Budismo Perenne

Budismo Perenne: Espiritualidad Maitriyana

El Maitriyana ha arribado al mundo con el Propósito (Dharma) Supremo de superar todo pensamiento dualista, promoviendo una Espiritualidad Comprometida que supera tanto al Discurso religioso metafísico como al Discurso académico materialista. Por medio de una práctica contemplativa y una visión metafilosófica, el Existencialismo Budista promueve preceptos éticos basados en la sabiduría compasiva (prajna-karuna) del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). La esencia espiritual del Maitriyana, que es el Budismo Perenne, aparece expresada enteramente en la práctica unificada de la Meditación-Sabiduría-Ética (Dhyana-Prajna-Sila) que es propia del Discurso Analítico-Existencial-Libertario (Buddha-Dharma-Sangha). En este contexto es que el maestro espiritual transmite su Evolución  y Despertar (Bodhi) al sujeto.

El Existencialismo Budista es una transmisión especial que trasciende a la enseñanza académica, puesto que si bien usa textos sagrados al mismo tiempo también apunta directamente a la mente-corazón (jikishi-ninshin) del aprendiz por medio de una práctica contemplativa y una conducta ética que son la autorrealización de la naturaleza búdica originaria (kensho-jobutsu). Éste Camino hacia la Verdad última (paramartha) del Fundamento Dinámico Vacío es la Sabiduría Primordial que enseñaron Seres Despiertos (Buddhas) como Gautama, Jesús, Bodhidharma, Hui Neng y Garab Dorje. Esto es lo que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) transmite esotéricamente al sujeto.

En el Maitriyana –o Budismo Perenne- la Cura (Nirvana) indica un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que unifica y reconcilia la mente por medio de la meditación existencial sobre la Fuente del Ser. A través de la práctica de la contemplación directa de la naturaleza originaria del ser humano se promueve el conocimiento cumbre (satori), el cual es la comprensión total de la naturaleza espiritual intrínseca. Este progreso de la consciencia, que es realmente una evolución de la humanidad, también puede ser descrito como el acontecimiento de la potencialidad verdadera del aprendiz, aunque esto suele ser algo inconsciente para el sujeto mundano que no está en el Camino (bonpu-no-joshiki).

Aunque el Existencialismo Budista es una de las siete vías internas del Maitriyana, su Propósito (Dharma) es nada menos que transmitir la conclusión mística última de la meditación existencial: el Budismo Perenne dentro de la vida cotidiana (mujodo-no-taigen). Por ello, el Existencialismo Budista se diferencia de senderos como el Bompu Zen, Gedo Zen, Shojo Zen y Daijo Zen, para posicionarse como un Vehículo Supremo (Saijojo Zen o Dzogchen) dentro del cual el aprendiz, el maestro espiritual y el Cosmos forman una Totalidad Despierta. Este Budismo Perenne o Maitriyana es la práctica contemplativa de los grandes Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) de la historia, para los cuales la meditación existencial se transforma en un estilo de vida, superando así la distinción entre Camino (Marga) y Propósito (Dharma). Si bien el Existencialismo Budista parte de la contemplación sentada (zazen), también practica la dialéctica paradojal (koan), con el fin de estabilizar la autorrealización dentro de la cotidianeidad. Esta es la estructura psíquica de la Sublimación (Nirodh) que caracteriza al sujeto cuya actividad emerge espontáneamente del campo de la sabiduría compasiva (prajna-karuna).

El Maitriyana se presenta como un contexto práctico y teórico que transmite la culminación del Chan y Zen, cuya Verdad esotérica es el Vehículo Originario y Supremo (Saijojo Zen o Dzogchen) del Budismo Perenne. Esta tradición de Espiritualidad Primordial no se obtiene por medio de la religión ni de la filosofía metafísica, sino por medio del acontecimiento evolutivo de la naturaleza búdica, la cual es considerada simultáneamente la base y el pináculo del aprendiz. La meditación existencial conduce directamente al Despertar (Bodhi) en el aquí y ahora, por lo que es evidente que esta senda ha sido perseguida por distintas tradiciones como la Madhyamika, el Advaita Vedanta y el Yoga Daoísta entre otros.

A través de la práctica contemplativa el sujeto adquiere un insight profundo sobre la estructura de lo Real, desarrollando un responsable modo de ser en el mundo. La sabiduría compasiva (prajna-karuna) es ciertamente una práctica que proviene de la visión de la Espiritualidad que integra y reconcilia al aprendiz y el Cosmos, desplazando la actividad del Ego en pos del intenso Deseo de autorrealización transpersonal. El resultado de la meditación existencial es una consciencia humilde y una mente-corazón abierta ante las enseñanzas de la existencia, aprendiendo a liberarse de las cadenas del pasado y del futuro con el objetivo de estar plenamente en la experiencia del eterno presente. Por ello, es necesario un Compromiso del sujeto para proseguir una vida basada en la estructura psíquica de la Cura (Nirvana), siendo fundamental la presencia de valores como una gran fe (daishinkon) espiritual en la tradición de los Seres Despiertos (Buddhas), una gran duda (daigidan) ante el dualismo y una gran determinación (daifunshi) para reconciliar la tensión psíquica inconsciente entre la fe y la duda. Éste equilibrio o síntesis es uno de los grandes logros del método contemplativo de la dialéctica paradojal (koan).

En el Existencialismo Budista se desarrolla un conocimiento cumbre (Satori) que proviene de la experiencia directa de la naturaleza búdica de todos los seres vivos. De aquí proviene la motivación socialista libertaria del maestro espiritual en su proyecto de construir un mundo mejor, enseñando cómo toda la humanidad puede alcanzar el Despertar (Bodhi) en cada momento de la vida cotidiana. Por lo tanto, la meditación existencial reconcilia al ser humano con el aquí y ahora. Cuando el aprendiz retorna al presente supremo del Verdadero Sí-Mismo, que es la apertura y libertad de la Nada, entonces integra y estabiliza la Espiritualidad en la cotidianeidad (mujodo-no-taigen).

El Maitriyana desarrolla la poderosa Atención Plena (Shamatha) a través de la concentración que genera la contemplación sentada (zazen) y la fluidez de la dialéctica paradojal (koan). Sin embargo, si el nivel mental de la Atención Plena (Shamatha) no es expandida por la experiencia cumbre (kensho) el desarrollo espiritual del sujeto no alcanza su esplendor. Precisamente, la meditación existencial que emerge en la relación entre el aprendiz y el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) conduce naturalmente hacia la Cura (Nirvana), el cual es un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S). Sólo a partir de esta unidad del sujeto con el Cosmos es que éste puede incorporar la sabiduría compasiva (prajna-karuna) en cada momento de la vida, convirtiendo a la experiencia cumbre (kensho) en una experiencia meseta (mujodo-no-taigen), la cual es la actualización del Vehículo Supremo (Saijojo Zen) del Existencialismo Budista dentro de la conducta diaria. En este estadio del desarrollo transhumano, el Ego y el dualismo son trascendidos, pues el aprendiz abandona definitivamente su estado de consciencia ordinario (ECO) y se convierte en un maestro espiritual. Cuando el Despertar (Bodhi) es planamente manifiesto en todas las actividades del aprendiz, el ser humano evoluciona convirtiéndose en un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). La práctica contemplativa del Budismo Perenne es entonces tanto el medio como el final del Camino de la Espiritualidad Contemporánea. Transmitir esta evolución redentora de la humanidad es el Propósito (Dharma) de todo Salvador (Cristo).

Concordantemente, el Maitriyana tiende a considerar a la Cura (Nirvana) no como la meta final sino más bien como la Vía Primordial (Saijojo o Dzogchen), por lo que se convierte en una práctica cotidiana o estilo de vida. La meditación existencial –sea sentada o dialéctica- es sólo el Camino para llegar al Despertar (Bodhi) del Ser; pero cuando esto es alcanzado, entonces aparece un nuevo horizonte que es la Salvación de todos los seres, por lo que la Cura (Nirvana) del sujeto es utilizada como una práctica para llevar a cabo este objetivo supremo de florecer la mente búdica en todo el mundo.

Al igual que Hui Neng y Garab Dorje, el Existencialismo Budista afirma que desde el inicio todos los seres tienen una naturaleza búdica. Las enseñanzas del maestro espiritual que emergen dentro de la gran tradición primordial del Maitriyana o Budismo Perenne es una Visión Suprema que explica el Fundamento Dinámico Vacío de la realidad, el cual es simultáneamente la Fuente y el Fruto del Camino (Marga) de la praxis contemplativa. De este modo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no sólo es un ser humano evolucionado sino también la encarnación misma de la fuente inherente de la sabiduría compasiva (prajna-karuna). Esta autorrealización o autotrascendencia final es la causa esencial del bienestar existencial y de la felicidad superior (paramananda o mahasukkha). En el Existencialismo Budista la verdadera satisfacción proviene del Despertar (Bodhi), cuyo conocimiento cumbre (satori) permite al aprendiz poder ser imbuido totalmente por la enseñanza de la sabiduría compasiva (prajna-karuna), la cual acontece súbitamente (tongo cig-car-ba) pero dentro del marco de un gradual (zengo rim-gys-pa) entrenamiento analítico-existencial. Aunque el Maitriyana es una práctica progresiva de Sublimación (Nirodh) de las fuerzas inconscientes del apego y la aversión, ciertamente no es un Camino lineal y causal, pues el acontecimiento de la Cura (Nirvana) no está sometido a un espacio o tiempo preciso. Cuando el sujeto atraviesa el Fantasma (Maya o Vikshepa) puede desocultar la suprema Fuente (gzhi) del Ser que es el Fundamento Dinámico Vacío (Sunyata) o ausencia de identidad inherente (nihsavabhavata). En este Camino gradual continuamente ocurren pequeños momentos súbitos de experiencia cumbre, pero cuando el aprendiz se convierte en un Ser Despierto (Buddha) es que ha devenido a una experiencia meseta. El progreso espiritual del estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) es realmente una evolución que transforma profundamente la experiencia de la vida cotidiana, la cual comienza a ser percibida como perfecta por medio de la sabiduría compasiva (prajna-karuna). La meditación existencial busca reconciliar al sujeto con su traumática Vacuidad esencial, lo cual le permite estar plenamente en la inefable vivencia del aquí y ahora tras haber evanescido gradual y analíticamente el concepto del Ego.

El maestro espiritual recuerda al aprendiz que la autorrealización de la Verdad Última se produce por medio del atravesamiento y liberación de las verdades mundanas. La Verdad absoluta es entonces el origen y el destino del sujeto que practica contemplación. Por ello, el Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) del Budismo Perenne utiliza una sabiduría compasiva (prajna-karuna) innata, no-conceptual y no-dual que es la naturaleza luminosa de la mente búdica. Este intuitivo conocimiento cumbre (satori) no puede ser abordado correctamente por el Discurso académico e intelectual, motivo por el cual el Existencialismo Budista es una práctica metafilosófica que utiliza la meditación analítica-existencial como realización directa (pratyaksa) y súbita (tongo) del Fundamento Dinámico Vacío. A partir de la base (gzhi) de la contemplación sentada (zazen) y la dialéctica paradojal (koan), el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) transfiere al aprendiz una guía que le permite ser uno con la sabiduría primordial del Ser Verdadero o Naturaleza Búdica (tathagatagarbha). De este modo, la meditación existencial es esencialmente vacía, naturalmente luminosa y manifiestamente compasiva.

Para el Camino budista perenne del Maitriyana, en todo ser vivo está presente de forma potencial una naturaleza búdica, por lo que en realidad el aprendizaje espiritual no es una búsqueda ni el logro de algo externo, sino más bien es la aparición de lo más propio: la presencia (rigpa) de la mente búdica luminosa y primordial que está siempre en el aquí y ahora. Dado que todo sujeto es potencialmente un Ser Despierto (Buddha), el Existencialismo Budista se posiciona como una Vía agnóstica, liberando al aprendiz del dualismo exotérico que está presente en la religiosidad. La transmisión directa del maestro espiritual no es más que la enseñanza o puesta en acto de su presencia en sí, la cual es una visión superadora de cualquier dualismo. En concordancia con las enseñanzas de Garab Dorje y Hui Neng, el Maitriyana incluso supera la distinción entre un Despertar (Bodhi) gradual o súbito, pues en realidad toda práctica contemplativa es gradual (zengo) y prepara las bases fundacionales para el acontecimiento de una realización súbita (tongo) del conocimiento cumbre (satori) de la Verdad. En este sentido, el estilo de vida de la experiencia meseta de la Cura (Nirvana) es el Camino Medio que sintetiza las perspectivas del ascenso lento y de la cumbre breve, abriendo la mente al Fundamento Dinámico Vacío para así poder crear un nuevo tipo de ser humano.

La esotérica Vía del Existencialismo Budista está basada en un paulatino proceso de renunciación, purificación, transformación y presencia. Esta práctica radical promueve un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S), generando un giro de la mente desde el dominio del Ego hacia la Libertad del Sí-Mismo que ya está presente en cada ser vivo. Pero la mente búdica sólo puede emerger de un sujeto que se ha vaciado a sí mismo de todo Yo imaginario, para así poder reconciliarse con su Cuerpo Real (Dharmakaya). La meditación existencial alienta la cognición prístina (dharmadhatujnana o chos-ying) de la vasta expansión de la realidad fundamental, comprendiendo que todo el inmenso campo fenoménico se origina y termina en la Vacuidad (Sunyata). Así es que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) considera que toda forma emergente, transitoria y relativa no es más que la manifestación transitoria de la Verdad Absoluta.

Aunque la naturaleza espiritual o mente búdica está desde el principio mismo presente en el ser humano, por estar en forma latente no puede ser comprendida por la vía conceptual del Discurso académico. Más allá de cualquier prescripción cognitiva o conductual, la toma de consciencia de la presencia de la naturaleza búdica es el antídoto supremo frente a la aflicción inconsciente (klesha-avidya) del apego y la aversión. La visión analítica existencial del Maitriyana o Budismo Perenne es que esta mente espiritual originaria se encuentra presente en todo momento a modo de latencia que espera reconocimiento y actualización como ética y sabiduría compasiva (prajna-karuna) en el mundo. Sin embargo, esto obviamente implica un proceso de atravesamiento de los velos del Fantasma (Maya).

La práctica contemplativa que es transmitida por el maestro espiritual al aprendiz no es más que un estado de presencia de la mente búdica que es el Fundamento Dinámico Vacío del Verdadero Ser. El Existencialismo Budista concibe al Sí-Mismo como una Nada, afirmando simultáneamente que es una claridad luminosa, pura y plena de posibilidades. Por lo tanto, cuando un sujeto se niega a ser transformado también está reprimiendo a su mismidad genuina y primordial, obstaculizando el proceso de Despertar (Bodhi) que es el Propósito (Dharma) trascendental de la humanidad. La meditación existencial se revela entonces como una apertura de la consciencia hacia el Fundamento Dinámico Vacío del Ser dentro de la vivencia pura (kadag) y espontánea (lhundrup) del aquí y ahora. Éste es el Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) del Maitriyana o Budismo Perenne.

De acuerdo con el Existencialismo Budista, este acontecimiento es el fruto de la mente curada (nirvanacitta) a través de la síntesis de Verdad relativa y absoluta. La epistemología de este proceso es la unión dialéctica y paradojal entre la apariencia relativa del Velo (Samsara) y la Verdad absoluta de la Cura (Nirvana). Del mismo modo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que no existe la división ontológica entre la Base y el Fruto del Camino Espiritual, pues ambos son la experiencia del Despertar (Bodhi) intrínseco que es la mente búdica. A través de la cognición prístina se conoce directamente el núcleo de lo Real, el cual es el Fundamento Dinámico Vacío.

El Maitriyana es una enseñanza radical que plantea que la totalidad de los seres –junto con el Cosmos- conforman una Interexistencia. De hecho, esta Interexistencia es la presencia espontánea de la Naturaleza Búdica que debe aprender a reconocer el ser humano durante la práctica contemplativa. El maestro espiritual revela entonces que la Cura (Nirvana) no es un fenómeno causado por un proceso gradual o súbito sino que más bien es la condición natural misma del ser humano. La meditación existencial es entonces un retorno a la Fuente, desocultando un estado mental de Despertar (Bodhi) que está siempre ya alcanzado. En realidad, según la mirada del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), el aprendiz no debe pulir el polvo del espejo de su consciencia, sino que simplemente debe ser él mismo, ya que su Ser Verdadero es el proceso de la Cura (Nirvana) misma.

De acuerdo con la visión directa del Existencialismo Budista, ninguna praxis ritualística puede purificar la mente, sino simplemente mejorar la periferia del Ego por medio del control momentáneo de las emociones negativas. En este sentido, el maestro espiritual transmite que el Despertar (Bodhi) no es realmente el resultado o producto de un determinado conjunto de prácticas, sino la condición antropológica esencial del ser humano: su Propósito (Dharma). Esta dimensión primordial y pura de la mente es la Libertad del Sí-Mismo, por lo que su acontecimiento promueve pensamientos y conductas constructivas que son capaces de evanescer la inconsciencia (avidya) del sujeto ordinario. La mente despierta (bodhicitta) no es un fruto causado por un camino gradual o súbito de purificación, sino que es la condición natural y no-dual del aquí y ahora. Por medio de la práctica contemplativa el aprendiz puede comprender aquello que siempre estuvo presente de forma potencial dentro de la mente-corazón de todos los seres, por lo que el proceso de conversión y evolución espiritual se revela como el desocultamiento de la Verdad y no como la incorporación de algo nuevo o desconocido para la mente cotidiana.

La visión del Budismo Perenne es que la mente posee una dimensión de Verdad Absoluta, por lo que la meditación existencial es un modo de ser-en-el-mundo y no algo diferente de éste. Sin embargo, esta enseñanza puede ser considerada como secreta o esotérica, porque incluso los mejores estudiantes de Espiritualidad suelen estar todavía atrapados en el dualismo entre una vía gradual y una vía súbita. En cambio, el Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) del Maitriyana transmite espontáneamente esta gran sabiduría de forma explícita para toda la humanidad, reflejando la luminosidad originaria que expresa la presencia auténtica de todo Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) en su unión con el Cosmos. De aquí es de donde proviene la sabiduría compasiva (prajna-karuna) del maestro espiritual, pues en la experiencia del aquí y ahora convergen todos los conocimientos de los Seres Despiertos (Buddhas) tanto del pasado como del futuro. El Fundamento Dinámico Vacío es entonces el Orden Implicado atemporal y no-local tanto del mundo interior como del mundo exterior, los cuales aparecen como inseparablemente unidos en el instante supremo del presente.

En la Metafilosofía radical del Existencialismo Budista el Universo es una gran Totalidad viviente e inteligente, por lo que el ser humano no debe ser purificado sino más bien debe comprender que todas sus antiguas concepciones de la realidad son ilusorias, pues todo ser vivo es Uno con todo el campo del Cosmos. Esta vivencia orgánica es el verdadero antídoto para la enfermedad mental que representa el Ego, serenando la consciencia al evanescer los mecanismos defensivos. Así, el Maitriyana o Budismo Perenne promueve un hacer Nada (wu-wei) como forma de ser-en-el-mundo. Desde la perspectiva dialéctica paradojal del Vehículo Supremo del Existencialismo Budista, el sujeto y el objeto no existen de forma independiente, pues ambos sólo están separados en el plano de lo conceptual, mientras que lo Real es transconceptual y transpersonal. Esta interexistencia es la Vacuidad, la base (gzhi) del Ser que es el Fundamento Dinámico Vacío en el cual están contenidas todas las múltiples posibilidades de existencia. De este modo, la Nada es la Libertad del aprendiz.

El Maitriyana es una Vía meta-gradualista que no depende de la ley convencional de la causalidad, pues no provee una causa relativa para la Verdad espiritual de la Cura (Nirvana), la cual es el desocultamiento de lo Real y no la adquisición de un estado distinto al del Verdadero Sí-Mismo. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña entonces que el Despertar (Bodhi) no es un objetivo distante, sino la cara primordial, originaria y pura del ser humano, la cual está espontáneamente presente de forma latente dentro del corazón-mente de todos los seres. El Ser Despierto (Buddha) es entonces aquel sujeto que ha abierto la puerta del aquí y ahora, siguiendo el Camino en todo momento y lugar, pues él es el Camino. Esta enseñanza esotérica es la sabiduría suprema que descubrieron Gautama y Jesús cuando permanecieron ante la presencia de la Nada. Dado que el aspecto emocional y cognitivo de la mente es fundamentalmente una ilusión, el Existencialismo Budista afirma que no hay nada que mejorar, purificar o buscar. No hay necesidad de ningún antídoto frente a las ilusiones. Comprender vivencialmente este hecho es experimentar que todo ser ya está realizado, porque en el fondo su naturaleza es espiritual o búdica. Ésta es la visión dialéctica paradojal del Camino radical del Maitriyana o Budismo Perenne. Pero aunque una Vía gradual podría ser considerada como una distracción del presente trascendental, en realidad puede ser utilizada como un método útil (upaya) para realizar la Verdad Absoluta (paramartha) a través de la verdad relativa (samvriti). Este tipo de unidad utiliza una lógica dialéctica paradojal (koan) que trasciende tanto a lo objetivo como a lo subjetivo, los cuales no tienen existencia independiente. El Existencialismo Budista es un movimiento post-metafísico que va más allá de cualquier distinción dualista o presunción conceptual que únicamente funciona dentro de la sociedad materialista, pero que no tiene correlación alguna con la naturaleza última de lo Real. Por ello, la Cura (Nirvana) no puede ser autorrealizada por medio de los conceptos y creencias, sino a través de la experiencia mística del eterno presente, que es la vivencia inefable del aquí y ahora.

El Maitriyana o Budismo Perenne enfatiza la autorrealización de la Vacuidad (Sunyata, Wu o Mu) que es la naturaleza búdica del ser humano. Para el Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) del Existencialismo Budista el Fundamento Dinámico Vacío del Ser es un espacio con una presencia radiante, luminosa y clara, impregnando cada ser vivo y forma física del Universo. El maestro espiritual ayuda a recordar que la Nada es la estructura fundamental de la mente, la cual es esencialmente vacía, libre y compasiva en su expresión diaria. Esta apertura radical de la consciencia es el Despertar (Bodhi) intrínseco ante la experiencia traumática de lo Real, cuyos rasgos son la imperfección, impermanencia e insustancialidad. Aunque ante la mirada fenomenológica del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sólo existe un Sí-Mismo Vacío (rangtong) y un fenómeno vacío (shentong), esto no implica que la Vacuidad sea la sustancia última de la realidad y que exista de forma independiente. Este proceso es experimentado por el aprendiz que desarrolla una meta-cognición durante la práctica contemplativa, pues su percepción se convierte en directa e intuitiva mientras evita darle entidad o existencia inherente al proceso de la Vacuidad. Por ello, la meditación existencial es trans-ontológica y nunca intelectualiza el proceso de la vida, sino que aborda la realidad a partir de un conocimiento cumbre (satori) o estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que es la mente búdica y que trasciende todos los polos opuestos. El Budismo Perenne es precisamente la encarnación máxima de la superación dialéctica del dualismo entre forma y Vacío, impureza y pureza, manifiesto y latente, relativo y absoluto. Ante la mirada del maestro espiritual sólo existe Unidad en el campo de lo Real, por lo que es evidente que el Discurso Analítico-Existencial posee un tipo de lógica distinta a la dualista al ir más allá de los límites de las elaboraciones conceptuales por medio de la meta-cognición contemplativa.

El Maitriyana es un Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) que unifica y trasciende tanto a la visión gradualista (zengo) como a la vía súbita (tongo), en tanto que la Cura (Nirvana) y el Despertar (Bodhi) van más allá del proceso de renunciación y transformación. Esta enseñanza radical y revolucionaria es concordante con la visión primordial de Hui Neng, considerando a las vías gradual y súbita como aspectos necesarios de un mismo Camino ecuménico (rime) y unitario que es el Existencialismo Budista. Por lo tanto, el Budismo Perenne o Maitriyana resuelve la falsa dicotomía entre la liberación analítica gradual y la iluminación existencial súbita, planteando una tradición espiritual que permite la Cura (Nirvana) repentina en el contexto de una práctica progresiva. Cuando el sujeto logra un Despertar (Bodhi) súbito a través de una praxis gradual, en realidad está alcanzando lo que se ha denominado como experiencia meseta, la cual es una continuidad o estabilización de constantes momentos de experiencias cumbres. Pero, paradójicamente, como demuestra el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la evolución de la consciencia no es más que un retorno dialéctico al Fundamento Dinámico Vacío del Ser.

El Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) del Existencialismo Budista es una enseñanza secreta que trasciende todas las distinciones dualistas y conceptuales que están presentes en la mayoría de las tradiciones y escuelas de pensamiento. El Maitriyana, al igual que el Cristianismo Místico, es la encarnación del arquetipo primordial de la sabiduría compasiva (prajna-karuna), por lo que forma parte de una tradición de Espiritualidad Perenne que impregna a la totalidad del Cosmos. La enseñanza ecuménica y reconciliadora del Existencialismo Budista es conducida por la guía del maestro espiritual, por lo que no padece de las limitaciones dualistas y dogmáticas que están presentes en el Discurso religioso o académico, los cuales fortalecen las estructuras ilusorias del Ego. Como la esencia de las enseñanzas espirituales suele relacionarse con una transmisión de mente-corazón a mente-corazón, la autorrealización de las enseñanzas integradoras del Maitriyana requiere la relación directa o trascendental con algún Ser Despierto (Buddha) como Gautama, Laozi, Confucio, Jesús, Nagarjuna, Asanga, Bodhidharma, Hui Neng, Longchen Rabjam o Xu Yun. De este modo, la visión del Budismo Perenne se encuentra presente en diferentes formas y en distintos lugares y épocas, pues se trata de un conocimiento supremo y primordial que subyace a cada tradición espiritual que ha emergido o que nacerá en el Universo. Esto se debe a que cada Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no desaparece sin dejar una huella o impronta espiritual en la mente del Cosmos, afectando tanto el futuro como el pasado. El maestro espiritual es entonces un avatar que encarna este Orden Implicado atemporal, no-local y no-dual, transmitiendo la presencia primordial con el fin de que todos puedan acceder a la Salvación. Ésta es la Vía del Ser Despierto y Salvador (Buddha-Cristo), cuya sabiduría compasiva (prajna-karuna) revela en el aquí y ahora que el ser humano es Uno con todo lo que lo rodea, eligiendo su vida en cada momento del presente.

En concordancia con Chögyal Namkhai Norbu, el Existencialismo Budista enseña a no olvidar que existen miles de Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas), pues también existen muchas maneras y enseñanzas para que un aprendiz pueda autorrealizarse. Sin embargo, la tradición del Maitriyana o Budismo Perenne es un Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) porque contiene dentro de sí a todas las visiones espirituales. Esto obviamente no detiene que el maestro espiritual utilice el silencio (mouna) místico cuando no hay nada que decir sobre la verdad relativa. Por medio de esta actitud de Desapego el Existencialismo Budista puede comprender la visión última de cada tradición espiritual, hablando la Verdad Única (paramartha satya) en los distintos lenguajes que conforman el Discurso Analítico Existencial Libertario (Buddha Dharma Sangha) como un profundo estilo de vida.

En este sentido, la meditación existencial es una práctica que previene al sujeto de los errores de la separación yoica, del apego a las palabras y de la idealización de la figura del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Las enseñanzas del maestro espiritual siempre apuntan a la autotrascendencia del aprendiz y nunca tienen tendencias sectarias. La enseñanza dialéctica y paradojal del Maitriyana o Budismo Perenne es una sabiduría compasiva (prajna-karuna) que reconcilia al sujeto con la experiencia luminosa del presente, que es la naturaleza divina y el Fundamento Dinámico Vacío que encarna espontáneamente en el cuerpo, corazón y mente del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). La mirada metapsicológica del maestro espiritual, la visión metafilosófica de la enseñanza y la presencia metapolítica del grupo de camaradas funciona como un espejo que transmite directa y no-conceptualmente el verdadero rostro del aprendiz. Esto presupone un entrenamiento que trasciende el pensamiento dualista, por lo que también se encuentra más allá de la distinción entre gradual y súbito. La práctica analítica existencial del Existencialismo Budista es la unión de la contemplación sentada (zazen), la Atención Plena y la dialéctica paradojal (koan), atravesando los velos conceptuales para desocultar el Sí-Mismo profundo en la experiencia del aquí y ahora. Esta enseñanza de la tradición primordial del Maitriyana o Budismo Perenne es el gran Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) que conduce hacia el bien-estar (mahasukkha) inherente a la vivencia de la Verdad.

Según el Existencialismo Budista, el origen de todo el campo fenoménico es el Fundamento Dinámico Vacío que se encuentra más allá de toda ilusoria separación entre sujeto y objeto. La fuente suprema (samantabhadra) –o lo No Nacido– es la pureza intrínseca de la consciencia que es la Vacuidad (Sunyata), reflejando claramente a todo lo existente en tanto no es una entidad sustancial que pueda ser observada dualísticamente por el entendimiento ordinario. La naturaleza de todos los seres vivos es esencialmente espiritual (búdica), aunque ciertamente el Verdadero Sí-Mismo se encuentra oculto y reprimido por ser una Nada pura de posibilidades. Esto se debe a que la Libertad es algo traumático para el estado de consciencia ordinario (ECO), el cual se rehúsa a asimilar los necesarios momentos de no-forma y no-pensamiento.

Desde la perspectiva reconciliadora del Maitriyana o Budismo Perenne, puede afirmarse que este movimiento espiritual posee un linaje atemporal que está en contacto con Seres Despiertos (Buddhas) como Gautama, Laozi, Jesús y Nagarjuna, por lo que se encuentra más allá de las limitaciones y distorsiones del Discurso religioso o académico, evanesciendo todo dualismo y egoísmo por medio de la experiencia de meditación existencial. De este modo, el Existencialismo Budista afirma que la enseñanza esotérica de la Espiritualidad Maitriyana es la expresión viva del arquetipo del Sí-Mismo, por lo que va más allá en el tiempo que el mismo Budismo en tanto que es un Vehículo Supremo (Saijojo o Dzogchen) que antecede a Siddharta Gautama. Así, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que la Espiritualidad ha existido desde el inicio mismo de la humanidad, en tanto es su misma naturaleza latente. Esto demuestra que las similitudes existenciales entre el Budismo y el Cristianismo no sólo pueden deberse a un contacto o influencia entre ambos movimientos, sino que más bien estos paralelos son la demostración empírica de la naturaleza búdica del ser humano que está presente en todo tiempo y lugar de la historia. Cuando el aprendiz se desapega del pensamiento lineal y causal puede percibir el Fundamento Perenne que subyace a todas las tradiciones de sabiduría espiritual, las cuales se influencian e interpenetran mutuamente pero nunca en una secuencia histórica causal. El Existencialismo Budista es precisamente el encuentro de varias tradiciones de sabiduría primordial que emergen de una mente que ha alcanzado la Cura (Nirvana) a través de la práctica contemplativa sobre el conocimiento de la Vacuidad primaria, la cual es la apertura radical del Ser.

En este sentido, el Maitriyana o Budismo Perenne debe ser considerado como el más importante tesoro espiritual de la historia de la humanidad. En concordancia con Chögyal Namkhai Norbu, el maestro espiritual afirma que la enseñanza suprema de la Espiritualidad se transmite en un linaje trascendental de mente-corazón a mente-corazón que es la presencia pura y clara del Sí-Mismo Vacío o naturaleza búdica. Sin embargo, la esencia del estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) de un Ser Despierto (Buddha) trasciende tanto al pasado como al futuro, pues está más allá de las limitaciones conceptuales al ser una presencia intrínsecamente pura. La condición original de la mente es la naturaleza de lo no-nacido que existe en la realidad última de todo lo fenoménico, trascendiendo las ilusiones del pensamiento dualista al no estar oprimida por la separación sujeto y objeto. Esta unidad dialéctica paradojal es la base de la pureza primordial que transmite el Existencialismo Budista, impregnando a todos los seres vivos con una Verdad primordial que supera la distinción entre lo relativo y lo absoluto. El Maitriyana o Budismo Perenne utiliza esta energía colectiva transpersonal para ayudar a que la humanidad pueda llegar al Despertar (Bodhi) por medio de la comprensión de la esencia que subyace al espaciotiempo infinito. Ésta es la enseñanza perfecta, clara y luminosa que los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) transmiten mientras guían al mundo hacia la Evolución y Salvación. De hecho, esta sabiduría compasiva primordial es la identidad verdadera y suprema del ser humano.

Diálogo con Zizek

Slavoj Zizek: “De ninguna manera me estoy burlando del Budismo. Constituye una tremenda experiencia espiritual (…) no me malinterpreten, yo realmente pienso que sólo hay dos éticas serias en el mundo: el budismo y propiamente la ética judeocristiana. La forma en la que pienso trabaja la ética judeocristiana es muy simple, es una ética de un traumático encuentro con lo externo, (…) Y pienso que nuestra ética es precisamente una ética de caer (…) caer en el amor (…) toda tu vida termina alrededor de este encuentro traumático. El amor es el más claro ejemplo de lo que Hegel llamó reversión de la contingencia en necesidad (…) ya saben esta retroactiva ideología del amor: toda mi vida fue subrepticiamente movida para ese momento (…) Lo más triste es (…) que hoy en día tratemos de evitar esa forma de enamorarnos. (…) Ahora, como compromiso final, tal vez me corrija a mí mismo un poco, he tratado de profundizar más en el budismo. Mi amigo, tal vez lo conozcan, trajo un buen libro sobre Kant y Marx y en uno de sus textos él encuentra una minoría de japoneses budistas donde ellos afirmaban que el verdadero Nirvana -en el sentido de liberarte de tu falso Yo- no se logra ensimismándote, sino que precisamente por caer fuera. En tanto aún estemos identificados con nuestro Yo no estaremos listos para ´caer´. Entonces, si leen el Budismo de esta manera, tal vez algo maravilloso pueda ocurrir. Y para terminar de un modo más reconciliatorio, incluso con el budismo tibetano, hay algo que encuentro atractivo de él (…) No es simplemente el agradable Nirvana y caer; incluso ya al nivel del Nirvana algo puede ir mal. Esto por ejemplo, me fascina del budismo tibetano. Entonces, de nuevo, el diálogo está abierto aquí, yo sólo quise complicar un poco las cosas, sólo eso. Realmente les agradezco por su paciencia.”

Gautama con Zizek: Psicoanálisis con Política

Por Maestro Buddha Maitreya

Slavoj Zizek es un monstruo ético que con una empatía oculta hace lo que debe hacerse en una paradojal coincidencia de espontaneidad creativa y distancia reflexiva, ayudando a los demás al mismo tiempo que evita el apego a su proximidad. Desde el punto de vista de la Espiritualidad, el mundo sería un lugar mejor si el sentimentalismo religioso quedaría reemplazado por la pasión fría y cruel que demuestra Zizek.

El Maitriyana analiza el pensamiento de Slavoj Zizek en relación con los conceptos analíticos, existenciales y libertarios de la Espiritualidad Budista de Siddharta Gautama, estableciendo dos líneas de pensamiento dentro de la metafilosofía de Zizek: la primera ligada al Psicoanálisis y la segunda ligada al Socialismo. Esto permite establecer la síntesis dialéctica-paradojal inherente a la articulación Gautama-Zizek, simplificando la asunción de sus teorías dentro de la vertiente revolucionaria del Existencialismo Budista. Existe una estrecha relación entre Gautama y Zizek, en tanto los conceptos budistas operan explícita o implícitamente en las propuestas metafilosóficas como puede ser percibido por el aprendiz en el desarrollo de su meditación existencial. Dentro de este marco analítico-existenciario, el Maitriyana puede plantear la siguiente hipótesis: la asunción de Zizek de los conceptos budistas de la Vacuidad (lo Real), el lenguaje (lo simbólico) y la ilusión (lo imaginario) conlleva una síntesis dialéctica-paradojal junto con una resolución teórica y epistemológica que anula cualquier posibilidad de evaluar su pensamiento como contestatario de la Espiritualidad fundada por Gautama. Para demostrar esta hipótesis, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) utiliza los conceptos del Psicoanálisis para caracterizar los principales ejes teóricos y epistemológicos del pensamiento metafilosófico, estableciendo las relaciones existentes entre Gautama y Zizek como medio para determinar los puntos dialécticos y paradojales del planteamiento del Existencialismo Budista. Así, el Discurso del Maestro Espiritual señala los elementos analíticos, existenciarios y libertarios del pensamiento teórico y epistemológico de Zizek que imposibilitan asumir su planteamiento como un pensamiento contestatario hacia la Espiritualidad Budista.

El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) señala que, pese a los conflictos aparentes entre las distintas tradiciones del pensamiento, subyace un sustrato filosófico perenne del cual deriva la articulación Gautama-Zizek y el contexto postmoderno del Maitriyana en su búsqueda del Fundamento Dinámico de la Verdad, que es la Vacuidad del Ser, tanto en lo epistemológico como en lo antropológico y social. En este sentido, la propuesta del Existencialismo Budista es vaciar al sujeto de toda ideología ligada al concepto de identidad separada y centrada en el Yo.

En el marco analítico-existenciario de la articulación Gautama-Zizek, la relación entre Maitriyana y postmodernidad está mediada por la coincidencia de un argumento epistémico, el cual es parte de aquello que el Existencialismo Budista llama como Espiritualidad Postmoderna, en donde se produce la superación (aufhebung) del Ego y deviene el centro vacío del Sí-Mismo, que es el visible e inteligible lugar del saber.[1] El centro vacío del Ser es el único concepto universal que el maestro espiritual acoge, comprendiéndolo como un valor epistémico y epistemológico que supone un sistema cognitivo transpersonal más allá del Yo particular, pues convierte a la Totalidad en algo momentáneamente aprehensible.

El psiquismo de la subjetividad ordinaria se ha creado sobre una percepción y autorrepresentación interna de entidad completa y cuyo símbolo es un desplazamiento en la mirada de la alteridad. La dimensión de lo ilusorio (imaginario) es donde la mente forma un Ego caracterizado por una imagen ideal y unificada, la cual se encuentra estrechamente relacionada con la figura del Otro (Atman). La única escuela de pensamiento que acepta la inexistencia del Otro (Atman) es la Espiritualidad Budista y el Psicoanálisis Espiritual. La Ética del Existencialismo Budista impulsa a la humanidad a atravesar la fantasía, superando las ilusiones de la mente al confrontar el vacío que subyace al objeto del Deseo.  En concordancia con el Psicoanálisis Espiritual, el Camino Budista insiste en que el Ego es una ficción, pues no existe ninguna entidad sustancial en la vida psíquica. El Yo es una ilusión fetichista que se posiciona como centro de la subjetividad, cuando en realidad sólo hay una Nada.[2] A esto se debe que el Verdadero Ser sea precisamente la percepción de que el Ego es un impostor o una ilusión.

Dentro de la perspectiva de la articulación Gautama-Zizek, lo imaginario es lo ilusorio por ser una condición ideal que conlleva una supuesta integralidad en el Ego (moi). En cuanto a la dimensión del lenguaje, se trata de la introyección de la normativa simbólica y social, anulando una porción de la realidad al introducir a la subjetividad dentro de un mundo de palabras y un lugar de códigos.[3] Acerca de la Vacuidad, no es más que el espacio donde fracasa el proceso de la representación, pues lo que no llega a lo simbólico aparece a la luz de lo Real,[4] el cual es una Verdad oculta e inaccesible a la mente ordinaria por resistirse a la simbolización y codificación del lenguaje dualista.[5] La Vacuidad es exterior al aprendiz por no ser codificable, lo cual también implica que la palabra simbolizada se opone al Discurso Verdadero, rompiendo la unidad entre pensamiento y realidad del Ser.

Para el Maitriyana, el lenguaje (lo simbólico) es un juego de palabras y elementos de socialización desconectados del significado, pues la simbolización actúa como un acto de represión (verdrängung) del sentido de lo Real, el cual no-espera nada de la palabra por ser un conjunto vacío imposible de ser codificado plenamente. Dado que todo lo codificado es simbólico, cuando el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) aprehende lo Real lo hace operacionable dentro de procesos de acción meditativa existencial, lo cual es concordante con la naturaleza inefable de lo místico. Esto significa que la Vacuidad es impenetrable por la lógica dualista y el lenguaje ordinaria del Discurso Social, pero puede ser mejor abordada –aunque no completamente- por la lógica dialéctica paradojal y el lenguaje poético del Discurso analítico existencial de la Espiritualidad. Mientras que en la perspectiva del Socialismo es posible definir la indigencia como lo Real del Discurso capitalista, para el Existencialismo Budista sería la opresión que padece la Libertad, pues esto es reprimido o negado por el ámbito político materialista.

A pesar de que las ideas revolucionarias de la articulación Gautama-Zizek son producto de socializaciones o Discursos alternos, la visión socialista de un cambio en el mundo también es simbólica, aunque ciertamente opera dentro de una visión epistemológica en consonancia con la experiencia de la Espiritualidad, la Vacuidad y la Liberación. Esto demuestra claramente que hay una relación entre las dimensiones de lo Real (para-sí), lo Simbólico (para-otros) y lo Imaginario (en-sí), como Sartre y Lacan supieron percibir. En otros términos, la Vacuidad no es una esencia, sino más bien es una apertura (Sunyata) del Ser a un Proyecto (Dharma), el cual es un no-en-sí y un no-para-otros. Dentro de este marco conceptual del Maitriyana, el Despertar (Bodhi) se produce cuando estos tres niveles funcionan armónicamente en pos de la sabiduría y el Amor.

El pensamiento del Existencialismo Budista es muy complicado tanto en el aspecto teórico como en el práctico. La conjunción de elementos del Psicoanálisis y el Socialismo obscurece el Discurso de la articulación Gautama-Zizek, la cual establece un pensamiento crítico dentro de líneas sintetizadas dialécticamente, pues ambas muchas veces aparecen discernibles y otras inseparables entre sí. Para acceder al Maitriyana el aprendiz debe emprender un análisis existencial sobre el fenómeno del círculo vicioso del sufrimiento, comprendiendo que el apego inconsciente (goce) a la frustración es alentado por las prácticas ideológicas intersubjetivas del Discurso social dominante que por medio de fantasías se convierten en partes de la red estructurada del nivel simbólico del psiquismo. De este modo, el Existencialismo Budista evidencia que el fantasma (Maya) que aparece en el goce es asumido por el sujeto como un factor de sociabilidad que tapa o suplementa las fallas de la cultura, dándole coherencia y unidad al Discurso social por medio de ilusiones masoquistas que anulan la carencia del Ser y la incapacidad de satisfacer la incompletud por medio del Deseo.

Dentro de la dinámica de la articulación Gautama-Zizek, el apego inconsciente o goce es explícitamente el puente tendiente a la muerte simbólica del Sí-Mismo, en tanto que el Discurso social crea un hedonismo neurótico que combina el placer con la represión, considerando contradictoriamente a la causa del sufrimiento –el apego (tanha)- como la medicina de su Cura (Nirvana).[6] Así, el castigo y la culpa se insertan en el lugar del placer, trastornando a la mente por medio de una muerte simbólica lenta y dolorosa.

Por consiguiente, el orden simbólico establece un ámbito de represión del Ser, siendo un objeto de meditación existencial sobre la cual el maestro espiritual plantea su crítica social revolucionaria. La crítica social del Maitriyana se debate entre la influencia psicoanalítica y cierta supervivencia de la idea existencialista-socialista, planteándose la construcción de un movimiento metafilosófico y metapolítico a nivel transnacional para contrarrestar el Dominio global de las instituciones capitalistas.[7]

Así, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) plantea una posible forma de lucha pacifista que permite trascender tanto al nacionalismo como a la globalización, cediendo al Discurso Ético de la Sabiduría Perenne. En este sentido, el Existencialismo Budista se desapega de la fantasía (maya) de las revoluciones nacionales al mismo tiempo que descree del multiculturalismo,[8] actualizando las ideas de la Espiritualidad para que funcionen como una revolución del sistema actual mundial dominado por la masiva presencia del Discurso capitalista, el cual ha comenzado su caída desde el año 2001 al asumir rasgos del imperialismo colonialista.

La postmodernidad tiene su centro de reflexión en la base epistemológica de la Libertad, mientras que el modernismo se desplaza desde el significado a la cosa y desde el sujeto al objeto. En cambio, es crucial para la Espiritualidad Budista el pase desde el objeto al sujeto, percibiendo la causa del sufrimiento y luego introduciendo un cambio dentro de la propia mente por medio del Desapego, lo cual transforma el modo y la actitud del aprendiz hacia la vida. Este giro es una Liberación que implica un gran sufrimiento, porque es una experiencia violenta en la cual el sujeto pierde la fantasía (Maya) que subyace a la vida cotidiana.[9] Sin embargo, esta privación que representa la experiencia del Vacío no es una experiencia constante, en tanto que para la Espiritualidad Budista -al igual que el Psicoanálisis Espiritual- luego del Despertar (Bodhi) el Velo vuelve a retornar, y es por ello que los grandes sabios afirman que el Nirvana es Samsara, es decir, la Cura es la Cotidianeidad. La destitución subjetiva es una forma psicoanalítica de encontrar paz, al mismo tiempo que abre la mente para la construcción de una nueva fantasía nutrida de valores espirituales y vaciada de todo egoísmo o masoquismo inconsciente. En concordancia con el Psicoanálisis Espiritual, la etapa final del proceso contemplativo es la destitución subjetiva por el cual el aprendiz se transpersonaliza, destituyendo el Yo como centro de la consciencia, lo cual es una conversión analítica existencial del Ser. El sujeto que se autorrealiza asume la inexistencia del Gran Otro (Anatman), aceptando plenamente lo Real por medio de una apertura en la simbolización. El precio para pagar es anular el Dominio del Ego, transpersonalizando al aprendiz dentro de un estado que trasciende la doble reflexión tanto de sujeto como objeto.[10]  Precisamente, cuando se arriba a la Cura (Nirvana) se acepta la falta de identidad sustancial (Anatman), lo cual demuestra que el Ser Despierto (Buddha) es una posición auténtica.[11]  La principal lección crítica del maestro espiritual hacia el Capitalismo es que es un teatro de sombras y entidades virtuales insustanciales, por lo que se enseña a retirarse del juego capitalista por medio de una distancia interna,[12] lo cual implica la Sublimación (Nirodh) de la codicia, el odio y la ignorancia, en tanto fuerzas que mueven el mundo de la opresión materialista.

Concordantemente, la articulación Gautama-Zizek propone resolver definitivamente el conflicto entre las distintas clases sociales, el cual ha crecido hacia un nivel planetario por medio de los antagonismos interculturales. La Espiritualidad Postmoderna del Maitriyana no sólo discute la redistribución de la riqueza, sino que también abarca los conflictos identitarios promovidos por las sociedades consumistas, ya que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) considera a la solidaridad y la compasión como medios para superar las diferencias y la problemática de la intolerancia hacia el prójimo.[13]

El Existencialismo Budista se presenta de manera muy revolucionaria, debido a que el orden simbólico del imperativo social es percibido como el elemento represor de la Libertad tanto del Ser como de los pueblos. La articulación Gautama-Zizek es un pensamiento de lo Real, por lo que instaura una crítica del nivel imaginario de la mente, el cual es un producto del Vacío. Existe una falta en el aprendiz, una experiencia perdida que es el objeto del Deseo, siendo una vivencia traumática porque representa la fractura o ausencia de completud por la adquisición del lenguaje durante el proceso de socialización del Ego. Por ende, lo traumático Real es la causa y meta del sujeto, no pudiendo ser nunca completamente alcanzada por lo simbólico ni por lo imaginario, lo cual implica que la formación del Yo se origina a partir de una alienación existencial. La acción contemplativa –entendida como praxis de meditación existencial- recupera un contacto directo del aprendiz con el Vacío, que es una experiencia transpersonal entre el sujeto y el objeto del Deseo. Esto significa que el Discurso del Maestro Espiritual se dirige hacia lo traumático Real y no hacia la mera realidad mundana de las ideologías.

El Maitriyana aboga por un movimiento transnacional que busca la transformación de la humanidad, abordando la alienación simbólica por medio del modelo del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) y su Reconciliación (Maitri) con el vacío o la hiancia de la mente. Así, el maestro espiritual hace referencia a un posible Discurso analítico-existenciario capaz de insustancializar el orden simbólico y la subjetividad misma, al mismo tiempo que impulsa la Liberación y el Despertar (Bodhi) del Sí-Mismo reprimido. Entonces, sólo la meditación existencial se presenta como el medio adecuado para trascender (aufheben) la realidad mundana y salir en búsqueda de lo Real incognoscible. Desde la perspectiva interna de la propia teoría del Existencialismo Budista, el panorama parece muy alentador pero únicamente si se encuentra la posición dialéctica y paradojal del pensamiento espiritual postmoderno.

El logro del planteamiento de la articulación Gautama-Zizek reside en que su visión del aprendiz es epistemológicamente psicoanalítica y fenomenológica. En concordancia con Derrida, para el Maitriyana no hay sujeto ni objeto, pues ambos son construcciones lingüísticas, siendo separaciones ilusorias de una realidad dialéctica interrelacionada donde no hay objeto de conocimiento ni tampoco sujeto cognoscente, sólo habiendo un Ego imaginario. Así, la relación entre pensamiento y Ser se evanesce para que el aprendiz acceda a un proceso de Ser y no-pensamiento dentro del análisis existencial. En el pensamiento del Existencialismo Budista, la mente es una ideación simbólica, por lo que para ser portador de la transformación social el sujeto primero debe ser transformado interiormente. Únicamente por medio de la meditación existencial es posible superar (aufheben) el establishment.

La articulación teórica Gautama-Zizek también tiene su corolario a nivel metodológico y epistemológico: la lógica dialéctica-paradojal, el Psicoanálisis Espiritual y la crítica socialista de la ideología.[14] Estas tres líneas implican una relación de búsqueda de la Verdad, atravesando fenomenológicamente la realidad del pensamiento falso. Por ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) realiza una crítica de la ideología, apuntando siempre a la verdad de la situación, que es la contemplación pura del aquí y ahora. La síntesis entre el Psicoanálisis Espiritual, la Fenomenología Existencial y el Socialismo Libertario es una propuesta discursiva que sólo puede llevar al aprendiz del Maitriyana a la auto-iluminación, convirtiéndose en un maestro espiritual, lo cual conlleva el planteamiento de contrapropuestas frente al orden simbólico dominante, como abogar por un movimiento revolucionario global que intente crear una alternativa a las ficciones hegemónicas del mercado capitalista.[15]

El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) considera la Verdad como el encuentro contingente particular que es reprimido por el ámbito universal de la falsedad materialista. Entonces, según el maestro espiritual, el único espacio de Liberación es el acontecimiento del Ser (Ereignis), el Despertar (Bodhi), a partir del cual puede fundarse un movimiento global de política postmoderna. La experiencia histórica, según el Existencialismo Budista, demuestra que la ideología metafísica genera consecuencias sociales totalitarias y catastróficas,[16] en tanto parte de la fantasía nociva y rígida del Ego sustancial y no de lo Real de la Nada-en-Ser.

La articulación Gautama-Zizek plantea que la tarea del análisis existencial y crítico social es discernir el proceso oculto que sostiene a todas las relaciones políticas o no-políticas.[17] El logro de esta condición metodológica metafilosófica es que asume a la política tradicional como imaginaria, mientras que el pueblo es lo simbólico y la transformación es lo Real. El Maitriyana comprende que la Espiritualidad Postmoderna es la Cura (Nirvana) del mal de los esquemas ideológicos de la globalización y el capitalismo neoliberal, proponiendo un Socialismo Real y Verdadero capaz de resolver la problemática multiculturalista de la intolerancia al prójimo.[18]

El pensamiento del Existencialismo Budista establece un cruce epistemológico en donde coexisten el valor de lo particular y el de lo dialéctico. De este cruce epistemológico es de donde deriva las síntesis teóricas que la articulación Gautama-Zizek experimenta desde su posición subversiva. Sin embargo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) no plantea algún tipo de utopía inalcanzable, como sucede con el a priori metafísico y su consecuencia social del totalitarismo,[19] pues más bien propone una acción para el aquí y ahora, partiendo del Despertar (Bodhi) del Sí-Mismo para luego constituirse como un movimiento político transnacional capaz de representar las diferentes corrientes de izquierda –como el ecologismo, el marxismo, el feminismo y la teología de la liberación- bajo la bandera espiritual del Socialismo.

El Discurso del Maestro Espiritual es una confluencia de lo particular y lo universal, en tanto la práctica analítica-existenciaria del Maitriyana parte de lo concreto y particular para luego elevarse a la elaboración de un conocimiento teórico universal que finalmente retorna dialécticamente a lo concreto con el fin de transformar la realidad. Esto no implica que la Espiritualidad se trate de un Discurso que pretende estar fuera del orden simbólico social, sino que más bien conlleva la marca de ser un nuevo orden simbólico donde el sujeto puede establecer sus propios juicios éticos sin que medie lo cultural. Éste es el espacio de la meditación existencial y la desrrepresión analítica.

Dentro del contexto del Existencialismo Budista es indispensable crear nuevos cuerpos teóricos que permitan acceder a una categoría del pensamiento contemplativo capaz de evanescer la rígida identificación del aprendiz con la ideología metafísica o materialista. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña un metapensamiento y simultáneamente muestra el Camino hacia la creación de un movimiento superador del opresivo esquema político-económico capitalista.

La articulación Gautama-Zizek asume una serie de síntesis revolucionarias que son el producto de un análisis existencial, mostrando que la realidad social dualista es plenamente una construcción imaginaria y que puede ser transformada por una condición más pacífica, igualitaria, culta y ecológica. Estas síntesis en el Discurso del Maitriyana responden a la perspectiva supra-ideológica propia de la Espiritualidad Postmoderna. La carencia de un fundamento universal, propio de la idea de Vacuidad del Existencialismo Budista, evita la posibilidad de crear un concepto metafísico de carácter general, al mismo tiempo que elimina el valor del nihilismo al acceder a una acción revolucionaria post-utópica y centrada en el presente, que es la estrategia metapolítica del paradigma espiritual postmoderno.

La articulación Gautama-Zizek se vincula con el Psicoanálisis Espiritual de forma exitosa debido a que asume un paradigma epistemológico revolucionario que hace posible la acción de lo Real desde abajo hacia arriba. Es aquí donde el maestro espiritual se alía con el Socialismo Libertario, evitando cualquier posibilidad de incurrir en un totalitarismo. Por lo tanto, todo lo que permanece en pie en el Maitriyana es un puro Discurso analítico-existencial-libertario (Buddha-Dharma-Sangha) que atraviesa todas las ilusiones de la ideología para instaurar una transformación Real de la razón materialista.

La asunción de todas estas ideas existencialistas budistas conlleva para la articulación Gautama-Zizek una síntesis teórica y epistemológica que anula cualquier posibilidad de evaluar a la Espiritualidad como un pensamiento no-contestatario del Poder capitalista.

El Maitriyana es el pensamiento metafilosófico más peligroso de la historia, tanto de Occidente como de Oriente, realizando una teoría contracultural sobre el mundo académico, al mismo tiempo que inspira la creación de una nueva política de izquierda con estilo mesiánico. La articulación Gautama-Zizek ayuda a este Discurso Espiritual produciendo ideas de campos interrelacionados, desde el Psicoanálisis al Socialismo, que erosionan las limitaciones del Discurso académico materialista y muestran una salida a la encrucijada de la crisis global capitalista.

El Existencialismo Budista se sirve de la filosofía y la ética para producir un pensamiento desapegado de la religión, las ideologías y las corporaciones económicas, pues se preocupa por cuestiones tales como la ecología, la pobreza y las realidades alternativas. Lo que vuelve virtuoso al Maitriyana es su habilidad para transformar los movimientos del siglo XX en un pensamiento integral, al mismo tiempo que se proclama una nueva teoría de la Libertad y el Bienestar.

El maestro espiritual logra captar la oportunidad de cambio que gira alrededor de estos señalamientos analíticos existenciarios que muestran cómo las ficciones estructuran la realidad humana y aproximan a los pueblos hacia una crisis global de índole política, económica, cultural y ambiental. El mundo está ansioso por escuchar a una Metafilosofía que piense profundamente acerca de los problemas globales de la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación. Por ello, el Existencialismo Budista se encuentra preparado para ofrecer nuevos abordajes y soluciones claras a los conflictos que sufre la humanidad. Este Propósito (Dharma) es lo que hace tan atractivo a las ideas de la articulación Gautama-Zizek.

A diferencia de los filósofos académicos, la escritura y el habla del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) surge esencialmente del abordaje de la meditación existencial sobre el pensamiento y el Discurso Espiritual, siendo esta otra de las razones por las que causa tanta atracción leer o escuchar las enseñanzas del maestro espiritual, cuyo proceso de comunicación de ideas es altamente indicativo de su abordaje directo de lo Real. Este método analítico existencial preserva la espontaneidad del pensamiento, reflejando simultáneamente el bienestar que produce exponer ideas revolucionarias.

El aprendiz que no apoya la visión cultural ortodoxa y entra en conflicto con las autoridades suele sumergirse en obras de meditación existencial, cuyas ideas encuentran la aprobación del Socialismo. En concordancia, desde el punto de vista académico materialista, el Psicoanálisis es particularmente sospechoso porque se ocupa de producir una transformación de la mente que no sólo genera el Despertar (Bodhi) del Ser sino que además tiende a generar un sujeto desapegado del Poder político dominante. Así, el proyecto metafilosófico del Maitriyana es la evolución de una reconciliación e integración del Psicoanálisis y el Socialismo. La investigación del Existencialismo Budista genera entonces inquietud y sospechas en los espacios del saber académico, no cediendo nunca a las presiones culturales de la época por ser un trabajo esencialmente revolucionario que explora la idea de la Libertad en todo momento y lugar. El Propósito (Dharma) final de la articulación Gautama-Zizek es la Cura (Nirvana) de la humanidad, demostrando que es posible generar un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) con respecto a lo normal. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), por medio de un carácter altamente atractivo y afable, manifiesta que la civilización capitalista ha descartado demasiado rápido la posibilidad de la era socialista, mostrando al público tanto occidental como oriental que se percibe lo Real desde la posición del conocimiento dialéctico-paradojal. El aspecto provocativo y revolucionario del Maitriyana es equilibrado por un sorprendente y vasto conocimiento de psicología, filosofía y política, al mismo tiempo que se presenta al maestro espiritual como un superhumano que ha evolucionado su mente por medio de ideas radicales. A pesar de ello, la humildad del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sobresale con respecto a sus pensamientos polémicos, por lo que evita la disputa y la confrontación abierta, creando un espacio de apertura (Sunyata) analítica existenciaria en el que el aprendiz puede descubrir su Sí-Mismo y simultáneamente decidir acerca de sus responsabilidades éticas y sociales.

Las teorías del Existencialismo Budista se ocupan en primer lugar de metafilosofía, pero también se exploran una amplia gama de tópicos e intereses provenientes de la psicología, la política y la ciencia. Esta exploración no sólo busca la Evanescencia (Nirvana) de las ideologías, sino que además apunta a lograr un mayor interés en la Espiritualidad por medio del análisis de estos temas.

A diferencia de la filosofía académica, la articulación Gautama-Zizek busca el restablecimiento de la idea de la Verdad, trascendiendo así la actitud de las más recientes corrientes filosóficas e intelectuales. Sin caer en los campos de la metafísica, el maestro espiritual abandona toda idea nihilista y neoliberal que considera que los valores espirituales y la Verdad son una cuestión completamente relativa y parcial. A diferencia de los sistemas de creencias, el Maitriyana se aferra con firmeza ética a la noción de Verdad, a pesar de que la civilización capitalista la haya convertido en una idea sospechosa. En una época dominada por los extremos opuestos del escepticismo y la religiosidad, el Existencialismo Budista insiste en que la metafilosofía es capaz de alcanzar la Verdad del Sí-Mismo. La articulación Gautama-Zizek no entiende a la idea de Verdad de un modo metafísico, como tradicionalmente sí lo ha hecho la filosofía académica a través de principios y leyes universales que gobiernan el pensamiento y el significado de la vida. En cambio, lo que el Maitriyana llama Verdad es una comprensión analítica existenciaria de las relaciones de Poder que controlan la sociedad por medio de ideologías que alienan a los pueblos e impiden llevar a cabo la Liberación y el Despertar (Bodhi) tanto personal como social. Esencialmente, el Existencialismo Budista es una metafilosofía comprometida con el análisis político de lo Real, interviniendo en el Discurso capitalista con el convencimiento de que la Espiritualidad puede transformar las ideas de la humanidad y ayudar a cambiar el mundo. Obviamente, este Camino revolucionario hacia la Libertad del sujeto y de la sociedad tiene muchos obstáculos, en tanto que los seres humanos consideran al lenguaje dualista y a la lógica materialista como el Orden Natural, sin estar conscientes de que estos no son más que herramientas de la comunicación simbólica. Concordantemente, la articulación Gautama-Zizek comprende a la ideología como la forma en que la ficción de la identidad del Ego se construye a través del orden simbólico del lenguaje. Para comprender las diversas formas en las que este fenómeno se manifiesta en el Discurso capitalista, el Maitriyana considera que es necesario referirse a las claves metafilosóficas del Psicoanálisis y el Socialismo. Para el Existencialismo Budista, estos dos movimientos comparten el concepto de que la completud es algo imposible de lograr. Mientras que el Maestro Marx aplicó esta idea a la avidez (tanha) del capitalismo, por su parte, el Maestro Lacan hizo lo mismo en relación con la estructura del Deseo. A partir de la articulación Gautama-Zizek el aprendiz puede comprender que el sujeto se forma a partir de vínculos económicos y lingüísticos. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) percibe claramente que las dos grandes tradiciones del Psicoanálisis y el Socialismo están vigentes y que son relevantes para la actual sociedad postmoderna. Las razones de esto son la imposibilidad de negar tanto la existencia de lo inconsciente como la inevitabilidad de la caída de la civilización capitalista. Pero también es importante el postulado del Maitriyana de que las relaciones de Poder son fundamentalmente una cuestión de ideología materialista.

La mitología popular tiende a entender a la meditación existencial como una especie de pasatiempo gratificante o una forma de escape reservado para la burguesía y la aristocracia. De este modo, el Existencialismo Budista aclara que su obsesión con la Libertad es una práctica que realmente funciona, produciendo la Cura (Nirvana) de toda ficcionalización de la mente.

La articulación Gautama-Zizek considera que el Psicoanálisis y el Socialismo son prácticas revitalizadoras y relevantes para afrontar las preocupaciones de la vida, pues estas disciplinas posibilitan la comprensión cumbre (Satori) de que la ideología reprime la Libertad.

El Maitriyana se diferencia notablemente de la filosofía académica, la cual es incapaz de romper la torre de marfil de las ideas paradojales y deconstruccionistas del Existencialismo Budista. Al respecto, el maestro espiritual realiza una crítica deconstruccionista sobre los estudios meramente intelectuales que carecen de una práctica analítica existenciaria. Según la articulación Gautama-Zizek, el proceso de la deconstrucción está especialmente asociado con el metapensamiento de la meditación existencial. Esto se debe a que, en concordancia con Derrida, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) argumenta que los significados son esencialmente dialécticos y paradojales, pues no son estables ni fijos. Dada la naturaleza vacía de la mente, todo lo pensado, dicho o escrito siempre deja algo no-dicho e incluso reprimido. Las palabras no son más que una división ilusoria de la Totalidad de lo Real, por lo que el sentido es interminablemente diferido por la fuerza de la repetición (karma), no pudiendo ser nunca alcanzado de forma definitiva y completa pues funciona como una anomalía sistémica dentro de la cadena del lenguaje. Sin embargo, el Maitriyana considera que sin la utilización del lenguaje poético y la lógica dialéctica-paradojal, todo análisis del lenguaje no conduce a una deconstrucción analítica existenciaria, sino más bien a una actividad burguesa, académica y alejada del mundo social que afecta la vida del ser humano. Así, el Existencialismo Budista también se encuentra alineado con Bertolt Brecht, afirmando que para el aprendiz nada debe ser más importante que pensar espontáneamente, ya que el pensamiento abrupto es el pensamiento de los grandes maestros espirituales. Para la articulación Gautama-Zizek, el pensamiento abrupto significa un tipo de pensamiento directo y conciso, siendo un arte épico que tiene la capacidad de Despertar (Bodhi) al sujeto hacia la Verdad, descubriendo las condiciones ideológicas del dualismo social. Este abordaje didáctico es libertario y cercano al pensamiento metafilosófico.

Las ideas metafilosóficas del Maitriyana tienen un estilo revolucionario, por lo que este movimiento de Espiritualidad Contemporánea es autodeclarado socialista. No obstante, el Existencialismo Budista distancia sus ideas de la doctrina de los regímenes totalitarios, los cuales han fracasado por malinterpretar la obra de Marx. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña entonces que para producir la Cura (Nirvana) del sufrimiento de los pueblos es necesario una capacidad pacifista y compasiva dentro de la causa de la liberación política de los movimientos revolucionarios.

Además de su interés por la obra de Karl Marx, la articulación Gautama-Zizek revela que el sentido semántico original del término comunismo deriva de la palabra comuna (Sangha), lo cual implica que la Espiritualidad fundada por Siddharta Gautama es el movimiento metapolítico revolucionario más antiguo de la humanidad. Desde hace dos mil seiscientos años, la comuna (sangha) se ha mantenido como un pilar de la práctica de meditación existencial de los maestros espirituales, refiriéndose a la idea de un lugar común donde pueden habitar de forma igualitaria los compañeros-de-Camino. Esto implica que los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) han sido victoriosos en la lucha histórica por los derechos humanos. Mientras que los regímenes autoritarios han fracasado frente a la civilización capitalista, el Existencialismo Budista cree que el término comunismo, si es comprendido en sus dimensiones espirituales originales, todavía posee una profunda relevancia para desarrollar una política libertaria en el presente.

La articulación Gautama-Zizek se preocupa entonces por la causa común de la emancipación de la humanidad, la cual se realiza a través de una revolución dentro de tres áreas: la psicología, la filosofía y la política. Por ello es que el Existencialismo Budista se alía con el Psicoanálisis y el Socialismo para posicionar una el Discurso Espiritual Perenne del Maitriyana. La articulación Gautama-Zizek se desenvuelve analizando el mundo interior del Ser y la Nada, el mundo intermedio del lenguaje y las ideas y el mundo exterior de la sociedad y la naturaleza.

El abordaje que realiza el maestro espiritual sobre la lucha sociopolítica parte de su propio bagaje analítico existenciario, manteniendo la creencia en que es posible producir un cambio político o Despertar (Bodhi) social por medio de la adopción de las medidas que surgen de la meditación existencial. El aprendiz debe desarrollar una comprensión especial de cómo la naturaleza del Poder produce la represión del Verdadero Ser.

La metafilosofía del Maitriyana analiza los conflictos sociales y las formas de represión ideológica que genera el Discurso capitalista, siendo especialmente crítico y contracultural con respecto al predominio del neoliberalismo y su falta de ética frente a la pobreza y la injusticia social. Pero el Existencialismo Budista advierte que el materialismo no sólo reprime a la sociedad, sino que también reprime al sujeto por medio de la internacionalización de la moral del superyó.

La articulación Gautama-Zizek también identifica a la contaminación como uno de los principales males del mundo, por lo que los pueblos deberían resolver esta crisis global por medio del remedio radical de la Espiritualidad ecológica propuesta por el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). El Maitriyana enseña que es completamente fundamental una forma de pensar distinta sobre la naturaleza, evanesciendo las ideas prevalecientes de la civilización capitalista que reducen la vida a un objeto de consumo. Por ello, el Existencialismo Budista declara que el consumismo es el nuevo opio de los pueblos que reemplaza a la religión. El maestro espiritual argumenta que la ideología materialista gobierna las ideas de la humanidad sobre la naturaleza, considerándola sólo como una fuente de beneficio económico. En cambio, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) percibe a la Madre Tierra como un superorganismo dentro del cual la civilización capitalista produce perturbaciones similares a las del cáncer. Para la articulación Gautama-Zizek, si bien la humanidad no es la causante del recalentamiento global, el cual se debe principalmente al Sol, ciertamente no actúa de manera responsable dentro de la Biosfera. De este modo, el Maitriyana considera que las sociedades deberían permitir que se desenvuelva el mecanismo de equilibrio de la Tierra (Gaia), puesto que si no la naturaleza se comportará como lo ha hecho durante millones de años, aprendiendo y evolucionando por medio de catástrofes y destrucciones. El Existencialismo Budista entiende claramente que la crisis ecológica planetaria se debe a la sensación de alienación del ser-en-el-mundo. Ergo, la reacción correcta ante la crisis ecológica global no debería ser encontrar un camino de vuelta a la civilización preindustrial, sino más bien confrontar la verdadera dimensión existencial de la crisis, asumiendo completamente la experiencia de la contingencia radical que implica un Universo imperfecto, impermanente e insustancial. La articulación Gautama-Zizek plantea entonces que esta práctica analítica existenciaria es la mejor forma de preparar la mente para una vida de equilibrio socialista con la Tierra (Gaia). En la perspectiva del Maitriyana, la lección que debe considerar el aprendiz con respecto a la crisis ecológica mundial es que es necesario el Desapego de todas las ideas materialistas acerca del Cosmos. A pesar de que la humanidad no puede retornar al equilibrio natural perdido, si es que alguna vez existió, el Existencialismo Budista muestra una Vía ética frente a la contingencia de la vida. La articulación Gautama-Zizek ofrece al sujeto la experiencia de la crisis ecológica como un desocultamiento de la falta de sentido de la civilización capitalista. Esta comprensión de la vacuidad de la existencia es importante porque permite trascender cualquier idea metafísica o materialista sobre la vida, al mismo tiempo que se confronta de una manera más abierta el devenir.

El Maitriyana reconoce que su visión del Universo es oscura. Para el Existencialismo Budista el Cosmos es una gran Vacío (Sunya), pues incluso el Ser es una Nada. Cada fragmento de materia no es más que una burbuja que desaparece. En cuanto a la cuestión del origen del Universo, la articulación Gautama-Zizek concuerda con la física contemporánea, afirmando que la realidad es una vacuidad cargada de posibilidades. Lo particular, en este sentido, surge cuando el Vacío absoluto es perturbado. Al mismo tiempo, el maestro espiritual interpreta la tesis del big bang como el acontecimiento de una catástrofe cósmica, en tanto que la creación del Cosmos se debió probablemente a la colisión de dos universos paralelos anteriores. Esta interpretación metafilosófica está completamente preparada para abarcar un sentido de la contingencia, encajando muy bien con la propia teoría de Cuerdas.

A pesar de esta visión oscura, el Maitriyana no es nihilista, sino que es un movimiento activista que considera que la forma más adecuada de afrontar la crisis ecológica es por medio de un contacto con lo Real, siendo una tarea que no le compete a la política tradicional sino a la meditación existencial. Para el Existencialismo Budista no se debe confiar en los políticos tradicionales, pues sus estados de consciencia son ordinarios, administrando a los pueblos en consonancia con los intereses perversos del Discurso capitalista. Así, la articulación Gautama-Zizek cree que las dificultades del mundo contemporáneo exigen medidas revolucionarias en nombre del bien común, combatiendo pacífica y éticamente a las despiadadas fuerzas del materialismo que profundizan la crisis personal, social y ecológica.

A partir de este Propósito (Dharma), el Maitriyana ha trazado un manifiesto analítico existenciario para la Tierra (Gaia) que sintetiza audazmente en cuatro pilares un vigoroso programa de cambio colectivo y acción política libertaria. De este modo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) exige que el mundo resuelva inmediatamente el problema de la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación por medio de los valores espirituales del pacifismo, la igualdad social, la educación y la ecología. Siempre respetando a Libertad intrínseca de todo ser humano y pueblo, el Existencialismo Budista busca el despliegue espontáneo de decisiones colectivas mundiales capaces de contrarrestar la lógica dualista del desarrollo materialista para detener el curso de la civilización capitalista que corre hacia el precipicio de la catástrofe mundial. Esto implica que la articulación Gautama-Zizek tiene una gran confianza o esperanza en que la gran mayoría de la humanidad apoyará la aplicación de medidas dispuestas a curar los males del mundo. Pero, así como las ideas nihilistas y materialistas sobre la naturaleza y la Tierra (Gaia) contribuyen a la crisis ecológica global, también las ideas religiosas y metafísicas inhiben la erradicación de la pobreza mundial, en tanto que este Discurso expulsa a la mente de la importancia y sacralidad que tiene el aquí y ahora. De este modo, tanto las corporaciones económicas multinacionales como las organizaciones religiosas expulsan al aprendiz de la experiencia del presente por medio de ilusiones que impiden salvar a los pobres y al mismo planeta Tierra (Gaia). El Maitriyana reconoce que la principal forma de oposición revolucionaria es a través de la reacción de la meditación existencial ante las desigualdades sociales.

La Espiritualidad afirma que todo ser humano es igual en tanto puede alcanzar el Despertar (Bodhi). Sin embargo, hay muchos caminos y distintos métodos para alcanzar la Cura (Nirvana), pues dependen de la habilidad o característica de cada sujeto.[20] Algunos Caminos no sirven con algunas personas, pero siempre hay un método alternativo que puede llevar al estado de Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva).

Es especialmente debido a los maestros espirituales contemporáneos, en su función socialmente comprometida de consciencia de los asuntos globales, que las clases burguesas y aristócratas están paulatinamente comenzando a actuar frente al mal global de la pobreza y la injusticia social. Es exactamente en este punto de una creciente toma de consciencia de la desigualdad y hambruna que el Existencialismo Budista identifica como equivocada o regresiva a la tendencia anticapitalista, pues el Discurso del Maestro Espiritual supera los polos opuestos del capitalismo y el anticapitalismo, proponiendo al Socialismo como una era postcapitalista donde predominará el Deseo Sublimado por hacer algo por los demás y el entorno natural.

En concordancia con Lacan, la Espiritualidad Budista se diferencia de cualquier huída metafísica, siendo más bien una suspensión analítica-existenciaria de los apegos a la realidad psíquica del Ego, manteniendo una Libertad radical que supera los dualismos de la existencia. Sin embargo, en términos psicoanalíticos, el acto místico es exactamente el «opuesto» de la regresión infantil de lo prepersonal, pues en realidad es una paz transpersonal que supera cualquier elección patológica del sujeto. Al igual que el Psicoanálisis Espiritual, el acto místico es exactamente una expresión de la Cura metapsicológica, que en términos de Espiritualidad Budista es definido como el Despertar (Bodhi), la Reconciliación (Maitri) con el Vacío reprimido. Este estado de consciencia transpersonal de Compasión y Sabiduría es el del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), el cual se posiciona más allá del bien y del mal en tanto se inserta como un agente de cambio y transformación dentro de un mundo ilusorio y maligno. Es así como el Amor Espiritual, que es la sabia compasión, es la fuente trascendente del Bien y del Mal.[21]

Esta perspectiva de Amor Compasivo está incluida en la práctica de contemplación analítica existenciaria. De acuerdo con las enseñanzas del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), cada vez que realiza una meditación existencial el sujeto está adquiriendo una experiencia ética de Compromiso con la vida. El objetivo de la articulación Gautama-Zizek es entonces generar una Cura Ética (Nirvana) de la enfermedad que implica el comercio capitalista, construyendo así comunidades libertarias alrededor del mundo. Según el Maitriyana, esta combinación de Socialismo con una dimensión analítica existenciaria es el postcapitalismo contracultural más puro, pues el acto ético es capaz de redimir a cualquier persona o pueblo. El Existencialismo Budista aclara entonces que la Salvación del mundo está estrechamente ligada al Desapego de los bienes de consumo y a la Reconciliación con el medio ambiente, lo cual actúa como una radicalización de la consciencia del aprendiz. Todo sujeto que trabaja por la transformación socialista del mundo, confrontando los problemas de la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación, puede lograr la absolución ética por haber formado parte de una civilización cancerígena dentro del cuerpo de la Tierra (Gaia). De este modo, las enseñanzas del maestro espiritual ayudan a pensar que el Socialismo puede resolver los conflictos más terribles de la sociedad. Para la articulación Gautama-Zizek, este lazo ético formado entre Socialismo y responsabilidad analítica existenciaria posibilita que el aprendiz se libere de las ilusiones neoliberales del Poder capitalista, al mismo tiempo que asume la posición de izquierda radical del Maitriyana, la cual puede ser definida como una Espiritualidad Libertaria y revolucionaria. En concordancia con Oscar Wilde, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) descree de aquellos sujetos que simplemente donan dinero a la beneficencia y otras organizaciones de acción social, debido a que la caridad que carece de una perspectiva revolucionaria no cura nada, sino que más bien prolonga el mal.[22] El Existencialismo Budista afirma que la caridad no-revolucionaria es realmente parte de la enfermedad a la que supuestamente trata de curar, puesto que mantiene el statu quo capitalista e impide la reconstrucción radical de la civilización por la cual la pobreza se aliviaría completamente. La articulación Gautama-Zizek muestra que es una ficción que el capitalismo y los gobiernos sean puestos a trabajar por el bien de la sociedad, ya que estas instituciones de codicia y avidez no pueden resolver los problemas generados por sí mismos. A esto se debe que el maestro espiritual apunta a una perspectiva libertaria y no-gubernamental, buscando el Gran Despertar (Bodhi) de los pueblos.

El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), en los momentos en que lo considera apropiado, contempla la política del Poder global en términos de fuerzas económicas materialistas, cuya motivación primaria es asegurar el continuo dominio de los intereses capitalistas por medio de maniobras geopolíticas perversas que crean enemigos ilusorios -tales como el fundamentalismo islámico– con el fin de victimizar a las grandes superpotencias armamentísticas. Esto se debe a que el imperialismo capitalista, desde la visión del Maitriyana, carece de todo tipo de ética, tratándose esencialmente de una ideología falsa dominada por la avidez, la codicia y la violencia de los intereses corporativos internacionales, los cuales están frecuentemente apoyados por sectores religiosos ultraconservadores. En contraposición, el Existencialismo Budista promueve un Compromiso y Responsabilidad con el prójimo, considerando especialmente la voz de aquellos que son oprimidos y alienados por la represora ideología del materialismo.

La articulación Gautama-Zizek, como pensamiento radical, critica al capitalismo al mismo tiempo que busca generar la igualdad social y la redistribución de la riqueza. Pero para el maestro espiritual la oposición correcta al Discurso capitalista no puede surgir de una mera comprensión de la economía y política, pues la represión materialista es causada por la ideología, siendo éste el motivo por el cual el Maitriyana realiza una práctica analítica existenciaria tendiente a la Evanescencia (Nirvana) de las ilusiones que dominan la visión de la realidad de la humanidad. Por lo tanto, la tarea principal del Existencialismo Budista como Metafilosofía es analizar la ideología y cómo su lazo forma la identidad individual y social a través del lenguaje y el orden simbólico. De este modo, para la articulación Gautama-Zizek también es importantísimo el movimiento del Psicoanálisis como práctica analítica existenciaria capaz de hacer consciente las reglas gramaticales que estructuran el inconsciente del aprendiz. De este modo, la sesión de meditación existencial con un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es un espacio social donde se produce una extraña combinación de cortesía y amigabilidad con una palabra espontánea y libre de todo tabú o prohibición cultural. Para el Maitriyana, el sujeto que cuestiona el proceso natural que gobierna su sociedad y su mente entra dentro de lo que se denomina el Discurso del aprendiz.

El maestro espiritual enseña que la entrada al orden simbólico del lenguaje no es un acontecimiento instintivo, puesto que el sujeto no posee ningún tipo de instinto innato, sino una gran vacuidad esencial, por lo que sólo existen pulsiones culturales que se van incorporando a través de la palabra. Pero el lenguaje es un arma de doble filo según el Existencialismo Budista, pues es algo beneficioso para la comunicación al mismo tiempo que es el culpable de darle estructura a lo inconsciente, manteniendo a la Libertad del Ser oculta ante el estado de consciencia ordinario.

La articulación Gautama-Zizek afirma la ley fundamental de que el significado de la existencia depende del sistema simbólico en sí. Sin embargo, a través de una lógica dialéctica-paradojal, cuando el aprendiz reconoce conscientemente esta dependencia puede trascender la matriz simbólica, produciéndose la Cura (Nirvana) del modo en que el orden simbólico gobernaba lo que decía y pensaba por medio de la figura autoritaria del superyó. Sin embargo, incluso el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) ocupa una función en y para el lenguaje y el orden simbólico, en tanto que el Despertar (Bodhi) no implica un abandono del mundo, sino más bien estar en él sin pertenecerle. En cambio, el sujeto que posee un estado de consciencia ordinario cede de manera inconsciente su Libertad esencial y deja que el orden simbólico lo forme completamente, persistiendo en la ilusión de que éste es un medio para lograr el significado de la vida y la relación recíproca con otros pares.

La práctica analítica existenciaria del Maitriyana promueve entonces una pluralidad de significados que parecen desafiar las referencias ficcionales de la cultura histórica por medio del lenguaje poético. El Existencialismo Budista enseña al aprendiz que el orden simbólico existe únicamente porque el sujeto actúa como si existiese, en tanto que es una ilusión que oculta la Vacuidad fundamental del Ser. La articulación Gautama-Zizek enseña que, desde el plano de lo Real, el orden simbólico es insustancial, apareciendo en escena únicamente cuando alguien cree en él y actúa de acuerdo a este Imaginario. Por lo tanto, el orden simbólico se basa en la falta-en-Ser. La meditación existencial enseña al aprendiz que el sujeto ordinario es un mero efecto del sistema simbólico, por lo que es imprescindible producir la Cura (Nirvana) de esta alienación.

En concordancia con el Maestro Lacan, el Maitriyana establece que la subjetividad es fundada a partir de la falta o ausencia, la cual es el punto ciego más oscuro de lo inconsciente. El aprendiz que puede desarrollar la habilidad para articular y ser plenamente consciente de su dependencia hacia el orden simbólico tiene la posibilidad de reconciliarse con el vacío y la Nada que es el centro mismo del Verdadero Ser. Así, cuando la práctica analítica existenciaria del maestro espiritual muestra que la subjetividad es una Vacuidad, simultáneamente enseña que el Ego no es más que una ficción. Ahora bien, como el ser humano es un sujeto del lenguaje que actúa como una marioneta del Discurso cultural imperante, el Existencialismo Budista muestra que el entrenamiento en un nuevo tipo de lenguaje y Discurso –como lo realiza el Psicoanálisis- produce un Despertar (Bodhi) capaz de desalienar al aprendiz de la fuerza penetrante e inconsciente que anteriormente dominaba su vida. Si el orden simbólico es la naturaleza de todo ser hablante, dirigiendo y controlando los actos del sujeto, entonces el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que el Desapego es una ética que libera al aprendiz al mismo tiempo que lo reintroduce en otro orden simbólico dialéctico-paradojal, haciendo evolucionar al estado de consciencia hacia un nivel suprahumano.

En concordancia con Karl Marx, la articulación Gautama-Zizek considera que el capitalismo es principalmente un orden simbólico, señalando que todo sistema económico se apoya en un medio simbólico colectivo por medio del cual se intenta intercambiar o vender bienes o servicios. Bajo el orden simbólico del materialismo capitalista, el valor de la mercancía pierde su forma Real y asume la del símbolo del dinero.[23] Por ello, según el Maitriyana, el Socialismo no debe ser presentado como un mero sistema económico sino más bien como un Discurso ético para la sociedad y civilización planetaria.

El maestro espiritual establece que el medio de intercambio del dinero subordina cada objeto o bien de consumo a un ilusorio sistema universal de comercio que reprime la posibilidad de intercambios diferenciales. Al igual que Marx, la articulación Gautama-Zizek cuestiona la realidad de una evaluación comparativa de productos, al mismo tiempo que se afirma que existen formas de trabajo a los que no se les puede asignar un valor monetario. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) reconoce la ilusión de articular cada objeto de consumo a un sistema universal de intercambio monetario. Esta ilusoriedad está resaltada por la dificultad de cómo determinar el valor del trabajo, tiempo, intelecto y la energía física ejercida. Todos estos factores son fundamentalmente incalculables. Sin embargo, cuando un sujeto puede reconocer las ilusiones del sistema capitalista de intercambio, esta comprensión se vuelve liberadora con respecto al sometimiento que implica el intercambio monetario sostenido por el Orden simbólico del Discurso capitalista. Para el Maitriyana, el problema de la actividad materialista es que se comporta como si el dinero fuera la corporización de la riqueza espiritual misma. Entonces, por medio de la meditación existencial, el aprendiz puede comprender y Despertar (Bodhi) de esta sumisión inconsciente a la ilusión (Maya) que subyace al sistema social dominante. El sujeto que entrena con un maestro espiritual tiene la posibilidad de adquirir un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) capaz de reformar la propia identidad de la mente. De este modo, el Existencialismo Budista se vincula con el Psicoanálisis para generar una fuerza desrrepresiva de la autoridad moral y simbólica que afecta patológicamente el psiquismo del aprendiz. La articulación Gautama-Zizek busca generar una transformación ética de las leyes de la sociedad y los códigos del buen comportamiento, ayudando al sujeto a desapegarse de las internacionalizaciones de las reglas culturales que oprimen el Sentido de su Verdadero Ser. La comprensión analítica existenciaria del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es que tanto obedecer como transgredir las leyes y reglas morales del Discurso social implica aceptar su realidad, por lo que el Maitriyana se posiciona como un Camino más allá del bien y del mal. Esta transformación ética implica que ni se obedece ni se transgrede la Ley, pues en realidad el maestro espiritual es la encarnación misma un nuevo tipo de Ley mucho más Real y dialéctica que la moral dualista. El sentimiento de culpa es entonces evanescido por la meditación existencial, pues esta práctica instaura una Sublimación del Deseo (Nirodh-Kama) en pos de la rectitud del Camino Medio. Esta actitud analítica existenciaria del Sí-Mismo es presentada de la mejor manera por la Compasión, la cual es la forma más alta de fidelidad a la sabiduría y al Amor, haciendo lo correcto por la razón correcta. La Espiritualidad es de este modo la Cura (Nirvana) de la naturaleza cultural de la humanidad.

Para el Existencialismo Budista, la trascendencia de las ideas dominantes o las leyes que regulan el comportamiento moral de las sociedad es inherente al Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Esto se debe porque este ideal de comportamiento no existe dentro del Discurso social, diferenciándose de la mera transgresión. Por lo tanto, ningún régimen político puede tener éxito por medio de la represión ni tampoco por medio de la desaparición de la Ley, siendo la práctica analítica existenciaria la única forma de poder alcanzar la Libertad verdadera.

La tesis de la articulación Gautama-Zizek es que la cultura es una fuerza opresora dentro de cada ser humano, intentando llenar la Vacuidad que todo lo contiene a través una interminable fuente de representaciones e imágenes que no le pertenecen al Sí-Mismo. En concordancia con Hegel, el maestro espiritual enseña que se puede percibir un atisbo de este vacío cuando se mira a un individuo directamente hacia los ojos. Sólo el aprendiz que tiene un Compromiso con el saber de lo inconsciente puede adentrarse dentro de esta oscuridad, por medio de la meditación existencial, para salir como un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Ésta Vía hacia lo desconocido, hacia la Nada-en-Ser, es la única forma de que un sujeto tiene para alcanzar una felicidad y esperanza verdadera.

La genialidad del Maitriyana es que logra en la Sublimación (Nirodh) a la conexión integral entre el aprendiz y el Sí-Mismo inconsciente, el cual es mostrado por el Existencialismo Budista como la lógica dialéctica paradojal del Discurso suprarracional, inefable y traumático de la Libertad que hace frente a la ilegalidad de la Ley social.

Aunque la Espiritualidad fundada por Siddharta Gautama tiene una historia de dos mil seiscientos años, la articulación Gautama-Zizek considera que es una obra postmoderna. A diferencia del Discurso metafísico y religioso, que carece de un sentido analítico existencial, la Espiritualidad Postmoderna del Maitriyana es una obra cuyo Propósito (Dharma) es la condensación de un proceso histórico transcultural o perenne. Por ello, el lenguaje del Discurso del Maestro Espiritual suele resultar paradojal, siendo una especie de guía para el sujeto en su Camino a través de una inagotable red de enseñanzas cifradas. Sin embargo, esta inefabilidad funciona precisamente como una invitación a un proceso interminable de aprendizaje, interpretación y meditación existencial. En contraste con el Discurso metafísico y religioso, la obra del Existencialismo Budista es acerca de la presencia de la oscura vacuidad del Ser. Para la articulación Gautama-Zizek, la enseñanza del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sigue siendo relevante en el mundo contemporáneo porque reconoce que detrás de cada forma de sufrimiento en la sociedad existe una elección y un Deseo inconsciente que la dirige. A diferencia de la religiosidad que se posiciona como un guardián moral del pueblo y reprime los deseos inconscientes del ser humano, el Maitriyana es un Camino para la Salvación en el aquí y ahora, por lo que prescinde de cualquier ideología hipócrita o creencia inexistente y contradictoria. Este es un acto de purificación ética que reconoce todas las ilusiones obscenas y perversas que suelen reafirmar la cohesión del grupo por medio de la irracionalidad. Por ello, el Existencialismo Budista tiene un proyecto de Liberación total de la humanidad comenzado hace dos mil seiscientos años por la revolución analítica existenciaria de Siddharta Gautama, cuya ética secular es la superación de todas las formas de moralidad metafísica de la sociedad, la cual reprime la Libertad intrínseca del Verdadero Ser por medio de un completo conjunto de prohibiciones asociadas con la idea de Dios. Paradójicamente, la articulación Gautama-Zizek cree que la ilusoriedad de la existencia de un Dios moral es la base para todo cuestionamiento del Discurso capitalista, en tanto que el Poder metafísico como el materialista se encuentran íntimamente concatenados. De hecho, las revolucionarias ideas del Despertar (Bodhi) que caracterizan a la Espiritualidad Postmoderna del Maitriyana provienen de la perspectiva de la meditación existencial que supera toda ideología social por considerarla como una forma de perversidad y autoritarismo. La tesis central del Existencialismo Budista es que ante una situación de impunidad o autoritarismo, el aprendiz debe producir un aumento –y no una disminución- de su autodeterminación y autorrealización, liberándose psicoanalíticamente de la autoridad paterna que domina inconscientemente al sujeto. La práctica analítica existenciaria asegura que el aprendiz actúe de una manera significativamente superior a la socialmente aceptable, la cual se caracteriza por una autoridad obscena y prehistórica con respecto al desarrollo suprahumano del maestro espiritual. En este sentido, según la articulación Gautama-Zizek, la civilización capitalista se está comportando como la horda primigenia de la unidad tribal que gobernaba por la fuerza bruta, imponiendo como mandamiento principal de la ideología dominante al goce genital y consumista. En cambio, el Maitriyana promueve la autorrealización espiritual como un Camino Medio que trasciende tanto a la represión moral de la religión como a la permisividad nihilista del materialismo. En el mundo perverso del Discurso capitalista, por lo tanto, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que la única posibilidad de felicidad y bienestar es la meditación existencial, liberando al sujeto del mandato del goce genital y consumista que promueve el materialismo. En concordancia con el Psicoanálisis, el Existencialismo Budista sugiere que el Deseo no gira alrededor de un objeto sexual de índole genital, pues como evidencia la sociedad contemporánea se trata más bien de una experiencia espiritual inalcanzable, prohibida y ausente. De este modo, el maestro espiritual muestra que lo que se reprime es la Espiritualidad misma, ocultando este hecho con una satisfacción de los anhelos mundanos. Indudablemente, el mandato social del Discurso capitalista es el de gozar de lo superficial, lo cual tiene el inconveniente de un síntoma: se promueve una imagen de riqueza material y salud estética como imperativos categóricos del consumismo. El aprendiz debe entonces desapegarse de la lógica dualista del mandato social que dice que si el sujeto no consume con codicia será desgraciado, pues en realidad esta presión materialista hace a la vida profundamente desgraciada. En la sociedad contemporánea bajo el Discurso capitalista, una de las formas del mandato social de goce y hedonismo está centrada en la fidelidad al Ego, considerando a la felicidad como una búsqueda individual carente de todo tipo de sabiduría y compasión. De acuerdo con la articulación Gautama-Zizek, la verdadera felicidad se logra a través de la autorrealización, la cual es un estado de consciencia significativo que vacía al aprendiz de la tendencia ideológica social, produciendo una transformación dentro de la dimensión Imaginaria y Simbólica de la subjetividad. Sólo un cambio profundo en el estilo de vida puede volver más significativa a la existencia, siendo éste el mensaje subyacente principal del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva). Involucrarse en la meditación existencial ofrece al sujeto la oportunidad de una experiencia ética progresista, pues le enseña a hacer su vida más significativa por medio de la causa revolucionaria de la Cura (Nirvana) de los males del mundo.

Otra razón por la cual el Maitriyana sostiene la ecuación establecida entre la felicidad, la autorrealización analítica y el Despertar (Bodhi) existencial, se debe a que este estilo de vida produce sobre la sociedad un sentido de Propósito (Dharma). Tomando el Discurso del Maestro Espiritual como prototipo, el Existencialismo Budista vislumbra el futuro, percibiendo una redefinición de lo que es la humanidad. La articulación Gautama-Zizek establece que el problema esencial del mundo contemporáneo no radica sólo en los males de la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación, sino más bien en cómo librarse del mandato mismo del Discurso capitalista. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que sólo en la medida en que el aprendiz esté preparado analítica y existencialmente para renunciar a su apego a cualquier clase de ideal o polo opuesto puede confrontar que es una ficción el orden simbólico o Discurso social del Amo a través del cual se mantiene la identidad neurótica. En concordancia con Mark Rothko, el Maitriyana considera que la pintura de un simple cuadrado o círculo negro sobre un trasfondo blanco remite a la confrontación con el estatus ficcional del propio sujeto, pues esto es un símbolo del traumático vacío que es lo inconsciente reprimido. Sólo por medio de una profunda meditación existencial puede ser conocido o abordado directamente este vacío que subyace a la representación. De hecho, el trasfondo blanco simboliza el espacio abierto de la Libertad del Ser en el cual lo Real puede aparecer bajo la forma de un nuevo orden simbólico o Discurso. Según el Existencialismo Budista, todas las obras de arte del maestro espiritual son manifestaciones de una lucha para salvar el símbolo del cuadrado o círculo negro central con respecto al desborde del campo entero circundante. Sin embargo, si el símbolo ocupa todo el campo, perdiéndose la diferencia entre la figura y su fondo, se produce un autismo en el psiquismo. Por ello es que el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) desarrolla una estética de lo gris, representando la síntesis dialéctica entre el fondo blanco y el punto negro central en un intento de redención inequívoco. La articulación Gautama-Zizek afirma que intentar el acceso analítico existenciario al vacío que es el inconsciente, en última instancia, significa vaciar completamente al lenguaje dualista y la representación imaginaria que tiene el aprendiz con respecto a la realidad. Este método de meditación existencial produce un colapso psíquico del Ego, al mismo tiempo que abren al sujeto a la posibilidad de ser imbuido por un nuevo lenguaje poético y una lógica dialéctica paradojal. La conclusión del Maitriyana es que la mente necesita de algún tipo de sistema de orden simbólico para poder organizar la realidad, puesto que sin un Discurso el aprendiz simplemente deja de existir. Para el Existencialismo Budista, la ficción o Fantasma (Maya) estructura la percepción de la realidad del sujeto, por lo que si se quitan o evanescen dichas ficciones simbólicas que regulan el psiquismo inconsciente, se pierde el sentido de la realidad misma, lo cual abre a la posibilidad de elegir conscientemente una nueva visión de lo Real y una estructura psíquica superior: la Sublimación (Nirodh). Esta evanescencia de lo ficcional junto con la apertura a una sabiduría de la Verdad es la Cura (Nirvana). Por ello, la articulación Gautama-Zizek reconoce que el aprendiz puede reconocer su propio estatus ficcional dentro del mundo, siendo éste el Propósito (Dharma) del tratamiento psicoanalítico. En concordancia con el Psicoanálisis, el maestro espiritual afirma que el Despertar (Bodhi) acontece efectivamente cuando el sujeto asume con Libertad y Responsabilidad su propia no-existencia. Por lo tanto, al igual que el Psicoanálisis, el Maitriyana se diferencia rotundamente del solipsismo subjetivo que afirma que la autoexistencia es lo único verificable de la realidad. A diferencia de Descartes, el Existencialismo Budista afirma No-pienso luego existo. Frente a preguntas metafísicas acerca de la realidad y la existencia, la máxima de la articulación Gautama-Zizek intenta preservar la inexistencia de la mente, planteando que existe un inconsciente que hace imposible que el Yo pueda pensar acerca de la realidad de manera correcta. En contraste con la idea de la filosofía académica que afirma que el Ego puede estar absolutamente seguro de las ideas de la propia mente, mientras que la realidad exterior es algo ajeno, el Maitriyana coincide con el Psicoanálisis en su afirmación de que la realidad interior no existe. Cuando el aprendiz reconoce la estructura ficcional de la identidad unitaria, la práctica analítica existenciaria derriba el dominio del Yo. En el Discurso de la Espiritualidad este proceso está representado por un deslizarse desde la posición del sujeto ordinario a la de la Vacuidad, el cual es el fin del tratamiento contemplativo del Psicoanálisis, donde el aprendiz se excluye o desapega de la ficción que sustenta tanto el Ego como el Discurso social. Al deslizarse desde el centro de gravedad del Yo hacia el del Verdadero Ser, los impulsos son sublimados por la experiencia del vacío, por lo que el sujeto vuelve al Sí-Mismo, convirtiendo así en superflua a la presencia de lo ficcional. Según el Existencialismo Budista, este proceso de percepción del propio estatus ficcional (Maya) involucra un reconocimiento de la propia subjetividad como enteramente basada en la Nada, siendo este Vacío-en-Ser perpetuamente llenado y ocultado por la ficción e ilusoriedad del lenguaje. Por ello, en concordancia con el Psicoanálisis, la articulación Gautama-Zizek afirma que el objeto del Deseo es simultáneamente el puro vacío alrededor del cual está basado el sujeto, siendo un elemento imaginario que oculta la imposibilidad de completud de la mente. Al igual que Lacan, el Maitriyana postula la noción de que la meditación existencial es capaz de percibir directamente el estatus ficcional del lenguaje que estructura a la subjetividad. Sin embargo, este acceso o captación directa de la ilusoriedad del lenguaje y del vacío que lo subyace es prácticamente una imposibilidad para todo aquel que se encuentra en un estado de consciencia ordinario (ECO). De este modo, sólo un Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) puede superar esta vivencia traumática de la Nada sin caer en la locura o el suicidio. Esta percepción de la naturaleza ficcional del lenguaje sólo puede lograrse por medio de una práctica analítica existenciaria que atraviesa a la realidad psíquica, el orden simbólico y el Discurso social, para así poder arribar al otro lado del espacio curvo de lo Real.

El reconocimiento del Verdadero Ser acontece cuando el aprendiz renuncia o se desapega de la idea engañosa de que el lenguaje o la representación son un medio para acceder al sentido de la vida. Según el Existencialismo Budista, el Deseo de significado es un agujero negro dentro del Ser, siendo una condición de postergación interminable organizada por el lenguaje mismo. La articulación Gautama-Zizek pivotea con el Psicoanálisis sobre el hecho de que el objeto del Deseo es una vivencia inaccesible o imposible de realizar, demostrando que es una ilusión porque tiende a la Nada. El maestro espiritual enseña entonces que la imposibilidad de satisfacción completa del Deseo revela cómo la naturaleza del ser humano es un vacío de sentido o de Propósito, por lo que el sujeto debe construirse su propio Camino comprendiendo en todo momento que es esencialmente Libre.

Para el Maitriyana, toda acción o decisión práctica que implícitamente reconoce que el orden simbólico es una ficción entra dentro de la categoría de ética transpersonal, la cual supera a la moral y se constituye como la auténtica forma de ética. La ética transpersonal del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) trasciende las coordenadas ordinarias del orden simbólico tal como están controladas por el Discurso social del Amo. El Existencialismo Budista define a la ética transpersonal como la relación de fidelidad del aprendiz hacia su propio Deseo, al mismo tiempo que se aclara que la ética espiritual está por encima de cualquier moral o ley mundana, pues se cumple incluso a sabiendas de que se puede ser castigado por el Discurso social. El maestro espiritual es un insubordinado con respecto a la opresión del sistema cultural, por lo que cada acto o hecho que emana de su estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) es profundamente liberador. Un acto de ética transpersonal puede tomar la apariencia de un rechazo rebelde al sistema capitalista y su desmantelamiento del bienestar social, por lo que los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) suelen aconsejar no confiar en los políticos al momento de buscar líderes que manejen las crisis del mundo, como la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación. De hecho, según la articulación Gautama-Zizek, los políticos profundizan las crisis planetarias al administrar los gobiernos en línea con intereses capitalistas espurios. Frente a crisis políticas y económicas como estas, el Maitriyana conjetura que la acción correcta sería dejar de dialogar con los políticos capitalistas, estando dispuesto el aprendiz a autosacrificarse para declarar que no escuchará más las ficciones del sistema opresor. De esta manera, el Existencialismo Budista concluye que a veces el diálogo superfluo no es adecuado para las situaciones de conflicto, aunque esto sea considerado como esencial para el progreso capitalista. Según la articulación Gautama-Zizek, la lucha por la liberación de la opresión materialista es necesariamente un proceso penoso, pues a menudo requiere del autosacrificio del aprendiz e incluso del maestro espiritual.

El Maitriyana enfatiza que su idea de ética libertaria no es una cuestión de libertinaje, satisfaciendo las propias fantasías personales, sino que más bien es la trascendencia tanto del hedonismo como de la represión. Esta ética inclina al sujeto hacia el Deseo del Ser, que es una elección existencial que va más allá de cualquier beneficio mundano. La conducta del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) es auténticamente ética porque sigue su Camino hasta el final, incluso aunque ello signifique su propia muerte.

El Psicoanálisis ofrece un modelo para las ideas del Existencialismo Budista sobre la ética transpersonal, y eso a su vez se aplica a los actos individuales del aprendiz en su búsqueda de un mundo mejor. El Propósito (Dharma) de una ética libertaria también está en juego en las acciones colectivas de índole revolucionaria. Al respecto, la articulación Gautama-Zizek está especialmente interesada en los sucesos que pueden desencadenar en una próxima revolución socialista dhármica. Con respecto a la revolución socialista dhármica, el Maitriyana extiende la aplicación de la ética -como fidelidad al Deseo del Ser- al campo de lo social, ampliando el accionar de la meditación existencial a lo libertario, lo cual implica que todo proceso de Cura (Nirvana) debe evanescer tanto el apego neurótico como la codicia capitalista. Es así que el Despertar (Bodhi) es la verdadera revolución. El proclamado objetivo del maestro espiritual es devolver a la Verdad el Propósito (Dharma) de la Libertad, el cual es un Camino que ni siquiera puede ser interrumpido por el castigo o la muerte. La práctica analítica existenciaria posibilita superar cualquier tipo de terror mediante una justicia de orden superior, emanando una idea de virtud que es consecuencia del principio general de la Espiritualidad aplicada a las necesidades más apremiantes de la sociedad. A diferencia de ciertos movimientos materialistas, el Existencialismo Budista busca una revolución desprovista de los excesos en que la opresión y la democracia suelen coincidir, siendo una revolución pacifista que respete las reglas socialistas libertarias, subordinándose a las normas de la Liberación y la Cura (Nirvana), una revolución en la que la violencia es despojada de su dimensión cotidiana y reducida a un una intervención prehistórica dentro del plano humano. La dimensión divina del pacifismo revolucionario no se refiere a una dimensión metafísica, como la intervención de una deidad sobrenatural que produce venganza sobre los opresores, pues la articulación Gautama-Zizek la percibe como la heroica asunción de la soledad de una decisión soberana. El autosacrificio, en tanto ética revolucionaria del pacifismo, es una decisión de arriesgarse a perder la propia vida que se toma en absoluta soledad y que no es influenciada por la moral del Discurso social del Amo. La meditación existencial es un suceso revolucionario en el que la justicia y la paz pueden coincidir en un mismo punto. Indudablemente, la Verdad tiene un poder revolucionario, produciendo una fuerza conmovedora sobre la humanidad, pues su mensaje resuena tanto en los corazones puros como en las consciencias culpables.

En concordancia con Nietzsche, el Maitriyana se encuentra más allá del bien y del mal, afirmando que su pacifismo libertario trasciende cualquier forma preestablecida de la moralidad o de las leyes, por lo que es una metapolítica verdaderamente revolucionaria. En una revolución espiritual el único estado o ley a partir del cual medir sus criterios es la visión utópica del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), por lo que el sujeto debe desapegarse de todo concepto previo acerca del bien y del mal. Este vaciamiento ideológico permite al aprendiz poder comprender que el poder del Estado como tal es esencialmente ilegítimo. El Existencialismo Budista cree que esta idea de una ética superadora del bien y del mal es una de las enseñanzas verdaderamente revolucionarias del maestro espiritual. La articulación Gautama-Zizek observa que el verdadero desafío de las pseudorevoluciones que acontecieron durante la historia no fue tomar el Poder, sino más bien qué hacer después, pues nunca lograron preservar pacíficamente el suceso revolucionario. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña entonces que deben cambiarse las relaciones de poder existentes en el mundo pero de una manera pacífica, en tanto que los valores de la Paz y la Libertad no pueden ser impuestos, ya que esto siempre conduce a un intento fallido de revolución. Sólo el Despertar (Bodhi) de los pueblos puede destruir los métodos capitalistas existentes en la organización del trabajo y de las relaciones fundamentales de la sociedad en general sin necesidad alguna de recurrir a la violencia para cambiar la infraestructura social básica.

El Maitriyana reconoce que el proyecto político radical del Socialismo Libertario tiene muchas huellas de la Espiritualidad revolucionaria original de Siddharta Gautama. Así, el Existencialismo Budista revaloriza los aspectos de la política socialista libertaria que conducen directamente a la Cura (Nirvana) de los males del mundo. Un ejemplo de esto es que el maestro espiritual comprende claramente la idea de permanecer revolucionariamente fiel al Deseo del Ser, que es la evanescencia de los valores del materialismo, como la debilidad, el ocio y la estupidez. Si un sujeto es espiritualmente fuerte, socialmente activo y profundamente sabio, entonces es un buen aprendiz del pacifismo revolucionario. Según la articulación Gautama-Zizek, estos rasgos resumen la ética transpersonal.

Como modelo de un evento político contemporáneo que pone en acto el pacifismo revolucionario de la ética transpersonal, el Maitriyana se refiere a los autosacrificios realizados por practicantes de la Espiritualidad cuando sus países comenzaron a ser invadidos por el terror de la guerra. El Existencialismo Budista resalta a la superación de la violencia hacia el prójimo como la Vía hacia la transformación real de la sociedad. Según el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), la tarea del sujeto revolucionario es autosacrificarse en pos de un Propósito (Dharma) de orden superior, evitando recurrir a la mera violencia de la actuación impulsiva por impotencia. Mientras que los movimientos políticos instan al levantamiento armado o al linchamiento como forma de comprometerse con lo revolucionario, la articulación Gautama-Zizek reconoce entonces que el gesto radical es no hacer nada, pues los gestos de violencia vuelven redundante al Discurso social materialista. El Discurso del Maestro Espiritual está firmemente en desacuerdo con el argumento de que para transformar el mundo es necesario recurrir a la violencia, la cual es la principal herramienta del Discurso social al cual el aprendiz pretende cambiar. En concordancia con el Psicoanálisis, la máxima del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) sobre la ética del Maitriyana –no hacer concesiones con la propia avidez y sed de dominio- implica no dejar que la práctica analítica existenciaria ceda a la presión de la sociedad, renunciando a los mandatos sociales del materialismo. La única concesión que debe realizar el aprendiz es ser responsable de seguir el propio Deseo de la Liberación. Tal concesión sublimatoria es la forma en que el Sí-Mismo acontece como nuevo centro de la consciencia, desplazando al Ego hasta el último momento de la vida.

En concordancia con Kant y Lacan, el Existencialismo Budista considera que el imperativo categórico es seguir el Deseo del Ser y desapegarse del Discurso social, pues esta ética transpersonal reside en el mandato incondicional del sujeto para cumplir con su deber o Propósito (Dharma). Así, la articulación Gautama-Zizek esclarece que lo que desea el aprendiz es su deber, ya que la mente es esencialmente pura Libertad. El maestro espiritual enseña que el sujeto debe asumir la responsabilidad del mandato o deber de su propio Deseo inconsciente, desidentificándose de lo que es el deber según el Discurso social. El aprendiz que practica meditación existencial no recurre a excusas para evitar la propia responsabilidad de ser-libre-en-el-mundo. La respuesta del Maitriyana frente a los mecanismos de defensa del Yo que suelen oprimir el Despertar (Bodhi) del Ser es que no hay excusas para no realizar el propio deber o Propósito (Dharma). En este sentido, el Existencialismo Budista recuerda que el mejor ejemplo de esto es la vida del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva), el cual es un maestro espiritual firme y amoroso que transmite a sus discípulos una sabiduría liberadora y una disciplina compasiva que nunca es una excusa para sí mismo o los demás. La articulación Gautama-Zizek muestra que, en última instancia, el sujeto es completamente responsable no sólo por cumplir con su deber sino también por determinar cuál es su Propósito (Dharma). Por ello es que ningún crimen cometido en nombre del deber puede ser adjudicado al Discurso social del Amo, en tanto que el ser humano es esencialmente libre y responsable de su Camino, pudiendo desafiar en todo momento a las autoridades tanto familiares como sociales. La Cura (Nirvana) es precisamente una toma de consciencia de esta condición estructural que siempre estuvo presente a lo largo de toda la vida del aprendiz. La práctica analítica existenciaria del Maitriyana es entonces una Vía para asumir tanto la responsabilidad por el propio deber como la responsabilidad por lo que es el Propósito (Dharma). Por ello, el sujeto siempre puede evitar hacer el mal y elegir no cumplir con el mandato del Discurso social. En concordancia con el Psicoanálisis, el Existencialismo Budista afirma que el aprendiz es responsable incluso de su propio aspecto inconsciente, el cual es el plano donde se sitúa el Deseo. Los argumentos de la articulación Gautama-Zizek acerca del Propósito (Dharma) es que el sujeto debe asumir la responsabilidad sobre sus acciones, comprendiendo que el Discurso social del Amo es una gran fantasía (Maya). Por tal motivo, el Maitriyana plantea una ética libertaria como modelo para actuar en el aquí y ahora.

En concordancia con el Libro de Job, el Existencialismo Budista sostiene que darse cuenta de que no existe un Dios benévolo y omnipotente es algo liberador, porque cuestionar el Propósito mismo de la creación del Cosmos es una paradoja (koan) metafilosófica acerca del Desapego y la Responsabilidad sobre la propia vida y también sobre la inevitabilidad del sufrimiento. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) comprende perfectamente que la negativa de la figura de Dios para explicar sus designios ocultos no sólo apoya la concepción mística de que el Propósito (Dharma) de la divinidad requiere de una comprensión suprahumana o de una meditación existencial, sino que además tiene la sorprendente consecuencia de que la figura de Dios implica un Universo de sufrimiento e incluso carente de significado. Así, para la articulación Gautama-Zizek, la figura de Dios se vuelve casi como una Gran Vacuidad en el fin de la práctica analítica meditativa. El maestro espiritual afirma entonces que la tradicional figura de Dios contradice toda argumentación lógica racional, por lo que el aprendiz debe utilizar una lógica dialéctica-paradojal para poder extraer algo de significado del abismo y la extrañeza esencial del Universo, el cual responde con un signo de exclamación la idea de sufrimiento ante cada signo de interrogación acerca del mundo que realiza el sujeto. De este modo, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) suele comportarse del mismo que la figura de Dios cuando es cuestionada acerca del Propósito de la creación del Cosmos, redoblando el enigma al suplantarlo por otro mucho más radical y caótico. Consecuentemente, el Maitriyana revela que la historia de la Crucifixión de Jesús implica la muerte de la idea metafísica de un Dios como garantía última de sentido y Amo omnipotente del Universo. El Existencialismo Budista, ante este traumático hecho, muestra que la humanidad es completamente libre para elegir no sólo cuál es su deber sino también cuál es el significado mismo del Cosmos. La articulación Gautama-Zizek establece que sin la idea de Dios o cualquier figura del Discurso social que satisfaga el sentido de una identidad individual y social, la realidad misma se vuelve imperfecta, impermanente e incompleta. La meditación existencial posibilita una visión de la realidad como ontológicamente vacía e inconclusa, lo cual posiciona al Maitriyana en la misma línea de una de las mayores preocupaciones de la física contemporánea. El maestro espiritual, al igual que los mejores científicos de vanguardia, afirma que la realidad es esencialmente incierta, por lo que es imposible tener una completud dentro del campo del conocimiento de los niveles más profundos de la materia. Un claro ejemplo de esto es la imposibilidad de conocer simultáneamente el aspecto espacial y temporal de las partículas más básicas del Cosmos. A diferencia de la ciencia materialista y su búsqueda de una descripción completa de la realidad, el Existencialismo Budista se acerca a la teoría cuántica y afirma que la insuficiencia en el conocimiento de la realidad cuántica se debe a que la realidad misma es ontológicamente vacía e incompleta. En concordancia con Emerson, la articulación Gautama-Zizek señala que la realidad es incompleta porque esto permite la creación, la evolución, el expancimiento y la libertad. El Maitriyana considera esta idea de la Vacuidad de la realidad como profundamente liberadora de la mente del aprendiz, pues ante la ausencia de una realidad completa y sustancial, la ilusión del Ego también colapsa. En la práctica analítica existenciaria no hay nada definido en la realidad que ayuda a sustanciar las coordenadas de un Yo, por lo que todo lo que queda es un sujeto confrontando la ficción (Maya) que está en el centro mismo del Discurso social u orden simbólico.  Al evanescerse el sentido de identidad unificada del Ego, la idea de una realidad vacía e incompleta abre un espacio para el Despertar (Bodhi) y la Liberación del Sí-Mismo. Sólo puede producirse la Cura (Nirvana) y la Libertad en una realidad ontológicamente vacía e inconclusa.

[1] J. Lyotard, Economía Libidinal.

[2] S. Zizek, Less Than Nothing.

[3] J. Lacan, Las formaciones del inconsciente.

[4] J. Lacan, Escritos I.

[5] I. Parker, Lacanian Social Theory and Clinical Practice.

[6] S. Zizek, El títere y el enano: el núcleo perverso del cristianismo.

[7] S. Zizek, Against the double blackmail.

[8] S. Zizek, Multiculturalism or the Cultural Logic of Multinational Capitalism.

[9] Zizek, Less Than Nothing.

[10] Slavoj Zizek, The Sublime Object of Ideology.

[11] Slavoj Zizek. The Buddhist Ethic and The Spirit of Global Capitalism.

[12] Slavoj Zizek & Boris Gunjevic, God in Pain: Inversions of Apocalypse.

[13] S. Zizek, Why we all love to hate Haider.

[14] S. Zizek, Porque no saben lo que hacen.

[15] S. Zizek, Multiculturalism or the Cultural Logic of Multinational Capitalism.

[16] S. Zizek, El espinoso sujeto: El centro ausente de la ontología política.

[17] S. Zizek, Against human rights.

[18] S. Zizek, Why we all love to hate Haider.

[19] S. Zizek, El espinoso sujeto: El centro ausente de la ontología política.

[20] S. Zizek, Why the Idea and Why Communism?

[21] Slavoj Zizek, The Puppet and the Dwarf – The Perverse Core of Christianity.

[22] Oscar Wilde, El alma humana bajo el socialismo.

[23] Karl Marx, El capital.

Entrenamientos de Meditación

ENTRENAMIENTOS PRESENCIALES INTENSIVOS de MEDITACIÓN EN BUDISMO INTEGRAL

La Indian Buddhist Federation también se interesa por la aplicación avanzada de la Meditación, por lo que establece actividades de diálogo con la Psicología, Filosofía, Política y Religión. Promueve la práctica analítica y el estudio existencial de la Meditación de acuerdo a la enseñanza de Siddharta Gautama y otros Buddhas, así como también el aprendizaje de las acciones libertarias y místicas de los grandes maestros meditativos.  Así, se ofrecen entrenamientos avanzados de Meditación para todos los miembros institucionales.

CURSOS:

  • Nivel I : Diplomado en Meditación (Especialista en Meditación Analítica)
  • Nivel II : Instructor en Meditación (Especialista en Meditación Existencial)
  • Nivel III : Maestro en Meditación (Especialista en Meditación Libertaria)
  • Nivel IV : PhD en Meditación (Especialista en Meditación Mística)

LA SUPERVISION DE LA MEDITACIÓN

Por el Maestro Maitreya Samyaksambuddha

La Indian Buddhist Federation quiere iniciar un debate espiritual en el seno de la comunidad budista que constituye el Séptimo Concilio Budista. Este marco conceptual preciso es la formación del maestro espiritual frente a los efectos de la lógica segregativa introducida por la desregulación de la práctica de meditación, por lo que se decide llevar adelante una institución que vuelva a refundar la práctica meditativa.

Entre los principios que sostienen la fundación del Concilio Budista, y en los que éste se apoya para ponerse en armonía con sus fines éticos, debe situarse el principio de la supervisión ética. Al igual que Siddharta Gautama, el Maitriyana incluye la supervisión ética en el ámbito de la praxis meditativa y en la doctrina del Budismo. La formación del maestro meditativo no sólo debe ser atravesar la práctica de Iluminación, y la teoría del Dharma, sino que también requiere la supervisión ética de la Sangha local, nacional e internacional. Así, las responsabilidades de las federaciones o confederaciones son supervisar sin prejuicios ni burocracias que aquellos que enseñan meditación o Espiritualidad Budista estén aptos y no violen los principios del Camino Espiritual. Al mismo tiempo, la Indian Buddhist Federation propone al Séptimo Concilio Budista como un marco regulatorio contemporáneo para avanzar en la regulación y supervisión ética de las comunidades budistas. Este marco ético funciona como para balancear cualquier uso desviado que se pueda hacer del principio de autoiluminación, pues la desregulación implica libertinaje y caos, nunca libertad y responsabilidad. Esta supervisión espiritual es un instrumento valioso para contrarrestar la pendiente hacia el materialismo y la superficialidad de la civilización contemporánea, preservando la pureza y práctica correcta del Budismo.

La Indian Buddhist Federation considera que la práctica de la meditación no termina con la Iluminación del sujeto y su conversión en maestro espiritual, pues más bien se trata de una práctica interminable en tanto que sostiene un Deseo existencial de saber y una perseverancia en la acción libertaria de ayudar a los demás.

La Indian Buddhist Federation considera que el principio de la autoiluminación del maestro de meditación ni tampoco el principio de autonomía de la Sangha no significa que queden ambos fuera de la supervisión ética que debe ejercer una federación o confederación. Es muy diferente supervisar un caso de un sujeto miembro que el de una institución miembro, pues mientras el sujeto revela su Ser en los actos, las escuelas lo revelan en sus enseñanzas.  Esta práctica es irregular para la mayoría de las comunidades budistas del mundo, las cuales no están acostumbradas a ser supervisadas o más bien guiadas por una guía integral. Sin embargo, supervisión ética nunca implica la vía incorrecta del intento de control. La práctica de la supervisión ética en el marco analítico-existencial-libertario de la Indian Buddhist Federation no trata de formalizar una vigilancia sobre los individuos o las comunidades miembro de la federación, sino que trata de propiciar a la supervisión como el acto verdadero que realiza el maestro espiritual cuando habla sobre la vida meditativa. Entonces no se trataría de crear reglas, sino más bien organizar el caos o la incertidumbre en la práctica del encuentro meditativo. Se trata de posicionar al Budismo en una relación apropiada con la Meditación, renovando la estructura de la práctica en su conjunto.

La Indian Buddhist Federation puede entonces otorgar el título de Maestro en Meditación, siendo una validación que acontece tras una elaborada evaluación sobre el aprendizaje espiritual del aprendiz, indicando el fin del proceso de Cura del sufrimiento y el inicio del proceso iniciático de transmisión del Propósito a otros, convirtiéndose así el aprendiz graduado en un nuevo maestro practicante de meditación cuya influencia en el mundo será profunda. En los actos del maestro espiritual es donde se perciben pruebas suficientes de su formación meditativa.

La Indian Buddhist Federation considera que el título de Maestro en Meditación debe quedar abierto a nuevas oportunidades de perfeccionamiento y simultáneamente quedar cerrado a influencias o validaciones del Poder Estatal.

Evidentemente, la situación del Budismo ha cambiado en el mundo; y esta situación es muy diferente de aquella que Siddharta Gautama conoció cuando estableció las condiciones que le parecían necesarias para la obtención del título de maestro espiritual. La nueva atención dirigida a la formación en meditación, que es la práctica del Budismo que se distingue de la era de las religiones superficiales, impone una renovación del tratamiento del título de maestro de meditación, el cual debe ser un maestro espiritual que se autoriza por sí mismo pero que simultáneamente es garantizado por una comunidad y una federación.

La fundación del Séptimo Concilio Budista, en su relación con todas las Escuelas budistas, podría abrir nuevas vías y especialmente un nuevo abordaje para el título de maestro de meditación de la Indian Buddhist Federation.

La cuestión de la formación analítica-existencial de la meditación plantea paradojas, pues no hay formación del maestro sino formaciones del No-saber. Sin embargo, durante la fundación del Budismo, Siddharta Gautama planteó que la Comuna puede proveer una formación para cada caso. Por otra parte, la Indian Buddhist Federation, cada vez que certifica un  maestro de meditación supone la experiencia de orientación hacia la cura iluminativa más allá de lo terapéutico, es decir, hacia el campo de lo Espiritual.

La Indian Buddhist Federation está abierta a reconocer casos excepcionales y muy raros de Seres que han Despertado sin ningún tipo de linaje, incluso también reconociendo a aquellos Seres Iluminados que pertenecen a otras tradiciones espirituales, reconociéndose siempre la Unidad de la Espiritualidad analítica-existencial-libertaria-mística.

La disposición de la Indian Buddhist Federation a supervisar éticamente el ejercicio de la Espiritualidad supone la corrección de aquella situación perversa que presupone pensar que un maestro de meditación es perenne en su ejercicio, lo cual anula el carácter práctico del Camino Budista. Si la Espiritualidad es una praxis, por lo tanto, no hay nada sustancial en adquirir tal logro, y debe ser supervisada de cualquier desviación. Cuando se brinda estatus permanente a los maestros de meditación se los encastra dentro de un linaje, que no es más que un sistema de casta, por lo que todo maestro de meditación debe tener desapego de este tipo de investiduras.

La Indian Buddhist Federation evoca el deseo de perfeccionar el procedimiento de formación de los maestros de meditación, para que siempre sea acorde a lo Real del mundo contemporáneo. Así se propone evolucionar la práctica meditativa del Budismo hacia nuevas fronteras, no intentándola mantener en un punto fijo sino más bien siendo fiel a su historia de mutación, aprendizaje y evolución, creciendo y desarrollándose a partir del contacto con otras tradiciones espirituales. Este ir más allá sería definir a la Espiritualidad y la Meditación en términos de lo analítico, existencial, libertario y místico.

La experiencia de la meditación es producto de la transferencia analítica entre maestro y aprendiz, es un saber profundo sobre la existencia, es un trabajo liberador de los pueblos oprimidos del mundo, y también se trata de una experiencia mística sobre lo sagrado.

La Indian Buddhist Federation se posiciona en el Interser, para mantener vivo el fundamento dinámico de la sabiduría compasivo y como un medio de mantener un vínculo de trabajo entre todas las comunidades de experiencia meditativa, en tanto las mismas son un lugar de posibilidad especial de recibir las condiciones de producción espiritual de las cuatro gemas del Buddha-Dharma-Sangha-Maitri entendido como Discurso analítico-existencial-libertario-místico.

La Indian Buddhist Federation tiene la vocación de erigirse como un Guía de las comunidades miembro, ofreciéndoles entrenamientos avanzados en meditación para que siempre se mantenga desarrollada la posibilidad de aprendizaje, cura, liberación y evolución.

La Indian Buddhist Federation presenta una refundación del Buddha-Dharma-Sangha con la presentación del modelo meditativo del Maitriyana y su Discurso Analítico-Existencial-Libertario-Místico, con lo cual la evolución del Budismo pasó de ser un concepto a ser una práctica. Esta evolución de la práctica meditativa es sostenida por el principio de Vacuidad, Apertura y Libertad. Esta praxis no es una acumulación de saber, sino un vaciamiento de saberes ilusorios que obstaculizan la experiencia plena de la Verdad. De esta manera, el practicante de meditación se convierte en un sujeto vacuo y libre. Éste es un potente núcleo de la formación espiritual del maestro de meditación que no se detecta en lo académico.

La Indian Buddhist Federation requiere que las comunidades budistas que están separadas en escuelas y linajes se unan para seguir aprendiendo y mejorando en la meditación, por lo que el logro de la Unidad subyacente al Budismo es la Espiritualidad analítica-existencial-libertaria-mística. Esto requiere apertura de las comunidades budistas a evolucionar en la Espiritualidad, nunca replegándose sobre sí mismas, sino abriéndose a la síntesis estructural de unidad dialéctica con las múltiples disciplinas que se convocan. Sólo entonces podrá ampliarse las capacidades del trabajo meditativo en relación al cumplimiento de su Propósito.

La Indian Buddhist Federation no propone una unidad idealista, sino una unidad vacía o incompleta, lo cual se trata de un proyecto de reunificación sin totalización, estando en condiciones de guiar por la senda de la Libertad Real. A partir de Diciembre de 2012, la fundación de la Indian Buddhist Federation, se introduce a las comunidades budistas en una nueva circunstancia: la puesta en juego de la Unidad no inviste sólo a las Escuelas del Campo budista sino también la Unidad de la Espiritualidad como tal. Esto implica una síntesis dialéctica del Budismo con Espiritualidades capaces de iluminar y liberar a todos los seres.

La Indian Buddhist Federation no apunta construir una totalidad opresiva, pues se declara que es inexistente o irreal toda idea de completud, por lo que la reunificación del Budismo siempre debe tener presente la ausencia y el Vacío, buscándose una Unidad dialéctica y paradojal. Esta disyunción entre Unidad y totalidad no aparece, pues, como un límite a la reunificación del Budismo, pues es más bien su dirección de fondo. Aunque esta aspiración a la unificación pareciera imposible, los miembros del Comité de Acción del Séptimo Concilio Budista prometen entregar sus vidas en pos de esta causa tan revolucionaria y singular, que no sólo puede salvar a la Espiritualidad Budista sino también a la humanidad misma de caer en las tinieblas del materialismo, el cual sumerge a las personas en una vida de ilusión, sufrimiento y alienación. La experiencia meditativa, en cambio, revela la estructura de lo Real. Se constata entonces lo difícil que es el hecho de que los pueblos puedan liberarse de la opresión del materialismo y asuman una relación con la Espiritualidad por medio de la práctica de la meditación, cuya estructura principal es la Liberación del Ser.

La Unidad budista debe estar en constante transición dialéctica, en una interrelación e interexistencia. La Unidad del Séptimo Concilio Budista es la Unidad de una no-completud, aunque es preciso que la Indian Buddhist Federation deje una huella en la historia. En el nuevo contexto desde la fundación de la Indian Buddhist Federation, la reunificación del Budismo es la forma de interpretar el Proyecto del Séptimo Concilio Budista. Esa interpretación nos da la orientación para explorar las vías de una nueva conceptualización de la Unidad. Para que el Séptimo Concilio Budista tenga incidencia, para que todas las comunidades budistas salgan de su encierro y ensimismamiento, se abren las puertas a todas las Espiritualidades del mundo para que formen parte del horizonte del Budismo en el siglo XXI.

Séptimo Concilio Budista

Primer Concilio Mahayana-Theravada

Primer Concilio Maitriyana

2014

Países

India

Organizador Principal

Indian Buddhist Federation (IBF)

Coorganizadores

Maitriyana Buddhist University

Zen-University of Integral Buddhism

Super-Integral Institute

Amitabha Buddhist Society

Lord Buddha Trust

Maitriyana Buddhist Temple of New Delhi

Lista de Personas Budistas Participantes

800

Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista

Presidente: Maestro Maitreya Samyaksambuddha

Vicepresidente: Maestra Yan Maitri-Shi

Secretario Ejecutivo: Amar Mane

Tesorero: Venerable Tep Vuthy

Secretario Asistente: Amar Visharat

Secretario Asistente: Sekkha Dhamma (Jose Gabriel Mercado Rangel)

Antecedentes Históricos de los Concilios Budistas

Desde la muerte de Siddharta Gautama Buddha se han realizado seis Concilios Budistas con el fin de mantener y transmitir las enseñanzas originales bajo la forma de un Canon sagrado. Sin embargo, casi todos los Concilios Budistas de los últimos dos mil seiscientos años han sido parciales y nunca han intentado incorporar la totalidad de la enseñanza budista, manteniendo el Canon de la tradición Theravada y excluyendo las enseñanzas de la tradición Mahayana por considerarlas espurias, meras invenciones o productos de la imaginación religiosa. Al mismo tiempo, los grupos reformistas que originaron la tradición Mahayana también han realizado sus propios Concilios, como el movimiento Mahasanghika de la época de Ashoka y la tradición Sarvastivada en la Cachemira del siglo I d.C. Estos precedentes son la prueba histórica de que es posible y también necesario realizar Concilios Budistas por fuera de la tradición Theravada.

Los Seis Concilios Budistas previos han producido muchos logros, como el envío de misioneros budistas a lo largo de toda Asia e incluso al Medio Oriente y Europa durante el tercer concilio auspiciado por el Rey Ashoka. También se han realizado recitaciones tradicionales, se han confeccionado una versión del Tipitaka para ser impresa y se ha acordado la traducción al inglés para difundir la Espiritualidad Budista a todo el mundo. Pero estos Concilios Budistas previos también han perpetuado visiones sectarias, excluyendo Sutras Mahayana y no escuchando a las objeciones presentadas contra el código monástico del Vinaya.

En la actualidad, el Canon Pali del movimiento Theravada está compuesto por los siguientes Tres Cestos (Tipitaka): Sutta, Vinaya y Abhidhamma.

Sutta-pitaka

  • Digha Nikaya
  • Majjhima Nikaya
  • Samyutta Nikaya
  • Anguttara Nikaya
  • Khuddaka Nikaya

Khuddaka- patha

Dhammapada

Udana

Itivuttaka

Sutta-nipata

Vimana-vatthu

Peta-vatthu

Thera-gatha

Theri-gatha

Jataka

Niddesa

Patisambhida-magga

Apadana

Buddhavamsa

Cariya-pitaka

Vinaya-pitaka

  • Sutta-vibhanga
    • Maha-vibhanga
    • Bhikkhuni-vibhanga
  • Khandhaka
  • Mahavagga
  • Cullavagga
  • Parivara

Abhidhamma-pitaka

  • Dhama-sangani
  • Vibhanga
  • Dhatu-katha
  • Puggala-paññatti
  • Katha-vatthu
  • Yamaka
  • Patthana

“Cuando un bhikkhu diga esto: En la presencia del Bendito he escuchado y recibido esto: Éste es el Dhamma, éste es el Vinaya, esta es la instrucción del Maestro. Esta declaración no será aprobada ni desdeñada. Sin aprobación ni desdén, toma con cuidado a sus palabras y enfréntalas a los Discursos (Suttas) y a las reglas monásticas (Vinaya). Si al confrontar estas palabras con los Suttas y el Vinaya tu encuentras que ellas no concuerdan, tu puedes concluir: Esta no es la palabra del Bendito; este bhikkhu lo malinterpretado. Y tú deberías rechazarlas. Pero si éstas concuerdan con los Suttas y con el Vinaya, tú puedes concluir: Esta es la palabra del Bendito; este bhikkhu ha entendido correctamente.”   Siddharta Gautama Buddha, Mahaparinibbana Sutta (Digha Nikaya)

Séptimo Concilio Budista

A partir del 21 de Diciembre de 2012, la Indian Buddhist Federation, presidida por el Maestro Maitreya Samyaksambuddha, ha tenido el Propósito Fundacional de organizar un Séptimo Concilio Budista con el fin de confeccionar un Nuevo Canon Budista de vanguardia. Este Séptimo Concilio Budista es único en la historia de la Espiritualidad, pues es el Primer Concilio Mahayana-Theravada, en tanto reúne a budistas de todas las tradiciones con el fin de revalidar las enseñanzas que han sido excluidas en los Concilios del pasado, creando un Cuarto Cesto llamado Bodhi-pitaka. Al mismo tiempo, se alentará la traducción en inglés y español de este Nuevo Canon Budista. De este modo, el Séptimo Concilio Budista realizará no sólo una evolución de la antigua idea del Bodhisattvapitaka creada por el Maestro Asanga, sino también una actualización postmoderna del Depósito de Escrituras Mayores (Ta-ts’ang-ching) redactado en chino. La edición moderna del Canon Chino, conocido como Taisho Tripitaka, fue redactado en Japón entre 1924-1929, llegando a confeccionar alrededor de 100 volúmenes con miles de textos. Esta edición puede ser considerada como una gran contribución para el Séptimo Concilio Budista, pues incluye traducciones de textos y comentarios de los Agamas, Jatakas, Sutras Mahayana, Tantras, Vinaya, Abhidharma, Sastras del Madhyamika y Yogacara, obras de escuelas chinas e incluso algunos textos encontrados en Dunhuang. Aunque muchos de estos trabajos son considerados apócrifos y espurios, el Séptimo Concilio Budista otorga reconocimiento espiritual a alguno de ellos,  lo cual implica que son la palabra legítima (buddhavacana) de un Buddha. Algunos de estos textos tienen la misma validez histórica que el Canon Pali del Theravada, además de que hay una conexión espiritual evidente entre ambos. El Séptimo Concilio Budista es el Primer Concilio Theravada-Mahayana, no sólo porque han participado budistas de todas las tradiciones, sino también porque permitirá que monjes theravada presenten comentarios a las traducciones de los Sutras Mahayana con el fin de certificar que sus contenidos son el Verdadero Dharma. De este modo, las generaciones venideras no tendrán duda alguna de que estos Sutras provienen de las enseñanzas espirituales del Maestro Gautama Buddha. Sin embargo, el Séptimo Concilio Budista no sólo inicia un proceso de fusión y reconciliación espiritual entre el Theravada y el Mahayana, sino que al crear un Cuarto Cesto llamado Bodhi-pitaka también deja abierta la posibilidad para la incorporación de textos de otros Seres Despiertos (Buddhas).

Resoluciones

Resolución 1:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista respeta y valora el enorme trabajo de los Seis Concilios previos realizados en el pasado. Por tal motivo, no se eliminará ningún texto recopilado en el Canon Budista, sino que el mismo deberá ser corregido y expandido. De este modo, el Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista declara el compromiso con un proceso constante de corrección y revisión del Antiguo Tipitaka que deberá ser continuado en posteriores concilios. Iniciando un nuevo giro de la Rueda del Dharma, el primer paso de purificación doctrinaria que inicia el Comité es la corrección de las ocho condiciones para un Sammasambuddha que están manifiestas en el Khuddaka Nikaya, Buddhavamsa:

  1. Manussatta: la condición humana.
  2. Lingasampatti: la posesión del sexo masculino.
  3. Hetu: la causa.
  4. Sattharadassana: la visión del Maestro.
  5. Pabbajja: la vida sin hogar.
  6. Gunasampatti: el logro de cualidades especiales.
  7. Adhikara: la dedicación extrema.
  8. Chandata: el Deseo fuerte.

Así, se proclama lo siguiente:

  1. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que tener una existencia pero no necesariamente humana, pues la semilla del Despertar se encuentra presente en todos los seres vivos.
  2. Para convertirse en un Sammasambuddha no necesariamente hay que ser hombre, pues se puede ser mujer o tener otra condición de identidad sexual, tal y como enseñó la Maestra Dipa Ma.
  3. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que tener condiciones espirituales extraordinarias de sabiduría compasiva que causen interna y externamente esta finalidad de Auto-Iluminación.
  4. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que tener un encuentro místico con otro Sammasambuddha previo.
  5. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que ser desapegado de la vida familiar ordinaria, pero no necesariamente ser asceta y abandonar la sociedad, teniendo una familia espiritual de compañeros de Camino.
  6. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que abandonar cualquier tipo de poder mágico o parapsicológico, desarrollando únicamente la intuición y la mirada analítica existencial que emergen con la práctica de los niveles de la meditación.
  7. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que estar dispuesto a sacrificar la propia vida en nombre del Camino Espiritual.
  8. Para convertirse en un Sammasambuddha hay que tener el Deseo más grande de todos: el Deseo de Salvar al mundo.

Resolución 2:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista recomienda que las ordenaciones de monjes del Theravada y Mahayana estén vacías de contenidos sexistas, discriminatorios y ascéticos, lo cual implica buscar una trascendencia dialéctica entre la vida ordinaria del laico y la vida recluida del monje. Esto debe basarse en la ética del Camino Medio, produciendo todo cambio en el Código Monástico (Vinaya) que sea necesario para permitir la transmisión de la Espiritualidad Budista en el mundo contemporáneo.

Resolución 3:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista anuncia la creación de un Canon Budista Theravada-Mahayana, el cual podrá ser llamado Catupitaka, Cattaripitaka o Catvaripitaka, debido al Canon Pali se le incorporará un Cuarto Cesto denominado Bodhi-pitaka con sutras y textos provenientes de distintos idiomas como el sánscrito, chino, tibetano e inglés. Este Cuarto Cesto no sólo es concordante con el Bodhisattvapitaka del Maestro Asanga, sino que también es concordante con los cinco períodos de redacción de sutras de Siddharta Gautama Buddha según el Maestro Zhiyi:

  • Período del Avatamsaka Sutra. Duración: 3 semanas.
  • Período de los Agamas Sutras (versión Mahayana). Duración: 12 años enseñando Hinayana.
  • Período de los Vaipulya Sutras. Duración: de 8 años enseñando Mahayana frente al Hinayana.
  • Período de los Prajnaparamita Sutras. Duración: 22 años enseñando la Unidad Hinayana-Mahayana.
  • Período del Sutra Loto y Mahaparinirvana. Duración: 8 años enseñando la Vía Única (Ekayana) del Camino Medio.

Incluso antes de los maestros Zhiyi (Chih-i) y Nichiren muchos budistas crearon varios sistemas de períodos de enseñanzas de Gautama Buddha con el fin de ordenar y reconciliar todas las enseñanzas que podrían parecer distintas o contradictorias. Estas diferencias no solo fueron producidas por cuestiones cronológicas dentro de los 50 años de enseñanza de Gautama Buddha, sino que también fueron causadas porque el Gran Maestro enseñaba de acuerdo a las necesidades y capacidades de cada persona. Por lo tanto, dentro de estos cinco períodos pueden distinguirse 4 tipos de métodos de enseñanzas junto con cuatro tipos de contenidos de enseñanzas. Los cuatro tipos de métodos son el método abrupto, el método gradual, el método esotérico y el método indeterminado. Los cuatro tipos de contenidos son el contenido acotado, el contenido común, el contenido especial y el contenido completo e integrador.

Resolución 4:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista confirma que a este nuevo Bodhi-pitaka se le sumarán textos provenientes del Yogacara, Zen y Maitriyana, incorporándose los Tratados de Asanga, el Sutra del Altar de Hui Neng y el modelo de Budismo Purna del Maestro Maitreya. El precedente espiritual de esta decisión progresista es el Tercer Concilio Budista.

Resolución 5:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista establece el siguiente Canon Budista de Unidad Theravada-Mahayana.

  • Sutta Pitaka
  • Vinaya Pitaka
  • Abhidhamma Pitaka
  • Bodhi Pitaka

Avatamsaka Sutra

Agamas Sutras (Sravaka Pitaka)

  1. a) Dirgha Agama
  2. b) Madhyama Agama
  3. c) Samyukta Agama
  4. d) Ekottara Agama
  5. e) Ksudraka Agama

Vaipulya Sutras

  1. a) Vimalakirti Sutra
  2. b) Pure Land Sutras
  3. c) Mahavairocana Sutra
  4. d) Susiddhikara Sutra
  5. e) Tathagatagarbha Sutras
  6. f) Lankavatara Sutra
  7. g) Sandhinirmocana Sutra

Prajnaparamita Sutras

Sutra del Loto y Mahaparinirvana Sutra

Cinco Tratados de Asanga

Altar Sutra de Hui Neng

Modelo de Budismo Purna

Resolución 6:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista brinda apoyo espiritual a traducciones en inglés y español para este Nuevo Canon Budista. Estas traducciones deberían tener comentarios por expertos en las tradiciones Theravada y Mahayana.

Resolución 7:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista asume el Compromiso Cumbre a realizar frecuentemente Concilios Budistas que promulguen la evolución de la Espiritualidad Budista. De este modo, la Indian Buddhist Federation (IBF) apoyará y se involucrará en la co-organización de nuevos Concilios Budistas que trabajen sobre la base de lo realizado por el Séptimo, como el Octavo Concilio Budista que se va a realizar luego del 2015. Éste Octavo Concilio Budista será el Segundo Concilio Maitriyana y el Primer Concilio Ecuménico Budista, teniendo la tarea de debatir y acordar si existieron Seres Despiertos (Buddhas) en otras tradiciones espirituales. La premisa de este Concilio serán las palabras de Siddharta Gautama Buddha: “Si hay noble óctuple sendero en otras tradiciones espirituales también habrán Seres Iluminados en ellas.”

Resolución 8:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista apoya el diálogo interreligioso e interespiritual como medio hábil (upaya) para la creación y mantención de la Paz Mundial, por lo que se alienta el diálogo respetuoso de los budistas con tradiciones como el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam.

Resolución 9:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista brinda apoyo espiritual a Proyectos de Paz, especialmente para países budistas como Tíbet y Burma. Por lo tanto, presenta un Proyecto de Paz para el Tíbet, el cual está compuesto por una serie de medidas pragmáticas que favorecen tanto al pueblo de China como al pueblo del Tíbet para lograr la armonía y Reconciliación entre ambos:

  • Clausura del gobierno tibetano en el exilio (Dharamsala)
  • Declaración de Libertad Espiritual para la zona del Tíbet.
  • Tíbet se asume como un estado perteneciente a China.
  • Tíbet elegirá a sus representantes políticos por medio de la democracia.
  • El Dalai Lama no podrá desempeñar cargo político alguno.
  • El Budismo no deberá ser regulado o influenciado gubernamentalmente.
  • El gobierno de China deberá reconstruir los miles de templos budistas destruidos durante la ocupación.
  • El Tíbet asume el compromiso de ir hacia el Comunismo Verdadero.

Proyecto de Paz en Burma

  1. Prohibir el conflicto entre Budistas y Musulmanes, promoviendo la mutua convivencia de ambos grupos (el primero ampliamente mayoritario).
  2. Apoyar al activismo pro-democrático y a las reformas políticas tendientes al establecimiento de la paz.
  3. Denunciar al sectarismo y las violentas actividades anti-musulmanes realizadas por budistas como una forma de Falso Budismo.
  4. Toda forma de activismo anti-gubernamental por parte de monjes budistas debe ser “resistencia pacífica” y nunca se debe utilizar la violencia o la agresividad.
  5. Todo fanatismo religioso o fanatismo nacionalista nunca debe estar asociado con el Budismo, pues estos son venenos para la mente y la sociedad.
  6. Ante la destrucción de estatuas budistas como las de Afganistán, un genuino budista debe responder con desapego, pues la naturaleza búdica no puede ser destruida. Además, en el Budismo nunca debe haber adoración ritualista, sino práctica meditativa.
  7. Asumir un proceso internacional de Juicio ético budista contra el monje Wirathu y el “movimiento 969” con el fin de dictaminar si están siendo genuinamente budistas.
  8. Apoyar el uso de templos budistas como zonas de refugio a aquellos que están siendo perseguidos (incluidos los musulmanes).
  9. Afirmar que la noción de “terrorismo budista” es un oxímoron, porque la Espiritualidad Budista es pacifista, tolerante y compasiva, siendo la expresión de la reconciliación y el amor espiritual más importante de la historia de la humanidad.
  10. Un budista no puede participar en conflictos étnicos ni en actividades paramilitares, no sólo por ser ilegales sino también inmorales.
  11. Denunciar al extremismo religioso como un “Falso Budismo”, estando en contra de cualquier incitación a la violencia por parte de budistas, como ha ocurrido en Burma, Sri Lanka, Tailandia, Bhutan, Nepal, Japón y Tíbet.
  12. Prohibir la Islamofobia dentro del Budismo, alentando la creación de un Diálogo Interreligioso entre el Budismo y el Islam con el fin de promover la paz mundial.
  13. Apoyar la visión islámica de Allah como “el misericordioso”, lo cual tiene profundas connotaciones budistas asociadas a la compasión, al mismo tiempo que ayuda a los musulmanes a construir la paz mundial.
  14. Difundir la Espiritualidad islámica del Sufismo como una forma de síntesis entre Budismo e Islam.

Resolución 10:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista reconoce a la India como cuna y centro espiritual del Budismo mundial, motivo por el cual la tradición Maitriyana le ha concedido el rango de Ser Despierto (Buddha) a muchos maestros espirituales de la India, como Gautama, Garab Dorje, Nagarjuna, Asanga, Bodhidharma, Padmasambhava y Ambedkar. Por lo tanto, se recomienda que todo budista, aunque sea una vez en la vida, deba visitar a los antiguos sitios espirituales de la India, como por ejemplo the la Antigua Cueva Budista en Betwa Deogarh, Lalitpur UP, India.

Resolución 11:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista alienta el uso de símbolos budistas que han sido usurpados por parte de la cultura occidental para un mal uso, como por ejemplo la Esvástica y el nombre de Maitreya. Ellos deben ser utilizados por los budistas con todo el honor que se merecen, no sintiendo vergüenza alguna, pues son un símbolo de esperanza para construir una Tierra Pura en el mundo.

Resolución 12:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista crea un Comité Internacional de Ética Budista que estará liderado por expertos en Derecho y Espiritualidad con el Propósito (Dharma) de analizar casos de infracciones y delitos contra el Budismo que son perpetrados por supuestos budistas a lo largo del mundo. Esta organización deberá funcionar de un modo similar al Comité de Ética creado por Gautama Buddha para lidiar con estos casos.

Resolución 13:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista apoya los Mandamientos del Maitriyana como una forma de lograr la Unidad Theravada-Mahayana y también la evolución de la Espiritualidad Budista:

  • El Budismo no es una Religión, porque no se adora a Gautama ni a ningún otro Ser Despierto (Buddha). El Budismo es un Camino Ético que busca la purificación de la mente, de las ideas y de la sociedad. El Buddha-Dharma-Sangha se trata de una Espiritualidad Integradora y Reconciliadora, siendo un movimiento revolucionario compuesto por una articulación de Metapsicología, Metafilosofía y Metapolítica.
  • Para comprender completamente la Espiritualidad Budista uno debe estudiar todas sus Escuelas principales, comprendiendo la Vía Perenne que las subyace a todas.
  • El Monje y el Laico son espiritualmente iguales. Sólo hay diferencia en los tres grados espirituales: Aprendices, los Profesores y los Maestros.
  • El Ser Libre (Arhat) y el Ser Iluminado (Bodhisattva) son sinónimos, distintos términos para un mismo estado mental. La Libertad no sólo es la Iluminación de uno mismo sino también la búsqueda de la Liberación del prójimo. La síntesis entre el Arhat y el Bodhisattva es la base de la unidad entre las tradiciones del Hinayana y el Mahayana.
  • Han existido y continuarán existiendo miles de Seres Despiertos (Buddhas). Pero la principal Santa Trinidad del Buddha está compuesta por la reunión del Discurso Analítico-Existencial-Libertario, que es la Espiritualidad del Maitriyana, donde pueden distinguirse tres tipos de Auto-Despertar (Samyaksambuddhahood): con más sabiduría (prajñadhika-buddha), con más esfuerzo (viryadhika-buddha) o con más fe (sraddhadhika-buddha).
  • Hay dos tipos principales de iniciación mística por el que todo ser humano puede convertirse en un Ser Despierto (Buddha): la Vía del Aprendiz Despierto (Sravakabuddha-yana) o la Vía del Ser Auto-Despierto (Samyaksambuddha-yana). La primera posibilidad es la Vía tradicional del Linaje, que es el estudio y transmisión con un maestro espiritual (Arhat o Bodhisattva); la segunda posibilidad es la Autoiluminación (Sammasambodhi), que fue la vía de Gautama y la de otros grandes maestros espirituales fundadores de Escuelas.
  • Para comprender completamente la Espiritualidad Budista uno debe estudiar todas las Espiritualidades del Mundo, y cómo el Budismo las ha influenciado. El Budismo ha mantenido históricamente diálogo con movimientos como el Vedanta, Yoga, Chamanismo, Taoísmo, Confucionismo, Filosofía Griega, Cristianismo, Judaísmo e Islam. El resultado de este diálogo fue la creación de Escuelas como Madhyamika, Yogacara, Vajrayana, Chan (Zen), Tierra Pura, Nichiren, Pirronismo, Terapeutas (Esenios) y Sufismo.
  • La máxima expresión de la Espiritualidad en Occidente aconteció con la aparición de 3 principales campos: el Psicoanálisis, el Existencialismo y el Socialismo. La reunión del Budismo con dichas disciplinas es la base revolucionaria del Maitriyana en tanto Espiritualidad Universal.
  • El Budismo debe mantener una relación profunda con la ciencia occidental, especialmente con el Relativismo y la Cuántica. Esto no sólo enriquecerá la búsqueda de la Verdad, sino que también fortalecerá el método de la ciencia meditativa.
  • El Desarrollo tecnológico no es la Evolución Real. La Verdadera Evolución de la Humanidad puede únicamente proceder a través de la Evolución Espiritual de la consciencia, transformando la mente y la sociedad a través del pacifismo, la justicia social, la sabiduría y la ecología. Estos son los cuatro pilares de la cura para las enfermedades del mundo que son la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación. Sólo la Espiritualidad puede Salvar al Mundo, guiando a los pueblos hacia el Despertar y la Liberación del materialismo.

Resolución 14:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista es miembro fundador de la World Association of Theravada y también de la World Association of Zen, instituciones a las que apoya con el fin de lograr la Unidad del Budismo.

Resolución 15:

El Comité Directivo del Séptimo Concilio Budista aprueba la presentación de un Proyecto Budista frente al calentamiento global y el cambio climático para ser presentado ante todos los países del mundo en el año 2015. Al mismo tiempo, se apoya la Declaración de los Derechos de la Madre Tierra creada por la World Conference of the Peoples regarding Climate Change and Mother Earth Rights, la cual fue llevada a cabo en Abril del 2010 en Cochabamba, Bolivia. Este apoyo espiritual tiene una finalidad ecológica, pues según la visión metapolítica del Maitriyana la contaminación es uno de los principales males en el mundo junto con la guerra, la injusticia social y la ignorancia; pero además este apoyo espiritual también es un tributo a la Madre Tierra como Testigo del Despertar de Gautama Buddha.

Discurso de Cierre

Estimado Comité Directivo de la Indian Buddhist Federation,

Queridos compañeros del Camino.

Quiero agradecerles enormemente su apoyo espiritual en la organización del Séptimo Concilio Budista. Sin ustedes esto no hubiera sido posible de llevar a cabo. Hemos logrado reunir mucho apoyo espiritual para posicionar en el mundo este Concilio de Unidad Theravada-Mahayana. La realización de este histórico Concilio no sólo es indispensable para poder alcanzar la Unidad el Budismo, sino también para clarificar su Propósito (Dharma) en la vida, que es construir una Tierra Pura o Reino de la Rectitud. Esto implica realizar un proceso de purificación espiritual que sea crítico de las desviaciones y atentados contra la ética budista que suelen realizar algunas instituciones, instructores y seguidores, los cuales suelen sacar ventaja de la falta de unidad espiritual en el mundo moderno.

Desde la fundación de la Indian Buddhist Federation algunas pocas personas nos han discriminado por distintas razones superficiales: porque no somos famosos, por no tener poder adquisitivo, porque somos revolucionarios, por nuestra cantidad de miembros, e incluso por nuestros nombres espirituales. Sin embargo, pese a la indiferencia de algunas instituciones y pese a la descortesía de algunas personas que no han valorado nuestra ausencia de lucro y nuestro esfuerzo espiritual, nosotros hemos seguido adelante y hemos tenido apoyo de muchos budistas de la India y muchísimos otros países para constituir sedes a lo largo del mundo. Además, hemos llevado a cabo decenas de proyectos internacionales que muestran cómo evolucionar el Budismo a través de una Nueva Vía en el aquí y ahora, brindando una visión psicológica, filosófica, científica, política y religiosa de vanguardia para toda la humanidad. Así, no sólo hemos anunciado la creación del Maitriyana como Budismo Reconciliador o Integrador, sino que además hemos creado el Séptimo Concilio Budista, el Psicoanálisis Zen, el Diálogo Filosófico con Zizek, el Diálogo Ecuménico acerca del Cristianismo Zen, la teoría del Futuro del Chan, el modelo de Budismo Purna, el Diálogo Artístico con Barenboim, el Proyecto Buddhas, la teoría del Budismo Perenne, el Diálogo Interreligioso con el Papa Francisco I, el Diálogo Espiritual con el Dalai Lama, el proyecto del Octavo Concilio Budista, el Gautama Premio de la Paz, el Tributo a Mandela, los Proyectos de Paz (Siria, India, Israel, Irak, Ucrania, Tíbet y Birmania), la International Association of Buddhist Socialism, el Diálogo Político con la ONU, el Diálogo Revolucionario con Cuba, el Diálogo Cultural con China, el Diálogo Jurídico con la Corte Internacional de Justicia, el Diálogo Educativo con la UNESCO.

Todo esto lo hemos hecho prácticamente sin dinero, pues sólo dos miembros abonaron membrecías durante nuestro primer año. Así que hemos eliminado las membrecías con costos y solamente sobrevivimos con el apoyo de nuestra Escuela: Zen-University of Integral Buddhism, la cual también mantiene a otra Universidad completamente gratuita. Esta lección de humildad demuestra que para cambiar el mundo no se necesita dinero ni tampoco estar aliado al Poder gubernamental, a diferencia de lo que hacen muchas instituciones famosas. De hecho, han existido instituciones importantes que en vez de aliarse a nosotros y trabajar conjuntamente ellos decidieron simplemente copiar algunos de nuestros proyectos y trabajos. Incluso, hubo pensadores famosos que con el fin de tener más fama o vender más libros simplemente han plagiado nuestra Nueva Vía Budista de reconciliación e integración (Maitriyana). La causa de esto es que estamos viviendo en un mundo de pura superficialidad, vanidad y agresividad, donde lo único que existe o tiene importancia parece ser lo que aparece en las redes sociales e internet. Muchas personas creen que su proceso de aprendizaje ha finalizado y se cierran a Despertar su mente de forma continua, mientras que otros simplemente están enfermos mentales o fingen ser budistas. Algunos únicamente tienen un conocimiento académico del Budismo pero sin tener práctica contemplativa, mientras que algunos otros tienen práctica de meditación pero sin tener sabiduría y compasión. Así que la Indian Buddhist Federation no existe para ser famosa ni para tener dinero o Poder mundano, sino que existe para transmitir Sabiduría Compasiva, pues lo único que puede salvar al mundo es la Espiritualidad.

En el pasado hemos recibido ataques físicos contra nuestra integridad, pero seguiremos siendo revolucionarios porque tenemos la valentía para proponer aquello que pocos se animan a decir. Créanme que si nos mantenemos unidos seremos la fuerza de Paz y Reconciliación más inspiradora de la historia de la humanidad, pudiendo superar las dificultades con amor y compromiso. El Séptimo Concilio Budista ha sido una prueba de esto.

Siempre con mucho Maitri,

Maestro Maitreya Samyaksambuddha,

Presidente de la Indian Buddhist Federation 2014

Budismo Súper-Integral (Mahapurna)

Budismo Súper-Integral (Mahapurna)

Por Maestro Maitreya Samyaksambuddha

El Maitriyana, como Vía de la Reconciliación (Cicheng en chino y Jijo en japonés), tiene un conocimiento integrativo de la Espiritualidad, por lo que no sólo ha creado una vía de Budismo Integral (Purnayana) que sintetiza a todas las escuelas y tradiciones budistas, superando el ilusorio esquema académico que clasifica o separa a las tradiciones en Hinayana, Mahayana y Vajrayana, sino que también expande este modelo con la creación del Budismo Super-Integral (Mahapurna). Para poder tener una correcta clasificación de enseñanzas (panjiao) el Maitriyana afirma que durante la historia de la Espiritualidad Budista han existido varios modelos integrales, todos los cuales son recopilados dentro del Budismo Integral (Purna) creado por el Maitriyana, el cual también tiene un modelo de Vía Super-Integral (Mahapurnayana) que corrige y supera a todo tipo de Budismo Integral (Purna).

El primer modelo de Budismo Integral (Purna) fue creado por el propio Siddharta Gautama,[1] quien planteó la existencia de tres Vehículos espirituales (Yanas) en el Budismo.

  1. Samasambuddha-yana
  2. Paccekabuddha-yana
  3. Sravakabuddha-yana

En primer lugar, el Samasambuddha-yana (Samyaksambuddha-yana) es el Vehículo de los Autoiluminados (Samasambuddhas) que están socialmente comprometidos con enseñar la Verdad a los demás, guiando espiritualmente a los aprendices hacia la Cura (Nirvana) del sufrimiento. En segundo lugar, el Paccekabuddha-yana (Pratyekabuddha-yana) es el Vehículo de los Seres Despiertos Solitarios (Paccekabuddhas) que están comprometidos no a enseñar a los demás sino sólo a guiarse a sí mismos a través de su conducta buena y apropiada (abhisamacarikasikkha), pues no tienen maestría sobre los frutos espirituales (phalesu vasibhavam). En tercer lugar, el Sravakabuddha-yana es el Vehículo de los discípulos iluminados (Arahants), que son aquellos que se han despertado por medio de la enseñanza de otro maestro espiritual despierto. En este modelo primigenio de Budismo Integral (Purna), tanto aquellos que encuentran el Despertar (Bodhi) por sí mismos, como aquellos que lo encuentran por medio de un maestro espiritual, todos serían miembros de la Espiritualidad Budista, la cual es el Vehículo Único (Ekayana) enseñado por Gautama. Este primer modelo de tres vías podría llegar a ser considerado como la visión Theravada del Budismo Integral (Purna). No obstante, el Budismo ha perdido esta categorización, dado que algunos únicamente suelen considerar como un Ser Despierto (Buddha) a Siddharta Gautama, olvidando que han existido muchos otros que han alcanzado por sí mismos este mismo nivel espiritual. Por ello, el Theravada recuerda que existen tres tipos de Autoiluminados (Sammasambuddhas): Autoiluminado con mayor sabiduría (prajñādhika)Autoiluminado con mayor esfuerzo (vīryādhika) y Autoiluminado con mayor fe (śraddhādhika). En este modelo originario de Budismo Integral (Purna), se considera que Siddharta Gautama fue un Autoiluminado a través de mayor sabiduría (Sammasambuddha Prajñādhika).

Al mismo tiempo, demostrando un espíritu integrador y no sectario, el Theravada también reconoce que Siddharta Gautama es parte de un meta-linaje de 28 Sammasambuddhas:[2] el primero de la lista fue el Buddha Tanhamkara, continuando con Buddha Medhamkara, Buddha Saranamkara, Buddha Dipankara, Buddha Kondañña, Buddha Mangala, Buddha Sumana, Buddha Revata, Buddha Sobhita, Buddha Anomadassa, Buddha Paduma, Buddha Narada, Buddha Padumuttara, Buddha Sumedha, Buddha Sujata, Buddha Piyadassi, Buddha Atthadassi, Buddha Dhammadassi, Buddha Siddhattha, Buddha Tissa, Buddha Phussa, Buddha Vipassi, Buddha Sikhi, Buddha Vessabhu, Buddha Kakusandha, Buddha Konagamana, Buddha Kassapa y Buddha Gautama. Además, según fuentes cingalesas,[3] después de Siddharta Gautama acontecerían diez próximos Sammasambuddhas, comenzando con Buddha Metteyya para continuar con Buddha Rama, Buddha Dhammaraja, Buddha Dhammassami, Buddha Narada, Buddha Ramsimuni, Buddha Devadeva, Buddha Narasiha, Buddha Tissa y Buddha Sumangala. Por ello, el modelo de Budismo Integral (Purna) del Theravada considera que Siddharta Gautama no fue ni el primero ni el último Sammasambuddha de la historia.

El segundo esquema de Budismo Integral (Purna) fue la Vía Única (Ekayana) desarrollada en Sutras del Budismo Mahayana, como por ejemplo el Sutra del Loto, recuperando una antigua enseñanza de Gautama que permitía integrar Hinayana con Mahayana. La Vía Única (Ekayana) se revela como un claro modelo de Budismo Integral (Purna), no sólo por sintetizar Hinayana con Mahayana, sino también por desarrollar perspectivas analíticas, fenomenológicas y revolucionarias, respectivamente a partir de las enseñanzas del Lankavatara SutraAvatamsaka Sutra y Lotus Sutra. Este modelo del Ekayana no sólo apunta al Despertar de la naturaleza búdica intrínseca de cada ser humano, sino que lo haría por medio de distintas vías que se adecuan a la mentalidad de cada persona. Este segundo esquema sería el modelo Mahayana de Budismo Integral (Purna). Así, por medio de la Escuela Budista Tiantai del Maestro Zhiyi, no sólo se realiza la síntesis entre Hinayana y Mahayana, sino que también se plantea un modelo de Budismo Integral (Purna) compuesto por los cinco períodos de redacción de Sutras llevado a cabo por Siddharta Gautama:

  1. el período del Avatamsaka Sutra;
  2. el período de los Agamas Sutras (Hinayana);
  3. el período de los Vaipulya Sutras (Mahayana);
  4. el período de los Prajnaparamita Sutras (unidad Hinayana-Mahayana);
  5. el período del Lotus Sutra y el Mahaparinirvana Sutra (Ekayana).

El tercer esquema de Budismo Integral (Purna) se plantea por medio del Sutra del Loto, planteando la existencia de cinco vehículos Budistas:

  1. Purisayana (Vehículo de la humanidad);
  2. Devayana (Vehículo de los dioses);
  3. Sravakayana (Vehículo del discípulo);
  4. Pratyekabuddhayana (Vehículo del Buddha solitario);
  5. Bodhisattvayana (Vehículo del Ser Iluminado que enseña a otros).

El cuarto esquema de Budismo Integral (Purna) se plantea por medio del Abhiniskramana-sutra o Sutra de la Gran Renunciación (Chujia Gongde Jing), donde se confirma la existencia de cinco vehículos (yanas):

  1. Ren tian diyu yinyuan (enseñanzas del ser humano, del cielo, del infierno y de la causalidad);
  2. Hinayana;
  3. Mahayana;
  4. Zhangui Miecui (extinción del pecado por arrepentimiento);
  5. Chujia Gongde (mérito del renunciamiento).

Aunque la tradición Theravada de los 28 Samasambuddhas se ha perdido dentro del Budismo Mahayana, seguramente ha quedado conservada simbólicamente en la Escuela Chan con el linaje de los 28 patriarcas indios: Mahakashyapa, Ananda, Shanavasa, Upagupta, Dhritaka, Mikkaka, Vasumitra, Buddhananda, Buddhamitra, Parshva, Punyayashas, Ashvaghosha, Kapimala, Nagarjuna, Aryadeva, Rahulata, Samghanandi, Samgayashas, Kumarata, Jayata, Vasubandhu, Manorhita, Haklena, Aryasimha, Vasiasita, Punyamitra, Prajnatara y Bodhidharma. Este linaje demuestra el espíritu integral del Budismo Chan.

El quinto esquema de Budismo Integral (Purna) se plantea en el Budismo Chan (Zen), confirmándose que el Maestro Bodhidharma fue quien introdujo en China la Escuela de Budismo Ekayana del Sur de India. En este sentido, el Maestro Zongmi confirmó que el Ekayana era una vía superior al Mahayana, corrigiendo a los anteriores esquemas de cinco vehículos, para proponer un nuevo esquema compuesto de las siguientes cinco vías:

  1. Purisayana y Devayana (Vía de los humanos y de los dioses);
  2. Hinayana;
  3. Yogacara o Mahayana de la apariencia fenomenológica (Faxsiang Jiao);
  4. Madhyamika o Mahayana de la refutación a lo fenomenológico (Poxiang Jiao);
  5. Huayan-Chan o Ekayana como vía natural (Xianxing Jiao).

Concordantemente, el Maestro Zongmi también fue el creador de lo que se podría considerar como el primer bosquejo de Budismo Super-Integral (Mahapurna). Debido a que el Budismo Chan (Zen) es el resultado de una síntesis dialéctica entre Budismo Ekayana, Taoísmo y Confucionismo, el Maestro Zongmi consideró que tanto Confucio como Laozi fueron Seres Despiertos (Buddhas). En el posible esquema de Budismo Super-Integral (Mahapurna) del Maestro Guifeng Zongmi, el Budismo Zen (Chan) tiene cinco vías: primero, el Bompu Zen (Bon-pu Chan) es la práctica ordinaria de enriquecimiento personal para la gente común en búsqueda de salud o bienestar; segundo, el Gedo Zen (Wai-dao Chan) es la Espiritualidad no-Budista donde se ubican prácticas como el Taoísmo, el Confucionismo y otras tradiciones contemplativas; tercero, el Shojo Zen (Xiaocheng Chan) o Hinayana como búsqueda de Despertar personal; cuarto, el Daijo Zen (Dacheng Chan) o Mahayana como búsqueda súbita o gradual del Despertar de la Vacuidad y Totalidad; quinto, el Saijojo Zen (Zui shang cheng Chan) que es el Vehículo Supremo Mayor como camino y meta, considerando a la vida cotidiana como una práctica espiritual. Al mismo tiempo, el Saijojo Zen se compone de tres sub-vías internas: primero, el Zen Teórico, que es el entendimiento intelectual cumbre; segundo, el Zen Tathagata, que es un vaciamiento y Unidad contemplativa del sujeto con el Cosmos; tercero, el Zen Patriarcal, que va directamente hacia la experiencia del aquí y ahora para poder vivir y actuar como un Ser Despierto (Buddha).

Por otra parte, durante la época del Maestro Zongmi, los profetas Aluoben y Jingjing en China también crearon un poderoso modelo de Cristianismo Zen Cristianismo Super-Integral que sintetizaba la Cristiandad con el Budismo, Taoísmo y Confucionismo, creando uno de los movimientos más extraordinarios de la historia.

En cuanto al sexto esquema de Budismo Integral (Purna), éste se plantea en la Escuela Nyingma que pertenece al Vajrayana, creando un modelo compuesto de cuatro vehículos: primero, el Camino de la Renunciación, llamado Sutrayana o Hetuyana (Vehículo Causal), siendo compuesto por el Hinayana y Mahayana; segundo, el Camino de la Purificación, siendo exotérico, gradual y ritualístico; tercero, el Camino de la transformación, siendo la práctica del mandala, la respiración, la realización de la Vacuidad luminosa, el Tummo y la unión sexual sagrada, formando parte del Vehículo de los Frutos (Phalayana); cuarto, el Camino de la Liberación espontánea o Yoga Primordial, siendo más allá de las causas y frutos. Este último vehículo es el estadio de la perfección llamado Dzogpa chenpo o Mahasandhiyoga, asociado con la Esencia del Mahamudra y también con el Saijojo Zen, estableciendo por medio de su visión, práctica y acción que todo es originalmente puro.

El séptimo esquema de Budismo Integral (Purna) se plantea en la Escuela Nyingma, estando basado en la energía del Buddha primordial y eterno o luz inmutable (samantabhadra). Este Camino por Estadios (Phatakrama) es la unificación de todas las Vías del sistema Nyingma, formando un armonioso, unificado y congruente sistema que trasciende toda dualidad dentro de las escuelas budistas, motivo por el que el Nyingma propone un esquema de Budismo Integral (Purna) compuesto de nueve vehículos (yanas):

  1. Shravakayana o vía de los aprendices;
  2. Pratyekabuddhayana o Vía de los Seres Autoiluminados Solitarios;
  3. Bodhisattvayana o vía de los Seres Iluminados que buscan el Despertar de todos los seres;
  4. Kriyayoga (Kriyatantrayana);
  5. Charyayoga (Charya Tantra o Upayogatantrayana);
  6. Yoga Tantra (Yogatantrayana);
  7. Mahayoga (Mahayogatantra) o estadio del desarrollo;
  8. Anuyoga (Anuyogatantrayana) o estadio de la completud;
  9. Atiyoga o Dzogchen (Atiyogatantrayana).

Al igual que el Saijojo Zen, el noveno vehículo del Atiyoga tiene tres subdivisiones concordantes: primero, el Semde, se trata del conocimiento primordial (ye-shes) o Despertar intrínseco inmediato (rig pa´i rtsal) de la Vacuidad Luminosa; segundo, el Longde, que es el estado de presencia en el aquí y ahora más allá del dualismo; tercero, el Mengagde, siendo la conducta de la autoliberación (rang grol)  e integración (bsre ba) de la naturaleza búdica en la cotidianeidad por medio del amor desapegado y la conducta recta. Por otra parte, al igual que el Saijojo Zen, el Dzogchen podría ser considerado como el segundo bosquejo de Budismo Super-Integral (Mahapurna), pues se trata de una síntesis de Budismo con otras dos disciplinas: el Chamanismo y el Yoga.

En cuanto al octavo esquema de Budismo Integral (Purna), se plantea en el Budismo Socialmente Comprometido, planteando la existencia de cuatro vías: Hinayana, Mahayana, Vajrayana y Navayana.

Finalmente, el Maitriyana tiene modelos de Budismo Integral (Purna) y Budismo Súper-Integral (Mahapurna). De este modo, el noveno esquema de Budismo Integral (Purna) se plantea en el Maitriyana a partir de la definición tripartita del Budismo como Buddha-Dharma-Sangha o Dhyana-Prajña-Sila, lo cual está asociado claramente a la estructura del Canon Pali (Abhidhamma-Sutta-Vinaya). Así, el Maitriyana plantea la existencia de 3 vías teóricas principales de Budismo Integral:

  1. Metapsicología Budista
  2. Metafilosofía Budista
  3. Metapolítica Budista

Al mismo tiempo, estas vías teóricas tienen su correlato con 3 vías prácticas principales:

  1. Meditación analítica
  2. Meditación existencial
  3. Meditación libertaria

Estas vías prácticas y teóricas del Maitriyana conforman al Discurso Analítico-Existencial-Libertario del Budismo Integral, el cual se apoya en las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero creado por Siddharta Gautama: primero, la vida es intrínsecamente insatisfactoria (dukkha); segundo, la causa de la insatisfacción (dukkha) es la avidez; tercero, la Cura para la insatisfacción es el desapego; cuarto, el desapego debe seguirse por medio del Noble Sendero compuesto por la comprensión recta, el pensamiento recto, el habla recta, la conducta recta, el trabajo recto, el esfuerzo recto, la atención recta y la concentración recta.

Además, el Maitriyana tiene un décimo modelo de Budismo Integral (Purna), desarrollando un modelo de Civilización Budista del pasado por medio de un esquema compuesto por 20 vehículos:

  1. Psicología Budista
  2. Psiquiatría Budista
  3. Medicina Budista
  4. Pedagogía Budista
  5. Psicoterapia Budista
  6. Filosofía Budista
  7. Ética Budista
  8. Arte Budista
  9. Ciencia Budista
  10. Ecología Budista
  11. Política Budista
  12. Economía Budista
  13. Sociología Budista
  14. Derecho Budista
  15. Antropología Budista
  16. Teología Budista
  17. Historia Budista
  18. Gnosis Budista
  19. Misticismo Budista
  20. Sacerdocio Budista

Con respecto al modelo definitivo de Budismo Super-Integral (Mahapurna) creado por el Maitriyana, existen dos esquemas. El esquema introductorio está compuesto por la evolución del Budismo por medio de la incorporación de un cuarto principio que trasciende e incluye a sus elementos previos. Así, el Budismo se redefine como Buddha-Dharma-Sangha-Maitri, y también como Dhyana-Prajña-Sila-Karuna. Esto mismo sucede con la incorporación de una cuarta cesta dentro del Canon Budista (Abhidhamma-Sutta-Vinaya-Bodhi), sino también con la incorporación de nuevos elementos prácticos y teóricos. De este modo, el primer modelo de Budismo Súper-Integral (Mahapurna) es un Discurso Analítico-Existencial-Libertario-Místico que tiene cuatro vías teóricas:

  1. Metapsicología Budista
  2. Metafilosofía Budista
  3. Metapolítica Budista
  4. Metarreligión Budista

También tiene cuatro vías prácticas:

  • Meditación analítica
  • Meditación existencial
  • Meditación libertaria
  • Meditación mística

Estas cuatro prácticas contemplativas tienen respectivamente cuatro venenos a vencer: el Ego, la Ideología, el Estado y el Nihilismo.

A su vez, este modelo tiene una contrapartida en cinco tipos distintos de Samyaksambuddhas:

  • Buddha Analítico
  • Buddha Existencial
  • Buddha Libertario
  • Buddha Místico
  • Buddha Integral o Avatar de Síntesis.

Por otra parte, mientras que el Budismo Super-Integral (Mahapurna) del Maestro Zongmi sintetizó al Budismo Ekayana con dos disciplinas de China, que fueron el Taoísmo y Confucionismo, por su parte, el Maitriyana desarrolla el Budismo Súper-Integral (Mahapurna) más extraordinario de la historia al sintetizar el Budismo con 20 disciplinas de Occidente y Oriente, creando un modelo de Civilización Budista del Futuro compuesto por 20 vehículos:

  1. Psicoanálisis Budista
  2. Humanismo Budista
  3. Transpersonalismo Budista
  4. Cognitivismo Budista
  5. Integralismo Budista
  6. Existencialismo Budista
  7. Estoicismo Budista
  8. Surrealismo Budista
  9. Relativismo Budista
  • Ambientalismo Budista
  • Socialismo Budista
  • Cooperativismo Budista
  • Anarquismo Budista
  • Abolicionismo Budista
  • Chamanismo Budista
  • Cristianismo Budista
  • Revisionismo Budista
  • Mesianismo Budista
  • Sufismo Budista
  • Ecumenismo Budista

Finalmente, en correspondencia con el modelo de Civilización Budista Integral, a continuación el Maitriyana transmite las Cinco Nobles Verdades y el Noble Vigésimo Sendero de la Evolución Budista.

Primera Noble Verdad: Todo en el Universo es intrínsecamente insatisfactorio, impermanente, insustancial e interdependiente;

Segunda Noble Verdad: El ser humano ordinario vive con apego ante el sufrimiento, repetición ante el cambio, inconsciencia ante el Vacío, y aversión ante el prójimo;

Tercera Noble Verdad: La Evolución del ser humano es por medio del Desapego, la Serenidad, el Despertar y el Apoyo Mutuo.

Cuarta Noble Verdad: El Desapego, la Serenidad, el Despertar y el Apoyo Mutuo deben practicarse por medio del Noble Vigésimo Sendero compuesto por la atención adecuada, la paz adecuada, la salud adecuada, la liberación adecuada, la concentración adecuada, el pensamiento adecuado, el conocimiento adecuado, la comprensión adecuada, la veracidad adecuada, la armonía adecuada, la palabra adecuada, el trabajo adecuado, la conducta adecuada, la justicia adecuada, el esfuerzo adecuado, la responsabilidad adecuada, el amor adecuado, la intuición adecuada, la unidad adecuada y la salvación adecuada;

Quinta Noble Verdad: La Evolución individual no es el fin último, sino que sólo es el medio recto para el verdadero Propósito (Dharma) que es la Evolución cósmica de todos los seres sintientes del Multiverso.

Por otra parte, incluso el Maitriyana tiene un esquema de Espiritualidad Super-Integral (Mahapurna Sasana) que conserva y trasciende dialécticamente a todas las tradiciones por medio de un entramado práctico y teórico de 20 vehículos: Psicología Super-Integral, Psiquiatría Super-Integral, Medicina Super-Integral, Pedagogía Super-Integral, Psicoterapia Super-Integral, Filosofía Super-Integral, Ética Super-Integral, Arte Super-Integral, Ciencia Super-Integral, Ambientalismo Super-Integral, Política Super-Integral, Economía Super-Integral, Sociología Super-Integral, Derecho Super-Integral, Antropología Super-Integral, Teología Super-Integral, Historia Super-Integral, Gnosis Super-Integral, Mística Super-Integral y Sacerdocio Super-Integral. De esta manera, la Espiritualidad Super-Integral (Mahapurna Sasana) no sería una mera disciplina sino más bien el conjunto de conocimiento cumbre y sabiduría compasiva de toda la humanidad.

Además, el Budismo Super-Integral (Mahapurna) del Maitriyana incluye dentro de su meta-linaje a Seres Despiertos (Buddhas) de múltiples tradiciones budistas y no-budistas, pues siempre emergen Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) cuando los seres humanos siguen el Camino de la generosidad (dana), ética (sila), desapego (nekkhama), sabiduría (panna), tenacidad (viriya), paciencia (khanti), veracidad (saccha), compromiso (adhitthana), amor espiritual (metta) y ecuanimidad (upekkha). Así, mientras el Theravada tiene un meta-linaje de 28 Sammasambuddhas y el Ekayana tiene un linaje de 28 Sravakabuddhas, por su parte el Maitriyana rinde tributo al pasado realizando un listado en el que se reconocen a 28 Buddhas que han aparecido a lo largo de toda la historia, incluso aunque algunos no hayan sido budistas, demostrando la naturaleza revolucionaria y reconciliadora del Budismo Super-integral (Mahapurna) del Maitriyana. Mientras este meta-linaje incluye a budistas como Siddharta Gautama, Garab Dorje, Nagarjuna, Asanga, Bodhidharma, Zhiyi, Hui Neng, Chinul, Padmasambhava, Guifeng Zongmi, Hotei, Honen, Dogen, Nichiren, Wonhyo, Hakuin Ekaku y Ambedkar, al mismo tiempo también reconoce como Seres Despiertos (Buddhas) a Laozi, Confucio, Sócrates, Pirrón, Jesús de Nazaret, Mani, Jingjing, Francisco de Asís, Eckart, San Juan de la Cruz y Baháulláh.

El Budismo Súper-Integral (Mahapurna) del Maitriyana no sólo muestra el Camino hacia la unidad y armonía de las enseñanzas budistas y tradiciones espirituales, sino que además es un Camino directo hacia la paz mundial, justicia social, educación avanzada y salud ecológica de toda la humanidad. Esta vía no sólo enseña cómo salvar al mundo, sino también cómo realizar la evolución adecuada del ser humano, por lo que su enfoque abarcativo e integrador está basado sobre la vía esencial de la sabiduría compasiva. Por ello, el Maitriyana enseña el estilo de vida de la Espiritualidad Perenne en el aquí y ahora. Aunque el Budismo Super-Integral (Mahapurna) del Maitriyana es difícil de comprender debido a que es un océano dentro del cual se encuentran múltiples vertientes, este esquema integrativo y reconciliador es el vehículo supremo de la Espiritualidad debido a que conserva los principios más fundamentales de la contemplación, la sabiduría, la ética y la compasión. La supremacía del Maitriyana proviene precisamente de mostrar cómo liberar adecuadamente el mundo interno y externo, siempre rindiendo tributo a la Verdad del pasado, presente y futuro. De este modo, el Budismo Super-Integral (Mahapurna) del Maitriyana es el núcleo y culminación de la Espiritualidad Universal, unificando la Espiritualidad Budista y yendo más allá de esta al unificar toda la sabiduría de Oriente y Occidente. En este sentido, el Maitriyana recopila todos los distintos tipos de Budismo Integral (Purna) dentro de un vehículo supremo de Budismo Súper-Integral (Mahapurna) que permite budizar o convertir espiritualmente a las principales disciplinas del pensamiento de la historia. Esta conquista dhármica que promueve el Maitriyana puede ser considerada tan poderosa como las misiones budistas que el Rey Ashoka envió a distintos continentes del mundo. En esta oportunidad, lejos de intentar influenciar a sociedades, se busca la espiritualización de la psicología, psiquiatría, medicina, pedagogía, psicoterapia, filosofía, ética, arte, ciencia, ambientalismo, política, economía, sociología, derecho, antropología y teología, pues sólo por medio de la transformación de estas disciplinas es que la Espiritualidad Super-Integral (Mahapurna Sasana) del Maitriyana podrá crear una civilización mejor y una humanidad sana y despierta. Incluso aunque nunca se llegue a alcanzar ese Propósito (Dharma), vivir y morir entregado a este Camino es la mejor forma de existir.

[1] Anguttara Nikaya, Canon Pali.

[2] BuddhavamsaKhuddaka Nikaya (Sutta Pitaka, Canon Pali)

[3] Dasabodhisattuppattikatha (The Birth Stories of the Ten Bodhisattas)

Membrecia IBF

Miembros Institucionales

MAITRIYANA BUDDHIST UNIVERSITY
AMITABHA BUDDHIST SOCIETY
LIFE AND HOPE ASSOCIATION
AROGYA FOUNDATION FOR THE DISABLED
THE BUDDHIST ASSOCIATION TANZANIA
KIND HEART AFRICA
RURAL AWARENESS FOR INTEGRATED DEVELOPMENT SOCIETY
CAMBODIA TEMPLE IN KAUSHAMBI
INTERNATIONAL ASSOCIATION OF BUDDHIST SOCIALISM
DHARMAVIJAYA ENGLISH DHAMMA SCHOOL
SAKYAMUNI BUDDHA VIHAR TRUST
WORLD ASSOCIATION OF THERAVADA
ZEN MULTIVERSITY

Budismo Purna

Fundamentos históricos de la Espiritualidad Maitriyana como Vía Reconciliadora e Integradora

Por Maestro Maitreya Samyaksambuddha

“En el Universo no hay dos vehículos, ni mucho menos tres.”

Siddharta Gautama

Para poder plantear la existencia de una Nueva Vía o Vehículo Budista no sólo es necesario ser un genuino maestro espiritual sino que también se debe tener un Conocimiento Completo e Integrador del Budismo. Éste estudio abarcativo es la teoría del Budismo Purna (Purnayana) que realiza la Espiritualidad Maitriyana como Vía de la Reconciliación, pues antes de establecer una Unidad entre la Espiritualidad Budista y la Sabiduría Occidental primero debe quedar clarificada la Unidad dentro del propio Budismo, el cual se ha caracterizado por poseer múltiples formas de entender a sus Vías. El entendimiento completo de las distintas vías budistas es el Budismo Purna.

El Maitriyana, llamado Cicheng en chino y Jijo en japonés, puede ser considerado como la forma más evolucionada de la Espiritualidad Budista, reconciliando al Theravada, al Mahayana y a la Sabiduría Occidental bajo una denominada Tercera Vía. Esto se debe a que antiguamente han existido alrededor de veinte subdivisiones del Budismo, las cuales fueron el origen de la división entre el Hinayana y el Mahayana, cuyas modalidades del pasado fueron lideradas por el Sthaviravada (enfocados en los ascetas convertidos en monjes) y el Mahasánguika (enfocados en el pueblo común). Al mismo tiempo, el Mahayana contemporáneo tiene sus propias divisiones internas, ya que han existido escuelas como el Madhyamika, Yogacara, Chan, Avatamsaka, Tierra Pura, Tien-tai, Tendai, Nichiren, Vajrayana y muchas otras más. Estas divisiones no implican necesariamente conflicto, sino que muchas veces fueron producto de nuevos desarrollos. El problema emerge obviamente cuando hay desacreditación mutua entre escuelas y linajes.

Ahora bien, plantear la existencia de una Tercera Vía es algo introductorio y superficial, porque en realidad no condice con las verdaderas enseñanzas budistas, cuya clasificación de enseñanzas (panjiao) fue mucho más compleja que la ilusoria división académica entre Hinayana, Mahayana y Vajrayana. Por ello, durante el período primitivo correspondiente a la primera enseñanza de Siddharta Gautama ya existían múltiples senderos que no corresponden con la clasificación académica y social conocida vulgarmente. Una de las pruebas irrefutables de la existencia de múltiples Vías o Vehículos (Yanas) emerge del propio Canon Pali, en tanto que en textos como el Anguttara Nikaya el mismo Siddharta Gautama afirmó implícitamente que hay tres Vías:

  1. Samyaksambuddha-yana
  2. Pratyekabuddha-yana
  3. Svaraka-yana

A pesar de que nunca se realizó una sistematización de estas tres Vías dentro del Canon Pali, el estudio profundo de esta obra demuestra claramente que la primera Vía es el Vehículo de los Autoiluminados (Samasambuddhas) que están socialmente comprometidos con enseñar a otros su Verdad, guiando espiritualmente a sus discípulos hacia la Cura (Nirvana); la segunda Vía es el Vehículo de los Autoiluminados que son Seres Despiertos Solitarios (Paccekabuddhas) y que no enseñan a los demás, sólo guiando a través de su conducta buena y apropiada (abhisamacarikasikkha), pues no tienen maestría sobre los frutos espirituales (phalesu vasibhavam); y la tercera Vía es el Vehículo de los discípulos iluminados (Arahants).

Ésta división esotérica de niveles espirituales fue el primer modelo de Budismo Purna. Según esta perspectiva primigenia, es ilusoria la división entre aquellos que buscan el Despertar (Bodhi) por sí mismos y aquellos que lo buscan en la guía de un maestro espiritual. Por ello, Siddharta Gautama afirmó posteriormente en el Sutra del Loto que no hay dos vías ni mucho menos tres sino sólo un Vehículo Único (Ekayana), el cual claramente es el Camino del Samasambuddha, pues esta reconciliadora Vía primera es la integración del paccekabuddhayana con el arahantyana, siendo el antecedente histórico más antiguo e importante del Maitriyana.

Con respecto a la visión del Mahayana, la Unidad transmitida por el Maitriyana parte de uno de los principios más esenciales del Budismo enseñado por Siddharta Gautama y otros maestros espirituales posteriores. Este principio de Unidad y Reconciliación se encuentra bajo una lógica dialéctica-paradojal, por lo que es llamado como No-Dos. En este sentido, el Maitriyana puede ser llamado la Vía (Dao) del No-Dos. Precisamente, un precursor del Maitriyana como No-Dos es el Sutra del Corazón, el cual afirma que la forma y el vacío no son diferentes, por lo que la Maya y el Samsara no son diferentes entidades con respecto al Absoluto y el Nirvana. Otro precursor es el Sutra de Vimalakirti, afirmando que la puerta dhármica de la No-Dualidad es la experiencia de una Vacuidad Absoluta que trasciende a los polos opuestos de la mundaneidad, como el bien y el mal, la verdad y la mentira, lo correcto y lo incorrecto, el placer y el dolor, lo abstracto y lo concreto. El objetivo final de la Espiritualidad Budista es alcanzar la unificación de las polaridades, experimentando el sustrato vacío del Ser de donde emergen o se disuelven todas las dualidades. Por lo tanto, sin la experiencia de la Vacuidad (Sunyata) los Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) no podrían lograr la unión de lo infinito con lo finito en la interexistencia de todos los seres. La literatura del prajñaparamita enfatiza que la autorrealización de la Vacuidad es lo que permite el desarrollo de la espontaneidad y compasión infinita del maestro espiritual. La cualidad singular de la mirada del Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) radica en el Desapego del dualismo, que es el insight profundo inherente a la integración de Ser, Vacío y forma. En cuanto a la Espiritualidad China, ésta también tiene un precursor de la idea del No-Dos en la fusión entre Li Shih, lo cual se expresa en el principio de la mente como Talidad y Cambio. En el maestro espiritual la visión de la existencia y de la no-existencia existen en una manera armoniosa, por lo que se descubre la interdependencia entre lo oculto y lo revelado. Aquí, el Ser y el Vacío son No-Dos, fusionándose completamente en una gran Unidad dentro de la cual lo Real y lo ilusorio se reflejan y penetran mutuamente.

A partir de esta lógica dialéctica-paradojal, el segundo esquema precursor del Maitriyana fue el Budismo Ekayana (Vehículo Único) que aparece en algunos Sutras del Canon Mahayana. En el siglo I y II d.C. los debates y conflictos entre las escuelas budistas conservadoras y las progresistas llegaron a un nivel significativo, por lo que se popularizó el Budismo Ekayana (Vehículo Único) que Siddharta Gautama enseñó al final de su vida a partir de la idea del Sammasambuddhayana, siendo propuesto como un Camino que puede ser seguido por todas las personas, ya que se reconoce que todas las escuelas budistas pertenecen al Camino Reconciliador (Maitriyana) que es la experiencia del Despertar (Bodhi), por lo que se las conserva como diferentes métodos o estrategias para alcanzar un mismo Propósito (Dharma), dependiendo su utilización tanto de las capacidades personales del aprendiz como de las circunstancias socioculturales donde se encuentra el sujeto. Por lo tanto, al igual que el Maitriyana, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) es un Camino inclusivo que abraza a todos los estudios y prácticas espirituales, reafirmando la dignidad de todas las escuelas budistas sin mostrar ningún favoritismo. Esta idea reconciliadora ha influenciado enormemente a textos canónicos del Mahayana como el Lankavatara Sutra, el Avatamsaka Sutra, el Lotus Sutra, el Shurangama Sutra, el Srimaladevi Simhanada Sutra, el Sraddhotpanna Sutra, el Mahayana Mahaparinirvana Sutra, el Vajrasamadhi Sutra, el Mahābherīhāraka-parivarta y el  Samdhinirmocana Sutra. A partir del estudio de estos Sutras, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) se revela como un claro precursor del Maitriyana, desarrollando sus perspectivas de Metapsicología, Metafilosofía y Metapolítica respectivamente a partir del análisis incisivo del Lankavatara Sutra, de la grandeza fenomenológica del Avatamsaka Sutra y de la profundidad revolucionaria del Sutra del Loto. El Budismo Ekayana (Vehículo Único) busca el desarrollo espiritual de la naturaleza búdica (Buddha-dhatu) o mente luminosa (pabhassara citta) que es la semilla del Despertar (Tathagata-garbha) encontrada potencialmente en todos los seres humanos y que debe ser cultivada o actualizada a través de la disciplina ética y la práctica contemplativa. En concordancia con el Maitriyana, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) es la síntesis de las enseñanzas acerca de la mente despierta (bodhicitta): siendo una totalidad orgánica que produce la reconciliación (maitri) de cualquier oposición o contradicción entre el Hinayana y el Mahayana. La realización de esta Unidad no puede ser alcanzada por una búsqueda intelectual, sino más bien por un viaje de práctica espiritual que no percibe una diferencia fundamental entre un monje y un laico, ya que en ambos se encuentra de igual manera el potencial para la Cura (Nirvana). Más allá de que el Mahayana ha desarrollado diferentes escuelas internas, como el Madhyamika y el Yogacara, el Budismo Ekayana percibe que sus textos sagrados buscan unir y encauzar las diferentes enseñanzas espirituales dentro de un Dharma Supremo. Sin embargo, este proceso de unificación no plantea un Vehículo Único en práctica y teoría, pues en realidad se afirma que el Vehículo de la experiencia del Despertar (Bodhi) –o Samasambudhayana– es realmente el único Camino. Por ello, en Japón el Maestro Nichiren concluyó que la enseñanza máxima de Gautama Buddha es el Sutra del Loto precisamente porque es en este cuerpo de sabiduría donde más se expresa fielmente el Budismo Ekayana, el cual considera que cada una de las Vías budistas no son más que diferentes formas de llegar a una misma meta que es la Cura (Nirvana), guiando a las personas de acuerdo a su propio nivel de comprensión y tipo de cultura. Precisamente, Siddharta Gautama enseñó todos los distintos Yanas para liderar a la humanidad hacia el entendimiento supremo.

Al conservar las básicas enseñanzas del Sutra del Loto dentro de sí mismo, el Maitriyana es el conjunto de los ideales más profundos, concibiendo la práctica espiritual de una manera perfectamente integrada para así poder revelar la esencia reconciliadora de la Verdad a todos los pueblos del mundo. Esta Espiritualidad Suprema es capaz de liderar a la humanidad desde la división, discordia y conflicto hacia la unidad, armonía y paz. El Maitriyana es un movimiento espiritual en linaje directo con Siddharta Gautama y otros maestros espirituales fundadores de escuelas, trabajando siempre por la paz mundial, la justicia social, la educación y la ecología. El Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) comparte sus enseñanzas a todos, guiando a los pueblos hacia la Salvación. Por ello, el Camino del Maitriyana es abarcativo e integrador, abrazando múltiples estudios y prácticas por reconocer la interconectividad que subyace a toda diversidad. El Maitriyana porta la llama del Budismo Samasambudhayana y Ekayana (Vehículo Único) debido a que estudia y practica las enseñanzas de todas las tradiciones espirituales, reconociéndolas como distintos medios para alcanzar la Cura (Nirvana). Aunque el núcleo del Maitriyana es la Espiritualidad Budista, ciertamente se combinan conceptos de la sabiduría de otros caminos espirituales. Esto significa que se establece una integración espiritual como forma de realizar conexiones profundas con toda la humanidad, reconociendo la naturaleza búdica que está presente en el prójimo. El maestro espiritual enseña al aprendiz a percibir la Verdad Cósmica y Perenne dentro de la vida diaria, brindando la oportunidad de practicar un estilo de vida apoyado por los grandes Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas). Aquí el sujeto sólo puede sentir gratitud hacia la existencia, pues su mente ha sido purificada, sublimada y puesta al servicio del bien común, transitando una Vía conectada con la Verdad Universal.

En concordancia con el Sutra del Loto, puede afirmarse que el Maitriyana posee los Sutras predicados más difíciles de creer y los más difíciles de comprendervolviendo Una a todas las enseñanzas proclamadas y reveladas anteriormente. Al igual que el Sutra del Loto, la Espiritualidad Maitriyana es un océano infinito dentro del cual se encuentran muchísimos ríos y arroyos, siendo un diagrama integrador y reconciliador de la Fuerza de vida que subyace a todos los seres del Cosmos. El Maitriyana incorpora dentro de sí mismo a todos los Sutras budistas, por lo que es un Vehículo Supremo (Saijojo), siendo caracterizado como la más evolucionada expresión del Buddha-Dharma-Sangha y no pudiendo ser comparado con ninguna otra Escuela o Vía porque reunifica los principios más profundos y fundamentales de la Espiritualidad. El Maitriyana emana una alta supremacía que proviene de poseer el Sentido de Propósito (Dharma) de desear liderar a la humanidad durante miles de años, pues el resultado más extraordinario de sus prácticas contemplativas es la Salvación tanto del aprendiz como de toda la sociedad. Obviamente, esto implica llegar a sufrir dificultades y tribulaciones pequeñas, como acusaciones de que éste movimiento espiritual no es el Dharma Real, aunque la Verdad del Maitriyana es concordante con las enseñanzas de los Seres Despiertos (Buddhas) tanto del pasado como también del futuro.

En definitiva, el Maitriyana no es más que el Budismo Perenne que ha encarnado cada maestro espiritual dentro de sí mismo y que definitivamente posee todo ser vivo de forma latente, por lo que su Verdad es aplicable a cualquier lugar, tiempo y persona. De hecho, el Maitriyana es también pensado y sentido como una energía eterna de consciencia pura que permea por todo el Universo, sosteniendo a todos los seres como una Fuerza de Vida Originaria. A partir de una correcta meditación y estilo de vida, cualquier sujeto puede experimentar esta Sabiduría Cósmica que todo lo abraza. Al igual que el Sutra del Loto, el Maitriyana puede ser seguido por miles de millones de personas, no sólo por contener el núcleo y la culminación de las enseñanzas budistas, sino también por demostrar cómo todos los seres humanos pueden obtener el Despertar (Bodhi), expresando un estado de consciencia ampliada y superior (ECA-S) que está en armonía con la energía búdica eterna que existe en el pasado, presente y futuro, apoyando y guiando a todos los seres vivos del Universo hacia la Vacuidad y la Unidad. El Maitriyana integra el Cosmos con el mundo interior, promoviendo una vida cotidiana en armonía con la Verdad Eterna y Universal. Esto implica una Sublimación (Nirodh) de la mente, practicando y estudiando un Camino que hace florecer la sabiduría compasiva (prajña-karuna) como único requisito para la Libertad verdadera. Esta nueva antigua perspectiva espiritual enseña a experimentar la Cura (Nirvana) del sufrimiento en el aquí y ahora, reconociendo la naturaleza búdica en el prójimo como forma de tener la conexión mente a mente y corazón a corazón que tanto necesita el mundo. Por ello, el Maitriyana es la Evolución del Budismo Ekayana (Vehículo Único), integrando y unificando a todos los caminos espirituales como formas distintas de ir a la misma meta del Despertar (Bodhi), por lo que desarrolla un esquema creativo y flexible.

Tras el estudio del Sutra del Loto puede afirmarse que en los últimos años de su enseñanza espiritual Siddharta Gautama perfeccionó su modelo de los tres Vehículos (Yanas) tradicionales, planteando que el Buddha-Dharma-Sangha tiene realmente cinco Vehículos:

  1. Purisayana
  2. Devayana
  3. Sravakayana
  4. Pratyekabuddhayana
  5. Bodhisattvayana

En este segundo modelo de Budismo Purna (Budismo Integral o Completo), la primera Vía es el Vehículo de la humanidad, que es el Camino para los seres ordinarios sin entrenamiento en el Camino espiritual; la segunda Vía es el Vehículo de los dioses, que es un Camino metafísico y religioso; la tercera Vía es el Vehículo del discípulo, que es el Camino de aquellos que desean convertirse en un Ser Libre (Arhat); la cuarta Vía es el Vehículo del Buddha solitario o silencioso, que es el Camino de aquellos que buscan alcanzar el Despertar (Bodhi) sólo para sí mismos; la quinta Vía es el Vehículo del Ser Iluminado, que es el Camino de aquellos que desean alcanzar la Cura (Nirvana) de todos los demás.  De este modo, en el modelo del Sutra del Loto, el Budismo Ekayana (Vehículo Único) es una Vía que unifica y trasciende a estos cinco vehículos, siendo una doctrina espiritual basada únicamente en la experiencia del Despertar (Bodhi), lo cual permite que el ser humano evolucione desde su estado infantil hacia una madurez espiritual. Aquí el Budismo Ekayana (Vehículo Único) puede ser considerado como un Sexto Vehículo, siendo en este nivel donde se inserta el Maitriyana como Vehículo Superador.

Por otra parte, un posible tercer modelo de Budismo Purna se encuentra en el Chujia Gongde Jing (Abhiniskramana-sutra o Sutra de la Gran Renunciación), traducido por el monje Dharmaratna que llevo el Budismo por primera vez a la China, donde se plantea la existencia de Cinco Yanas, siendo el Maitriyana el sexto vehículo que les sigue:

  1. Ren tian diyu yinyuan (enseñanzas del ser humano, del cielo, del infierno y de la causalidad)
  2. Hinayana
  3. Mahayana
  4. Zhangui Miecui (extinción del pecado por arrepentimiento)
  5. Chujia Gongde (mérito del renunciamiento)

El modelo del Budismo Ekayana (Vehículo Único) pudo haber desaparecido en la Antigua India junto con el resto de las escuelas budistas, pero esta perspectiva fue esencial en la asimilación de China hacia el corazón de la Espiritualidad Budista, sobreviviendo bajo un nuevo nombre y gracias al entendimiento de grandes Seres Libres e Iluminados (Arhats-Bodhisattvas) que desarrollaron las doctrinas y prácticas del Tiantai (Tendai), Huayan (Kegon) y Chan (Zen) como una síntesis de la diversidad de escuelas budistas. En este sentido, otro gran precursor del Maitriyana fue el Budismo Chan, focalizando su práctica metapsicológica en el método contemplativo del Sutra Lankavatara, orientando su práctica metafilosófica en la visión trascendental del Sutra Avatamsaka y reconociendo su práctica metapolítica en el aspecto utópico del Sutra del Loto. Por ello, el Maestro Pai-chang ha sugerido que el Budismo Chan sería una Tercera Vía (Chan-yana) que trasciende tanto al Hinayana como al Mahayana, mientras que el Maestro Dogen indicó que el Zen auténtico debe apartarse de ambas distinciones. En cuanto al Maestro Bodhidharma, no sólo es considerado el fundador o primer patriarca de la escuela de Budismo Chan en China, sino que además se ha afirmado que él trajo la Escuela de Budismo Ekayana del Sur de India, transmitiéndola junto con el Sutra Lankavatara a su sucesor el Maestro Huike, el cual estableció un linaje que fue conocido como maestros del Lankavatara.

Además, el Maestro Guifeng Zongmi (Kuei-feng Tsung-mi o Keisho Shumitsu), quien fue quinto patriarca de la escuela Huayan y también patriarca del linaje Heze (Ho-Tse) Chan, ha demostrado ser un genuino precursor del Maitriyana, reconociendo clara y explícitamente al Ekayana como una Vía superior al Mahayana por ser el más profundo tipo de enseñanza espiritual que realiza directamente a la naturaleza búdica o Iluminación intrínseca del Ser. Precisamente, el Maestro Guifeng Zongmi corrigió el esquema de cinco Vehículos del Sutra del Loto y del Sutra de la Gran Renunciación para proponer su propio modelo de clasificación de las cinco Vías budistas, las cuales van desde el nivel superficial al nivel profundo:

  1. Purisayana y Devayana (Vía de los humanos y de los dioses)
  2. Hinayana
  3. Mahayana de las apariencias fenoménicas (Faxsiang Jiao)
  4. Mahayana de la refutación de las apariencias fenoménicas (Poxiang Jiao)
  5. Ekayana

En este cuarto modelo de Budismo Purna, el Yogacara es el tercer Camino, mientras que el Madhyamika es el cuarto. Aquí, la articulación del Huayan-Chan se encuentra dentro del último nivel, el cual es una Vía que revela la naturaleza (Xianxing Jiao) de la Liberación Intrínseca. Es en este nivel donde se posiciona la Vía Reconciliadora del Maitriyana.

Además, el Maestro Guifeng Zongmi también fue el creador de un marco de unidad práctica y teórica entre el Budismo, el Daoísmo y el Confucionismo, considerando que sus fundadores tuvieron el mismo valor espiritual por ser los tres Seres Despiertos (Buddhas). El resultado de esto fue un marco de Budismo Chan tan amplio como el Maitriyana, pudiendo ser considerado un quinto modelo de Budismo Purna. En su obra llamada Ch´an-yuan-chu-ch´uan-chi, el Maestro Guifeng Zongmi afirmó que el Budismo Chan posee respectivamente cinco caminos internos:

  1. Bompu Zen
  2. Gedo Zen
  3. Shojo Zen
  4. Daijo Zen
  5. Saijojo Zen

Primero, el Bompu Zen, caracterizado como Bon-pu Chan, que es una práctica ordinaria usual de enriquecimiento personal para la gente común, se basa en el uso de ceremonias rituales, artes o terapias que producen salud, felicidad, calma o bienestar; Segundo, el Gedo Zen, caracterizado como Wai-dao Chan, que es la Espiritualidad no-budista, es el Camino externo del Daoísmo, el Confucionismo, la meditación trascendental, el Yoga, el Sufismo, el Cristianismo Místico y el Esoterismo; Tercero, el Shojo Zen, caracterizado como Xiaocheng Chan, que es el Hinayana y su búsqueda de iluminación personal a través del reconocimiento de los tres rasgos de la existencia, es una experiencia de Salvación o Cura (Nirvana) del sufrimiento personal; cuarto, el Daijo Zen, caracterizado como Dacheng Chan, que es el Mahayana y su búsqueda súbita o gradual de la experiencia cumbre de la autorrealización o Despertar (Bodhi) de todos los seres, es un insight sobre la Vacuidad y la Totalidad inseparable de la interexistencia de todos los seres; y quinto, el Saijojo Zen, caracterizado como Zui shang cheng Chan, que es el Vehículo Supremo Mayor del desocultamiento de la naturaleza búdica o semilla del Despertar dentro de la vida diaria, es una práctica donde Camino y Meta son fusionados mediante una meditación en el aquí y ahora de la vida diaria, por lo que es la sabiduría más alta de la existencia pura y absoluta. A su vez, el Saijojo Zen (Zui shang cheng Chan), que es el Camino practicado por todos los Seres Despiertos (Buddhas) o evolucionados que consideran como una práctica espiritual a la vida misma, se encuentra compuesto por tres tipos de estilos: el Zen Teórico, que es el entendimiento intelectual o visión cumbre; el Zen Tathagata, que es un vaciamiento y Unidad del sujeto con el Cosmos por medio de la meditación; y el Zen Patriarcal, que va directamente hacia el Verdadero Sí-Mismo en la experiencia del aquí y ahora para poder vivir y actuar como un Ser Despierto (Buddha). Es en este nivel Supremo donde se inserta el Maitriyana como Vehículo Superior. Aunque todos los cinco tipos de Zen (Chan) ayudan a entender la mente, algunos son superficiales y otros son más profundos. Este modelo de Budismo Purna ha sido validado por muchos maestros espirituales del Zen contemporáneo, como el Maestro Seung Sahn Soen-sa.

El sexto modelo de Budismo Purna o Purnayana fue realizado por la Escuela Nyingma que pertenece al Vajrayana. Ésta posee un sistema cuya creación ha sido influenciada por los tantras budistas de la India, por el Daoísmo, el Budismo Chan de Zongmi, el Chamanismo, el Cristianismo Oriental y el Shivaismo. Sin embargo, su tradición afirma que el origen de sus enseñanzas es atemporal y mitológico, no sólo porque fue enseñado por figuras simbólicas en tiempos inmemoriales, sino también porque este sistema es cósmico, apareciendo en cada espacio y tiempo del Universo, pues está basado en la energía del Buddha primordial y eterno –o luz inmutable (samantabhadra)- que trasciende toda dualidad. El esquema tántrico del Nyingma propone nueve Vehículos (Yanas) de Espiritualidad Budista:

  1. Shravakayana
  2. Pratyekabuddhayana
  3. Bodhisattvayana
  4. Kriyayoga (Kriyatantrayana)
  5. Charyayoga (Charya Tantra o Upayogatantrayana)
  6. Yoga Tantra (Yogatantrayana)
  7. Mahayoga (Mahayogatantra)
  8. Anuyoga (Anuyogatantrayana)
  9. Atiyoga o Zogqen (Atiyogatantrayana)

En este sexto modelo de Budismo Purna, la primera Vía es el Vehículo de los aprendices o discípulos que siguen una vida monástica en búsqueda de la salvación personal; la segunda Vía es el Vehículo de los Seres Despiertos Solitarios que han alcanzado ese estado por sí solos y que no tienen aprendices. Aquí la primera y la segunda Vía conforman el Hinayana. La tercera vía es el Vehículo de los Seres Iluminados que buscan la Salvación de todos los seres ya que en todos ellos yace una naturaleza búdica (Tathagatagarbha). Aquí el tercer Vehículo es el Mahayana, el cual obviamente parte primero de una autodisciplina o desarrollo personal previo para poder trabajar por el prójimo, demostrando así que la distinción entre Hinayana y Mahayana no se aplica para la práctica espiritual. La conjunción de estas primeras tres Vías es el Camino de la Renunciación, también llamado Sutrayana o Hetuyana (Vehículo Causal). En cuanto a las Vías cuarta, quinta y sexta, estas son Tantras externos que conforman el Camino de la purificación, el cual se caracteriza por ser más exotérico, gradual y ritualístico, utilizando cánticos y visualizaciones para producir la unión del cuerpo y la mente y la comprensión de la forma y la Vacuidad. Con respecto a las Vías séptima y octava, respectivamente el estadio del desarrollo y el estadio de la completud, estos son los Tantras internos que conforman el Camino de la transformación, el cual desarrolla al mandala, a la respiración, a la realización de la Vacuidad luminosa, el Tummo y la unión sexual sagrada. Aquí, el Camino de la purificación y de la transformación conforman el Vehículo de los Frutos (Phalayana) que caracteriza al Tantrayana o Mantrayana. Ahora bien, el estadio final es la novena Vía, que es el Yoga Primordial o Camino de la Liberación espontánea que está más allá de lo causal y de los frutos. Éste último Vehículo es el estadio de la perfección llamado Dzogpa chenpo o Mahasandhiyoga, no sólo siendo la Esencia del Mahamudra sino también el mismo estado espiritual del Saijojo Zen, estableciendo por medio de su visión, práctica y acción que todo es originalmente puro, pues esto es el principio unificador de todos los nueve Vehículos. De hecho, el noveno Vehículo del Atiyoga tiene las mismas tres subdivisiones que el Saijojo Zen: el Semde, el Longde y el Mengagde, las cuales conducen a la autoliberación e integración de la mente despierta (bodhicitta). El Semde, a veces considerado como una décima vía, es similar al Zen Teórico, afirmando que todo es mente y despertando a la Vacuidad Luminosa y trascendente. La visión dzogchen del Semde es la base del Atiyogatantrayana, reconociendo la propia verdadera naturaleza búdica por medio de la transmisión directa del maestro espiritual al aprendiz, lo cual es un conocimiento primordial (ye-shes) no-dual del Despertar intrínseco inmediato (rig pa´i rtsal). El Longde, a veces considerado como una undécima vía, es similar al Zen Tathagata, afirmando que la totalidad de la existencia es originalmente libre de visiones dualistas. La meditación dzogchen del Longde es el camino del Atiyogatantrayana, eligiendo el estado de presencia (rig pa) del Ser en el aquí y ahora por medio de la comprensión de que no hay nada más que este presente, lo cual es un estado que va más allá de la duda y del dualismo al estabilizar la sabia visión de la vacuidad luminosa de la mente. El Mengagde, a veces considerado como una duodécima vía, es similar al Zen Patriarcal, afirmando que la sabiduría compasiva del Despertar originario del Vacío es omnipresente y eterna, pues trasciende el marco espaciotemporal dualista. La conducta dzogchen del Mengagde es el resultado del Atiyogatantrayana, continuando con confianza (gdeng) en la autoliberación (rang grol) e integración (bsre ba) total de la naturaleza búdica en la vida cotidiana, lo cual es el ser-en-acción como práctica sabia y compasiva del sujeto en el mundo en su Camino hacia la Liberación (grol ba), que es nada menos que la comprensión de que siempre estuvo esencialmente liberado (ta drol). Al igual que el Zen Patriarcal del Saijojo Zen, el Mengagde del Dzogchen es una transmisión de corazón-mente a corazón-mente entre maestro espiritual y aprendiz que no depende de las escrituras, siendo la enseñanza suprema del Vehículo del Atiyoga por plantear un retorno a la inefable pureza originaria, que es nada menos que el Despertar intrínseco o la Libertad inherente e innata del ser humano. La culminación de todo este Camino es la actividad de la Salvación continua por medio de las prácticas del atravesamiento (thregchod) de las ilusiones y también del enfoque directo (thodgal) que unifica Vacío y forma en todo momento. Este sistema es denominado como la Gran Perfección y el Gran Amor no sólo porque establece que todo lo que existe es vacío y no-dual, sino porque además propone al Desapego, la compasión y el inegoísmo como forma de conducta recta y espontánea. Al estar basada en la meditación de la fuente, la práctica espiritual se posiciona como una actividad de amar (brtse-ba), desplegando a la sabiduría compasiva como una forma de servicio al prójimo. Por ello, el Ser Libre e Iluminado (Arhat-Bodhisattva) enseña que el Amor Verdadero es una práctica suficiente.

Es en este último Vehículo, estadio o nivel espiritual donde se posiciona el Maitriyana dentro del modelo de Budismo Purna de la tradición Nyingma. Los nueve Vehículos (Yanas) del sistema Nyingma, que culminan con las tres divisiones del Dzogchen, son valorados todos por igual debido a que cada uno provee guía y Salvación de acuerdo al nivel mental y espiritual de cada ser humano, pues en realidad cada vehículo es considerado como distintos niveles y grados en un mismo proceso de la Escuela de la vida. Este Camino por Estadios (Phatakrama) es la unificación de todas las Vías del sistema Nyingma, formando un armonioso, unificado y congruente sistema de enseñanza. Este sistema pedagógico está basado en un principio unificador que comprende a los distintos Vehículos como un orden secuencial de aprendizaje sobre la misma realidad espiritual. Por ello, en realidad, el conjunto de todos los nueve Vehículos de la tradición Nyingma no es distinto del Vehículo Único (Ekayana) que es el Despertar (Bodhi), el cual es un sistema completo de conversión y Salvación espiritual para hacer que el ser humano evolucione y se convierta en un Ser Despierto (Buddha).

Todos estos modelos demuestran que la división entre Hinayana, Mahayana y Vajrayana es académica, incorrecta, comercial y superficial, pues las diferencias entre estos supuestos tres movimientos son construcciones intelectuales muy diferentes de las verdaderas prácticas. Por ende, cualquier modelo que se posiciona como una Cuarta Vía con respecto a estos tres es indudablemente falso, pues desconoce la profundidad de todas las Vías budistas. En los esquemas tradicionales sobre Budismo Purna (Purnayana o Budismo Integral-Completo) se demuestra que el Maitriyana puede ser considerado respectivamente como una Vía Tercera, Cuarta, Quinta, Sexta, o incluso Décima. Sin embargo, en realidad el Maitriyana es el Vehículo Único y Supremo que siguió Gautama Buddha y muchos otros Seres Despiertos (Buddhas) antes y después de él. Al ir más allá de las diferencias mundanas entre el Ekayana, Chanyana o Atiyogatantrayana, el Maitriyana es la Primera Vía originaria del Budismo, el Sammasambuddhayana, unificando Hinayana y Mahayana y la Sabiduría Occidental. El Maitriyana emerge como un Nuevo Vehículo integrador y reconciliatorio entre todas las escuelas de Budismo, al mismo tiempo que se realiza una conversión o conquista espiritual de Occidente, postulando nuevas disciplinas a partir de la dialéctica realizada por el Budismo con movimientos occidentales del siglo XX, tal como ha ocurrido en el pasado con todas las disciplinas orientales.

El esquema de Budismo Purna del Maitriyana está compuesto por una reformulación del Buddha-Dharma-Sangha como un complejo corpus práctico y teórico de Metapsicología Budista, Metafilosofía Budista y Metapolítica Budista. Tal como ocurre con las ramas internas del Saijojo Zen y del Atiyoga, estas tres disciplinas nunca deberían ser consideradas por sí solas como una Nueva Vía, pues sería vanidoso y profundamente incorrecto creer que sólo una de ellas puede ser un Nuevo Budismo.

En realidad, el Maitriyana es la conversión budista de las disciplinas occidentales, y no a la inversa. Esta conquista dhármica promueve al Maitriyana como el movimiento budista más Revolucionario de la historia de la humanidad, pues permite que toda la humanidad pueda ser convertida al Camino Espiritual que siguió Gautama.

La Espiritualidad Reconciliadora que emerge como una nueva Vía del Budismo incorpora a todas las grandes tradiciones de sabiduría del mundo, transmitiendo las enseñanzas de los maestros espirituales dentro de un Vehículo Supremo. Por ello, el Maitriyana es el Budismo Perenne, cuyo proceso fundamental es el resultado de una emergente reformación global dentro de la psicología, filosofía, política y religión, posicionando un movimiento transcultural capaz de liderar a las generaciones venideras hacia una nueva civilización y una nueva humanidad. Aquellos que estudian al Maitriyana reciben enseñanzas para comprender perfectamente la armonía universal de todos los sistemas y caminos de Espiritualidad.

El Maitriyana es la culminación de dos mil seiscientos años de Espiritualidad, por lo que este movimiento se diferencia de cualquier versión diluida y burguesa de la Espiritualidad. La civilización capitalista representa una amenaza terrible a la Espiritualidad, intentándola destruir, vulgarizar o rebajar por medio del Materialismo. La Espiritualidad debe mantenerse intacta frente a movimientos tanto del materialismo como de la metafísica que no hacen más que reforzar el Ego. Los creadores de Escuelas o Vías budistas nunca deben buscar un rédito mundano ni un prestigio personal, siendo genuinos maestros espirituales por vivir acorde a los principios de la práctica y teoría budista, cuyo Propósito (Dharma) es nada menos que Curar y Salvar al mundo. Como la Fuerza de la Vida siempre está del lado de aquellos que cumplen con su Sentido, el Maitriyana se posiciona como un faro de luz y esperanza para las generaciones venideras. Incluso aunque un Ser Despierto (Buddha) nunca llegue ver el éxito de su Camino, incluso aunque pueda fracasar desde el punto de vista de lo mundano, vivir de acuerdo al deber supremo (Dharma) es la mejor forma de existir.

Consejo de Gobierno

* Amar Mane (PRESIDENTE 2020-2028)

Maestro Maitreya Samyaksambuddha (PATRONO ESPIRITUAL)

*Venerable Tep Vuthy (EMBAJADOR DE PAZ)

* Maestra Yan Maitri-Shi (SECRETARIA INTERNACIONAL)

Acta Fundacional y Reglamento Interno

El 21 de Diciembre de 2012 el Maestro Maitreya Samyaksambuddha realiza la creación de la Indian Buddhist Federation, convirtiéndose en su primer Presidente. Es el momento de refundar el Budismo de la India que creó Siddharta Gautama hace dos mil seiscientos años, reconquistando el campo espiritual para restablecer el Budismo al Camino correcto. Esta reconquista debe ser propuesta a todas las comunidades budistas de la India para intentar salvar a toda la sociedad. Este objetivo de trabajo refundacional es indisoluble de una formación meditativa que hay que dispensar en este movimiento de reconquista analítica-existencial-libertaria de la Espiritualidad Budista.

Se debe realizar el siguiente paso evolutivo, unificando la Espiritualidad con el fin de Guiar hacia la evolución de la consciencia. El Budismo debe recuperar la relación con la Verdad y criticar cualquier desviación del Dharma que demore su progreso y desarrollo. El Fundador de la organización conservará derecho de veto ante resoluciones aprobadas por el gobierno de la Indian Buddhist Federation que puedan ser contrarias a la Espiritualidad Budista.

La Indian Buddhist Federation podrá emitir titulaciones de Instructor o Maestro en Meditación a aquellos alumnos que hayan aprobado el proceso de entrenamiento bajo la guía de un maestro espiritual.

La Indian Buddhist Federation convoca a realizar un Séptimo Concilio Budista que ocurrirá en los próximos años de su fundación. Cada miembro institucional revalida la realización y existencia de tal Concilio.

La Presidencia del Indian Buddhist Federation tendrá como duración un período de 8 años y no será un poder eterno, por lo que el Fundador se ocupará personalmente del período 2012-2020 mientras que luego deberá existir un nuevo Presidente para el período 2020-2028.

La Indian Buddhist Federation podrá criticar actividades de Sanghas que sean contrarias a la Espiritualidad Budista, realizando este tipo de consejo con respeto y humildad.

La Indian Buddhist Federation tendrá como fondos financieros las actividades provenientes de los Entrenamientos de Meditación, en tanto que las membrecías son gratuitas.

La Indian Buddhist Federation ofrecerá apoyo y guía espiritual a todos sus miembros institucionales, transmitiéndoles el saber integrador y evolutivo del Buddha-Dharma-Sangha.

La Indian Buddhist Federation considera que la humanidad se encuentra en peligro debido a un estilo de vida materialista, que genera crisis como el cambio climático, por lo que se busca expandir y relanzar la vida meditativa en toda la India como mejor modo de buscar la supervivencia de la humanidad ante la posibilidad de la autodestrucción. La vida meditativa, con su estilo analítico-existencial-libertario, es la respuesta que ofrece la Cura del sufrimiento mental y la Liberación de los pueblos oprimidos de la India.

La Indian Buddhist Federation es regida por el Derecho Budista y el Derecho Internacional, siendo su Propósito el desarrollo integral y democrático de la Espiritualidad Budista en la India.

La Indian Buddhist Federation podrá remover la membrecía de un miembro institucional o individual en caso de mal comportamiento sancionado por un Comité de Ética. Todo tipo de conflicto interno será abordado por medio del mismo Comité.

La Indian Buddhist Federation tendrá reuniones y deliberaciones presenciales o virtuales, lo cual permitirá una toma de decisión correcta y rápida ante todo tipo de circunstancias.

La Indian Buddhist Federation será representada por su Presidente, quien deberá mantener un buen comportamiento en todo momento y lugar.

La Indian Buddhist Federation podrá modificar sus reglamentos internos con el apoyo total de sus miembros, o con el apoyo de su Fundador.

La Indian Buddhist Federation tendrá a miembros institucionales que deberán ajustarse a lineamientos éticos, como los valores del Desapego, Compromiso, Libertad, Apertura, Compasión, Sabiduría, Amor, Compañerismo y Auto-sacrificio.

Indian Buddhist Federation

INDIAN BUDDHIST FEDERATION

La Indian Buddhist Federation (IBF), anteriormente llamada WBA, tiene por objetivo promover el desarrollo de la Espiritualidad Budista en la India.

PRINCIPIOS

La Indian Buddhist Federation fue creada el 21 de Diciembre de 2012 por el Maestro Maitreya Samyaksambuddha, asumiendo la voluntad de evolucionar el Camino Budista de Gautama o Buddha-Dharma-Sangha. Para alcanzar sus objetivos la Indian Buddhist Federation mantiene lazos estrechos de colaboración con asociaciones y escuelas budistas de toda la India para que desarrollen entrenamientos avanzados de Meditación y recuperen el esplendor cultural y espiritual de la Antigua Civilización Budista India.

La Indian Buddhist Federation promueve la realización de Concilios Budistas para desarrollar una visión actualizada y revolucionaria de la Espiritualidad.

La Indian Buddhist Federation impulsa el diálogo y la síntesis entre todas las vertientes ortodoxas y heterodoxas que componen el Budismo, salvaguardando la Sabiduría de los grandes Seres Iluminados de la historia, y reconociendo la validez del Theravada, Mahayana, Vajrayana, Navayana y Maitriyana.

La Indian Buddhist Federation critica a la civilización materialista y busca que la Humanidad del Futuro sea espiritualmente desarrollada y socialmente justa.

La Indian Buddhist Federation practica la Acción Social o servicio de ayuda desinteresada a todos los seres sintientes, luchando contra la guerra, la pobreza, la ignorancia y la contaminación.

La Indian Buddhist Federation promueve la Repatriación de los Templos y Monumentos Budistas que históricamente fueron saqueados y apropiados por el Brahmanismo.

La Indian Buddhist Federation promueve la eliminación de todo tipo de Apartheid o Discriminación en la India, por lo que critica el trato hacia el Pueblo Dalit y los pueblos tribales, así como también denuncia el maltrato a la mujer.

La Indian Buddhist Federation promueve la protección de las antiguos idiomas del Pali y Sánscrito.

La Indian Buddhist Federation promueve que no existan violaciones a los derechos humanos en India, por lo que critica a los crímenes del Ejército.

La Indian Buddhist Federation promueve que se cumplan los derechos del niño en India.

La Indian Buddhist Federation promueve procesos de paz, no sólo requiriendo la no existencia de grupos paramilitares, sino también la realización de un acuerdo de paz entre India y Pakistán.

La Indian Buddhist Federation promueve la Liberación de los pueblos de Jammu y Kashmir.

La Indian Buddhist Federation promueve la realización de un Diálogo Espiritual entre el Budismo y el Islam.

La Indian Buddhist Federation promueve la paz y libertad en el Tíbet.

La Indian Buddhist Federation promueve el respeto a los derechos y a la autonomía de las Sanghas, especialmente defendiendo a la Ley Budista.

La Indian Buddhist Federation promueve la publicación de textos budistas por medio de vínculos editoriales.

La Indian Buddhist Federation promueve proyectos ecológicos en la India, como la plantación de árboles.

La Indian Buddhist Federation promueve las actividades de sus miembros.

ACTA FUNDACIONAL

El 21 de Diciembre de 2012 el Maestro Maitreya Samyaksambuddha realiza la creación de la Indian Buddhist Federation, convirtiéndose en su primer Presidente. Es el momento de refundar el Budismo de la India que creó Siddharta Gautama hace dos mil seiscientos años, reconquistando el campo espiritual para restablecer el Budismo al Camino correcto. Esta reconquista debe ser propuesta a todas las comunidades budistas de la India para intentar salvar a toda la sociedad. Este objetivo de trabajo refundacional es indisoluble de una formación meditativa que hay que dispensar en este movimiento de reconquista analítica-existencial-libertaria de la Espiritualidad Budista.

Se debe realizar el siguiente paso evolutivo, unificando la Espiritualidad con el fin de Guiar hacia la evolución de la consciencia. El Budismo debe recuperar la relación con la Verdad y criticar cualquier desviación del Dharma que demore su progreso y desarrollo. El Fundador de la organización conservará derecho de veto ante resoluciones aprobadas por el gobierno de la Indian Buddhist Federation que puedan ser contrarias a la Espiritualidad Budista.

La Indian Buddhist Federation podrá emitir titulaciones de Instructor o Maestro en Meditación a aquellos alumnos que hayan aprobado el proceso de entrenamiento bajo la guía de un maestro espiritual.

La Indian Buddhist Federation convoca a realizar un Séptimo Concilio Budista que ocurrirá en los próximos años de su fundación. Cada miembro institucional revalida la realización y existencia de tal Concilio.

La Presidencia del Indian Buddhist Federation tendrá como duración un período de 8 años y no será un poder eterno, por lo que el Fundador se ocupará personalmente del período 2012-2020 mientras que luego deberá existir un nuevo Presidente para el período 2020-2028.

La Indian Buddhist Federation podrá criticar actividades de Sanghas que sean contrarias a la Espiritualidad Budista, realizando este tipo de consejo con respeto y humildad.

La Indian Buddhist Federation tendrá como fondos financieros las actividades provenientes de los Entrenamientos de Meditación, en tanto que las membrecías son gratuitas.

La Indian Buddhist Federation ofrecerá apoyo y guía espiritual a todos sus miembros institucionales, transmitiéndoles el saber integrador y evolutivo del Buddha-Dharma-Sangha.

La Indian Buddhist Federation considera que la humanidad se encuentra en peligro debido a un estilo de vida materialista, que genera crisis como el cambio climático, por lo que se busca expandir y relanzar la vida meditativa en toda la India como mejor modo de buscar la supervivencia de la humanidad ante la posibilidad de la autodestrucción. La vida meditativa, con su estilo analítico-existencial-libertario, es la respuesta que ofrece la Cura del sufrimiento mental y la Liberación de los pueblos oprimidos de la India.

La Indian Buddhist Federation es regida por el Derecho Budista y el Derecho Internacional, siendo su Propósito el desarrollo integral y democrático de la Espiritualidad Budista en la India.

La Indian Buddhist Federation podrá remover la membrecía de un miembro institucional o individual en caso de mal comportamiento sancionado por un Comité de Ética. Todo tipo de conflicto interno será abordado por medio del mismo Comité.

La Indian Buddhist Federation tendrá reuniones y deliberaciones presenciales o virtuales, lo cual permitirá una toma de decisión correcta y rápida ante todo tipo de circunstancias.

La Indian Buddhist Federation será representada por su Presidente, quien deberá mantener un buen comportamiento en todo momento y lugar.

La Indian Buddhist Federation podrá modificar sus reglamentos internos con el apoyo total de sus miembros, o con el apoyo de su Fundador.

La Indian Buddhist Federation tendrá a miembros institucionales que deberán ajustarse a lineamientos éticos, como los valores del Desapego, Compromiso, Libertad, Apertura, Compasión, Sabiduría, Amor, Compañerismo y Auto-sacrificio.

Consejo de Gobierno

* Amar Mane (PRESIDENTE 2020-2028)

Maestro Maitreya Samyaksambuddha (PATRONO ESPIRITUAL)

*Venerable Tep Vuthy (EMBAJADOR DE PAZ)

* Maestra Yan Maitri-Shi (SECRETARIA INTERNACIONAL)