Principles for the Protection of All Persons under Any Form of Detention or Imprisonment
- Convention concerning Employment Promotion and Protection against Unemployment
- Declaration on the Prevention and Removal of Disputes and Situations Which May Threaten International Peace and Security
- Community Charter of Fundamental Social Rights of Workers
- Convention concerning Indigenous and Tribal Peoples in Independent Countries
- Convention on the Rights of the Child
- Principles on the Effective Prevention and Investigation of Extra-legal, Arbitrary and Summary Executions
- Basic Principles on the Use of Force and Firearms by Law Enforcement Officials
- UN Basic Principles on the Role of Lawyers
- United Nations Guidelines for the Prevention of Juvenile Delinquency
- World Declaration on Education for All
- Basic Principles for the Treatment of Prisoners
- International Convention on the Protection of the Rights of All Migrant Workers and Members of Their Families
- United Nations Rules for the Protection of Juveniles Deprived of their Liberty
- United Nations Standard Minimum Rules for Non-custodial Measures
- Declaration on Fact-finding by the United Nations in the Field of the Maintenance of International Peace and Security
- UN Resolution on protection of persons with mental illness
- Convention on Biological diversity
- Declaration on the Protection of All Persons from Enforced Disappearance
- Declaration on the Rights of Persons Belonging to National or Ethnic, Religious and Linguistic Minorities
- The United Nations Framework Convention on Climate Change
- United Nations Conference on Environment & Development
- CONVENTION ON PROTECTION OF CHILDREN AND CO-OPERATION IN RESPECT OF INTERCOUNTRY ADOPTION
- Declaration on the Elimination of Violence against Women
- National institutions for the promotion and protection of human rights
- Declaration on the Enhancement of Cooperation between the United Nations and Regional Arrangements or Agencies in the Maintenance on international peace
- Inter-American Convention on the Prevention, Punishment and. Eradication of Violence against Women
- Standard Rules on the Equalization of Opportunities for Persons with Disabilities
- United Nations Conventions to Combat Desertification
- Declaration and Integrated Framework of Action on Education for Peace, Human Rights and Democracy
- Declaration of Principles on Tolerance
- Declaration of Principles of International Cultural Co-operation
- European Social Charter (revised)
- INTER-AMERICAN CONVENTION AGAINST CORRUPTION
- Universal Declaration on Linguistic Rights
- Sofia Declaration
- Agenda for Development
- Declaration on the Responsibilities of the Present Generations Towards Future Generations
- Kyoto Protocol to the UN Framework Convention on Climate Change
- Universal Declaration on the Human Genome and Human Rights
- 1998 Declaracion Latinoamericana del Agua
- Convention on Access to Information, Public Participation in Decision-Making and Access to Justice in Environmental Matters
- Declaration on the Right and Responsibility of Individuals, Groups and Organs of Society to Promote and Protect Universally Recognized Human Rights and Fundamental Freedoms
- ILO Declaration on Fundamental Principles and Rights at Work and its Follow-up
- Rome Statute of the International Criminal Court
- World Declaration on Higher Education for the Twenty-first Century
- Declaration and Programme of Action on a Culture of Peace
- Declaration and state of progress and initiatives for the future implementation of the Programme of Action for the Sustainable Development of Small Island Developing States
- Inter-american-convention on the elimination of all forms of discrimination against persons with disabilities
- The Hague Agenda for Peace and Justice for the 21 century
- Worst Forms of Child Labour Convention
- Principles on the Effective Investigation and Documentation of Torture
- CHARTER OF FUNDAMENTAL RIGHTS OF THE EUROPEAN UNION
- DECLARATION OF PRINCIPLES ON FREEDOM OF EXPRESSION
- Protocol to Prevent, Suppress and Punish Trafficking in Persons, Especially Women and Children, supplementing the United Nations Convention against Transnational Organized Crime
- The Earth Charter
- United Nations Millennium Declaration
- 2001 Mexico city Declaration on Human Rights Education in Latin America and the Caribbean
- Declaration of Commitment on HIV-AIDS
- INTER-AMERICAN DEMOCRATIC CHARTER
- Resolution on International cooperation in the detection, arrest, extradition and punishment of persons guilty of war crimes and crimes against humanity
- Statute of the Iberoamerican Judge
- UNESCO Universal Declaration on Cultural Diversity
- Declaration of Principles on Freedom of Expression in Africa
- Johannesburg Declaration on Sustainable Development
- United Nations Declaration on the New Partnership for Africa’s Development
- United Nations Convention against Corruption
- AMERICAN DECLARATION ON THE RIGHTS OF INDIGENOUS PEOPLES
- Universal Declaration of the Rights of Peoples
- Basic Principles and Guidelines on the Right to a Remedy and Reparation for Victims of Gross Violations of International Human Rights Law and Serious Violations of International Humanitarian Law
- Declaration on the Right and Responsibility of Individuals, Groups and Organs of Society to Promote and Protect Universally Recognized
- IBEROAMERICAN CONVENTION ON RIGHTS OF YOUTH
- Universal Declaration on Bioethics and Human Rights
- Resolution on World Summit Outcome
- International Convention for the Protection of All Persons from Enforced Disappearance
- Principles on the application of international human rights law in relation to sexual orientation and gender identity
- United Nations Convention on the Rights of Persons with Disabilities
- United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples
- BRASILIA REGULATIONS REGARDING ACCESS TO JUSTICE FOR VULNERABLE PEOPLE
- HUMAN RIGHTS AND CLIMATE CHANGE IN THE AMERICAS
- Human rights and climate change
- ILO Declaration on Social Justice for a Fair Globalization
- Principles and Best Practices on the Protection of Persons Deprived of Liberty in the Americas
- DECLARATION OF SANTO DOMINGO FOR THE SUSTAINABLE DEVELOPMENT OF THE AMERICAS
- Resolution on the human right to water and sanitation
- Santiago Declaration on the Human Right to Peace
- United Nations Rules for the Treatment of Women Prisoners and Non-custodial Measures for Women Offenders – the Bangkok Rules
- UNIVERSAL DECLARATION OF THE RIGHTS OF MOTHER EARTH
- Resolution THE HUMAN RIGHT TO SAFE DRINKING WATER AND SANITATION
- INTER-AMERICAN CONVENTION AGAINST RACISM, RACIAL DISCRIMINATION AND RELATED FORMS OF INTOLERANCE
- 2016: Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
ESTATUTOS ACTUALIZADOS AL 13 de Febrero de 2022
Somos una Organización Global que tiene el Propósito de purificar éticamente a los movimientos budistas, simultáneamente ofreciendo Rectitud en el cumplimiento de los Derechos Humanos a todos los pueblos oprimidos del mundo.
Los precedentes de nuestra misión revolucionaria son nada menos que el Comité de Ética creado por el Maestro Siddharta Gautama para resolver los conflictos y malos comportamientos dentro de la comunidad budista. Pero también nos hemos inspirado en el valiente accionar del Tribunal Internacional sobre Crímenes de Guerra creados por los grandes filósofos Bertrand Russell y Jean Paul Sartre. De esto modo, nuestro Comité Internacional de Ética Budista y Tribunal Budista de Derechos Humanos conserva los mejores proyectos de justicia comunitaria y global que han existido en la historia de la humanidad.
En la resolución n°12 del Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista organizado por la Indian Buddhist Federation se establece la creación de un Comité Internacional de Ética Budista que estará liderado por expertos en Derecho y Espiritualidad con el Propósito (Dharma) de analizar casos de infracciones y delitos contra el Budismo que son perpetrados por supuestos budistas a lo largo del mundo. Esta organización deberá funcionar de un modo similar al Comité de Ética creado por el Maestro Siddharta Gautama Buddha para lidiar con estos casos.
Al mismo tiempo, se realiza la cofundación del Tribunal Budista de Derechos Humanos, organismo que tendrá la importante misión de analizar violaciones a los derechos de los pueblos oprimidos (budistas y no-budistas), pero también deberá analizar violaciones a los derechos de los animales y de la Tierra.
PRESIDENTE Y JUEZ: Maestro Maitreya Samyaksambuddha
FISCAL: Maestra Yan Maitri-Shi
EMBAJADOR DE PAZ: Ven. Bhikkhu Tep Vuthy
DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS: Ven. Yon Bunyon
DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS: Amitabhasekhha
DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS: Pravin S. Kamble
Comité Internacional de Ética Budista y Tribunal Budista de Derechos Humanos
“La Justicia no es una pena de prisión, una sanción monetaria ni un acto de venganza. La Verdadera Justicia es el Conocimiento, la Comprensión y la Transmisión de la Verdad.”
Maestro Maitreya Samyaksambuddha
INSTITUCIONAL
JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL DE DERECHOS HUMANOS
Caso 14: AECID y Comisión Española
Caso 32: Tribunal Eclesiástico Nacional
Caso 34: Aum Shinrikyo & Aleph
JURISPRUDENCIA DEL COMITÉ DE ÉTICA
Caso 11: Asociación UNESCO de Málaga
Caso 17: Ricardo Javier Ocampo
Caso 21: Capitán Kenny Strauss Quiñones de Venezuela
Caso 25: Ashwaghosh Buddhists Foundation
Caso 27: Comisión Interamericana de Derechos Humanos
Caso 41: Rigpa & Sogyal Rinpoche
Caso 43: Dzongsar Khyentse Rinpoche
Caso 50: Quora & CEO Adam D’Angelo
Gautama con Einstein: Introducción al Relativismo Budista
Maestro Buddha Maitreya
El Relativismo Budista es una Vía metafilosófica heterodoxa que legitima la sabiduría espiritual de la humanidad por medio de un conocimiento cumbre (Satori) que sugiere que un aprendiz de meditación existencial puede llegar a comprender la naturaleza de la realidad física. Esto implica que los maestros espirituales son simultáneamente científicos místicos que están posicionados en los límites del conocimiento. La articulación Gautama-Einstein representa una conjunción dialéctica-paradojal de dos vías de sabiduría: ciencia y misticismo. En este sentido, el Maitriyana es una reconciliación de las distintas visiones del mundo, integrando Oriente y Occidente del mismo modo que el sabio integra el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro. Dado que en última instancia no existe diferenciación alguna entre la realidad interior y la exterior, o entre sujeto y objeto, la práctica contemplativa puede utilizar las técnicas de la introspección activa y la quietud receptiva para buscar la Verdad. El proceso de análisis deconstructivo sobre la realidad es un método racional que dentro del Maitriyana está en armonía con la meditación existencial, revelando la conexión profunda entre las leyes de la naturaleza física y la estructura de la realidad psíquica. Por ello, el Relativismo Budista es un enfoque completo de lo Real.
La articulación Gautama-Einstein demuestra que la física contemporánea brinda validez a las visiones intuitivas de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas), superando el escepticismo materialista a través de la autoridad de la ciencia mística en su descripción del funcionamiento del Cosmos. El Maitriyana comprueba que los grandes maestros espirituales son expertos en la investigación del espaciotiempo y la relación entre materia, vida y consciencia. La intuición del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) resulta tan sorprendente como los descubrimientos realizados por los matemáticas o por las tecnologías de avanzada. El conocimiento cumbre (Satori) no es algo que sucede aleatoriamente, sino que es el resultado de la poderosa instrumentología contemplativa, por lo que el Despertar (Bodhi) no es un acontecimiento extraño e imprevisto. Cuando los eruditos y buscadores de la Verdad analizan las escuelas de sabiduría milenaria comprenden que estás conllevan una disciplina claramente sorprendente pero que cualquier aprendiz puede incorporar con el compromiso suficiente.
El maestro espiritual del Relativismo Budista describe el Camino de la meditación existencial como una investigación científica contemplativa, utilizando técnicas específicas que conducen a resultados conocibles y predecibles. En la articulación Gautama-Einstein, el practicante comienza desarrollando la cualidad de la Atención Plena, la cual es una actitud de no interferencia del Ego frente a la experiencia. En concordancia con el estado de consciencia de un científico, el sujeto que practica meditación existencial intenta ser objetivo hacia la realidad percibida, incluso aunque sea el propio mundo interior. Además, el experimento contemplativo es un proceso repetible con cada aprendiz que sigue las indicaciones del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). La articulación Gautama-Einstein atestigua entonces que la mayoría de los practicantes de meditación existencial tendrán intuiciones sobre la realidad muy similares a los descubrimientos de los físicos contemporáneos.
Aunque existen distintas formas de expresar lo experimentado a partir de la práctica contemplativa, la intuición del maestro espiritual contiene una descripción profunda de las leyes de la naturaleza. A través de la meditación existencial el sujeto puede comprender que la mente está cocreando el Cosmos, por lo que todos los sucesos y fenómenos están interconectados dentro de una red compleja de relaciones multicausales donde cada elemento es un proceso imperfecto, impermanente e insustancial. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), en su función de científico místico, descubre que tanto el mundo interior como el exterior se encuentran en un flujo constante. La visión de la impermanencia tiene un protagonismo relevante en la vida del aprendiz, pudiendo convertir al funcionamiento del Universo en conocimiento cumbre (Satori), pues la Verdad tiene ese poder transformador de la vida personal. Sin embargo, el Relativismo Budista no utiliza la investigación académica como algo principal, pues la sabiduría espiritual es algo radicalmente distinta y mucho más profunda. Los científicos místicos han afirmado conclusiones extraordinarias que son consecuencia de su práctica de meditación existencial. La articulación Gautama-Einstein es una guía excelente para la dialéctica paradojal (koan), ofreciendo una mirada que penetra en los misterios de la vida y la muerte sobre la base de la mente despierta (bodhicitta). Uno de los grandes logros del Relativismo Budista es que reconcilia la razón con la intuición y la cognición con la contemplación. A partir de esta sabiduría compasiva (prajna-karuna) surge una síntesis entre Ciencia y Espiritualidad, el cual es el trabajo preliminar de la metafilosofía del Maitriyana que conduce a la Cura (Nirvana) de la ignorancia de todos los seres humanos.
Aunque la ciencia materialista ha sido indiferente o aversiva hacia lo espiritual, el método de la meditación existencial sirve para investigar y comprender la naturaleza de la realidad física y psíquica. Esto se debe a que las afirmaciones de la articulación Gautama-Einstein demuestran que existe un entramado espaciotiempo-existencia, por lo que la Verdad del misticismo oriental corre paralelamente a los descubrimientos de la física contemporánea, como la utilización de la lógica dialéctica paradojal, la validación a través de medios experienciales y la interconexión entre sujeto y objeto. En este sentido, el Maitriyana unifica las concepciones de la física contemporánea occidental con la del misticismo oriental. El Relativismo Budista es entonces la conclusión de dos mil seiscientos años de un movimiento que consideró a la ciencia y la Espiritualidad como complementarias y no contradictorias entre sí, transformando profundamente la forma de investigar y comprender lo Real que tiene tanto el Discurso religioso como el Discurso académico. A partir de la articulación Gautama-Einstein se supera toda ilusión dualista, refundándose la revolución científica originaria de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) bajo la guía espiritual del Maitriyana.
El Relativismo Budista es una aventura del pensamiento cuyo Propósito (Dharma) es presentar los maravillosos paralelismos entre el misticismo oriental y la ciencia cuántica-relativista. El resultado de este Camino es la aparición de la ciencia mística, la cual supera los antagonismos del pensamiento ordinario para que el ser humano arribe a una era de armonía, integración y reconciliación (Maitri).
La articulación Gautama-Einstein es una semilla de contemplación que incita al aprendiz hacia el conocimiento cumbre (Satori) de la Unidad del Cosmos, por lo que se atraviesan las diferencias superficiales en pos de la expresión del Orden Implicado que va más allá de las palabras. Esto demuestra que la Espiritualidad Maitriyana se desapega de la religión metafísica y de la ciencia materialista, iluminando la naturaleza búdica de la Totalidad. Por ello, la meditación existencial utiliza la dialéctica paradojal (koan) para desaferrar la mente de toda visión lineal y dualista de la realidad, abriendo al sujeto a la visión cabal del Despertar (Bodhi).
En concordancia, el Relativismo Budista es la cosecha que se deriva de miles de años del desarrollo germinal de las semillas de la ciencia mística que enseñaron Gautama y Laozi. Los más destacados maestros espirituales han propuesto que todo el Cosmos está ordenado mentalmente, por lo que puede ser comprendido intuitivamente y en términos poéticos. A través del método experimental contemplativo se puede comprender la estructura fundamental de lo Real, y así es cómo ha nacido la ciencia mística tal y como la plantea el Maitriyana.
La articulación Gautama-Einstein está de acuerdo con la reunificación entre la ciencia y la Espiritualidad dentro de la cultura contemporánea, promoviendo pensadores dispuestos a realizar una ciencia ética y siempre en beneficio del mundo. Sin embargo, esto implica contradecir rotundamente tanto al Discurso religioso como al Discurso capitalista, fomentando el conocimiento cumbre (Satori) de la ciencia mística. Al ir más allá del dualismo entre metafísica y materialismo, la meditación existencial se ocupa de los hechos físicos y psíquicos, estableciendo un juicio de valor que redescubre el verdadero sentido de la vida y desvanece las ilusiones de la mundaneidad. El Relativismo Budista se nutre de valores esenciales como la belleza, la elegancia, la coherencia y la sencillez para describir lo Real, cuya vivencia es el núcleo fundamental de los sistemas de Espiritualidad. Para los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas), la naturaleza búdica –Brahman o Dao- no es sólo la Verdad Absoluta y última sino también incluye a la Verdad relativa. El conocimiento cumbre (Satori) de la Verdad es el Camino hacia la Cura (Nirvana) de la ignorancia y a la Salvación en el aquí y ahora. Para el Maitriyana los valores espirituales y los hechos físicos y psíquicos son elementos inseparables, por lo que es un error descreer de la ciencia mística y su intento de comprensión del mundo interior y exterior. De este modo, las teorías científicas contemplativas de la articulación Gautama-Einstein están determinadas tanto por la percepción directa de la existencia como por la sensibilidad estética y ética del maestro espiritual en su función de científico místico. El objetivo final del conocimiento cumbre (Satori) es una teoría del Orden Implicado y de la armonía universal tal y como la percibe la mente despierta (bodhicitta).
La práctica de la meditación existencial es la herramienta primaria del Relativismo Budista, cuya esfera incluye objetos físicos y mentales, pues la meta del aprendiz es el reconocimiento de que no existe distinción esencial entre el mundo externo y el mundo interno. La tradición del pensamiento científico místico se ocupa entonces de la Totalidad de la existencia y no sólo de un nivel, utilizando una forma de razón intuitiva y un tipo de lógica dialéctica paradojal que son posibles gracias a la inspiración y creatividad que provee el espacio y tiempo de la contemplación. La fuente de las enseñanzas espirituales es una síntesis de visión intuitiva y pensamiento racional, despejando los obstáculos del Ego y del dualismo para que la mente brille plenamente. La práctica de la ciencia mística exige al sujeto tener una fe fundamental en que el Universo tiene un Propósito (Dharma) que puede ser comprendido, vivenciado y realizado en el momento inefable del presente. El aprendiz, por lo tanto, debe tener un compromiso o voto hacia el hecho de que la Verdad absoluta puede ser conocida mediante la duda hacia la verdad relativa. El Relativismo Budista afirma entonces que el científico místico o Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) debe desarrollar un equilibrio entre fe, duda, intuición y razón.
El Maitriyana evanesce las distinciones artificiales entre ciencia y Espiritualidad, revelando la armonía universal que existe en las profundidades de toda la realidad. Aquí, la Verdad se encuentra unida al Bien, siendo ésta la naturaleza búdica descubierta por Platón. Al ser la unificación de dos enfoques complementarios de un mismo Cosmos, la articulación Gautama-Einstein desarrolla y combina distintas técnicas de observación en pos de la creación de una práctica y teoría cosmológica de naturaleza nueva y revolucionaria. Ésta es la Vía del Relativismo Budista.
Los científicos místicos investigan la estructura de lo Real por medio de la refinación de su percepción sobre fenómenos sutiles, pues se encuentran más allá de los límites del estado de consciencia ordinario (ECO). Si bien no construye aparatos tecnológicos ni usa matemáticas para representar la realidad, la tradición de la ciencia mística cultiva un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) a través de la meditación existencial para representar poéticamente la naturaleza de lo Real. Las doctrinas del Maitriyana señalan directamente al núcleo no-conceptual de la realidad, que es dialéctico y paradojal, desarrollando modelos intuitivos que superan a la visión materialista. La meta de la articulación Gautama-Einstein no es una teoría de la realidad sino la realidad en sí misma. Esta es la diferencia radical entre la sabiduría del maestro espiritual y el academicismo de la ciencia materialista. El enfoque científico místico del Relativismo Budista, en cambio, abre posibilidades de convergencia entre el mundo interno del sujeto y el mundo externo del objeto. Por lo tanto, el Maitriyana busca el conocimiento cumbre (Satori) de la misma realidad que avizoraron Siddharta Gautama y Albert Einstein, empleando principios de investigación fenomenológica que derivan en descubrimientos sorprendentes.
La metafilosofía de la articulación Gautama-Einstein no es un simple pensamiento excéntrico sino el conjunto de los grandes avances de la rebelde ciencia mística, cuyos logros se acercan al campo de lo inimaginable por observar directamente la naturaleza cuántica de lo Real. El contexto fenomenológico del Relativismo Budista es una metafilosofía complementaria que ayuda a configurar la evolución de la Espiritualidad bajo el protagonismo del Maitriyana, el cual conmociona el mundo de la psicología, filosofía, política y religión con su excepcional práctica contemplativa y teoría reconciliatoria. La articulación Gautama-Einstein enuncia que el observador y lo observado son formas intercambiables de una misma realidad imperfecta, impermanente e insustancial. Además, la teoría general del Relativismo Budista explica la Vacuidad no como una ausencia de materia y energía sino como el corazón mismo del espaciotiempo. A partir de la práctica contemplativa los aprendices pueden percibir que no están separados del Universo que los rodea y que sólo hay una Interexistencia, revolucionando así los conceptos básicos acerca de la realidad material.
El Maitriyana desarrolla una teoría del campo unitario que reconcilia el espacio, el tiempo, la Vacuidad y la mente. Aunque este proyecto requiere de un gran involucramiento hacia la resolución de los interrogantes filosóficos y científicos, nunca pierde su interés por la humanidad, promoviendo las virtudes y los ideales elevados de la sabiduría compasiva (prajna-karuna). La articulación Gautama-Einstein es una ética muy importante porque expresa un misticismo racional, desarrollando abstracciones lógicas intuitivas que concluyen en que la armonía universal es la prueba de la naturaleza búdica. Además, el Relativismo Budista afirma que la unicidad, sencillez y elegancia de la teoría del campo unitario es la clave para encontrar el conocimiento cumbre (satori).
Para el Maitriyana, la ciencia, el arte y la Espiritualidad son ramas del mismo árbol sagrado, cuyo Propósito (Dharma) se encamina a ennoblecer la vida del ser humano, conduciendo al sujeto a la esfera de una existencia libre y despierta. Esto implica que las leyes físicas clásicas de la mecánica, electrodinámica y termodinámica pueden ser superadas por aquel aprendiz avanzado de meditación existencial, cuyo comportamiento físico es tanto en forma de materia como en forma de ondas de luz. Así, la ley de la causalidad se evanesce ante el acontecimiento espontáneo e incierto del Verdadero Sí-Mismo.
La articulación Gautama-Einstein introduce por primera vez el principio espiritual de la realidad cuántica, demostrando en práctica y teoría que la noción materialista acerca del Cosmos es errónea, pues los cimientos de la materia están compuestos de energía, probabilidad, información y vacío. De este modo, el Relativismo Budista posee su propio principio de complementariedad al relacionar sistémicamente la materia, la vida y la consciencia por medio de experimentos mentales.
En concordancia con Niels Bohr, el Maitriyana relaciona la Física contemporánea con el misticismo oriental, nutriendo la posición del observador participante ante el gran misterio de la existencia. Esto implica que los físicos contemporáneos deben dirigir su mirada científica hacia la clase de problemas filosóficos que enfrentaron pensadores como Siddharta Gautama y Laozi, estableciendo un paralelo con las lecciones de la teoría cuántica relativista. Al igual que Werner Heisenberg, el pensamiento metafilosófico de la articulación Gautama-Einstein puede describirse como una forma de ciencia contemplativa o misticismo racional, pues considera que la búsqueda de la unicidad -tanto en la ciencia como en la Espiritualidad- es la fuente última de la comprensión cumbre (satori). Del mismo modo que Wolfgang Pauli, la articulación Gautama-Einstein tiene el Propósito (Dharma) de superar los contrastes dualistas, produciendo una síntesis dialéctica paradojal que incluye una unidad entre conocimiento racional y experiencia mística. Esto es fundamental para que el sujeto pueda analizar y entender la realidad material como una probabilidad de existencia. El Relativismo Budista, por lo tanto, realiza el trabajo más revolucionario del pensamiento a través de las contribuciones de la ciencia mística. El Maitriyana tiene importantes repercusiones filosóficas para la teoría cuántica relativista, pues el científico místico sigue el Camino de una Iluminación que es simultáneamente interna y externa. La articulación Gautama-Einstein considera a esta Vía como una nueva ciencia, a pesar de que estos trabajos comenzaron hace más de dos mil seiscientos años.
Las nociones generales del conocimiento cumbre (satori) desplegadas por los descubrimientos del Relativismo Budista ocupan un lugar considerable y primordial en la física contemporánea, la cual no es más que una ejemplificación, un estímulo y un refinamiento de la antigua sabiduría espiritual, tal y como lo señaló Robert Oppenheimer. Aunque el Maitriyana puede ser considerado como un pensamiento brillante y excéntrico, es un Proyecto que realiza importantes contribuciones a la ciencia al reconciliarla con el misticismo. La articulación Gautama-Einstein es fundamental para comprender las paradojas de la realidad física, marcando simultáneamente la dirección hacia el próximo nivel evolutivo de la consciencia del ser humano. Precisamente, la meditación existencial es un racionalismo místico que conduce hacia la observación de la interdependencia entre aprendiz y Cosmos. Por ello es que el Relativismo Budista establece que Niels Bohr y Albert Einstein fueron místicos,[1] contribuyendo a la nueva física por medio de una inspiración de índole espiritual.
La contemplación de lo Real es el pilar esencial del Maitriyana, cuya máxima aportación al Camino de la Filosofía y de la Ciencia es un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que es capaz de penetrar en los misterios de la existencia. Este proceso de transformación de la mente rompe con la continuidad espaciotemporal del ser humano ordinario, instaurando un salto cuántico evolutivo en el sujeto, el cual se convierte en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). La articulación Gautama-Einstein desempeña un papel decisivo en esto, pues ayuda a que la fe sea evanescida para dejar lugar a la experiencia espiritual.
El Relativismo Budista es un Camino Medio que unifica razón e intuición, ciencia y misticismo, elaborando el mayor sistema filosófico de todos los tiempos, en tanto que demuestra en práctica y teoría que la Verdad fundamental del Cosmos es una Unidad armónica que subyace a la impermanencia. El Maitriyana ha iniciado un Camino hacia el Despertar (Bodhi) de toda la humanidad, transmitiendo un conocimiento cumbre (satori) capaz de transformar el mundo interior y exterior. Esta enseñanza metafilosófica es la articulación Gautama-Einstein, cuyos textos espirituales son un tesoro para las generaciones venideras, pues instruyen al aprendiz sobre cómo poder percibir la naturaleza verdadera de lo Real. Esta épica práctica de meditación existencial que instaura el Relativismo Budista, sin embargo, no es más que una porción mínima de la sabiduría milenaria que encarna el Maitriyana, movimiento espiritual que posee la obra escrita más larga y rica de la historia.
Las escrituras de la articulación Gautama-Einstein no describen una doctrina fija, sino una Espiritualidad intrínsecamente viva y cuyas teorías no-duales son renovadas dinámica y constantemente por los científicos místicos de distintas generaciones. En realidad, cada sujeto que llegue a la autorrealización de su Sí-Mismo puede revivir la tradición del Relativismo Budista, convirtiéndose en un maestro espiritual capaz de influir tanto al Discurso religioso como al académico. El trabajo contemplativo es un método integral de práctica espiritual reconciliadora que sintetiza todas las corrientes principales del pensamiento en un único sistema superador. Sin embargo, este logro se diferencia de todo sistema de metafísica, pues es una metafilosofía única que influencia en la visión física contemporánea al mismo tiempo que ayuda a evolucionar la consciencia humana a través de una visión transpersonal para el aprendiz.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que la meditación existencial de la naturaleza-en-acción es una experiencia de reconciliación de los polos opuestos, por lo que la contemplación sobre la realidad física también conduce al Camino de la Cura (Nirvana) de la ignorancia donde todas las dualidades desaparecen bajo una Unidad dialéctica y paradojal. Las enseñanzas del maestro espiritual son ricas en sabiduría compasiva (prajna-karuna), describiendo cómo el sujeto puede obrar con humildad y espontaneidad frente al Devenir del Cosmos. Al no interferir con el fluir del Universo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) se convierte en una poderosa fuerza que proviene del Orden Implicado, el cual es la armonía universal que subyace a todo lo fenoménico. En concordancia con Chuang-tsé, el Maitriyana enfatiza la interdependencia del observador y lo observado, superando los polos opuestos dentro del ciclo dinámico de la naturaleza. Este proceso implica un contacto con el origen misterioso de la existencia, reintegrando al Ser con la Nada. De este modo, en el Despertar (Bodhi) el aprendiz se identifica con la realidad fundamental que subyace a todos los cambios de la vida.
Los científicos místicos son los pensadores de la articulación Gautama-Einstein, la cual es la unificación de dos áreas que suelen aparecer como mundos separados. Pero el Relativismo Budista muestra que la escisión entre ciencia y Espiritualidad no es correcta, pues el materialismo y el academicismo son únicamente una forma de hacer ciencia. En este sentido, el Maitriyana se posiciona como una ciencia alternativa, una ciencia de paradigma transpersonal o espiritual, capaz de comprender interrogantes del espaciotiempo como la interconexión del sujeto y objeto.
La articulación Gautama-Einstein no es un pensamiento frío y exento de pasión, sino más bien un preciso lenguaje universal cuya visión profunda es indudablemente transpersonal al captar la música del Cosmos. Los grandes científicos místicos estuvieron conmovidos por los altos ideales de la belleza, la simplicidad y la armonía. La guía espiritual del aprendiz es su búsqueda de la Verdad del Universo, sintiendo asombro y júbilo ante el funcionamiento inteligente de la realidad. Esto es lo que experimenta el sujeto en la meditación existencial, momento en el que la razón y la intuición van de la mano. Para el científico místico, la armonía cósmica transforma las diferencias mundanas en una Unidad dialéctica paradojal que el Ser Verdadero reconoce como su genuina identidad.
Para el Relativismo Budista, la humanidad puede llevar una vida digna y serena siempre que sea capaz de evanescer su afán de satisfacer anhelos materiales, desocultando así la naturaleza búdica del Ser. Mientras que el individuo que es impulsado por el apego lleva una vida repetitiva, el aprendiz debe sublimar el aferramiento esforzándose por alcanzar el estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) de un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). El Maitriyana muestra entonces que el logro perfecto y verdadero de un sujeto es determinado por el hecho de que ha adquirido la capacidad contemplativa de liberarse del Ego. Según la articulación Gautama-Einstein, el sentido de los pensamientos y sentimientos del Yo como un ente separado del Cosmos es una ilusión óptica de la consciencia que oprime al Sí-Mismo e identifica la mente a su medio ambiente mundano. La tarea de la meditación existencial es efectivamente liberar al aprendiz de la prisión del Ego, instaurando una comprensión cumbre (satori) y una sabiduría compasiva (prajna-karuna) que abarca a todos los seres vivos que componen la bella naturaleza. Así es que el maestro espiritual enseña que el bienestar existencial no surge del egoísmo sino del Amor Espiritual hacia todo el campo de la vida. Por ello, el Relativismo Budista afirma que el destino más elevado del sujeto no es el Poder sino servir al prójimo.
La quintaesencia del Maitriyana es un esfuerzo por comprender integralmente la variedad de la experiencia, buscando sencillez en la unicidad del conocimiento. Esto se debe a que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) percibe cómo las cosas envuelven a todas las demás. De esta manera, la comprensión cumbre (satori) sobre la naturaleza de la realidad conduce a la evanescencia del sufrimiento que genera el dualismo, vivenciando que todos los objetos del Universo no son más que condensaciones de la energía de la consciencia cósmica. Según la articulación Gautama-Einstein, este transformador punto de vista permite al aprendiz poder comprender que los obstáculos y sufrimientos conforman unos de los mejores procesos de educación, purificación y transpersonalización de la mente, lo cual puede ser cultivado perfectamente mediante la práctica de la Atención Plena. Sin embargo, es imposible que alguien pueda comprender la teoría del Relativismo Budista sin haberse sentido conmocionado al escucharla por primera vez, en tanto que los maestros espirituales consideran que todos los elementos del Universo no son más que meras burbujas flotando en el océano de la Vacuidad perenne.
La experiencia contemplativa de lo Real es el pilar de la ciencia mística, cuyas teorías son comprobadas vivencialmente mediante experimentos mentales. El desafío constante de la experiencia de la meditación existencial hace que la ciencia mística del Maitriyana no se convierta en un dogma rígido y sin fundamento. Los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) no recurren a especulaciones académicas, sino que se expresan con la autoridad que brinda la experiencia contemplativa, pues el científico místico despeja los misterios ocultos de la existencia. La experiencia de la meditación existencial requiere entonces un posicionamiento que trasciende al estado de consciencia ordinario (ECO), lo cual no implica necesariamente ninguna relación con las creencias religiosas. Al confiar en la Vía del conocimiento cumbre (satori), el científico místico practica una investigación directa que encuentra la Verdad más profunda de la realidad. Por ello, la articulación Gautama-Einstein establece que el significado o Propósito (Dharma) de la vida debe ser probado por una experiencia directa. El inicio del acto del conocimiento cumbre (satori), y por tanto el comienzo de la ciencia transpersonal, debería estar en la vivencia personal del sujeto. La experiencia es la base metafilosófica del Relativismo Budista, el cual es una forma de empirismo radical.
No obstante, el Maitriyana concuerda con Arthur Eddington en que la raíz básica de la que emerge la comprensión científica mística es el contenido de la propia consciencia. A esto se debe que los maestros espirituales muestran que la Verdad revelada en las escrituras sagradas únicamente puede ser percibida por el aprendiz dentro de las profundidades de su propia mente. Al igual que el Maestro Shankara, la articulación Gautama-Einstein enseña que tomar consciencia de la Verdad de forma directa e inmediata en el aquí y ahora es lo único que libera al sujeto de sus dudas.
Los seguidores de la práctica contemplativa buscan diligentemente comprobar si sus percepciones de la realidad son falsas, poniendo en duda a absolutamente todo, pues esta es la única manera en la que pueden progresar. En este sentido, el Relativismo Budista afirma que el error es pionero de la Verdad porque es realmente una media verdad que se choca contra sus propios límites. Por eso es que el científico místico suele afirmar que la Verdad está frecuentemente disfrazada.
En concordancia con Arthur Eddington, el Maitriyana establece que aunque para el individuo es difícil de aceptar que el sustrato del Cosmos es de carácter mental, es innegable que la consciencia es el principal elemento de la experiencia. El mundo físico es una manifestación de la mente, la cual suele captarlo como un hecho externo cuando está dominada por la discriminación dualista y el razonamiento ilusorio. Así, el aprendiz debe volver a mirar la esencia de las cosas con simplicidad, unicidad y veracidad. Esto implica trascender el órgano del análisis racional y confiar en el atrofiado órgano de la intuición.
La articulación Gautama-Einstein considera que cuando es superada la mente intelectual emerge en el sujeto una inteligencia trascendental que percibe la naturaleza verdadera de lo Real, pues es un proceso de metapensamiento que apela a una facultad de cognición ampliada y superior. Los datos concluyentes sobre lo Real, tal y como afirmó Arthur Eddington, llegan al aprendiz por medio de un proceso no-racional, que es un conocimiento íntimo e intuitivo que existe a priori en la consciencia. Esto se debe a que la Vacuidad Universal es abordada por la sabiduría de la intuición y no por el razonamiento intelectual.
La concepción materialista que se tiene vulgarmente acerca de la experiencia cotidiana falla cuando los científicos místicos exploran la naturaleza profunda de lo Real, pues el mundo del átomo obliga al pensamiento a hablar en términos dialécticos y paradojales. Sin embargo, lo que es una sorpresa para la ciencia materialista ciertamente representa algo común para el Relativismo Budista, cuyas exploraciones más allá del estado de consciencia ordinario (ECO) revelan una realidad imperfecta, impermanente e insustancial, cuya naturaleza paradojal de las cosas obliga a la mente a trascender el dualismo, la causalidad y la lógica lineal.
En los niveles más profundos de la materia se descubre que la realidad no está compuesta por objetos con una posición determinada en el espacio y el tiempo, por lo que los conceptos materialistas de partícula y onda no se aplican a la Verdad de la existencia. Por lo tanto, si el sujeto se apega a la ilusión de que las palabras y los hechos son lo mismo no podrá comprender el verdadero significado de la esencia de lo Real. Una posible forma de pensamiento complejo es entonces aquella que evita plantearse si las cosas existen o no existen, trascendiendo tanto a la metafísica como al nihilismo.
En concordancia con Richard Feynman, el Maitriyana afirma que los componentes del mundo cuántico se comportan de una manera inimitable, pues no son partículas ni ondas, dando la impresión de que existe un Orden Implicado inteligente que subyace al aparente desorden del Cosmos. Al igual que la idea de complementariedad de la física contemporánea, el Relativismo Budista promueve un nuevo tipo de síntesis en el que los polos opuestos –como partícula y onda- son sólo contradictorios en apariencia, considerándolos como las dos caras distintas de una misma realidad, tal y como el mundo físico y el mundo psíquico son simultáneamente compatibles dentro de una realidad abarcativa. Para la articulación Gautama-Einstein, cuando el aprendiz alcanza el conocimiento cumbre (satori) la realidad parece exponer una secreta lógica dialéctica paradojal, armonizando a todos los polos opuestos y contradictorios dentro de un Todo orgánico y sistémico. Ésta unidad es la bisagra del Camino del Maitriyana. Así, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) recomienda la utilización de imágenes complementarias que superen el dualismo de partícula-onda o materia-mente, pues si bien la falsa imaginación del Ego percibe que existe el dualismo, realmente los polos opuestos son interdependientes entre sí, siendo fenómenos o aspectos de relación de una misma realidad unitaria.
En la articulación Gautama-Einstein se establece que lo Real sobrepasa la capacidad académica e intelectual para conocerla. De hecho, los avances de la ciencia materialista obligan a reconocer que el Universo supera el proceso de la observación y la teoría racional. En cambio, los científicos místicos no se esfuerzan por construir modelos precisos y completamente comprensibles porque lo Real se muestra siempre esquivo ante esto. Por lo tanto, es imprescindible ir más allá del lenguaje dualista y del pensamiento ordinario. El Relativismo Budista atestigua que el conocimiento cumbre (satori) de lo Real queda fuera del alcance de la inteligencia racional y de sus correspondientes sistemas filosóficos, los cuales son barreras infranqueables para la sabiduría compasiva (prajna-karuna) si el sujeto olvida que estos sólo son mapas de lo Real y no la Verdad en sí misma. Incluso no habría que aferrarse a las enseñanzas del Maitriyana, porque lo verdaderamente importante es llegar a la Cura (Nirvana) de las ilusiones de la mente.
En concordancia con Niels Bohr, el maestro espiritual siempre tiene en claro que en lo que respecta a la naturaleza última de la existencia, el lenguaje sólo puede usarse poéticamente. La Verdad, según la articulación Gautama-Einstein, no puede ser dividida en fragmentos, por lo que las palabras deben ser utilizadas en sentido figurado. Sin embargo, aunque el Cosmos es una Totalidad infinita, interconectada, viva e inteligente, es ilimitada la capacidad latente de comprensión del ser humano.
El Relativismo Budista considera que la ciencia materialista es primitiva, infantil y consumista en comparación con la madurez que requiere conocer la realidad. Este Universo confronta al aprendiz con la imposibilidad de ser conocido completamente, por lo que comprender la naturaleza de la realidad es abrazar la Vacuidad, la cual está fuera del alcance de la concepción mental ordinaria. No hay una explicación racional que describa correctamente la estructura cuántica de la materia, porque toda explicación racional está basada en los conceptos clásicos del materialismo y éstos no tienen validez en la dimensión profunda e inefable de la existencia.
En concordancia con Wolfgang Pauli, el Maitriyana muestra que la física contemporánea habla de sus experimentos utilizando el lenguaje materialista ordinario de la física clásica, el cual proporciona una descripción inadecuada de lo Real. La ciencia mística no se evade de este hecho, motivo por el que utiliza el lenguaje poético y la lógica dialéctica paradojal del Relativismo Budista. El Maitriyana trasciende entonces el pensamiento convencional y el lenguaje dualista –basados en la visualización gráfica- en pos de comunicar la naturaleza de lo Real. La toma de consciencia del Verdadero Sí-Mismo es un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que trasciende toda ilustración visual. La lógica dialéctica paradojal es el instrumento más útil de la práctica de vida del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), pues éste necesita algo no conceptual y no intelectual, es decir, la intuición, que es penetrante e inmediata.
La creencia académica en un mundo externo completamente independiente de la presencia de un observador consciente es la base de la ciencia materialista. No obstante, la percepción sensorial del objeto sólo es proporcionado a través del sujeto, por lo que la realidad física se encuentra relacionada con la realidad psíquica. De esto se deduce que una noción concluyente acerca del Cosmos debe incluir la presencia de la consciencia, lo cual implica cambiar la base axiomática de la física clásica y ser fiel a los hechos percibidos por la articulación Gautama-Einstein.
Aunque la enseñanza del maestro espiritual recurre constantemente a conceptos e ideas para explicar el Propósito (Dharma) de la existencia, los aprendices deben recordar que éstos son sólo herramientas y por lo tanto no deben apegárseles una vez que se ha alcanzado el Despertar (Bodhi).
En el Camino del Relativismo Budista no se percibe una realidad objetiva e independiente de la consciencia del observador, sino más bien un Universo que es recreado en el acto presente del encuentro entre sujeto y objeto. Esto implica que la mente participa en la creación misma de las propiedades del elemento observado, y a la inversa. Según la teoría física del Maitriyana, las propiedades de la materia tienen características confirmadas únicamente cuando hay un observador específico para efectuar una medición. El aprendiz que practica meditación existencial puede entonces vivenciar profundamente que es imaginaria la división sujeto-objeto, sólo habiendo una Interexistencia en la que los seres vivos y objetos forman una realidad inseparable, única y no-dual. En concordancia con Erwin Schrödinger y Arthur Eddington, la articulación Gautama-Einstein establece que la imagen que tiene el ser humano acerca del mundo objetivo es una construcción que surge de su mente, siendo fundamentalmente improbable que tenga una existencia aparte. Por ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que la realidad física es enteramente abstracta, careciendo de existencia los objetos sensoriales sin las conexiones con la consciencia.
Al igual que Werner Heisenberg, el Relativismo Budista afirma que ya no es válida la división mente-materia o mundo interno-externo, lo cual pone en aprietos a la ciencia materialista. Al mismo tiempo, el Maitriyana desoculta al Fundamento Dinámico Vacío que es la unión primordial entre el Ser y la Nada, superando así la falsa oposición entre subjetivo y objetivo o entre observador y fenómeno. Para la articulación Gautama-Einstein, sólo existe una realidad interdependiente dentro de la cual todo lo material es mental, pues el aprendiz y el Cosmos se causan mutuamente. El mundo interno y el externo son uno, siendo la barrera entre ambos una ilusión que logran evanescer los experimentos cuánticos y las prácticas contemplativas. Así, el maestro espiritual enseña que la subjetividad y la objetividad son las dos caras del conocimiento cumbre (satori).
En concordancia con David Bohm, la teoría cuántica relativista del Maitriyana demuestra que es incorrecto separar o dividir el observador, el acto de observación y lo observado. Incluso, puede considerarse que la distinción entre mundo interno y mundo externo es algo completamente arbitrario y que depende de la posición desde la que se lo mire. A pesar de esto, la ciencia materialista excluye al sujeto del campo del Universo que se intenta comprender, desconociendo que el observador es partícipe del supuesto mundo objetivo. Además, tal como asegura Niels Bohr, en la meditación existencial es imposible distinguir con nitidez y claridad la percepción consciente y los fenómenos, demostrando que es muy probable que la consciencia absoluta sea la naturaleza esencial del Cosmos.
La articulación Gautama-Einstein revela que la realidad no está compuesta de partículas elementales sino de ideas, potencialidades y formas vacías. Esto significa que las propiedades de la dimensión subatómica sugieren que el Universo no es material sino mucho más afín a la mente. La nueva física del Relativismo Budista consiste en una unión de forma y vacío, considerando que la imperfección, impermanencia e insustancialidad del Cosmos crea una realidad interdependiente de la consciencia. Ésta es la verdadera naturaleza de lo Real.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que todas las nociones y conceptos físicos como causalidad, linealidad, átomos y elementos primarios son creaciones y construcciones de la imaginación de la mente y no propiedades del mundo externo. En concordancia con Werner Heisenberg, el Maitriyana considera que los elementos esenciales de la materia no son objetos físicos sino forma. Esto implica que al igual que James Jeans, la articulación Gautama-Einstein afirma que la mejor forma de contemplar el Universo es percibir como si estuviera compuesto de pensamiento puro. Esta visión es esencial en la ciencia mística, cuya Vía trasciende la caótica diversidad en pos de la experiencia directa de la Unidad. Las experiencias contemplativas de interdependencia entre aprendiz y Cosmos son canalizadas a través de un sistema de pensamiento lógicamente paradojal y siempre abierto a nuevos interrogantes. El concepto de objetos materiales sólo se presenta en el estado de consciencia ordinario (ECO), por lo que su existencia aparentemente sólida y tangible sólo es real de forma relativa.
Al mismo tiempo, los datos más avanzados de lo Real a los que el practicante tiene acceso siempre son interdependientes de las formas avanzadas de pensamiento del estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S). Cada objeto y átomo que existe en el Universo es un producto del proceso del lenguaje de la consciencia, por lo que no existe nada de forma separada e independiente.
No obstante, incluso los especialistas más audaces suelen verse obstaculizados por los prejuicios filosóficos inconscientes que son inherentes a la interpretación de la realidad que realiza la ciencia materialista. Éste obstáculo es la fe en que los hechos objetivos pueden aportar conocimiento correcto sin una construcción teórica libre, siendo un error causado por la falta de consciencia de que los conceptos acerca de la realidad influyen inmediatamente sobre el material empírico.
Según el Relativismo Budista, el problema fundamental de la razón intelectual es que inconscientemente crea conceptos para entender lo Real y luego los trata como si fueran leyes verdaderas del mundo objetivo, cuando más bien son construcciones subjetivas. Esta actitud intelectual ayuda al sujeto a manejar superficialmente la realidad de acuerdo a los intereses del Ego, desconociéndose no sólo que hay una elección por parte de la mente en la construcción de la realidad sino también que para el intelecto no es posible comprender el Propósito (Dharma) de la vida.
Ahora bien, el Maitriyana establece que si el Universo funciona como una mente, su creación debería ser considerada como un acto de pensamiento, tal y como lo consideró James Jeans. La articulación Gautama-Einstein libera a la humanidad de las ilusiones del materialismo, demostrando que es ilusoria la separación entre espacio y tiempo o la diferencia entre materia y energía. La tradición espiritual del Relativismo Budista trabaja por la Cura (Nirvana) de las ilusiones del ser humano, por lo que el científico místico desoculta el conocimiento cumbre (satori) de lo Real, que es inefable para la razón intelectual.
La articulación Gautama-Einstein es una comprensión cumbre (satori) que evanesce la ilusión materialista de que es posible entender la realidad a través del pensamiento racional, desbloqueando el Camino a la emancipación por medio de la empiria y la intuición. La ciencia mística descubre que lo Real es algo distinto de lo manifiesto, por lo que el discernimiento racional no puede darse cuenta del Despertar (Bodhi) intrínseco, mientras que con el conocimiento cumbre (satori) pueden derrumbarse todas las bases del engaño inconsciente. El Relativismo Budista emancipa al aprendiz de las formas del pensamiento ordinario, permitiendo el uso del lenguaje pero al mismo tiempo siendo libre de su dualismo. En el Maitriyana estar atrapado por la ilusión significa percibir al mundo externo y al mundo interno como si estuvieran separados. Cuando acontece la Cura (Nirvana) del dualismo se evanesce esta ilusión, por lo que las apariencias objetivas siguen existiendo pero dejan de ser consideradas como objetos externos al sujeto, pues el objeto no tiene una existencia real independiente de las impresiones sensoriales del cerebro. Esto implica que no hay garantía completa de que la realidad física no es producto de la mente. Así, la articulación Gautama-Einstein enseña una teoría científica idealista que proclama como inasible a lo Real, sólo pudiendo asir a las experiencias sensoriales de la propia mente.
Ergo, el Relativismo Budista es una genuina revolución científica que aborda el problema de la incertidumbre y de la naturaleza dialéctica paradojal de lo Real. En concordancia con Arthur Eddington, el Maitriyana elimina la ilusión de la sustancia del mundo externo de la física materialista, por lo que la materia aparece en la visión del maestro espiritual como un conjunto de formas vacías sin soporte, principio o final.
La meditación existencial arranca las fantasías dualistas para acceder a la realidad profunda subyacente, encontrándose que lo Real está estrechamente ligado a su Fuerza para Despertar (Bodhi) al sujeto de esas mismas fantasías. Esto se debe a que la mente tiene la doble función de ser garante de lo Real y productora de ilusión, en tanto que lo falso es más bien una señal de humo del fuego de la Verdad. La nueva teoría física del Relativismo Budista muestra que para comprender la realidad aparente debe comprenderse el sustrato más profundo, por lo que provee más herramientas para captar el significado oculto en las sombras de lo manifiesto.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) puede distinguir entre el campo perceptivo y el campo de lo causal, dado que el conocimiento cumbre (Satori) es muy detallado acerca del proceso repetitivo de la historia: el Universo es la Gran Expansión (Brahman).
Según la ecuación de la articulación Gautama-Einstein, la energía de la materia es equivalente a una posibilidad del vacío. Por ello, los maestros espirituales describen la realidad como formas de probabilidad, considerando que la naturaleza fundamental del Cosmos es la de un vasto océano de Vacuidad pleno de posibilidades existenciales. El Maitriyana concibe la materia como una probabilidad que se ha condensado espaciotemporalmente y que se evanescerá inevitablemente en el infinito Fundamento Dinámico Vacío del que procede. La visión de la ciencia mística acerca del campo fenoménico revela una dimensión energética sutil que subyace al nivel superficial de los objetos físicos y al nivel consciente de la mente, dado que las formaciones físicas y mentales son como olas de la superficie del océano de la Totalidad Implicada. En concordancia con James Jeans, el Relativismo Budista considera que la mejor forma de comprender el acontecimiento de lo Real es en términos de ondas de conocimiento cumbre.
A través de la contemplación el aprendiz puede percibir lo Real que fluye en lo profundo de la realidad fenoménica, cuya superficie está compuesta por burbujas y remolinos de energía que dan forma a la vida cotidiana. En concordancia con James Jeans, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que el sujeto y el objeto forman un mismo continuum de consciencia tan similar como la relación entre el agua, la corriente, la ola y la espuma. El maestro espiritual percibe a la materia y a la mente como ondulaciones pequeñas de un infinito y misterioso océano de energía e información. Además, como afirma David Bohm, detrás de este océano u Orden Implicado quizás existe otro aún mayor, que es el Multiverso. Esta fuente primordial e inconmensurable sólo puede ser aprehendida por el conocimiento cumbre (satori).
El Maitriyana percibe poéticamente a la Mente Cósmica como un gran océano cuya profundidad permanece imperturbable ante el intelecto ordinario, no sólo porque su naturaleza es dialéctica y paradojal –uniendo al experimentador y los objetos experimentados- sino también porque es estructuralmente una realidad imperfecta, impermanente e insustancial.
El Universo no es dualista, por lo que la articulación Gautama-Einstein considera que no hay distinción esencial entre forma y vacío, espacio y tiempo, materia y energía, el observador y lo observado. Únicamente la distinción arbitraria del lenguaje y del pensamiento dualista divide a lo Real.
En la nueva física del Relativismo Budista se considera a la materia como una concentración del campo, siendo éste último la realidad unitaria sin la cual nada existe. De hecho, las partículas elementales de la materia no son sustanciales ni tienen una existencia propia y separada del observador, por lo que no son más que energía potencial. En este sentido, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que la materia es irreal e inexistente, pues sólo hay una idea o experiencia de la realidad y no la realidad en sí misma. Así es cómo la ciencia mística descubre la forma vacía de la materia, sosteniendo la Verdad fundamental del Universo.
Cuando el Maitriyana enseña su ecuación forma=vacío barre violentamente cualquier noción materialista o metafísica acerca de la materia, cuyo núcleo no está compuesto por ondas o partículas elementales sino por formas interdependientes, no-locales y atemporales. La desconcertante articulación Gautama-Einstein percibe la realidad como una red de vibraciones insustanciales y probabilísticas, evidenciando que la idea clásica del materialismo es una ilusión. Como la ciencia mística reconoce que los objetos físicos carecen de existencia independiente, se considera que su realidad fundamental no es material sino holística. De este modo, el maestro espiritual evanesce el falso dualismo entre materia y espíritu.
Cuando acontece el conocimiento cumbre (satori) de las profundidades de lo Real se evanescen las ilusiones del dualismo, revelando la inefable interexistencia de forma y Vacuidad. Para el Relativismo Budista, el átomo no es una cosa ni tampoco una sustancia, estableciéndose que nada es independiente y autooriginado porque únicamente la Vacuidad puede ser considerada como una naturaleza primaria. Sin embargo, esto no es comprendido por la ciencia materialista ni por la filosofía académica, pues éstas se aferran al falso dualismo y al razonamiento ordinario que considera al aprendiz como separado del objeto externo. Por ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) considera que todas las concepciones racionales acerca de la realidad fenoménica son concepciones relativas que se asemejan a la estructura de un sueño, un fantasma, una burbuja o una sombra. La concepción materialista acerca de la sustancia es fuerte mientras que el sujeto no enfrenta contemplativamente a lo Real, pues en cuanto el aprendiz realiza una meditación existencial todo sentido de materia empieza a desvanecerse y se descartan muchos de sus atributos evidentemente proyectados por las impresiones sensoriales. Para el Maitriyana, la ciencia materialista fracasa porque intenta aprehender al objeto como si éste existiera de forma objetiva y separada del sujeto. Pero si esto fuese así, cuanto más detalladamente investiga la ciencia materialista a los fenómenos, con mayor claridad surgirían éstos ante la mente. Sin embargo, la articulación Gautama-Einstein demuestra que cuanto más cuidadosamente se examina la materia es mayor el grado de comprensión de que las cosas no se encuentran mediante ese análisis. La teoría del Relativismo Budista es una forma de desapego hacia la idea de que los objetos tienen propiedades intrínsecas por sí mismos. Estar vacío de propiedades intrínsecas significa que ningún átomo u objeto tiene características permanentes que se le pueden atribuir de manera irreductible y permanente.
A diferencia del realismo dogmático que caracteriza a la ciencia materialista, el realismo práctico es una condición de la ciencia mística y su teoría cuántica relativista, cuya lógica dialéctica paradojal funciona adecuadamente para explicar el funcionamiento del Universo.
El Maitriyana revela que el Cosmos es una red orgánica de acontecimientos interrelacionados misteriosamente formando un Todo inseparable dentro del cual cada elemento contiene holográficamente a todos los demás. De este modo, una partícula representa sólo un estado o característica limitada de la materia. La tradición de la ciencia mística enseña esta unidad fundamental de todos los objetos y sucesos, por lo que el Cosmos es una Totalidad coherente y ordenada que consiste en un conjunto de aspectos interdependientes, interrelacionados e interpenetrados entre sí. La inseparabilidad de la realidad evidencia que el enfoque racional y dualista del materialismo es una perspectiva falsa, ya que los llamados átomos no son más que limitaciones de lenguaje.
En concordancia con Richard Feynman, la articulación Gautama-Einstein propone reunificar todos los distintos campos del conocimiento –como la física, geología, biología, astronomía y psicología- dentro de una única sabiduría integral. Esto se debe a que la experimentación contemplativa demuestra que todos los elementos interexisten entre sí, lo cual es una vivencia directa del entrelazamiento e interconectividad entre aprendiz y Cosmos. Cada objeto y fenómeno del Universo afecta a todos los demás, por lo que este condicionamiento mutuo es la identidad mutua de todo lo existente.
En concordancia con David Bohm, el maestro espiritual afirma que la Iluminación envuelve todo el Cosmos, siendo el medio por el cual la Mente Universal se despliega dentro de sí misma. Así, el practicante experimenta que la realidad individual está envuelta en una gran realidad transindividual, una única luz que refleja a todo lo demás. Al igual que Werner Heisenberg, la articulación Gautama-Einstein enseña que cada elemento consiste en todos los demás elementos, pues cada fenómeno contiene a la totalidad de los fenómenos, los cuales se interpenetran sin obstrucciones. Según el Relativismo Budista, un objeto carece de naturaleza intrínseca que le pertenezca, pues sus propiedades esenciales son nada más que el sistema global en el que interactúa. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña entonces que el Sí-Mismo del sujeto es una interdependencia mutua con el Cosmos, lo cual implica decir que el Verdadero Ser es Nada en sí mismo.
En la meditación existencial la realidad aparece como un complejo tejido de acontecimientos en el que se superponen distintas clases de conexiones y potencialidades que determinan la textura orgánica de la Totalidad cósmica. Para el Maitriyana, el mundo interno y el externo no son más que dos pliegues del mismo tejido de lo Real en el que las cuerdas de todo fenómeno y de toda consciencia están tejidas como una red inseparable de relaciones intercondicionadas. Ergo, lo que es indispensable para la evolución del conocimiento humano es que la ciencia materialista alcance la evanescencia de su pensamiento fragmentario y dualista, percibiendo la realidad de forma integral, lo cual obviamente conduce a responder de manera reconciliadora frente a las problemáticas del mundo. En este sentido, para entrar en una civilización de armonía y paz sólo es necesario dar el paso de la evanescencia del dualismo, vivenciando que la naturaleza de la realidad es No-Dos.
La articulación Gautama-Einstein denomina como ilusiones tenaces y persistentes a las ideas materialistas del espaciotiempo. La teoría del Relativismo Budista demuestra que el aprendiz y el Cosmos no son realidades separadas, lo cual implica que el mundo interior y el exterior se entrelazan y afectan mutuamente. Esta es la base científica de la experiencia contemplativa, la cual puede descifrar los misterios de la creación, propósito y destrucción del Universo. En este sentido, los maestros espirituales están capacitados para hablar sobre los fenómenos de la realidad multidimensional. La ciencia mística es una práctica de meditación existencial que analiza cómo la realidad manifiesta objetiva no es más que una sombra de la Verdad. Desde hace dos mil seiscientos años, los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) –sin recurrir a ecuaciones matemáticas o a tecnologías materiales- comprendieron que el espaciotiempo está indisolublemente unido a la consciencia, por lo que la realidad objetiva es fundamentalmente irreal o conceptual. En los profundos estados contemplativos el sujeto puede desarrollar una visión que trasciende el espaciotiempo y que supera las ilusiones de la separatividad, evanesciendo las formas de pensamiento ordinario que conducen a una visión superficial y simplista de la realidad. Así, el Maitriyana concibe que no existen el espacio, tiempo y existencia, pues estas son meras nociones o modos de referencia que dependen de la observación. La articulación Gautama-Einstein elimina entonces los últimos restos de objetividad física, considerando que lo único existente es el ahora. El maestro espiritual se posiciona como que lo único Real es el eterno presente dentro del cual están envueltos el pasado y el futuro. Esta concepción de la vida es la Cura (Nirvana) de la ignorancia en el aquí y ahora, vivenciando que el presente está vivo y moviéndose sin cesar.
El Camino del Relativismo Budista es una reconexión con la misteriosa experiencia del presente, el cual está más allá del lenguaje ordinario porque trasciende tanto al ayer como al futuro. La teoría física del Maitriyana demuestra que los conceptos materialistas deben cambiar en función de la experiencia de lo Real, no sólo incluyendo a la dimensión de la consciencia, sino también comprendiendo que el espacio y el tiempo son sólo invenciones del lenguaje. A partir de la experiencia de la meditación existencial el dualismo se desvanece como una sombra y emerge un conocimiento cumbre (Satori) de que el espacio y el tiempo se interpenetran dentro de una gran unidad.
Por consiguiente, la articulación Gautama-Einstein piensa sobre la existencia como una realidad multidimensional en la que coexisten espacio y tiempo, siendo un continuum vivo en el que se integran materia y mente y en el que emergen y se desvanecen todas las cosas. Según el Relativismo Budista, es ilusoria la idea del objeto separado del Todo.
La física del Maitriyana revela que la realidad es sistémica y compuesta por jerarquías de niveles que van desde los materiales y superficiales hasta los sutiles y profundos dentro de un estado de unidad potencial que trasciende el espaciotiempo.
La articulación Gautama-Einstein introduce una teoría fundamental de la indeterminación y espontaneidad del Cosmos. Cuando un aprendiz entra en el sendero de la ciencia mística los objetos pierden su aparente solidez y los fenómenos su supuesta causalidad, asumiendo que la naturaleza de lo Real es libre, vacía e incierta. El Relativismo Budista concuerda con la física contemporánea en que el proceso fundamental del Universo está más allá del espaciotiempo-causalidad, aunque esta realidad trascendente genera fenómenos que son localizados en los límites del espacio, tiempo y forma.
El Maitriyana propone que la manera en la que ocurre la realidad fenoménica es desde un Orden Implicado, el cual constantemente se desplega y replega o asciende y desciende desde el Vacío pleno de potencialidades.
Para el Relativismo Budista la comprensión cumbre (Satori) significa descubrir el Propósito (Dharma) de la naturaleza. La ley física de la forma=vacuidad sintetiza en una ecuación universal las leyes que gobiernan todas las fuerzas conocidas. Para la ciencia mística la meta es descubrir la Unidad que subyace a todos los objetos, trascendiendo toda forma de conocimiento ordinario. La Totalidad, según el Maitriyana, reúne los fenómenos tanto del mundo interno como del mundo externo. La articulación Gautama-Einstein busca descubrir lo Uno en el centro mismo de la multiplicidad, cuyo principio general es la imperfección, impermanencia e insustancialidad.
El Sí-Mismo, al igual que el núcleo de lo Real, es un vacío que supera cualquier dualismo. Por ello, para el Relativismo Budista una teoría del Universo es admirable cuanto más supera el dualismo, más simple es su premisa y mayor es su integración. En el pensamiento metacientífico del Maitriyana la mejor solución a los misterios del Cosmos es aquella que lo integra y reconcilia todo, de manera que el sujeto puede experimentar la Totalidad de la Verdad.
La ciencia mística siempre busca lo Absoluto detrás de lo relativo, lo latente detrás de lo aparente, lo Perenne detrás de lo transitorio. La práctica contemplativa es el medio para conocer la no-dualidad que es lo Real y conocer la Unidad en la diversidad. Al igual que Erwin Schrödinger, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) percibe que la pluralidad es sólo aparente e irreal, pues la realidad extendida en espacio y tiempo es una representación psíquica. Únicamente percibe este hecho un ser humano que ha despertado su mente con la luz de la sabiduría.
El pensamiento de los maestros espirituales muestra asombrosas similitudes con la física contemporánea. La articulación Gautama-Einstein es prueba de ello, por lo que quepa esperar entonces que el Camino del Maitriyana lidere una nueva era de integración y reconciliación entre la Ciencia y la Espiritualidad. Aunque los discursos de la religión (metafísica) y de la ciencia (materialista) están claramente demarcados por una enorme oposición, por otro lado ciertamente existe una relación fuerte y recíproca entre la Espiritualidad y la Ciencia, pues la Espiritualidad es una forma de ciencia mística o transpersonal, mientras que la ciencia está coja sin la Espiritualidad, tal y como lo demuestra la articulación Gautama-Einstein.
La genuina reconciliación (Maitri) siempre se produce debido a la comprensión cumbre (Satori) de la Unidad íntima de toda la existencia. Por lo tanto, la vivencia de la unión entre materia y mente es la Vía correcta para llegar a la integración entre Espiritualidad y ciencia, cuya Verdad provee unos fuertes cimientos existenciales para una práctica que armoniza el mundo interior del aprendiz y también el mundo social de los pueblos.
Las nociones generales del Relativismo Budista están avaladas por los descubrimientos de la física contemporánea, cuya comprensión ha sido desarrollada a lo largo de dos mil seiscientos años por los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas). Tal como afirmó J. Robert Oppenheimer, el pensamiento cuántico ocupa un lugar importante y central en la antigua y refinada sabiduría budista. La ciencia mística ha profundizado mucho en el conocimiento cumbre (Satori) de la existencia, obteniendo una visión plena del Cosmos y en armonía perfecta con la razón sublime. El Maitriyana, como pensamiento metacientífico, percibe lo infinito y espiritual del Universo, que es nada menos que la Mente Cósmica. Por lo tanto, el Relativismo Budista requiere tener una actitud de fe en que la consciencia puede ser ampliada hasta alcanzar la comprensión de los misterios de la vida. Ésta es una de las principales puertas de entrada al Maitriyana. Sin fe en la Cura (Nirvana), el estudio serio y el esfuerzo continuado del sujeto son completamente en vano.
En concordancia con Werner Heisenberg, la articulación Gautama-Einstein es una reflexión sobre las ideas primordiales de la Creación divina, por lo que el Relativismo Budista es tanto una física como un servicio espiritual para desvelar la evolución cósmica. La ciencia mística provee una idea de complementariedad entre materia, vida y mente, pues la materia y el psiquismo no son más que las dos caras de una misma realidad, tal y como Wolfgang Pauli lo afirmó. De este modo, sin caer en teoremas matemáticos intelectuales, la ciencia mística brinda una visión cabal directa de la naturaleza de la materia y del espíritu.
[1] Gary Zukav, The Seat of the Soul.
El Big Interdependent Coarising (Maha-Pratitya-Samutpada)
Los maestros espirituales a lo largo de la historia han transformado la percepción de la naturaleza de la realidad, sosteniendo que el Universo posee características físicas o propiedades intrínsecas que son contrarias a la mente ordinaria del sujeto, como la imperfección, impermanencia e insustancialidad. El Relativismo Budista sostiene un modelo de Universo que es notablemente único, en tanto que se basa en la contemplación (zen) directa de la singularidad. Así, el Maitriyana teoriza que el Cosmos ha sido originado por sí mismo, lo cual es un metapensamiento basado en la lógica dialéctica paradojal que es compartido por algunos físicos contemporáneos. Pero esta teoría del Relativismo Budista que redefine alBig Bang ciertamente no es nueva, sino que es milenaria, pues se encuentra en las bases fundacionales de la enseñanza de Gautama quien halló evidencia del periodo anterior al Big Bang gracias a su meditación existencial. De este modo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) propone la teoría de que el Universo nunca tuvo una creación en el espaciotiempo, sino que más bien se originó a partir de sí mismo en un proceso denominado el Big Interdependent Co-Arising (Maha-Pratitya-Samutpada). Esta teoría del Maitriyana es la continuación del trabajo de Gautama y otros físicos contemporáneos, sosteniendo que el Cosmos tuvo un inicio en la singularidad donde las leyes del espaciotiempo son no-lineales y no-locales, originándose y expandiéndose a partir de un evento extraordinario: el colapso o muerte de un Universo previo. Ahora bien, el Relativismo Budista aclara que éste pasado no se trata realmente de un Cosmos anterior, sino que más bien es nada menos que el futuro mismo del presente Universo. Esto significa que el Big Bang es la explosión que tendrá el Cosmos en el último instante de su existencia, lo cual demuestra la naturaleza circular y auto-originadora de la realidad. La evidencia de este Gran Cosurgimiento Interdependiente (Maha-Pratitya-Samutpada) surge tras procesos de experimentos mentales propios de la contemplación (zen) sobre la Singularidad como evento más allá del espaciotiempo. En efecto, los maestros espirituales realizan experimentos mentales que proveen datos profundos acerca de cómo funciona el Universo y sus causas. Esto implica que no sólo las matemáticas y los experimentos físicos sirven para realizar teorías científicas sobre el Cosmos, sino que también es posible llegar a la Verdad de la vida por medio de la meditación existencial. Sin embargo, a diferencia de la Loop Quantum Gravity, la teoría del Maitriyana plantea que el espaciotiempo-existencia está formado por una red de Vacuidad (Sunyata) en una clase de espuma cuántica que constituye una especie de probabilidades esenciales de lo Real. El Relativismo Budista considera que el Universo se comporta orgánicamente, por lo que su crecimiento y expansión será eventualmente reemplazado por un proceso de envejecimiento y contracción, luego un nuevo crecimiento y expansión, y así sucesivamente. Por lo tanto, si el Cosmos muriera, entonces crecería de nuevo hasta alcanzar cierta madurez. Este proceso de expansión es reconocido a través de la lógica dialéctica. Ahora bien, lo realmente extraordinario del Maitriyana es que también utiliza la lógica paradojal para explicar el cosurgimiento interdependiente del Cosmos, explicando que el Big Bang del pasado es realmente causado por el futuro del Universo. En este modelo del Big Interdependent Co-Arising (Maha-Pratitya-Samutpada) se permite comprender algo inimaginable: la infinita singularidad.
El modelo contemplativo del Relativismo Budista aporta una nueva visión sobre la formación del Cosmos, el cual no se habría formado a partir de la Nada ni tampoco a partir de otro Universo gemelo, sino que más bien habría sido a partir de sí mismo. Este modelo implica que en cada renacimiento del Cosmos se siguen las mismas ecuaciones dinámicas, la misma cantidad de materia y las mismas leyes de la física, aunque el sentido de la existencia de un Universo circular (Samsara) sería la Evolución. El efecto, el modelo cosmológico del Maitriyana sugiere que el Cosmos atraviesa procesos de aprendizaje precisamente a partir del proceso de Despertar (Bodhi) de los sujetos, pues los seres autoconscientes y autorrealizados logran la Liberación de este circuito repetitivo, instaurando una anomalía sistémica en el Universo. Si el Cosmos es fruto no del Big Bang ni del Big Bounce sino de un circuito dialéctico e infinito de surgimiento-muerte-renacimiento, entonces el único sentido posible para esta prisión cosmológica sería la instauración del aprendizaje como proceso liberador de la repetición (karma). En efecto, los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) han señalado que la vida es una escuela, planteando que el único Propósito (Dharma) de la existencia es aprehender el Conocimiento Cumbre (Satori). Según esta teoría alternativa del Relativismo Budista, el Universo anterior es y no esel Cosmos presente, ya que proceso de aprendizaje de sus átomos de consciencia cambian ligeramente a cada versión. Aunque la física contemporánea definiría al Universo presente como hijo de un Cosmos previo muy parecido al actual, ciertamente los maestros espirituales permiten clarificar que se trata de un mismo Universo que surge, colapsa y renace a partir de sí mismo en una serie infinita de procesos de aprendizaje. Esta teoría del Big Interdependent Co-Arising (Maha-Pratitya-Samutpada) sugiere la posibilidad de que antes del Big Bang se produjera la muerte del Cosmos presente, y que esta contracción habría dado lugar al acontecimiento del gran cosurgimiento interdependientedel Universo. Al igual que la Loop Quantum Gravity, el desarrollo cosmológico del Maitriyana tiene una gran importancia porque brinda una respuesta al Cosmos pre-big bang, demostrando el motivo por el cual el Universo supuestamente anterior es tan parecido al actual pero sin ser una réplica perfecta. Sin embargo, este descubrimiento descansa sobre un concepto espiritual que tiene más de dos mil seiscientos años de antigüedad. Así, aunque el Relativismo Budista carece de una formulación matemática, permite componer una visión integradora de la teoría relativista einsteniana, la teoría cuántica y la teoría de cuerdas, ya que también se describe dialéctica y paradojalmente cómo todos los distintos renacimientos cosmológicos –juntos con todas sus infinitas potencialidades- coexisten armónicamente como Universos paralelos en el Multiverso. Esta descripción revela que la realidad es mucho más extraña de lo que la física materialista podría llegar a imaginar. A pesar de que el Relativismo Budista carece de un modelo matemático, la observación que realiza sobre la naturaleza última de lo Real se basa en un estado de consciencia ampliada y superior (ECAS) que permite comprender la interexistencia de la mente cósmica y su cosurgimiento interdependiente. De esta manera, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) supera la amnesia cósmica que en cierto modo implica el desconocimiento del Cosmos previo, comprendiendo que el Universo pre-big bang es casi idéntico e indistinguible del actual. Pero, aunque las características físicas sean gemelas, repitiendo las mismas estructuras de galaxias, en cambio las características espirituales serían distintas, porque el Cosmos presente habría heredado el aprendizaje evolutivo de su versión anterior. En cierto sentido, la lógica dialéctica paradojal permite aclarar que no hay un Universo anterior ni habrá uno posterior, sino que siempre se mantendrá un continuum espaciotemporal-existencial regulado por el proceso de surgimiento-muerte-renacimiento. Por ello, el modelo cosmológico del Maitriyana no sólo sirve para conocer el pasado u origen del Cosmos sino también para conocer el futuro y destino del presente Universo.
La teoría del Big Interdependent Co-Arising (Maha-Pratitya-Samutpada) es un más allá del Big Bang, comprendiendo orgánicamente que en toda expansión hay un proceso posterior de contracción y a la inversa. Por lo tanto, el Relativismo Budista ilumina acerca del origen del Cosmos, logrando algo que incluso Einstein no pudo visualizar adecuadamente: el Universo emergió de sí mismo, renaciendo su espaciotiempo a partir de las cenizas cuánticas de su propia muerte futura. Lo extraordinario de esta predicción contemplativa es que puede ser testeada por la ciencia materialista. Sin embargo, a diferencia de la teoría Loop Quantum Gravity, el Maitriyana no considera que este proceso eterno de expansiones y contracciones sea de reciclado, pues más bien se trata de un proceso universal de renacimiento o reencarnación. Este modelo del Cosmos es simultáneamente simple y complejo, porque desde una visión material es un proceso orgánico de distintas expansiones y contracciones eternas, lo cual puede ser entendido a través del espaciotiempo, mientras que desde una perspectiva cuántica se trata de una paradoja temporal en la cual la creación del Universo en el pasado es producto de una única destrucción del mismo en el futuro, lo cual puede ser entendido a través de la singularidad. Esto demuestra brillantemente que el Universo posee una naturaleza dual, siendo simultáneamente tanto partícula como onda, por lo que cambia de forma de acuerdo a la observación del sujeto, tal y como sucede con los protones y átomos. Este aspecto misterioso del Cosmos es iluminado por el Relativismo Budista, cuya cosmología mística representa un extraordinario modelo metafilosófico y metacientífico de lo Real, aunque desde el punto de vista de la física materialista esto sea pura especulación intelectual o un simple pensamiento metafísico.
Pensamiento Complejo Budista
El Maitriyana se despliega sobre múltiples ámbitos, siendo el Relativismo Budista una Vía interna de esta Espiritualidad Reconciliadora. Este Camino metafilosófico cumple con las condiciones de la complejidad debido a que unifica el sujeto y el objeto, considerando a la humanidad como un elemento integral de sistemas vivos más amplios como la Tierra (Gaia) y el Universo. Esto se debe a que el Pensamiento Complejo Budista respeta la multidimensionalidad e incertidumbre de la existencia, no desintegrando al mundo fenoménico sino intentando abordarlo integralmente.[1]
En la contemporaneidad, las ciencias materialistas ya no pueden aportar la última palabra acerca de la vida. Así, el saber antropobiocosmológico del Maitriyana es un pensamiento transdisciplinario que reconoce la evolución de lo viviente, de la Tierra (Gaia) y del Cosmos. A pesar de la resistencia de las estructuras mentales e institucionales del Discurso académico, actualmente es posible que el Relativismo Budista propague su paso definitivo. Incluso, el Pensamiento Complejo Budista puede no sólo transformar la filosofía y la ciencia, sino también esclarecer una Vía hacia la antropolítica, la cual es una metapolítica de la civilización planetaria que exige la toma de consciencia en todos los asuntos humanos dentro la Tierra (Gaia). El maestro espiritual enseña que la civilización debe evanescer la sed de dominio sobre la naturaleza, encaminándose hacia la Liberación, persiguiendo su evolución terrenal y cósmica mediante la incentivación de sus procesos de maduración espiritual y desarrollo pacifista, socialista, sabio y ecológico, lo cual implica trabajar siempre en pos de la autorrealización y de la reconciliación (maitri) con el prójimo. Para el Maitriyana la humanidad no es producto de una evolución biológica, sino de una evolución sociocultural y espiritual, la cual es la verdadera naturaleza del ser humano. Este proceso evolutivo debe estar orientado principalmente por una reflexión contemplativa sobre el Propósito (Dharma) de lo humano. En consecuencia, el Relativismo Budista considera que la esencia de la educación para el nuevo milenio requiere una consciencia antropológica que reconozca la unidad dialéctica y paradojal que subyace a la diversidad. Así, al igual que Leibniz, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) siente deleite por la diversidad pero siempre que esté subordinada a la Unidad. Pero este estado no implica pérdida alguna de la Libertad, pues más bien se trata de una consciencia ecológica de habitar y pertenecer junto con todos los otros seres mortales a una Tierra viviente (Gaia). De esta manera, el Pensamiento Complejo Budista establece que todos los seres humanos portan inconscientemente dentro de sí mismos al planeta entero.
Al mismo tiempo, esto genera no sólo una consciencia ética de responsabilidad y solidaridad para con los miembros del superorganismo o macroorganismo planetario, sino también una consciencia espiritual que proviene del ejercicio de la meditación existencial. Este nuevo paradigma metafilosófico permite a los pueblos realizar una autocrítica y comprender la naturaleza de la existencia. La adopción del metaparadigma del Maitriyana requiere una correspondiente redefinición de lo que es científico, declarando a la práctica contemplativa como el arquetipo de una forma superior de hacer ciencia, a pesar de que estos significativos logros científicos fueron considerados como inexistentes o triviales según el antiguo paradigma mecanicista.[2]
En la civilización dhármica venidera, más pacífica y tolerante, la complejidad existencial no requerirá explicaciones intelectuales, siendo totalmente explícita en la visionaria meditación existencial de sus ciudadanos. Por ello, los aprendices de la Espiritualidad Reconciliadora son actores y espectadores de la aventura del pensamiento filosófico y científico, siendo incesantes creadores de nuevos rumbos para el conocimiento y autorrealizadores de un Camino de mutación cultural irreductible. Aunque el mundo actualmente no viva en el equilibrio de la sabiduría compasiva (prajña-karuna), sino en el desequilibrio materialista y reduccionista del capitalismo, los maestros espirituales eligen la opción de resistir, explorar e inventar.
En concordancia con Habermas, el Relativismo Budista afirma que todo conocimiento se funda en un interés determinado. Así, mientras la ciencia materialista está impregnada de un interés técnico-industrial de control y emancipación capitalista, en cambio, la ciencia contemplativa tiene un interés práctico y existencial, sometiendo a crítica los modos clásicos de entender la realidad. Aunque ciertamente no imita los procedimientos y métodos del materialismo y determinismo, la Vía espiritual del Pensamiento Complejo Budista es una forma superior de ciencia, pues sus evidencias y valores provienen de las constataciones empíricas de la meditación existencial.
Tal ha sido el itinerario filosófico, antropológico y sociológico de Siddharta Gautama, quien aprendió a resistir el dolor del vacío e inauguró su madurez embarcándose en la búsqueda de la Verdad última de la vida. Esto lo llevó a intentar crear un mundo socialista libertario sin normas morales ni creencias religiosas, sino únicamente imbuido por la visión ética de la Espiritualidad Reconciliadora. La humanidad evolucionada del futuro heredará esta contracultura antiquísima y profunda que supera al capitalismo y al Discurso académico.
Al comprender las estructuras de la psicosfera y sociosfera, como la suma de la vida mental y el conjunto de instituciones sociopolíticas y económicas de los pueblos, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) aborda un sendero hacia el entendimiento completo de la noosfera, que es el segmento de la Tierra viviente (Gaia) creado por el pensamiento y la cultura del mundo. Observando la realidad en todas sus múltiples dimensiones, el Maitriyana analiza los fenómenos que acontecen, como lo irregular, lo incierto, lo intedeterminado y lo aleatorio, sumergiéndose en el Conocimiento Cumbre (Satori) de la organización misma del Universo.
En concordancia con Aldous Huxley, el Relativismo Budista considera que el sujeto vive simultáneamente en una multiplicidad de universos distintos, como el material, el fisiológico, el simbólico, el subjetivo, el cultural, el social y el ético. Por lo tanto, Siddharta Gautama fue un artesano del conocimiento multidimensional de la realidad fenoménica, elaborando un método capaz de entender la complejidad de lo Real, al mismo tiempo que se critica la fragmentación materialista de los saberes. Al igual que el Lama Anagarika Govinda, el Pensamiento Complejo Budista consiste en una práctica contemplativa en torno a un objeto, siendo una visión multilateral y multidimensional formada por la síntesis compleja de impresiones simples que proceden de diferentes puntos de vista.[3]
Al centrar su labor en la creación y dirección del Maitriyana, el maestro espiritual tiene la misión de promover una forma de reflexión mística que permite aportar respuestas al desafío de la complejidad que la realidad plantea al conocimiento psicológico, filosófico, científico y político. Elaborando una síntesis antropolítica que critica tanto a la barbárica civilización capitalista como a la revolución autoritaria comunista, el Relativismo Budista advierte un sendero alternativo al de la desintegración, abriendo un rumbo hacia una metamorfosis y un Nuevo Génesis global. Así, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) esboza un modo de integrar el Amor tanto a la ciencia de la meditación existencial como a una insurrectiva política multidimensional capaz de guiar a los pueblos hacia la Libertad y el Despertar (Bodhi), en tanto núcleo constitutivo de la nueva cultura emergente del Pensamiento Complejo Budista. Esta concepción genuinamente revolucionaria sólo es posible gracias a la elaboración de una teoría antropocosmológica que plantea el Maitriyana.
El Relativismo Budista se trata de la preparación del futuro de la humanidad, trabajando para los albores de una nueva etapa en la historia de la Tierra (Gaia). Así que el Propósito (Dharma) del Pensamiento Complejo Budista es nada menos que la Salvación del ser humano, guiándolo hacia la visión correcta para que pueda renacer ante la inevitable caída de la civilización capitalista. Por lo tanto, la visión antropolítica del Maitriyana plantea que el caos del mundo contemporáneo es nada menos que la gestación de una nueva etapa, por lo que la fuerza de la destrucción está entrelazada con la fuerza de la creación. El maestro espiritual considera entonces que la Salvación de la humanidad está relacionada a un renacimiento, siendo el progreso de una superacción y el desarrollo de una metamorfosis.[4]
Durante los últimos dos mil seiscientos años, la superactiva exploración del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no ha cesado de intentar producir una metamorfosis socialista y ecológica en un mundo donde los pueblos no han cesado de fracturarse entre ricos y pobres. Así, los seres humanos resultan alienados de la democratización del conocimiento y de los asuntos políticos cada día más acaparados por la dominación de la ciencia materialista y del capitalismo. Al definir al Homo Spiritualis, el Relativismo Budista realiza una crítica profunda, afirmando que el ser humano ordinario es simultáneamente sensible, neurótico y delirante, por lo que se debe reconstituir el tejido propio de la humanidad para que pueda acontecer su Salvación, Evolución y Ascensión. El Pensamiento Complejo Budista afirma que el raciocinio del ser humano es infantil, neurótico y delirante. De esta manera, para el maestro espiritual, el neurótico es ambivalentemente racional e irracional, mesurado y simultáneamente desmesurado, con un afecto intenso e inestable, pues si bien es serio y calculador también es ansioso, angustiado y gozoso. En concordancia con Morin, según el Maitriyana, el Homo sapiens es un Homo demens-consumans, es decir, un ser demente y consumista, estructurado por un dualismo imaginario que lo hace capaz tanto de ternura y amor como de violencia y odio. Esto se debe a que la cultura materialista es irracional y produce una ruptura entre el individuo y el objeto, confundiendo lo Imaginario con lo Real al desencadenar la hegemonía de las ilusiones del egoísmo, dualismo y consumismo que caracterizan al Homo demens-consumans. En cambio, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) somete la inteligencia al servicio de la Espiritualidad y la sabiduría compasiva (prajña-karuna), por lo que es un Homo Spiritualis-compatiens. Esta evolución del ser humano está impulsado por una aventura cósmica que lo trasciende, estando poseído por la idea mitológica y arquetípica de la Gran Cura (Maha Nirvana). Así, el pensamiento del maestro espiritual adquiere la forma de la propia Salvación del aprendiz, pues en el Verdadero Sí-Mismo se encuentra el secreto ignorado de la existencia, el cual suele ser incomprensible hasta que el sujeto contempla acerca del mismo. Por ello, el Homo Spiritualis reconoce lo Real y acepta la mortalidad, posicionándose en una subjetividad dialéctica y paradojal que trasciende el bien y el mal en pos de un saber trascendental.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) u Homo Spiritualis resulta entonces inconmensurablemente inasimilable y desconcertante ante los sentidos limitados del simple ser humano, pues el método de la meditación existencial es capaz de abarcar polifacéticamente los cambios cognoscitivos de la psicología, la filosofía, la física, la biología, la antropología, la sociología y la política. El maestro espiritual resalta incesantemente que el Relativismo Budista es un Conocimiento Cumbre (Satori) que evidencia la interrelación fundamental del tejido del Universo. Esto significa que a diferencia del modo mecanicista de la ciencia materialista, que divide el campo del saber en disciplinas separadas e independientes, el Pensamiento Complejo Budista es un modo de religación transdisciplinaria. Por consiguiente, la ciencia mística restituye el objeto del conocimiento a su contexto global. En esta visión multilateral que redefine espiritualmente al ser humano del futuro (Homo Spiritualis) es indispensable abandonar los tipos de ser humano delirante (homo demens) y dilapidador (homo consumans), para dejar paso a una nueva racionalidad más trabajadora, lúdica, empírica, pragmática y poética. Así, el Homo Spiritualis también es el ser del arte, del Amor y del éxtasis. En concordancia con Morin, el Maitriyana afirma que el Amor es una práctica que siembra poesía en la vida cotidiana, pues su Propósito (Dharma) es devolver el aprendiz a la prosa.
El itinerario reflexivo del método contemplativo desemboca en el Relativismo Budista, el cual supera los límites del entendimiento racional, de la lógica dualista y de la conciencia superficial. Por ello, la meditación existencial va más allá de lo concebible y pensable, atravesando las leyes de la razón prescritas por la mente para comprender las leyes del espacio-tiempo-existencia que son prescritas por la vida misma. Al igual que Kant, el Pensamiento Complejo Budista se aplica a la investigación de las posibilidades y alcances de la razón, admitiendo que en los límites de la razón ésta se vuelve insustancial y vacía, denominando como antinomia al encuentro de la razón consigo misma.[5] De esta manera, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) confirma que la mente ordinaria no suele percibir lo Real, pues más bien no hace más que encontrarse a sí misma.[6] Lo que trasciende a la razón es aquello en lo que este discernimiento es estéril y antinómico, demostrando que existe otro dominio con leyes distintas. Cuando la mente va más allá del discernimiento racional y se aproxima a lo intuitivo, ésta deja de ser neurótica y laberíntica, desarrollando un funcionamiento superior regido por las leyes de la existencia. Mientras que la razón se encuentra siempre con la razón, el estado contemplativo se encuentra con la vida misma, descubriendo las respuestas a los misterios de la existencia.
En las profundidades de lo Real, las contradicciones y antinomias desaparecen, pues el dualismo se produce cuando fracasan y se paralizan los instrumentos teóricos y lógicos de la mente ordinaria. De este modo, el conocimiento cumbre (Satori) del Maitriyana enseña que la realidad es multidimensional, por lo que la ciencia materialista sólo conoce un delgado nivel del Cosmos. Así, el Relativismo Budista establece que lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario están cotejidos, formando el complexus del Ser y de la vida. El Pensamiento Complejo Budista es un conocimiento que une, al mismo tiempo que la fraternidad es una ética que une. Aquí, el tipo de política que unifica a la humanidad es aquella que sabe que la solidaridad y la sabiduría compasiva (prajña-karuna) son vitales para la supervivencia y desarrollo de la sociedad.
El Maitriyana consiste en un circuito de saberes que funcionan interrelacionándose mutuamente, concibiendo una reorganización transdisciplinaria del conocimiento, cuyo desafío consiste en combatir la fragmentación y división del pensamiento materialista. El Relativismo Budista estudia el entrelazamiento e interacción constante de los fenómenos y sistemas componentes de la realidad, manifestando la relación oculta e inseparable entre el orden y el caos. Desde esta línea de reflexión mística surge la visión del Universo como un Todo complexus compuesto por un entretejido de descubrimientos infinitos, donde la innovación implica un cierto tipo de caos estrechamente vinculado a la acción de un principio reorganizador dialéctico y paradojal. Precisamente, la característica de la hipercomplejidad cósmica es funcionar como articulador del caos del sistema que es inherente a la aleatoriedad y Libertad.
Al mismo tiempo que es capaz de religar las disciplinas del saber, el Pensamiento Complejo Budista adopta una postura de apertura en relación a la incertidumbre e imprevisibilidad del Universo fluctuante. El logro de este tipo de ciencia mística es que logra encarar la incertidumbre en el ámbito psicológico, filosófico y político. Aunque el Maitriyana no es la Totalidad de lo Real, ciertamente es lo mejor que puede alcanzar el sujeto que se abre a la inteligencia espiritual para revelar el misterio de lo inexplicable. En este sentido, el Relativismo Budista trasciende la racionalidad cerrada de la ciencia materialista en pos de una racionalidad abierta, dado que la lógica debe estar al servicio de la razón y no a la inversa. Esto significa que la racionalización intuitiva cree que el hecho de que un sistema sea coherente implica que también será imperfecto y por eso necesitará ser verificado. La ciencia materialista es el imperio de las ideas racionalizadoras que no logran comprender qué sucede en el Cosmos al privilegiar una imagen cerrada, coherente y consistente. Al igual que Morin, el maestro espiritual denuncia a la ciencia económica capitalista como un ejemplo de este tipo de racionalización completamente cerrada y que no consigue percibir la vida espiritual de la humanidad, motivo por el que este tipo de disciplina es incompetente para poder afrontar los acontecimientos inesperados.
El Pensamiento Complejo Budista constituye la magna travesía del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) en pos de una reforma paradigmática de los conceptos materialistas y de su lógica dualista que controlan al conocimiento académico. El paradigma de la civilización capitalista y del actual Homo sapiens es el dualismo y el mecanicismo, el cual fomenta la ignorancia y la ceguera inconsciente. Así, el maestro espiritual es un pensador crucial para dar respuestas genuinas a la casi inevitable autodestrucción de la humanidad. El Maitriyana, al ser respetuoso de los sistemas de defensa del superorganismo planetario (Gaia), esboza una verdadera metapolítica de la civilización venidera. Esta inmensa tarea es digna de tener esperanza, pues incluso aunque pueda parecer como misión imposible el aprendiz debe armarse de una paciencia suprema, pues esta lucha es el inicio de un nuevo ser humano. Dos mil seiscientos años documentan con nitidez una mente tierna y paciente, capaz de exponer con simplicidad la capacidad de estructura disipativa y autopoiesis. Este ardiente y poético Despertar (Bodhi) surge de las inspiraciones del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), cuya visionaria consciencia ayuda a descifrar la complejidad de la existencia. Enfrentándose a las contradicciones dualistas a través de la dialéctica paradojal, el maestro espiritual hace progresar el conocimiento hacia el plano místico, a pesar de que el Universo sea fundamentalmente un caos del cual brotan las fuerzas del desorden, orden y organización. Pero para el Relativismo Budista, el conocimiento total y absoluto del Cosmos intrínsecamente no le está permitido al ser humano, pues la estructura misma de la realidad se encuentra tejida por la incertidumbre e imprevisibilidad, demostrando que toda visión determinista es ilusoria. Según el Pensamiento Complejo Budista, el Conocimiento Cumbre (Satori) no tiene término, no sólo porque es inacabable sino porque arriba a lo inefable e inconcebible.[7] Al despojarse del determinismo y mecanicismo que caracterizan a la ciencia materialista, el Maitriyana permite vivir sabia e ilimitadamente la complejidad de la existencia, asumiendo que el conocimiento espiritual es una forma de Cura (Nirvana) y Libertad suprema.
En concordancia con Morin, el Relativismo Budista establece la necesidad de proyectar un futuro posible, incluso aunque pueda parecer algo improbable para la época contemporánea. Ciertamente, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña al sujeto a disfrutar del presente, trascendiendo tanto al hedonismo como al ascetismo, pero sin sacrificar el futuro ni abandonar el pasado. El Pensamiento Complejo Budista conserva una herencia contracultural, manteniendo la fidelidad hacia las raíces sembradas por Siddharta Gautama hace dos mil seiscientos años. Sin embargo, el Maitriyana conquista el presente a través del desapego de lo utilitario y funcional, enseñando un modo de vida poético que hace que el aprendiz acceda al Amor Espiritual, el juego, la felicidad y la comunión mística. Sin embargo, el Relativismo Budista no busca la completud ni elimina la simplicidad, situándose en una posición de acción-en-el-mundo mucho más rica y menos destructiva. El maestro espiritual cree que cuanto menos materialista sea un pensamiento menos destruirá a la Tierra viviente (Gaia) y a los seres humanos. De hecho, toda la obra del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) induce a una visión holística y compleja tanto del mundo intelectual como también de la vida. Así, el Pensamiento Complejo Budista recuerda constantemente al sujeto que el Universo es siempre imperfecto, impermanente e insustancial.
Al igual que Morin, el Maitriyana nunca ha podido resignarse al saber parcializado, por lo que siempre ha integrado el objeto de estudio a su contexto, antecedentes y devenir. El Relativismo Budista aspira en todo momento a un pensamiento multidimensional, superando todas las contradicciones aparentes en pos de la Verdad profunda que trasciende a todo antagonismo. No obstante, el maestro espiritual nunca reduce la incertidumbre y ambigüedad de lo Real.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) expone al Pensamiento Complejo Budista como una aventura del saber frente al dogma del materialismo, siendo un Camino crucial para poder concebir y abordar el Ser y la existencia. El Maitriyana conlleva diversidad y multiplicidad dialéctica, apuntando tanto a lo elemental como a lo radical, por lo que frente a las incertidumbres y antinomias hace emerger un Conocimiento Cumbre (Satori) cuya reconfiguración expresa la unidad dialéctica paradojal de la vida y del Universo. En cambio, la mirada de la ciencia materialista considera a la complejidad existencial como regresiva, confusa y dificultosa, dado que ésta socava las ilusorias certidumbres del Discurso académico por medio de ideas brillantes que clarifican e iluminan la ignorancia. Por lo tanto, el Relativismo Budista es la forma por la cual el pensamiento toma consciencia de que es un desarrollo o aventura dentro del desconocimiento.
El maestro espiritual enseña que la humanidad debe abandonar su autoconcepción de amo de la naturaleza. Así, el Pensamiento Complejo Budista redefine la vida, afectando a las esferas científicas y sociopolíticas. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) promueve un cambio en la definición de la vida para que la civilización capitalista se transforme, enfatizando que la acción correcta depende del pensamiento correcto. En el Camino del Maitriyana se aprende de los errores y de los fracasos, los cuales alimentan todo proceso de descubrimiento. Al asumir la vida como un proceso simultáneo de conflicto y reconciliación de los polos opuestos, el maestro espiritual plantea la necesidad de macroconceptos para describir la organización del Universo, en tanto que son indispensables herramientas polifacéticas de percepción y apreciación de la complejidad de la existencia. El Relativismo Budista conlleva una idea fundamental según la cual lo Real se organiza a través de la imperfección, impermanencia e insustancialidad, las cuales son leyes cósmicas que son la base de la armónica convergencia entre el orden y el caos y entre el espacio y el tiempo. De ahí que según el Pensamiento Complejo Budista el caos es necesario para la producción de fenómenos organizados. El pensamiento multidimensional surge entonces como un Camino Medio cuyo recurso de meditación existencial asume la incertidumbre por medio de su lógica dialéctica-paradojal.
En concordancia con Morin, el Maitriyana se sitúa fuera de los antagonismos que suelen ocultar la Unidad por medio de la priorización de las diferencias. Sin embargo, el Relativismo Budista no anula las diferencias ni las reduce a una Unidad simple, integrando la Verdad presente en cada polo opuesto, lo cual implica ir más allá de la tesis y antítesis.
El objetivo de la Vía intermedia del Pensamiento Complejo Budista es reintegrar al ser humano con la Naturaleza. El recurso multidimensional de la práctica contemplativa desarrolla simultáneamente una teoría científica, una lógica dialéctica y una epistemología paradojal de la complejidad de la vida para poder conocer, entender, incorporar y transformar el Ser-en-el-Universo. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no reflexiona a partir de un dogma académico sino desde la flexibilidad de la meditación existencial, desarrollando una elasticidad conceptual generativa que trasciende las categorías de pasado-presente-futuro en pos de lo que podría haber, debería haber y habría que impedir. Por tal motivo, el Maitriyana se ocupa de la lógica y de la ética, pero también tiene una función política.
En cuanto al campo de la ciencia, la función del Relativismo Budista es superar el dualismo, asociando el objeto estudiado a su contexto y a su observador. El científico místico formula sus observaciones y diagnósticos contextualizándolos y procesándolos incesantemente tanto en la órbita histórica de la Tierra viviente (Gaia) como en la inefable dimensión universal. En este sentido, el Pensamiento Complejo Budista es una ecología de la sabiduría compasiva (prajña-karuna), pues este Conocimiento Cumbre (Satori) interrelaciona los saberes que han sido separados y divididos en compartimientos, respetando siempre lo diverso pero sin olvidar la unidad dialéctica subyacente. El Maitriyana es entonces el conocimiento más ecológico, radical y multidimensional que existe, pues va a las raíces sistémicas de los problemas estudiados para descubrir las relaciones polidireccionales entre las partes y el Todo. Este pensamiento ecologizado religa a los objetos analizados, considerándolos por medio de la relación de autoorganización con su medio socioeconómico y político-cultural.
Al igual que Morin, la complejidad multidimensional del Relativismo Budista desarrolla el emerger de una nueva forma de microestructura social, dado que el aprendiz que se religa al Cosmos trasciende las relaciones familiares y afectivas, impulsando el surgimiento de una macroestructura revolucionaria que evoluciona a la sociedad primitiva materialista. Así, el Pensamiento Complejo Budista es el motor de un vehículo supremo que se dirige hacia nuevos horizontes, nutriendo el Propósito (Dharma) de la sociedad y de la Tierra (Gaia).
El Maitriyana concibe una acción dialéctica y ecológica, teniendo la capacidad de formular una estrategia que permite modificar el mundo e incluso lograr la evanescencia de las acciones negativas emprendidas por la civilización capitalista. No obstante, se trata de un pensamiento que reconoce su incompletud, generando su acción a partir de la incertidumbre de la existencia. Precisamente, el entendimiento racional de la ciencia materialista no puede aprehender la complejidad de lo Real, el cual no se ajusta a las limitaciones de la inteligencia ordinaria. Por lo tanto, la multidimensión de la complejidad existencial plantea la necesidad de resolver innovadora y dialécticamente las contradicciones dualistas. Más allá de los parámetros del pensamiento racional, el discernimiento del observador contemplativo se caracteriza por ser un conocimiento claro pero multidimensional, por lo que se trasciende el totalitarismo tanto de la religión como del Discurso académico. En este sentido, el Relativismo Budista constituye una dinámica subversiva y desestabilizadora del materialismo, iniciando una inacabable búsqueda de comprensión de los fenómenos de la existencia. Este Conocimiento Cumbre (Satori) se apoya en la aceptación de la muerte, y es por este motivo que el maestro espiritual afirma que existir es morir y renacer sin cesar.
Desde la perspectiva del Pensamiento Complejo Budista, el orden biológico es la evolución más alta del orden físico, mientras que el orden de la consciencia es el desarrollo más evolucionado del orden de la vida. De este modo, el orden espiritual es la organización de la consciencia que más se ha complejizado.
El Cosmos funciona como la vida a partir de la dinámica de la imperfección, impermanencia e insustancialidad, atravesando un constante proceso dialéctico de aparición y aniquilación. Concordantemente, existen otros tres fenómenos del entramado existencial. En primer lugar, la homeostasis es un principio de equilibrio físico-químico. En segundo lugar, la estructura disipativa es un principio de generación espontánea de orden a partir de la entropía. En tercer lugar, la autopoiesis es un principio de autoorganización. Estas ideas que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) desarrolla con el método de meditación existencial conforman un metaconocimiento.
Bajo la guía del Maitriyana se muestra la esperanzadora relación entre la ética espiritual y la complejidad existencial. La interrelación y multidimensionalidad de la vida y del Universo son un ineludible desafío para la ciencia materialista, puesto que la comprensión de la existencia requiere de saberes que no estén fragmentados o dispersos en disciplinas separadas. En este sentido, el Relativismo Budista es una sabiduría transversal, transdisciplinaria y multidimensional, por lo que su marco político y económico es transnacional y planetario. Al igual que la vida y el Universo, las comunidades humanas son también sistemas complejos.
La misión vital de la ciencia contemplativa es aprehender la incertidumbre, indeterminación e imprecisión de la existencia para poder afrontar la naturaleza absurda por medio de la acción ética y la lógica dialéctica-paradojal. Efectivamente, la idea de la meditación existencial de que el Universo es un sistema complejo e irreductible es una virtud extraordinaria, suscitando los grandes descubrimientos teóricos y prácticos de la conquista espiritual del mundo. A diferencia de la sed de dominio enquistada en la visión capitalista, el conocimiento contracultural del maestro espiritual favorece la Salvación, la evolución y el Despertar (Bodhi) de la humanidad. Todos los avances metafilosóficos de la ciencia mística desembocan irrevocablemente en el Pensamiento Complejo Budista, cuya estrategia se desarrolla de manera multidimensional y autorregenerativa. Como el Cosmos es un sistema imperfecto, incompleto y en vías de desintegración, el Conocimiento Cumbre (Satori) de la práctica contemplativa es fundamentalmente abierto y no estereotipado. Más allá de lo posible y lo imposible, lo creado y lo destruido, lo real y lo imaginario, la libertad y la opresión, la sabiduría y la ignorancia, la percepción multidimensional del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) proclama que el progreso es una noción dialéctica, incierta, reversible y problemática. Aunque el Maitriyana cree que el Universo no es fijo ni eterno, sabe muy bien de dónde procede, a dónde se dirige y por qué nació. El maestro espiritual, a través de la meditación existencial, enseña al sujeto a sentirse inmerso en el Cosmos, pues el Ser realmente le pertenece al Universo. En consecuencia, el conocimiento académico se revela como ineficaz ante el desafío de comprender el enigma de lo desconocido, lo cual requiere de un trabajo de invención y reconstrucción constante por parte de la reflexión contemplativa.
La reforma del pensamiento que instaura el Relativismo Budista es una evolución antropológica e histórica muy clave, pues implica una revolución mental más trascendente que la de Copérnico, Darwin y Freud. En toda la historia de la humanidad, nunca ha habido un movimiento con una responsabilidad tan abrumadora como la del Pensamiento Complejo Budista.
Según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la reconfiguración del acto de pensar, del modo de conocer y del ejercicio de la enseñanza en todos los planos de la vida, constituye un requisito para la creación de un nuevo contrato social y de las estrategias necesarias para contrarrestar la lógica dualista que provoca el pensamiento mecanicista. La pseudorracionalidad parcial y cerrada de la lógica dualista se vuelve destructora del entendimiento verdadero debido a que impone un paradigma materialista para la ciencia y el desarrollo humano. En concordancia con Morin, el Maitriyana afirma que una racionalidad que ignore al Ser, a la subjetividad y a la vida es profundamente irracional.
El pensamiento, el conocimiento y la educación del futuro deben ser cada vez más globales, planetarios e interdependientes. De este modo, el paradigma del Relativismo Budista evanesce los principios de disyunción, reducción y abstracción en pos de la aventura de la reflexión metafilosófica y el pensamiento científico místico, caracterizándose por la conjunción dialéctica de saberes. Esta inteligencia espiritual reconstruye el lazo entre el objeto y el observador que el Discurso académico había dañado. Desde la perspectiva compleja del maestro espiritual, el ámbito académico produce una cretinización de alto nivel, puesto que no se suele producir un conocimiento cumbre (Satori) sino un saber manipulado por los gobiernos. Este es el motivo por el que el Pensamiento Complejo Budista es una nueva y prodigiosa lucha contra la ignorancia y engaño que promueve el Discurso académico, cuyas investigaciones y descubrimientos tienen un sentido meramente intelectual.
En contraste con la lógica clásica, el Maitriyana expresa la multidimensionalidad del razonamiento, cuyas potencialidades complejizantes van más allá del mero desarrollo del lenguaje. De esta manera, el conocimiento cumbre (Satori) del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) contextualiza lo singular y particular en relación con lo global y holístico.
A diferencia de la formalización de la ciencia económica, el Relativismo Budista es la ciencia más avanzada que existe porque ha resultado capaz de predecir las perturbaciones actuales, lo cual se debe a que está abierta a nuevos entendimientos y fortalece sus conexiones con el contexto social. De esta manera, el Pensamiento Complejo Budista es una necesaria reforma de la enseñanza y de la visión de la vida. Al mismo tiempo, la revolución de la enseñanza se funda en el principio rector de que un aprendiz no es un recipiente vacío para llenar sino una lámpara para iluminar. Para el Maitriyana, el aprendizaje no consiste en la mera acumulación de conocimientos sino en su reorganización existencial en función de objetivos más holísticos y humanistas.
En concordancia con Morin, el Relativismo Budista es una gran multidisciplina que trabaja por el bien de la sociedad y de la Tierra (Gaia), situando espacial y temporalmente a la condición humana en relación con el Cosmos, en tanto que el sujeto está compuesto de elementos físicos que se formaron en los orígenes mismos del Universo. Esto sitúa al aprendiz en un linaje cósmico, enseñándole que todo proceso de pensamiento y estado de consciencia debe posicionarse en relación con el Propósito (Dharma) de la Totalidad. Éste es el gran regalo que ofrece la ciencia mística a la cultura. El Propósito (Dharma) del maestro espiritual consiste entonces en enseñar a vivir y a comprender el significado del Cosmos. Al igual que Leibniz, el Pensamiento Complejo Budista percibe al Universo como una Totalidad con sentido, interrelacionada y unida por un hilo o sentido oculto. Esto implica que todo cuanto existe y se manifiesta tiene una razón, aunque la consciencia materialista no pueda llegar a percibirla. Según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), hay un Propósito (Dharma) por el que existe la vida, dado que nada se hace sin una razón.[8] Por este motivo, el maestro espiritual enseña que este Universo es el mejor de las combinaciones posibles del Multiverso, en tanto que el mal –el a pesar de o el no obstante– está permitido al ser una condición para que en la elección de lo posible pueda resultar la mejor. De esta manera, en el Maitriyana, la realidad es racional, continua y ordenada, incluso en sus paradojas esenciales, aunque no puede ser reducida a una sustancia única como cree la metafísica, pues lo Real debe ser pensado mejor como la óptima combinación de posibilidades que ha de admitir la máxima complejidad y diversidad.
Para el Relativismo Budista, la verdadera educación no consiste en transmitir técnicas o conocimientos productivos desde la perspectiva material, sino en mantener vínculos de Amor y libertad con otros y consigo mismo. Por ello, para el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), el arte es una escuela de vida que expone la complejidad de la existencia y de sus nexos. Así, el Pensamiento Complejo Budista forma ciudadanos del mundo, siendo una noción que se desprende precisamente del examen contemplativo de la humanidad y del planeta viviente (Gaia). El Maitriyana es entonces un Trans-humanismo cuya actitud de humildad considera al sujeto como un Ser-del-Universo, lo cual evanesce la ambición de dominio para dejar lugar a la misión de coexistir con la Tierra (Gaia). En este sentido, el Relativismo Budista afirma que el ser humano no ocupa una posición de privilegio sino de contigüidad y coexistencia con la naturaleza. Esto implica que si la humanidad va en contra de esa interexistencia provoca una ruptura del equilibrio armónico de la vida.[9]
El Pensamiento Complejo Budista es una forma de educación que inculca la visión cumbre de que toda multiplicidad contiene una Unidad subyacente, y viceversa. Por ende, el Maitriyana arraiga biológicamente a la humanidad al cuerpo de la Tierra (Gaia), dentro del cual la comunidad de seres humanos cumplen un mismo destino: ser el cerebro del planeta. Esta toma de consciencia ecológica que promueve el maestro espiritual es una Vía Ecológica (Gaiayana) que permite afrontar y resolver los problemas de la guerra, el colapso económico, la degradación cultural y el Apocalipsis medioambiental.
En concordancia con Morin, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que el pensamiento ordinario es ciego y conduce a la catástrofe, por lo que la reforma del pensamiento que instaura el Relativismo Budista no es una mera construcción intelectual sino una respuesta a la necesidad de supervivencia de la humanidad frente a las aterradoras y no-reguladas fuerzas del materialismo. De esta manera, el maestro espiritual resalta el papel de la educación para la reforma del estereotipado pensamiento académico, proponiendo una síntesis dialéctica de todas las disciplinas del conocimiento, como la psicología, filosofía, ciencia y política. Pero el Pensamiento Complejo Budista no trata de destruir las diferencias entre las disciplinas, sino más bien mostrar que todas forman parte de un sistema o Discurso mayor.
Al mismo tiempo, el Maitriyana prioriza el desarrollo de la autoconsciencia sobre la relación del Ser con el Universo, siendo esto fundamental no sólo para evanescer el egocentrismo sino también para transformar el mundo. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que la razón materialista posee un poder autodestructivo, un masoquismo inconsciente y una irracionalidad oculta que están enloqueciendo a la humanidad, desencadenando sin lugar a dudas el fin de la civilización capitalista. Junto al Discurso académico, la razón materialista funciona como un instrumento de poder y dominación sobre los pueblos, instaurando un orden capitalista como base de las burocracias y tecnocracias de la sociedad. Por tal motivo, el Relativismo Budista repudia toda racionalidad cerrada, coincidiendo con Morin en la necesidad de una evolución de la razón. Frente a los estragos de la irracional civilización capitalista, el Pensamiento Complejo Budista propone un tipo de conocimiento cumbre (Satori) y una visión no-mecanicista de la realidad. En consecuencia, el racionalismo místico cree que la razón progresa de un modo dialéctico y no-lineal, atravesando constantemente profundas mutaciones y reorganizaciones en el camino evolutivo. Desapegándose de la cultura materialista, cuyo paradigma vincular es el reduccionismo y el cálculo, el maestro espiritual apunta a cultivar una contracultura capaz de fecundar y dinamizar los nexos de lo antroposocial y lo antropolítico en pos del emerger de la civilización dhármica. Sin embargo, el Maitriyana reconoce que todo activista social con aspiraciones revolucionarias debe basar su conocimiento en un saber definitivamente abierto a la incertidumbre de la existencia.
El método de la meditación existencial del Relativismo Budista no parte del suelo firme de la metafísica o del materialismo, sino de un suelo de incertidumbre. Así, el fundamento científico contemplativo es el Fundamento Dinámico Vacío, que es la ausencia de todo fundamento perfecto, permanente y sustancial, aunque ciertamente no es la Nada Absoluta y Nihilista. El método del Pensamiento Complejo Budista tiene como misión encontrar la Verdad a pesar de la incertidumbre que ésta implica, por lo que la meditación existencial construye un pensamiento multidimensional que se nutre de la incertidumbre, superando simultáneamente la división dualista del individuo-objeto, naturaleza-cultura, ciencia-filosofía y vida-materia. Por ello, el método ecológico del Maitriyana resalta el papel activo del observador-conceptualizador en la construcción de la realidad. Así, el científico místico encarna la reivindicación del pensamiento ecologizado, pues considera que todo el conocimiento y dimensión de la humanidad debe estar esencialmente imbuido por una visión ecológica capaz de explicar lo viviente, lo social y lo espiritual. Al igual que Morin, este paradigma holístico del Relativismo Budista tiene una estructura no-disyuntiva, no-reduccionista y no-simplificadora, por lo que desafía al paradigma fundamental que rige el pensamiento ordinario.
El Pensamiento Complejo Budista instala un principio holístico de la existencia, arraigado en los torbellinos de transformación del presente por medio de la conjunción, la multidimensionalidad y la interacción con el Universo. A diferencia del insuficiente y mutilador paradigma materialista, de reducción y disyunción de la existencia, el Maitriyana es un metaparadigma místico que reclama la superación del dualismo, concibiendo los múltiples niveles de la realidad sin reducirlos a unidades elementales y leyes fijas. En concordancia con Morin, esto implica que la teoría del Relativismo Budista asume una posición metafilosófica marginal y solitaria, siempre apartada de la moda de pensamiento unidimensional en la que suele incurrir el Discurso académico, cuyas ideas simplonas y dementes no son más que un conjunto de concepciones mutiladoras que no sólo imperan en la filosofía sino también en las ciencias y en la política. En este sentido, el Pensamiento Complejo Budista se libera de la opresión del cretinismo universitario e ideológico.
Ante la certeza de que el Homo sapiens es todavía un ser primitivo en el plano del comportamiento y del espíritu, lo cual convierte en una superficialidad a su modo de pensar y vincularse con la realidad, para poder superar los problemas de la humanidad el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) propone una reforma del pensamiento. Así, el maestro espiritual enseña a afrontar la complejidad existencial con la ayuda de instrumentos como la práctica contemplativa, interrelacionando los diferentes saberes a fin de generar la Gran Cura (Mahanirvana) de los pueblos, guiándolos hacia la próxima era planetaria. Esta reforma del pensamiento y de la civilización requiere obviamente de una transformación necesaria de los sistemas y contenidos educativos, siendo algo que sólo ha sido puesto en marcha por las escuelas espirituales. En consecuencia, el Maitriyana afirma que el conocimiento sólo es correcto cuando contextualiza y sitúa globalmente su información, por lo que se diferencia del sistema de pensamiento dualista que impregna a la enseñanza académica y divide la realidad en compartimentos. Por ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) hace que los aprendices sean capaces de interrelacionar los distintos saberes generalmente clasificados en disciplinas independientes. Este compendio dialéctico paradojal es necesario para la Educación del Futuro, pues su reflexión transdisciplinaria expone problemas fundamentales que la humanidad ha ignorado u olvidado y que serán indispensables de resolver para formar a los seres humanos de mundo venidero. Al encontrar la Unidad que subyace a la multiplicidad, el maestro espiritual sostiene que la sabiduría compasiva (prajña-karuna) es fundamental para que acontezca la Educación del Futuro en todas las culturas y sociedades del mundo. Además, el saber científico místico sobre el cual se basan las propuestas del Relativismo Budista para situar la humanidad del futuro destapa profundos misterios y complejidades sobre la vida y el Universo. Aquí se abre un campo indefinible en el cual intervienen las teorías metafilosóficas de cara a la construcción de una nueva civilización. En pos de la visión espiritual, el Pensamiento Complejo Budista se ocupa de evanescer las cegueras del conocimiento académico que están apoyadas en el error y la ilusión (avidya-maya), indicando que la educación tradicional permanece inconsciente y ciega ante lo que es el conocimiento cumbre (Satori). Por ello, la meditación existencial del Maitriyana se trata de brindar lucidez a la mente del sujeto, introduciendo y desarrollando en la educación el estudio de los procesos y modalidades psíquicas y sociales del conocimiento verdadero. De este modo, en sus principios de un conocimiento correcto, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) observa la necesidad de promover una sabiduría compasiva (prajña-karuna) que aborde los problemas globales y fundamentales, interrelacionando a los conocimientos fragmentados en disciplinas para aprehender toda la complejidad holística de la existencia. Al igual que Morin, para el Relativismo Budista es necesario desarrollar la aptitud de la inteligencia espiritual para colocar todos sus saberes en un conjunto, enseñando los métodos de aprehensión de las interrelaciones e interdependencias entre las partes y el Todo.
El Pensamiento Complejo Budista enseña que la condición humana es a la vez biológica, psíquica, social y espiritual. Esta compleja unidad que es el ser humano no debe desintegrarse en disciplinas separadas, por lo que la educación verdadera sólo puede enseñar holísticamente el Propósito (Dharma) secreto de la humanidad. Así, la condición integral del ser humano debe ser el esencial objeto de estudio de la educación del futuro, reconociendo la Unidad compleja e indisoluble de la humanidad a partir de la reunificación de los saberes dispersos en las diversas ciencias y disciplinas del pensamiento.
El Maitriyana también enseña una identidad terrenal al ser humano, incorporando el destino planetario oculto como parte fundamental de la educación espiritual y del desarrollo de una nueva civilización ecológica. De este modo, uno de los mayores objetos de la educación debería ser la enseñanza de la historia intersolidaria de la Tierra viviente (Gaia), señalando la enorme crisis planetaria que enmarca la civilización contemporánea al confrontar a todos los seres humanos con el destino común de la extinción.
El Relativismo Budista enfrenta la incertidumbre de la existencia a través de la ciencia mística, cuya enseñanza comprende las paradojas estructurales de la realidad física. Para el maestro espiritual, la visión poética de Siddharta Gautama está más vigente que nunca, a pesar de que data de hace veintiséis siglos. Sin embargo, aceptar el indeterminismo esencial de la realidad no implica que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no pueda predecir el futuro del mundo, pues el examen contemplativo de los acontecimientos de la historia revela que nada es inesperado. Esto implica que si bien es desconocido qué resultado preciso habrá de ocurrir para la aventura humana, lo cierto es que sin la sabiduría compasiva (prajña-karuna) de la Espiritualidad Reconciliadora la civilización contemporánea se extinguirá, con lo cual se puede predecir el futuro de la humanidad y al mismo tiempo mantener la incertidumbre. Ergo, los seres humanos se extinguirán inevitable y prontamente a menos que se encaminen espiritualmente a una civilización socialista libertaria y ecológica, transmitiendo una educación de vanguardia que esté en concordancia con la incertidumbre de la época contemporánea.
El Pensamiento Complejo Budista enseña la comprensión mutua que es simultáneamente el medio y el fin de la comunicación. Por ello, la educación espiritual para la comprensión mística está completamente presente en la enseñanza del maestro espiritual, trabajando en pos de la reforma de la mente, de las ideas y de la sociedad. Tal es la tarea de la educación espiritual del futuro en su estudio sobre cómo evanescer las raíces, modalidades y efectos de la codicia, odio e ignorancia. En concordancia con Morin, este estudio metafilosófico es importante porque analiza las causas de los síntomas sociales de la discriminación, por lo que el Maitriyana se constituye como la base más segura para la educación por la paz, la justicia social y la ecología, siendo tareas a las que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) está ligado por una vocación esencial.
Concordantemente, el maestro espiritual presenta de modo holístico una ética de la especie humana basada en la convicción de que la educación debe conducir a una antropo-ética existencialista. En este sentido, la ética espiritual interrelaciona a la práctica socialista libertaria con una transformación de la especie humana, convocando a una ciudadanía terrestre y ecológica para ser la perspectiva protagónica del futuro. A diferencia de la moral, la ética enseñada por los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) busca el desarrollo y la transformación de la consciencia, de la especie humana y de la Tierra (Gaia). De este modo, el Relativismo Budista teoriza que las finalidades éticas y políticas del futuro establecen una relación de responsabilidad mutua entre los pueblos y la socialización por medio de la democracia directa, concibiendo así a la humanidad como una comunidad planetaria. La educación espiritual contribuye entonces a una toma de consciencia social de la Tierra viviente (Gaia), permitiendo que este Despertar (Bodhi) se traduzca en el compromiso de realizar la ciudadanía terrenal de la civilización venidera. Esta singular tendencia comprende la unidad dialéctica de la humanidad aún cuando se observa la diversidad cultural. A diferencia de la razón dualista, que no comprende la complejidad existencial, la razón mística no sólo reconoce los nexos fundamentales entre el individuo-objeto y el orden-desorden, sino que al mismo tiempo percibe que en el Universo existe una zona oscura, irracionalizable e incierta ante la mirada ilusoria del Homo sapiens. La razón mística del Pensamiento Complejo Budista no concibe oposición absoluta entre estos polos, sino más bien comunicación y complementariedad entre lo que aparece ilusoriamente como antinómico. De esta manera, la meditación existencial unifica inteligencia con afectividad, razón con intuición, mostrando el Camino evolutivo más allá del actual Homo sapiens demens.
El maestro espiritual enfatiza que es imposible revolucionar el mundo político imperante sin antes revolucionar primero las formas con que se organizan las mentes y las ideas. Por ello, el nuevo saber del Maitriyana exige profundas interrelaciones entre la microtransformación del aprendiz, la metatransformación de las ideas y la megatransformación de la organización social planetaria. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) admite entonces que la crisis actual del mundo es una estructura disipativa que encamina la humanidad hacia su muerte o hacia su renacimiento. Así, el Relativismo Budista prepara un verdadero nuevo renacimiento por medio de la evolución espiritual, enseñándole al ser humano cómo terminar con la prehistoria de la metafísica o el materialismo. Precisamente, el Pensamiento Complejo Budista enseña cómo llegar a la Edad de Oro planetaria, preparando a los pueblos para la era del porvenir radiante. El caos de la civilización capitalista permite precisar la necesidad de realizar esta tarea evolutiva, por lo que ciertamente no es una lucha quijotesca contra gigantes.
Al igual que el Rey Ashoka lo hizo hace más de dos mil años, el Maitriyana es un proceso de Cura Universal (Maha Nirvana) que busca la conquista dhármica del mundo, no por medio del autoritarismo sino a través de fundaciones de nuevos tipos de comunidad. Se trata de construir una Tierra Pura desde las bases, impulsando islotes de investigación frente al gran océano de la ignorancia política. Por lo tanto, en concordancia con Morin, el Relativismo Budista se esfuerza por elaborar un saber revolucionario que es una teoría antropo-cosmológica necesaria para toda posible concepción revolucionaria.
Hace dos mil seiscientos años, el Maestro Gautama constituyó el primer movimiento cosmopolita de la historia, estudiando en profundidad un modo ético de configurar una civilización pacifista, socialista, culta y ecológica. A diferencia del dilapidador Homo sapiens-consumans, que predomina en casi la totalidad de la humanidad, existe una pequeña elite evolucionada que se distingue completamente del resto: el Homo Spiritualis, el cual se desapega de la aventura tecnológica capitalista para abrir un horizonte cósmico, una posibilidad de transformación radical y una mutación insospechada para todos los pueblos. A pesar de que existen demasiadas variantes y tensiones como para poder prever qué va a suceder en el mundo post-apocalipsis, en concordancia con Morin, el Pensamiento Complejo Budista afirma que el maestro espiritual perfila el emerger de un ser cosmopiteco, que es un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) dotado de mayor consciencia y Amor para poder afrontar el Devenir y asumir la condición cósmica de la humanidad.
En este tipo de sujeto místico y evolucionado, el conocimiento supraindividual basado en la práctica contemplativa navega simultáneamente con un conocimiento plural y multidimensional que emerge de una síntesis de disciplinas entrelazadas. Concordantemente, el maestro espiritual no es sólo un Ser Despierto (Buddha) sino también un sujeto plural, globalizado y cosmificado, siendo una persona fértil y flexible que puede analizarse filosófica, antropológica y sociológicamente, aunque sin ser descontextualizado de sus múltiples relaciones con el mundo. Es aquí donde el Maitriyana introduce a la transdisciplinariedad como herramienta práctica y teórica de un paradigma plural y multidimensional. Por ello, la transdisciplinariedad metacadémica del Relativismo Budista conduce a un crecimiento verdadero del saber que hace posible toda mirada holística del Ser y del Multiverso. Únicamente una inteligencia transpersonal que comprenda la dimensión planetaria de los conflictos contemporáneos puede hacer frente a la complejidad de la existencia y al desafío de la autodestrucción capitalista de la especie humana. En tal contexto, la vida de la Tierra (Gaia) está seriamente amenazada por una tecnociencia materialista que sólo obedece a la demente lógica del consumo y de la acumulación.
El Pensamiento Complejo Budista es un saber transdisciplinario sin precedentes en la historia de los pueblos, representando la esperanza de un crecimiento extraordinario y de una mutación cognoscitiva de la especie humana. Basándose en el conjunto de principios fundamentales de la comuna transdisciplinaria (Sangha) la humanidad del futuro podrá constituir un nuevo Contrato social. Al mismo tiempo, la actitud transdisciplinaria reconoce la existencia de diferentes niveles y lógicas de la realidad, por lo que la existencia es estructuralmente irreductible. La transdisciplinariedad del Maitriyana es la síntesis dialéctica de las disciplinas, emergiendo como una articulación paradojal que ofrece una nueva visión del Ser y del Universo. Así, la transdisciplinariedad del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no busca el dominio de varias disciplinas, sino más bien desarrollar una apertura de las disciplinas a aquella sabiduría compasiva (prajña-karuna) que las atraviesan y trascienden. La clave de la transdisciplinariedad del Relativismo Budista reside en la síntesis semántica y operativa de los conceptos a través y más allá de las disciplinas, lo cual presupone desarrollar una racionalidad abierta y también relativizar la objetividad. La visión de la transdisciplinariedad del Pensamiento Complejo Budista es abierta pues trasciende el dominio de las ciencias materialistas con su diálogo reconciliador hacia el humanismo, el arte, la literatura, la poesía y la experiencia mística. Aproximándose más allá de la inter y multi-disciplinariedad, la transdisciplinariedad del Maitriyana es multirreferencial y multidimensional, pues no excluye a la existencia del entramado espaciotemporal. La transdisciplinariedad del Relativismo Budista no sólo constituye una metafilosofía y una ciencia mística sino también una Nueva Vía Espiritual (Navayana) que resalta la dignidad del orden planetario y cósmico. Por ende, inculcar una identidad terrestre es un imperativo de la transdisciplinariedad del Pensamiento Complejo Budista, la cual tiene como objetivo transmitir el modelo de ciudadano del mundo o Ser transnacional que encarna el maestro espiritual. En este sentido, la investigación de la meditación existencial conduce a una actitud de Espiritualidad transdisciplinaria y transcultural. La educación espiritual no privilegia el conocimiento abstracto, sino que enseña a contextualizar, concretar y globalizar el saber a través de la transdisciplinariedad del Maitriyana, la cual valoriza la función de la intuición y la contemplación en la transmisión de los conocimientos. Esta ética transdisciplinaria fomenta toda actitud de diálogo y discusión metafilosófica y metacientífica, pues la actitud dialéctica conduce a una comprensión sintética fundada sobre el respeto por la unidad de toda la Tierra viviente (Gaia). El rigor en la argumentación, la apertura a lo desconocido y la tolerancia a lo diferente constituyen las características fundamentales de la actitud y visión transdisciplinaria del Relativismo Budista.
El método del Pensamiento Complejo Budista se basa en el carácter dialéctico paradojal del saber. Por ello, para el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sólo es posible pensar-en-movimiento a través de fórmulas dinámicas establecidas por la lógica paradojal, siendo un incesante ejercicio del pensamiento constructivo y de la contracultura existencial como ámbito general del conocimiento cumbre (Satori). Así, la enseñanza metafilosófica del maestro espiritual parte de cinco principales ejes temáticos: lo holístico, la epistemología compleja, la transdisciplinariedad, la antropología planetaria, la complejidad aplicada, la ciencia mística y la educación existencial.
En concordancia con Morin, el Maitriyana considera que no hay destino sino un sentido para la existencia de la humanidad, pues ésta es esencialmente incierta. Sin embargo, el Relativismo Budista enfrenta esta incertidumbre por medio de estrategias revolucionarias orientadas tanto al cambio como a nuevos saberes. Así, la clave de la enseñanza del Pensamiento Complejo Budista constituye este abordaje de la incertidumbre de la vida, creando la posibilidad para el metapensamiento y el conocimiento cumbre (Satori) que constituye el principal derecho existencial del aprendiz y también el objeto de estudio de la Filosofía Perenne. Por lo tanto, la ciencia mística no niega al ser humano la aptitud, el derecho y la capacidad para poder transformarse y descubrir su Verdad.
Frente a las resistencias del Discurso académico, el saber plural y expansivo del Maitriyana proclama incesantemente que debe prepararse una reforma del saber como modo de encarar los desafíos de un Universo cada día más evolucionado y complejo. Esta nueva reforma responde a las necesidades existenciales propias de la prosecución de la transpersonalización, en el sentido de ser una fuerza de comunión para ecologizar la civilización y transformar a la especie humana. Para el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) este proceso de transpersonalización implica vivir poéticamente. Como esto vuelve inevitable una confrontación o diferenciación con el pensamiento académico, por aludir éste al reduccionismo y mecanismo, el Relativismo Budista es transdisciplinario, interrelacional y solidario, organizando amplitudes conceptuales en pos de un saber suprahumano. De esta manera, el maestro espiritual concibe la lógica de la complejidad como una lógica dialéctica-paradojal que trabaja sobre la incertidumbre, abrazando la imperfección, impermanencia e insustancialidad.
El Pensamiento Complejo Budista es el antídoto de la enfermedad degenerativa de la mente tanto religiosa como racional, evanesciendo los males de la metafísica y el nihilismo para que el sujeto adquiera una visión plena de lo Real. La meditación existencial apunta precisamente a enseñar al aprendiz a abandonar tanto la creencia como la racionalización, dejando de considerar al mapa como si fuera el territorio. Así, en el Maitriyana, lo Real nunca es absorbido por un sistema coherente de ideas.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) ofrece una experiencia profunda de comunidad de destino entre todos los seres humanos, instaurando un sentimiento que unifica la solidaridad y la fraternidad para todo el mundo. Sin embargo, el nexo entre el Relativismo Budista y la compasión es fluctuante y maleable, pues el Universo simultáneamente ampara y amenaza a la subjetividad. El sujeto existe en una realidad en la que únicamente es reconocido por unos pocos seres vecinos y empáticos. Así, según el Pensamiento Complejo Budista, sólo en la comunicación compasiva es donde el ser humano puede encontrar el Sentido de Propósito (Dharma) a su existencia subjetiva.
A lo largo de dos mil seiscientos años, los maestros espirituales han mantenido la esperanza de un pensamiento verdaderamente integrado, enfatizando que la práctica contemplativa es tanto el desafío como la respuesta, y tanto el problema como la solución al misterio de la vida. El Maitriyana reconoce a la práctica de la meditación existencial como un pensar complejo que trasciende el dualismo y las contradicciones internas de la mente. Ante la acusación académica de plantear una antinomia entre la simplicidad imperfecta y la complejidad perfecta, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) responde que lo complejo incluye la imperfección porque no descarta la impermanencia e insustancialidad, al mismo tiempo que abraza la incertidumbre y la irreductibilidad. Por lo tanto, el Relativismo Budista sostiene que la existencia es la unión dialéctica de la simplicidad y de la complejidad, sintetizando los procesos reduccionistas de selección, jerarquización, separación y certidumbre con los procesos globales de incertidumbre, comunicación, articulación y reconciliación. A diferencia del Pensamiento Complejo Budista, la ciencia materialista se funda en la idea de que la complejidad fenoménica debe ser resuelva a través de principios y leyes simples y generales, reprimiendo a la complejidad de lo Real para únicamente basarse en la simplicidad de la mente ordinaria. En cambio, La complejidad existencial provoca y convoca a una reforma del pensamiento y a una transformación en el paradigma central del conocimiento que es semejante a un giro desde el antropocentrismo al ecocentrismo.
En lo referido a la visión del Universo, la ciencia mística se basa en tres ejes fundamentales: el Orden Implicado, la interrelación de todos los procesos y la lógica dialéctica-paradojal. No obstante, el Orden es producto de la imperfección divina y no del determinismo absoluto, el cual es una indemostrable creencia metafísica de la ciencia materialista. En cuanto a la interrelación sistémica del Cosmos, el dogma es conocer e interconectar. Por ello, la ciencia mística se desarrolla según la síntesis de las grandes ciencias de la física, biología y geología, pues el Maitriyana origina relaciones nuevas con otros compartimentos del saber. Así, la interconectividad entre ciencia, filosofía y arte se instituye como una necesidad imperiosa para toda metafilosofía y ciencia contemplativa.
En la ciencia mística del Relativismo Budista no hay una separación entre el observador, el acto de observación y el fenómeno observado, pues se comprende que el conocimiento es un proceso no-lineal y no-objetivo. De este modo, el conocimiento cumbre (Satori) implica el renacer de la subjetividad eliminada por la ciencia materialista, nunca considerando al ser humano como una perturbación o ruido en la visión de la realidad. La lógica dialéctica-paradojal, la interrelación y el Orden Implicado le aportan a la ciencia mística la incertidumbre existencial en la que se basa y en la cual introduce al ser humano como parte del entramado espaciotemporal. Dado que este resultado es brillante, pone en duda los principios que fundamentan el determinismo y la separatividad. Por lo tanto, el maestro espiritual subraya la presencia de un Orden oculto que subyace en todos los niveles del Universo, a pesar del desorden explícito en lo microscópico, lo social y lo cosmofísico. Esto se debe a que el Cosmos no está construido de procesos deterministas, sino de bifurcaciones, casualidades y crisis, lo cual significa que la realidad es una síntesis dialéctica de orden y desorden, Propósito (Dharma) y libertad. Así, al no existir ni un orden y ni un desorden absoluto, se posibilita la creación y lo nuevo, demostrándose que la separación o dualismo conduce a un conocimiento insuficiente y mutilado. En cambio, el Pensamiento Complejo Budista transmite la paradoja que trasciende al dualismo entre orden y desorden, estableciendo que el Universo es una síntesis de ambos aspectos que varía según el lugar, el momento y la perspectiva de la observación.
La primera teoría revolucionaria de la ciencia mística tuvo lugar en la Espiritualidad Budista hace dos mil seiscientos años con la visión sistémica de los ecosistemas de la Tierra (Gaia) entendida como un superorganismo autorregulado. La segunda mutación de la ciencia mística comenzó con la consideración del Universo como un sistema mucho más complejo y autorregulado que la misma biosfera. Así, el Maitriyana se preocupa por la historia y las transformaciones del Cosmos, meditando sobre su sentido y Propósito (Dharma). De esta manera, el Relativismo Budista retoma la tradición metafilosófica, reflexionando sobre el sentido de la realidad.
Durante miles de años el conocimiento de la ciencia mística tuvo la misión de esclarecer la complejidad de los fenómenos existenciales con el fin de revelar el metaorden al que obedecen. El método contemplativo del Pensamiento Complejo Budista es una travesía a través de los saberes espirituales para probar la idea de que la ciencia mística nace y se desarrolla sobre la base de un principio de complejización. Todo saber místico desoculta la unidad dialéctica y el Orden Implicado (Chidakasha) que subyace a la multiplicidad, singularidad, incertidumbre y desorden de los fenómenos del Universo. Ante esa necesidad de conocimiento cumbre (Satori), la ciencia mística aporta un cuidado por la verificación mediante la experimentación y también a través de un modo de pensamiento dialéctico-paradojal que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) define como principio de complejización y que permite comprender lo Real como un complejo de complejidades. En este punto, la práctica multidimensional del Maitriyana tiene la necesidad de disipar las ilusiones que consideran que este conocimiento conduce a la completud y a la eliminación de la complejidad. Mientras que el pensamiento académico desintegra la complejidad de lo Real por medio de una visión simplista, mutiladora, reduccionista, unidimensional y cegadora, en cambio, el Relativismo Budista integra lo más posible los modos del pensamiento a través de una percepción del principio de imperfección, incertidumbre, impermanencia, interconexión e incompletud de la existencia. De esta manera, el Pensamiento Complejo Budista está impulsado por la relación dialéctica entre la comprensión de que todo conocimiento es esencialmente inacabado e incompleto y la aspiración a un saber integral, no-dualista, sintético y reconciliado.
A diferencia de lo complicado, que la ciencia materialista puede simplificar, lo complejo es irreductible, siendo ante todo un pensamiento que vincula y articula. Mientras el modo de pensar dualista divide el campo del conocimiento en disciplinas separadas y aisladas, el Maitriyana es un modo de religación metafilosófica, reponiendo los objetos del conocimiento al contexto global al cual pertenecen.
En concordancia con Kant, el maestro espiritual muestra los impasses fundamentales de la razón ordinaria, considerando que este problema debe enfrentarse con el ingreso en una nueva lógica que integre las contradicciones, trascendiendo la lógica tradicional por medio de las transgresiones necesarias que representan el progreso de una racionalidad abierta o vacía. Concordantemente, esta nueva lógica, que es dialéctica-paradojal, tiene el Propósito (Dharma) no sólo de religar el ámbito de los saberes dispersos sino también de unir la vida y la muerte. Como han percibido Gautama y Morin, se vive de muerte y se muere de vida, siendo éste el proceso continuo de rejuvenecimiento o reencarnación. Esta formulación permite al aprendiz poder unir lo que el pensamiento académico mantiene de forma dualista. Sin embargo, esta necesaria reforma del pensamiento no puede ser producida por la fuerza, sino que más bien debe ser la conclusión lógica del propio curso de la historia de la humanidad, siendo el paso desde el paradigma materialista al paradigma reconciliador. Por lo tanto, la transformación del pensamiento consiste en el acontecimiento de un paradigma de religación, conjunción e interexistencia, lo cual inexorablemente presupone una reforma de la educación que ayuda al sujeto a salir del círculo vicioso (samsara).
Dado que la complejidad fenomenológica de la existencia no puede ser pensada con los principios simples del materialismo, el Relativismo Budista utiliza como método nuevo a la reflexión de la meditación existencial. Así, la humanidad se encuentra saturada de problemas que no puede resolver sin antes enfrentar dos posibilidades: por un lado, la autodestrucción y regresión generalizada de todos los pueblos; y por otro lado, un cambio de sistema y una evolución de la especie. Sin rechazar las ideas de claridad y orden, el Pensamiento Complejo Budista rechaza el determinismo, en tanto que el autodescubrimiento, el conocimiento y la acción se fundamentan en la impredecible Libertad existencial. De hecho, el Maitriyana enseña que todo lo que sucede en la vida es fundamentalmente inesperado, sacudiendo la pereza mental del aprendiz para darle una lección existencial.
Según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la humanidad puede evolucionar a través del método contemplativo, el cual es un sistema supramental que produce una mutación en la especie. Primero, cuando un sujeto se convierte en un aprendiz espiritual, incurriendo en prácticas analíticas-existenciarias, acontece una reforma genética que cambia la estructura de la subjetividad. Luego, tras el aprendizaje de ideas y teorías de extraordinaria fertilidad conceptual y libertaria, cuando el sujeto se transforma en un maestro espiritual, no sólo se confronta e impugna las ilusiones y males del mundo, sino que además deviene una última reorganización genética que cambia nueva y definitivamente la estructura de la mente con el Despertar (Bodhi).
Obviamente, sin los aportes del método de meditación existencial no es posible intentar incursionar en la aventura del Relativismo Budista, el cual es el mejor conocimiento capaz de aprehender una solución antropobiocosmológica al problema de la existencia para así constituir una constelación paradigmática de ideas singulares y revolucionarias. Para el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), el método contemplativo ilustra progresivamente el sentido de la vida y del Universo mientras que produce una reforma de los principios del conocimiento psicológico, filosófico y político, renovando el pensamiento epistemológico y ecológico con la contracultural visión sistémica de la realidad. A partir de las ideas básicas del Pensamiento Complejo Budista, el maestro espiritual se embarca en un Camino que comprende a la vida como una autoorganización de lo físico y lo biológico. Así, el método de la meditación existencial suscita irremediablemente un entendimiento de síntesis dialéctica de las ideas, asociando el Caos con el Cosmos en una suerte de caosmos. La realidad física es entonces producto de una impermanencia organizadora, siendo el Universo un continuum complementario de orden-desorden-interacción-organización. Por ello, el Maitriyana introduce la reconciliación de los opuestos, contradicciones y antagonismos internos con la idea de organización. De igual manera, la vida resulta ininteligible en caso de prescindir de la mirada dialéctica, pues los organismos viven de muerte y mueren de vida, siendo interdependientes y autoecoorganizadores. En consecuencia, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) afirma que la relación entre el aprendiz, la especie humana y la sociedad es también dialéctica, en tanto el ser humano posee genes e ideas que lo poseen. Irremediablemente, la humanidad es engendrada por la sociedad que ella misma engendra. La autoorganización y autoproducción de lo viviente, a su vez, sólo puede concebirse a partir de la relación holográfica entre las partes y el todo, lo cual obviamente implica un abordaje dialéctico-paradojal del científico místico para poder estar abierto al aprendizaje de lo desconocido.
Sin embargo, la dispersión representa la amenaza permanente para la apertura y búsqueda del Relativismo Budista, cuyo Propósito (Dharma) es la aprehensión de la multiplicidad y devenir de lo Real. Por ello, el maestro espiritual nunca detiene su proceso de instrucción propia, estimulando una reflexión que desborda a todo estado de consciencia ordinario (ECO). En cambio, el estado de consciencia ampliada y superior (ECAS) tiene una relación directa con lo inacabado e inacabable, pues, como ha señalado Newton y Morin, si lo que sabemos es una gota debemos lanzar las redes para intentar pescar en el océano de lo que ignoramos.
El Pensamiento Complejo Budista puede elaborar el método contemplativo porque logra una confluencia y un enlace con la contracultura y el humanitarismo, articulándose simultáneamente con otros saberes disciplinarios. La experiencia de la ciencia mística brinda la posibilidad de comprender la importancia antropológica de transformar multidimensionalmente la sociedad y crear una nueva civilización. Además, la experiencia mística de la sociología del presente incita a no disolver los acontecimientos concretos de la existencia en abstracciones del pensamiento. Concordantemente, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) manifiesta que también la experiencia en política libertaria aporta una potente sabiduría compasiva (prajña-karuna) para evitar el error y la ilusoriedad que caracterizan a las ideas y creencias tradicionales. Así, los científicos místicos poseen medios experimentales y lógicos para incluir lo irracional, lo dialéctico y lo paradojal a su visión de la existencia. Esto se debe a que no es posible comprender correctamente los fenómenos y acontecimientos de la realidad por medio de laboratorios artificiales, en tanto que la existencia es un laboratorio incontrolable sometido a los torbellinos de lo impredecible.
Ergo, incorporando la política libertaria y las humanidades, el Maitriyana se proyecta como un paradigma y una contracultura sistémica que utiliza herramientas conceptuales transformadas, articuladas y complejizadas. Por ello, el método de meditación existencial produce una nueva cultura y un nuevo tipo de conocimiento a partir de cuatro aportes centrales: la filosofía dialéctica, la teoría de sistemas, la reflexión existencialista sobre la ciencia y la reflexión epistemológica suscitada por la revolución cuántica, cosmológica y ecológica del pensamiento.
En concordancia con Morin, el Relativismo Budista produce una expansión científica de la filosofía y un desarrollo filosófico de la ciencia. Así, el conocimiento cumbre (Satori) no tiene fin debido a que es inacabado e inacabable, pero también debido a que conduce a lo desconocido, lo indecible y lo inconcebible.
A lo largo de todo el trabajo contemplativo se sobrepasan los límites del entendimiento humano consciente, los límites de la lógica dualista y los límites del conocimiento superficial, aproximándose a una dimensión mística más allá de lo concebible y pensable, donde se diluyen las separaciones materialistas del espaciotiempo. El Pensamiento Complejo Budista disuelve y descompone la realidad material a través de un conocimiento inacabado e inacabable. Así, todo sujeto que entra en la investigación de la meditación existencial percibe cómo se le impone un mayor compromiso con el saber, pues se le convence de que es posible construir una visión holística del ser humano, del mundo y del Universo. A diferencia de los feudos cerrados del ámbito académico, el Maitriyana aborda las cuestiones fundamentales de la existencia, considerándolas como concretas y operacionales, en vez de remitirlas a la incompetente y especulativa esfera de la filosofía tradicional o al ilusorio y mitómano campo de la religión. Esto significa que los sabios de la ciencia mística abordan toda cuestión fundamental por medio de una perspectiva metafilosófica. El maestro espiritual, a través de la práctica contemplativa, satisface la necesidad histórica de desarrollar un método que detecte y desoculte las uniones, articulaciones, implicaciones, imbricaciones, interdependencias y complejidades de la existencia. Si bien esta tentativa progresista y revolucionaria es marginal ante la visión de la ciencia materialista en crisis, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) descubre perfectamente que es vano limitarse a sólo polemizar contra los errores del Discurso religioso o académico, pues éstos renacen continuamente de principios materialistas que son estructuralmente ilusorios y que olvidan u ocultan la Verdad por medio de ideas autodefensivas. Así, no sólo se debe refutar al materialismo académico sino también proponer un nuevo Fundamento superador del antiguo. Por ello, tanto el metafilósofo como el científico místico proponen al Relativismo Budista como el singular principio organizador del conocimiento del futuro. Para esto resulta vital desaprender, reorganizando el sistema mental para aprender a aprender, pues el proceso de desarrollo espiritual no consiste en la acumulación sino en desaprender.[10] El método contemplativo que aporta el maestro espiritual es lo que enseña a aprender a aprender, y es por este motivo que la meditación existencial es un metaprendizaje. Sin embargo, el aprendiz no inicia su Camino espiritual con este método sino con el rechazo consciente a los modelos del pensamiento simplificador materialista, partiendo con la voluntad de no ceder ante los mecanismos de la idealización, la racionalización y la normalización. Así, el Pensamiento Complejo Budista es una senda en espiral dialéctica, pues se inicia con una interrogación y un cuestionamiento profundo, para luego proseguir a través de una reorganización conceptual y teórica que desemboca en la idea de un método contemplativo que permite una travesía de pensamiento y acción articuladora de lo dividido, disperso y oculto. En este sentido, el método de la meditación existencial se diferencia de la metodología reduccionista de la ciencia materialista en crisis. Así, el Maitriyana emerge frente a esta crisis del pensamiento para ofrecer una solución más allá de esta.
En concordancia con Morin, la práctica y teoría del Relativismo Budista es una Vía radical que responde a las crisis radicales de la humanidad, investigando y desarrollando una visión integradora de la psicología con la filosofía, pero también una articulación con la ciencia, la antropología, la sociología y la política, lo cual reorganiza toda la estructura del saber dentro de un paradigma reconciliador. Para poder abordar este problema fundamental el sujeto debe reconciliarse con el presente, atravesando el campo de lo ilusorio para llegar a lo Real, que no es más que la propia interexistencia sujeto-objeto.
El Pensamiento Complejo Budista no sólo se propone regenerar el saber a través del conocimiento cumbre (Satori), sino también reconstruir todo lo que ha destruido la civilización capitalista, reformulando así la comprensión de la identidad humana. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) considera que cuanto menos mutilador y simplista sea un pensamiento más rica y compleja será la visión de la subjetividad. A diferencia del pensamiento parcial y unidimensional, que ha traído sufrimientos en la vida de los pueblos, el Maitriyana transforma el mundo intelectual al mismo tiempo que se convierte en una Vía de Cura (Nirvanayana) para la vida cotidiana de la humanidad. En consecuencia, el propósito del maestro espiritual es lograr el ejercicio de una ética del conocimiento que dé respuesta a los interrogantes existenciales para crear una nueva identidad que sirva como punto de partida para la evolución de la especie. Así, el Relativismo Budista indica que la especie humana entrará próximamente en una Era planetaria donde todos los pueblos y civilizaciones se encontrarán interconectados permanentemente con la Tierra (Gaia), pues ésta es la única salida a la barbarie capitalista. Dado que la humanidad se encuentra en la prehistoria del espíritu o pensamiento consciente, el Pensamiento Complejo Budista busca que el aprendiz deje de someterse a las modalidades mutiladoras y disgregadoras del saber, enseñándole a pensar de manera integral.
En este sentido, por medio de la guía del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la humanidad debe transformar su naturaleza autodestructiva que lo impulsa a querer dominarlo todo. Por lo tanto, prontamente se debe aprender una ética del Desapego y del cuidado de sí mismo, deteniendo el deterioro del campo de la vida planetaria, pues la civilización capitalista ha disminuido progresivamente la diversidad biológica junto con un incremento en la deforestación y la desertización. Como el ser humano no es dueño de la Tierra (Gaia), el maestro espiritual reclama que se recupere un sentido de finitud y respeto por la vida, renunciándose a la ilusoria búsqueda de omnipotencia infinita. De este modo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) proclama que los países desarrollados de la civilización capitalista se caracterizan por un grave subdesarrollo psíquico, moral, intelectual y espiritual, lo cual puede ser percibido claramente en la agresividad miserable del Discurso académico donde proliferan ideas ilusorias y dualistas que hacen perder el sentido fundamental de la responsabilidad global. En consecuencia, en los pueblos materialistas predomina un tipo de miseria neurótica (dukkha) que paradójicamente se acrecienta con la avidez de abundancia y ocio. El maestro espiritual llega entonces a la conclusión ética de que el subdesarrollo mental, emocional y social incluye a los principales países capitalistas, siendo la reforma socialista libertaria un paso clave en la transpersonalización y evolución de la humanidad.
El Maitriyana plantea incesantemente la necesidad de abandonar la visión de una humanidad dueña y poseedora de la Tierra (Gaia), no sólo porque históricamente esto ha producido violencia y destrucción irreparables, sino también porque tales daños actúan retroactivamente sobre la misma esfera humana. La barbárica conquista de la naturaleza, lejos de humanizar la Tierra (Gaia), instrumentaliza la vida a la vez que degrada a su agresor. El Relativismo Budista no le niega al ser humano su derecho a la acción en el mundo, pues únicamente pide que se evolucione hacia el Homo Spiritualis. Tampoco se rechaza el humanismo, en tanto que sólo se remarca la necesidad de transpersonalización, simultáneamente nutriendo y refundando al sujeto en la realidad viviente de la suprahumanidad espiritual. Se trata de sustituir el mito metafísico del ser religioso por el meta-mito complejo del maestro espiritual. En pos de una antropología existencial, el Pensamiento Complejo Budista plantea la necesidad de destruir la separación entre la antroposociología y el campo de la vida, advirtiendo que tal apertura debe proteger la originalidad, la irreductibilidad y la especificidad antroposocial al mismo tiempo que la alimenta, la enraíza y la funda en la Tierra viviente (Gaia). La antroposociología debe abrirse a la realidad de la naturaleza, introduciendo una visión compleja de la vida a fin de desarrollar una perspectiva más ecológica y espiritual de lo humano. En el seno de dicha antroposociología existencial, la definición del ser humano evolucionado debe ser doble: el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Ambos términos están asociados remitiéndose y coproduciéndose al ser constituyentes de un mismo bucle que ocupa enteramente al Homo Spiritualis-Compatiens. Esta definición antropológica existencial significa que el ser humano biológico-cultural no es un fin sino sólo un Camino o puente hacia la transhominización, la cual posibilitaría la superación de la civilización capitalista para alcanzar una Edad dhármica planetaria de civilización socialista libertaria.
El Maitriyana es mucho más que una receta que aporta el maestro espiritual, pues se trata realmente de un llamado a la civilización de la sabiduría compasiva (prajña-karuna). El egoísmo psíquico implica ideas dualistas y consumismo social, por lo que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) muestra el sendero hacia la evolución sublimadora de estos impulsos bárbaros, transmitiendo una forma de reconciliación interior con lo reprimido, una forma de convivencia entre las ideas y una forma de bienestar entre los pueblos. Así, la integración de las relaciones sociales conduce a la bondad y la evolución, pues se trata de una sensibilidad increíble por el otro y no un mero milenarismo apocalíptico. En definitiva, se trata de percibir lo Real, vislumbrando el final de una etapa y el inicio de un nuevo mundo.
El maestro espiritual considera que la fraternidad y la compasión son sociológicamente vitales para el desarrollo de sociedades complejas. Esta gran revolución, metamorfosis y cambio de estructura se efectúa primero con un proceso de descomposición y luego con un proceso de recomposición. Estas fuerzas de destrucción y recreación convergen sinérgicamente. Por consiguiente, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) cree que toda revolución verdadera se realiza espontáneamente, pues se trata profundamente de una mutación creadora y una organización nueva que no ignore la Libertad esencial del aprendiz. De esta manera, se refundará la noción del ser humano no sobre el mito antropocéntrico sino sobre la realidad transcultural de la Espiritualidad.
El Relativismo Budista lucha contra la simplificación materialista, pues los procesos simplificadores no deben reinar al pensamiento, en tanto que las simplificaciones ocultan los signos, las complejidades y los misterios de la vida. Ergo, para que las sociedades puedan deconstituirse como culminación planetaria del imperio hegemónico capitalista y luego puedan reconstituirse como una confederación civilizadora del Propósito (Dharma), más que un programa o un proyecto político preciso, es necesario el acontecimiento de los principios espirituales que permiten la apertura de ese Camino de realidad liberadora. En este sentido, se comprende lo que durante dos mil seiscientos años el maestro espiritual ha comprendido como antropolítica, que es una metapolítica para una civilización planetaria de desarrollo socialista y ecológico. A diferencia de la idea de desarrollo capitalista de base tecnoeconómica, medida por indicadores de ingresos y crecimiento material, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) propone un modelo de desarrollo humano inspirado en la paz, la justicia social, la educación y la ecología. Esta visión existencial-libertaria supone que el estado actual de las sociedades capitalistas no constituye el sentido final de la historia humana. En cambio, el desarrollo sustentable y medioambiental no sólo modera al tecnodesarrollo y toma en consideración el contexto ecológico, sino que también cuestiona los principios egocéntricos del capitalismo.
En un mundo que forzosamente se ha occidentalizado como parte de la colonización capitalista, el Pensamiento Complejo Budista propone un modelo de desarrollo que no ignora el aspecto incalculable e inmensurable de la vida, como la felicidad, el Amor y el Despertar (Bodhi). Esto implica que la satisfacción no es medida según el criterio del crecimiento material o la productividad monetaria, sino que es definida únicamente en términos cualitativos, reconociendo las cualidades de la existencia más preciadas, como la solidaridad y el resto de los medios éticos.
Mientras que el irracional Producto Bruto Interno (PBI) únicamente contabiliza como positivas las actividades generadoras de ingresos monetarios y desarrollo tecnoeconómico, el maestro espiritual propone a la Felicidad Bruta Interna (FBI) como el índice que mide el desarrollo ético y psíquico de un pueblo. Así, a diferencia del Discurso académico y su relación con la avidez por el lucro, el desarrollo socialista y ecológico provoca la recuperación de la solidaridad y engendra un conocimiento cumbre (Satori) que es especialmente capaz de aprehender la multidimensionalidad de la existencia. Esto significa que la educación tradicional aporta saberes que no contribuyen al desarrollo verdadero de la humanidad, por lo que sólo el Maitriyana ofrece una capacidad para reconocer y resolver los problemas globales y fundamentales del mundo. Ante esta situación, desde hace dos mil seiscientos años, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sugiere que la noción de desarrollo debe estar dirigida por la idea de la antropolítica, que es la idea de una metapolítica de la humanidad evolucionada y de la civilización planetaria. En este sentido, al igual que Morin, la política de lo espiritual tiene como misión urgente realizar un proceso de socialización de la Tierra (Gaia). La metapolítica de la civilización planetaria tiene como Propósito (Dharma) la superación dialéctica de la civilización capitalista y la consumación de un proceso de socialización libertaria de los pueblos que integre las contribuciones experienciales de todo el mundo. Dicha metapolítica de la civilización venidera es necesaria para el propio sistema económico, político y cultural, el cual ha padecido el dominio del lucro por sobre todos los aspectos de la vida social. Esto significa que el Relativismo Budista propone el dominio de la calidad sobre la cantidad, criticando la vida de las megalópolis y valorando más a las zonas rurales cooptadas por la industria agropecuaria.
Cuando el maestro espiritual contempla el contexto percibe que la antropolítica y la identidad terrestre no pueden concebirse sin el Pensamiento Complejo Budista que es capaz de interconectar nociones separadas y saberes compartimentados dentro de una articulación organizadora integral que reconcilie los elementos de lo global. Claramente, esto es la reforma del pensamiento que es necesaria para la comprensión del contexto mundial. Aquí, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) expone nuevos conocimientos sistémicos y complejos que desocultan a la Tierra viviente (Gaia), mostrando el lugar que ésta ocupa en el Cosmos. El Maitriyana proclama que la Tierra (Gaia) es un planeta biológico dentro del cual la humanidad desempeña un papel importante, tratándose de una compleja totalidad viviente o entramado sistémico físico-biológico-antropológico donde la vida es un emergente de la evolución del planeta, la humanidad un emergente de la evolución de la vida terrestre, y el maestro espiritual un emergente de la evolución del ser humano ordinario. Emerger a la Edad Dorada planetaria, liberar a la humanidad, cuidar la Tierra (Gaia) y socializar a los pueblos son cuatro nobles dinámicas vinculadas en un bucle recursivo de interdependencia que propone el Relativismo Budista. La agonía capitalista es entonces la gestación de un nuevo nacimiento planetario, pues se pasará de la especie humana a la superhumanidad, evolucionándose así desde el Homo sapiens al Homo Spiritualis. De esta forma, a través de la suprahumanidad espiritual es por donde la metapolítica podrá realizar un nuevo acto refundador del mundo. Para el Pensamiento Complejo Budista, la lucha contra la autodestrucción de la especie humana es la misma lucha por el nacimiento evolutivo de la humanidad libre y despierta. En efecto, son muchos los pensadores que ya han previsto esa religazón, como Edgar Morin, por lo que el Maitriyana hace que dejen de estar aislados para pasar a estar reunidos por la fuerza de la comunión espiritual.
Una gama vastísima de paradojas es prologada por el ejercicio del Relativismo Budista, donde la urgencia de recontextualizar radicalmente todo lo fenoménico –manifiesto y latente, determinado e incierto- plantea el desafío de la coasimilación y el copensamiento, que es un discernimiento experimental y progresivo de la meditación existenciaria. De este modo, el caos adquiere un carácter renovador y fertilizante ante los saberes cristalizadores del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), cuya consecuencia última es la movilidad y el desarrollo de la consciencia. Percibiendo más allá del orden y el caos, el maestro espiritual muestra la oportunidad para una reordenamiento expansivo y una reinvención recurrente de la mente que incluso puede llegar a transformar el pasado a través de un bucle retroactivo. La percepción suprahumana, con sus instrumentos epistemológicos y noológicos, fortalece implacablemente la lógica dialéctica-paradojal de los sistemas complejos y abiertos. Al igual que el pensamiento de Hegel, la lógica dialéctica-paradojal es una síntesis, pues contiene y supera a la lógica materialista y a la metafísica, conservando sus mismas formas de pensamiento, como sus leyes y objetos, pero simultáneamente reelaborándolas y transformándolas con categorías trascendentes. La lógica materialista de lo fragmentado, estático y cerrado es entonces sustituida por la lógica dialéctica de la apertura, flexibilidad y articulación.
El sentido de la transformación de la consciencia desemboca en la evolución de la humanidad, por lo que la Espiritualidad Reconciliadora se presenta como el punto cúlmine en la historia del mundo. Esto permite comprender al sujeto que la evolución del ser humano no avanza linealmente sino dialéctica y paradojalmente. El Pensamiento Complejo Budista conduce a la cuestión fundamental del Propósito (Dharma) del ser humano, pero comprendiendo que este sentido debe ser siempre contextualizado o entrelazado con la Tierra (Gaia), pues la capacidad contemplativa para confrontar la incertidumbre de la existencia requiere de navegar con coraje y esperanza hacia el futuro del Universo.
Según el Maitriyana, la transhominización se orienta hacia un nivel de iniciación espiritual y despegue refundacional con respecto al neurótico. En efecto, el Relativismo Budista propone un nuevo modo de pensamiento, enseñándole al aprendiz una forma progresista y revolucionaria de experimentar la vida psicológica, filosófica y política, percibiendo así la solución a las crisis económicas y sociales. Dado que, como ha señalado Morin, toda crisis es un incremento de la incertidumbre, la meditación existencial instaura un crecimiento de la predictibilidad y con ello vuelve menos amenazante al desorden, promulgando a la complementariedad y la articulación como forma de superar cualquier antagonismo o conflicto. Por lo tanto, el Pensamiento Complejo Budista abandona el programa académico para crear una estrategia integral y reconciliadora capaz de elaborar una solución novedosa de la crisis global.
El concepto de revolución está siempre presente de forma explícita e implícita en las reflexiones contemplativas del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Su raigambre socialista libertaria, transmutada a través de dos mil seiscientos años por la asimilación de paradigmas contraculturales, ecologistas y fenomenológicos de lo Real, lo convierten en un pensador complejo y subversivo ante las interpretaciones ortodoxas tanto de la metafísica como del academicismo. Esta heterodoxia compleja del maestro espiritual surge de la comprensión de que lo revolucionario se desenvuelve en el ámbito de la organización de las ideas. El Maitriyana visualiza soluciones a las múltiples crisis del mundo capitalista, cuya ciencia materialista y tecnología superficial han desencadenado una situación cuasi-apocalíptica para la especie humana. No obstante, estar al borde de la desintegración general de la sociedad puede llegar a dar a luz un nuevo génesis, en tanto metamorfosis conceptual y sociocultural. Al percibir intuitivamente el futuro incierto, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) surge como un ser humano transmutado tanto en su consciencia como en su nexo con el Cosmos.
En la contemporaneidad, los avances del Relativismo Budista y de la ciencia mística abren perspectivas optimistas en el horizonte de lo humano. El maestro espiritual adivina la posibilidad de una revolución inaudita e inconcebible que lleva a la certidumbre de un mundo mejor, pues se trata nada menos que del emerger del Homo Spiritualis. Frente a la cultura del Discurso académico, donde el saber es disperso, parcelado, mecanicista y reduccionista, el Pensamiento Complejo Budista une y reconstruye un saber multidimensional.
Aunque es imposible conocer la Totalidad, pues la completud viola una de las tres leyes de la existencia, ciertamente el Maitriyana se moviliza en práctica y teoría para captar las transformaciones multiformes, logrando el conocimiento cumbre (Satori) de las cuestiones y saberes claves del mundo. Para pensar y comprender lo Real de forma integradora, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) plantea la necesidad de macroconceptos, en tanto constelación y solidaridad de las ideas. Esto implica abordar el núcleo de las informaciones, visiones, descubrimientos y reflexiones que se interconectan y reúnen hasta convertirse en una masa sintética de macroconceptos. El paradigma del Relativismo Budista no explica la realidad, sino que más bien es una Vía que posibilita la explicación, pues es una síntesis de conceptos fundamentales con capacidad de guiar hacia el Discurso Existencial. El pensamiento místico no resuelve ni resume la vida, sino que conduce a ella, abriéndose paso hacia lo inefable e incomprensible del Ser, pues dispone de recursos para enfocar el Todo de la vida. Por ello, el maestro espiritual siempre siente una profunda satisfacción ante cualquier meditación existencial que esté en movimiento y que se observe a sí misma, ante cualquier pensamiento que afronte sus propias contradicciones y desenmascare las paradojas de lo Real, y ante cualquier palabra particular que se religue al devenir global. Esto obliga a todo sujeto a ser precavido, debiendo incorporar un pensamiento sistémico y ecologizado que tenga en consideración el nexo auto-ecoorganizador de todo sistema viviente con su medio ambiente. Así, el Pensamiento Complejo Budista confirma que, dado que la realidad es una Totalidad presente en cada parte de manera holográfica, el aprendiz contiene dentro de sí no sólo información proveniente de la sociedad sino también de todo el Universo.
Renegando de toda seguridad ideológica, el método contemplativo desemboca en un pensamiento metafilosófico de la Verdad a través de un conocimiento cumbre (Satori) que concibe la complejidad de lo Real. Para ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) diseña nuevos medios conceptuales capaces de conocer y procesar informaciones nuevas. Por lo tanto, mediante el uso de macroconceptos, el maestro espiritual enfatiza que cuando se llega a un nivel del Cosmos que es contradictorio según vías empíricas y racionales, esto significa el hallazgo de una capa profunda de lo Real que únicamente puede ser traducida a través de una lógica dialéctica-paradojal. La revolución del Maitriyana se convierte entonces en una síntesis cognoscitiva, siendo una contracorriente ecológica, cualitativa, poética, anticonsumista, solidaria y pacifista.
En concordancia, existen tres principios que ayudan a pensar intuitivamente la complejidad existencial: primero, el principio dialéctico, que asocia dos términos a la vez antagónicos y complementarios, manteniendo la unidad en el seno de la dualidad; segundo, el principio del bucle recursivo, que funciona como un remolino donde cada momento es simultáneamente causa y efecto, productor y producido, en un ciclo autoconstitutivo, autoorganizador y autoproductor; y tercero, el principio holográfico, que sostiene que al igual que cada célula contiene la totalidad de la información genética del cuerpo, un sujeto observador contiene la Totalidad del Universo observado. Al igual que el Maestro Xuefeng, el Relativismo Budista establece que aunque los ojos no lo vean, en un grano de arroz se encuentra el Cosmos entero. De esta manera, si el aprendiz abre su mente puede poseerlo todo, pues cuando el sujeto está vacío puede contener a todo el Universo.[11] Este es el motivo por el cual el Pensamiento Complejo Budista tiene una necesidad profunda de integrar o sintetizar al observador con lo observado.
El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) puede observar la sociedad real y su contexto, al mismo tiempo que puede observar y visualizar otra sociedad posible. Se trata de una simultaneidad incluyente y excluyente que puede desembocar en una reinvención absoluta del mundo. Así, el Maitriyana debe ser el criterio de racionalidad que debe seguirse ante las cuestiones ontológicas que plantean la fenomenología existencial y la ciencia mística sobre los problemas de la sociedad. El maestro espiritual sabe, porque lo constata a través de la meditación existencial, que lo Real es impredecible y posee una lógica dialéctica paradojal. En este sentido, el método de conocimiento complejo se trata de una estrategia existenciaria que libera al aprendiz de sus roles predeterminados por el sistema sociocultural. Así, el método contemplativo ayuda al ser humano a emanciparse y autorrealizarse a través de la reflexión consciente y compleja, por lo que es un método que trasciende lo clásico y estereotipado, produciendo saberes emancipadores y acciones libres en contextos ecologizados. Ciertamente, la meditación existencial se trata de un método tanto para el saber como para la acción, por lo que el Relativismo Budista propone una teoría alternativa de la racionalidad, de la epistemología y de la lógica. Para ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) asocia el objeto a su entorno, une el objeto a su observador coparticipante, percibe que la realidad es un sistema cooperativo, afronta un Universo que se organiza y ordena desintegrándose a través de la impermanencia, y finalmente, confronta las contradicciones de la vida por medio del limitado potencial autotransformador del Verdadero Ser. De este modo, el desafío para el Pensamiento Complejo Budista consiste en aceptar la relación unidad-desunidad de la existencia y de las ideas sin reducir u ocultar uno de los dos términos. El método contemplativo es el pleno empleo de las potencialidades del sujeto, por lo que es una estrategia asociada tanto a la práctica artística como a la teoría sistémica.
La obra existencialista del maestro espiritual parece indicar que la culminación del método de meditación existencial es una ética de la ética o metaética que intenta transformar al aprendiz, a la sociedad y a la especie humana. Tal proyecto implica resolver el dualismo entre el Yo y el otro, entre lo racional y lo imaginativo, entre lo humano y la naturaleza, entre lo intelectual y lo sentimental, entre el saber y la ignorancia. Para ello, el Maitriyana estudia psicología, filosofía, física, biología, sociología y política, puesto que la humanidad necesita una interexistencia multidisciplinaria si es que elige regenerarse de su caída en la ignorancia del paradigma científico materialista basado en el capitalismo genocida y geocida. Justamente, la inteligencia compleja y espiritual, con sus dones de emancipación existencial, se encuentra embarcada en la aventura refundacional del pensamiento, intentando transformar el imperio del Discurso académico en el apogeo de la Libertad Real.
[1] E. Morin, El Método.
[2] Thomas S. Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas.
[3] Anagarika Govinda, Lógica y Símbolo en la Multidimensional Concepción del Universo, El Camino Medio.
[4] E. Morin, Por una política del hombre.
[5] Kant, Crítica de la razón pura.
[6] Guido Tavani, Jung y Osho: en torno a la existencia.
[7] E. Morin, Mis demonios.
[8] G. W. Leibniz, Resumen de la Metafísica.
[9] Guido Tavani, Jung y Osho: en torno a la existencia.
[10] Chögyam Trungpa, Loca sabiduría.
[11] T. Deshimaru, La práctica del Zen.
Carta al Presidente de Estados Unidos de América
Estimado Presidente de USA, Sr. Barack Hussein Obama,
En el plano de lo Imaginario, esto es una carta de un representante de una organización mundial. Pero en el plano de lo Real, este es un mensaje de un embajador de la Paz y de la Madre Naturaleza, lo cual marca la diferencia en qué tipo de civilizaciones estamos ubicados ambos.
En nombre de la Espiritualidad Budista, por favor le solicitamos que su gobierno desista de cualquier iniciativa de ataque a Siria. En este siglo XXI, los pueblos del mundo se están encaminando hacia la Paz Mundial, y el gobierno estadounidense debe saber escuchar este llamado. Aunque la situación en el Medio Oriente es preocupante, ninguna superpotencia armamentística tiene el derecho a realizar ataques a otras naciones, y menos aún en nombre de la Libertad o los derechos humanos. Nosotros nos preguntamos si acaso su gobierno sabe que el genuino significado de la palabra Liberación apunta al Despertar Espiritual.
Este mundo no necesita de líderes burocráticos que ostentan representar al pueblo pero que en realidad son fieles a poderes oscuros que operan desde las sombras. Este mundo necesita de líderes espirituales, personas completamente comprometidas con la Salvación y Evolución de la humanidad. Por ello, por medio de la presente, ofrecemos nuestros servicios como Mediadores para intentar llegar a un acuerdo pacífico con el pueblo de Siria, el cual seguramente desea lo mismo que todos: la Paz y la Autodeterminación.
Ningún conflicto puede ser resuelto a través de la guerra, la cual es el principal mal en el mundo. Los conflictos sólo pueden ser resueltos a través de la Fuerza más poderosa de la historia: la Compasión. De este modo, debemos dialogar con el pueblo de Siria y ayudarlo a curar sus heridas. En caso de que se hubiese cometido un genocidio en dicho país, el gobierno estadounidense tiene derecho a denunciar públicamente a Siria ante la Justicia Internacional. Pero primero, con el fin de que exista una justicia verdadera y equitativa para todos, el gobierno estadounidense debe reconocer su participación en la violación sistemática de los derechos humanos a lo largo de todo el siglo XX. Así, para traer Libertad y Justicia a todo el mundo, el gobierno estadounidense debería llevar a juicios internacionales a sus propios líderes políticos que han cometido genocidios sobre varias poblaciones. El gobierno estadounidense es culpable de haber tirado bombas atómicas sobre Japón, al mismo tiempo que apoyó decenas de golpes de estado en casi todos los continentes del globo junto con la declaración de guerra hacia los países más pobres.
Esperamos que el pueblo norteamericano siga la guía espiritual de los grandes avatares del pacifismo, como Siddharta Gautama, Jesús de Nazaret, Martin Luther King y Mahatma Gandhi. Ellos han tenido una visión de una Tierra Pura, y han dedicado sus vidas luchando pacíficamente contra el racismo. Nuestro sueño es ver al pueblo de USA levantándose para hacer frente a la opresión que instauran los poderes hegemónicos, instaurando una desobediencia civil que reclame la evanescencia de toda guerra imperialista.
La civilización capitalista puede resistirse a este cambio, invadiendo militarmente a países pobres, pero la transformación de la humanidad es Inevitable. Estamos completamente seguros que el mundo se encamina hacia una civilización dhármica. Y esto se debe a que si no lo hace, la humanidad se autodestruirá a sí misma. Por lo tanto, todo futuro posible depende de que los pueblos se Despierten y comprendan que el prójimo es un Hermano y que la Tierra es nuestra Madre. No hay enemigos, sólo compañeros. La humanidad no habita un planeta frío e inerte, sino que forma parte de un superorganismo planetario. Es indispensable comprender esto, porque la civilización capitalista se ha comportado como un cáncer dentro del cuerpo de la Tierra. Y si el gobierno estadounidense continúa propagando su codicia, odio e ignorancia, entonces la Madre Naturaleza responderá como cualquier cuerpo que quiere extirparse a un mal. Ciertamente, la guerra es una enfermedad dentro del cuerpo planetario.
Ningún gobierno tiene autoridad moral alguna para justificar una intervención militar, ni mucho menos lo tiene el gobierno estadounidense. Los ataques militares únicamente empeoran los conflictos. Esperamos que los Organismos Internacionales, que son organizaciones históricamente corruptas e ineficaces, esta vez hagan predominar una posición pacifista, y que estén dispuestos a sancionar al gobierno de USA por crímenes contra la humanidad.
Como podrá ver, la Espiritualidad Budista no puede ser cómplice de nuevas muertes en el mundo. Cada vez que un gobierno ponga en peligro la Paz Mundial, ahí estaremos denunciando al mal, convocando a globalizar el pedido de armonía y pacifismo.
La civilización capitalista se está transformando lentamente en una nueva civilización, y aunque las corporaciones internacionales intenten frenar este cambio por medio de las guerras, la violencia será reemplazada por la fuerza de la Compasión, estabilizando todas las regiones de la Tierra con el objetivo de concretar la visión utópica de los grandes maestros espirituales.
No puede haber nada más indignante que la muerte de millones de niños. Así que el gobierno estadounidense debería intervenir en el mundo no con bombas, sino proveyendo alimento, medicina y educación gratuita. Sólo así sus aparentes enemigos podrán apoyarlos.
El gobierno estadounidense puede aprender mucho de la Guía de los maestros espirituales para intentar construir escenarios de negociación pacífica en cada conflicto existente del mundo. La Espiritualidad Budista es el movimiento metapolítico más revolucionario de la historia de la humanidad, por lo que tiene mucho para ofrecer.
El pueblo de Siria necesita una solución pacífica por medio de organizaciones sociales que buscan el bienestar humano, por lo que la comunidad internacional no debería brindar apoyo militar sino más bien apoyo espiritual. La autodeterminación y Libertad es el derecho más profundo de la humanidad, por lo que las superpotencias no deben manipular los procesos democráticos de otras naciones, especialmente teniendo en cuenta que la civilización capitalista tiene sistemas democráticos completamente manipulados por corporaciones económicas.
La Espiritualidad Budista tiene legitimidad y autoridad ética para guiar al mundo por medio del ejemplo de los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas). Así que ningún budista debería legitimar o legalizar la maldad que representa la guerra.
Aunque sabemos muy bien que el cargo de Presidente de USA es una posición ficticia, porque obedece en secreto a grupos poderosos como el Bilderberg Group, su administración puede tomar la decisión revolucionaria de revelarse frente a este oscuro Poder. El actual gobierno estadounidense debe dejar de convertirse en el principal peligro para el equilibrio internacional y para el propio pueblo de USA. El gobierno estadounidense debería exportar vida y valores humanistas, en lugar de difundir muerte a niños y mujeres de todo el mundo para mantener la economía y el poderío capitalista.
Si deciden elegir el Camino de la Justicia, la Libertad y la Paz, ustedes tienen todo nuestro apoyo, pero si continúan propagando la guerra nosotros continuaremos resistiéndonos pacíficamente, intentando impedir que la humanidad se autodestruya.
Sr. Presidente de USA, aunque usted no lo sepa, la humanidad nunca se ha ido del Edén. El Paraíso está aquí y ahora, realmente es esta Tierra tan hermosa y llena de vida. Por favor tome consciencia de un futuro que reclama Evolución, de un presente que reclama Paz y de un pasado que reclama Justicia. La humanidad debe transformarse, eliminando las armas tanto físicas como psicológicas que reprimen al Verdadero Ser.
Esperamos que el gobierno estadounidense sea inspirado por la vida de aquellos que han sembrado paz y fraternidad en el mundo. Los budistas de USA pueden ayudarlo mucho. Por favor ve con ellos y solicítales consejo.
Un atento saludo lleno de Paz y Bondad, y por favor piense en qué mundo desea que hereden sus hijas,
Siempre con Espíritu de Reconciliación (Maitri),
Maestro Maitreya
Carta a Putin
Estimado Sr. Putin, Presidente de Rusia,
Quiero decirle que el futuro del mundo es el Socialismo. Esto es inevitable. La otra alternativa es la autodestrucción de la humanidad, porque es evidente que la civilización capitalista se derrumbará. Pero para llegar a esta nueva fase de la historia hay que promover los valores del Pacifismo, la Justicia Social, la Educación y la Ecología. Esta fórmula tan simple es la Cura (Nirvana) para los males del mundo. Por favor recuerde esto. La humanidad no necesita gobernantes dispuestos a establecer guerras; necesita líderes dispuestos a sacrificar sus vidas en pos de un futuro mejor: libre de guerras, pobreza, analfabetismo y contaminación.Ante la falta de liderazgo de USA, si Rusia abraza la Paz puede convertirse en el próximo líder del mundo. Pero en caso de que no abrace los valores del Pacifismo, creo que una nueva guerra será inevitable. Esto me preocuopa, porque implica la destrucción del planeta. Por favor no cometa los errores de sus predecesores.
Recuerde a Gandhi: derrotó a uno de los imperios más poderosos del planeta a través de la fuerza de la Paz.Si Rusia abraza la Paz creo que este mundo tiene muchas chances de sobrevivir y encaminarse hacia el Socialismo: que es el Despertar (Bodhi) de toda la Sociedad.
Atentamente, Siempre con Espíritu de Reconciliación (Maitri),
Maestro Maitreya
Carta a Maduro
2014
Estimado Sr. Maduro, Presidente de Venezuela,
Quiero transmitirle mi preocupación profunda por el rumbo que está transitando Venezuela, un país al cual tengo un profundo cariño por intentar establecer algunas ideas comunistas. Sin embargo, creo que tiene que meditar mucho sobre su visión, porque el verdadero Socialismo no es autoritario y genera igualdad a todos los seres humanos. Esto significa que incluso los opositores políticos tienen que tener los mismos derechos humanos básicos que el resto de los ciudadanos. Usted tiene la oportunidad de llevar paz y armonía al pueblo, y ese logro lo convertirá en uno de los gobernantes más importantes de la historia de Venezuela. Pero si desaprovecha esa oportunidad y oprime la Libertad del pueblo -tanto en su país como en el mundo- será recordado como un tirano.Ojalá elija el Camino que conduce hacia la Paz. Tiene toda mi guía espiritual para intentar desarrollar medidas socialistas.Atentamente, Siempre con Espíritu de Reconciliación (Maitri),
Maestro Maitreya
Carta a Partido Comunista
Estimados Camaradas
Communist Party & Communist Party of Great Britain & CPGB-ML & New Communist Party of Britain & RCPB(ML) & Buddhist Marxism Alliance
Estoy consternado ante un hecho que he leído que ocurre en Reino Unido. Según mi información, hay clínicas y hospitales que incineraron alrededor de 15 mil fetos abortados para calefacción. Esto es repugnante. Aunque muchos comunistas están a favor del aborto, creo que nuestras camaradas no pueden permitir esto. Es terrible que una vida humana sea utilizada con finalidades energéticas. Aunque la ley considere a los fetos como desechos clínicos es una falta de ética que rompe el corazón. Una de las principales perversiones del Capitalismo es convertir al ser humano en una pila, y esto me recuerda a esa asquerosa pulsión de muerte que tiene el burgués o el aristócrata que usa pieles de animales como adornos. Mi pregunta es la siguiente: ¿Hay alguna diferencia entre usar un feto humano para calefacción o usar la piel de un animal para adorno? Además, esto no es muy distinto de lo que hicieron los nazis, haciendo jabón con el cuerpo de los judíos y gitanos.Esta noticia es algo terrible, pero tal vez pase desapercibido. Por ello, quiero convocar a tomar medidas de protesta contra esta situación. Así que incluso aunque la ley considere que un feto no es un ser humano, utilizar a ese feto para calefacción es una práctica extremadamente capitalista, perversa y antihumana. Para los budistas dentro de cada ser humano reside una semilla potencial de Espiritualidad: se llama la naturaleza búdica. Esa potencialidad debe ser respetada y nunca convertida en un objeto de consumo.Como budista no poseo ninguna creencia religiosa. Mis únicas creencias son éticas. Es decir, creo que la vida es invaluable; creo en la fuerza atemporal del Amor; creo en la amistad y la camaradería frente a la opresión de los gobiernos. Y por sobre todo, creo que el Socialismo es el futuro de la humanidad. Mi propuesta es realizar una marcha conjunta entre todos los camaradas de UK. Propongo el 5 ó 12 de Abril para reclamar por la prohibición inmediata de esta práctica barbárica.Atentamente,
Siempre con Espíritu de Reconciliación (Maitri),
Maestro Maitreya
Carta a Tipler
2014
Estimado Dr. Tipler,
Me comunico con usted para compartirle una enseñanza paradojal que emergió producto de mi meditación acerca del tiempo.
EL BIG BANG «ES» LA DESTRUCCIÓN DE ESTE MISMO UNIVERSO.
Ojalá esta hipótesis contemplativa te sirva para tu Camino. Conozco que actualmente se considera que la creación del Cosmos fue producto del contacto entre dos universos paralelos. Es una bella hipótesis de la Teoría de Cuerdas.
Creo que desde el punto de vista de la Teoría Cuántica mi hipótesis no es tan desacertada, teniendo en cuenta que la creación y destrucción del Universo deben ser fenómenos fuera del tiempo. Sería una visión alternativa al Big Freeze, Big Crunch, el Big Rip y al Big Bounce. No hay muerte térmica, ni retrocederemos hacia la singularidad, ni nos desgarraremos ni tampoco somos un rebote de un Universo Gemelo. No hay un Universo previo o pre-existente al Big Bang como señala la «Loop Quantum Cosmology». En todo caso nosotros mismos somos el Universo previo, pues bajo mi hipótesis viviríamos en un único Universo Autocreado en el cual su misma destrucción es lo que ocasionó su misma creación. Es ciertamente un Koan temporal: el pasado creado por el futuro. Nuestra muerte dando lugar a nuestro nacimiento. Esta teoría que llamo The «Big Dependent Origination» or «Big Interdependent Co-arising», la «gran originación dependiente» o «gran co-surgimiento interdependiente», es la teoría budista del Pratitya-samutpada (sanscrito) o Paticca-samuppada. Por tal motivo, el Relativismo Budista afirma que no se puede identificar un principio u origen del Universo, pues todos los fenómenos son interdependientes y multicausales. En esta visión antigua budista, no habría una primera causa que inició la creación del Cosmos. Así, la Metafilosofía Budista refuta tanto el concepto metafísico de un dios creador como el concepto materialista de un evento inaugural como el Big Bang. En concordancia con la enseñanza de Dhammananda Maha Thera acerca del Origen del Mundo, el Relativismo Budista cree que el Cosmos ha sido «creado» infinitas veces «por sí mismo». Nacerá y morirá siempre por sí mismo. Esta es la rueda cuántica del Samsara.
Un atento saludo,
Con Maitri
Maestro Maitreya
